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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2017

La liebre neoliberal y la tortuga europea

Juan Francisco Martn Seco
Contrapunto


El pasado 16 de diciembre los jefes de Estado y de Gobierno de la Unin Europea debatieron, entre otros temas, el proyecto presentado por la Comisin el da 5 para reformar la Eurozona. Ha quedado pendiente de una prxima reunin. En cualquier caso, las primeras medidas no se aprobarn hasta junio de 2018. En Europa todo va despacio. En 1992 un eurodiputado francs, Maurice Duverger, escribi un libro titulado La liebre liberal y la tortuga europea. Creo que el ttulo es suficientemente expresivo de su contenido. Hoy ms que nunca parece imposible que la tortuga alcance a la liebre. En Europa se han impuesto las ideas neoliberales. El establecimiento del libre cambio y de la libre circulacin de capitales ha ido muy por delante de la construccin de las estructuras e instituciones necesarias para compensar y corregir los previsibles excesos que ello acarreara.

El desajuste se ha hecho ms evidente con la creacin del euro. Aos de euforia y triunfalismo dejaron paso a un periodo de graves dificultades en el que se manifestaron todas las contradicciones, se tambale la propia Unin Monetaria. Recuperada una cierta, aunque provisional, tranquilidad, la Comisin y los mandatarios de determinados pases parece que han terminado por convencerse de que la Eurozona necesita reformas. Desde Bruselas se afirma que el euro era y es una moneda sin patria, incompleta y vulnerable de cara a una nueva crisis. El ministro de Economa espaol escribe un artculo en el diario El Pas (8-12-2017) con el significativo ttulo de "El euro inacabado". El presidente francs tambin se ha referido en varias ocasiones a la necesidad de reformas en la Eurozona y parece que entre las condiciones que el lder del SPD pone a Merkel para formar una gran coalicin se encuentra la de que Alemania acepte en Europa los planteamientos de Macron. Otra cosa es saber si unos y otros son conscientes de la gravedad del problema y de la importancia de las reformas que seran necesarias.

En la Unin Europea es ya habitual que las reformas que se plantean ni siquiera rocen la piel de los problemas y que, as y todo, segn transitan por las distintas instancias vayan sufriendo modificaciones hasta descafeinarse y anular casi por completo el pequeo avance que se pretenda. En esta ocasin, el ncleo fuerte de la reforma propuesta por la Comisin radica en la creacin del Fondo Monetario Europeo, que asumira las funciones que actualmente mantiene el MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad). Se encargara, por tanto, de financiar a los pases que se encontrasen en una situacin grave de insolvencia. Eso s, siempre con la condicin de que se someta a los ajustes y reformas que el financiador considere necesario para que se vuelva a lo que se supone la normalidad. La dotacin econmica se mantiene sin ningn aumento en los 500.000 millones de euros actuales.

En la propuesta de la Comisin este organismo asumira tambin la funcin actual del Fondo nico de Resolucin de establecer un cortafuego en el caso de insolvencia de una entidad financiera. As mismo, se incluye la aprobacin de un mecanismo de proteccin de inversiones orientado a mantener la inversin pblica en tiempo de crisis y un presupuesto anticrisis destinado a solucionar los problemas que se susciten en presencia de choques asimtricos.

No es necesario detenerse mucho en los detalles para descubrir que todo el plan se proyecta sin colocar por ahora un solo euro ms sobre la mesa, quizs para no incomodar a Alemania, con lo que todo queda en una simple reorganizacin de las instituciones europeas, sin que vaya a tener impacto significativo ni en el funcionamiento, ni en la solucin de los problemas. Sin dinero, la actuacin de las instituciones est totalmente limitada.

Hay, sin embargo, un cambio que s tiene importancia para la Comisin, pero quizs solo para la Comisin. Actualmente el MEDE se encuentra bajo el control del Consejo, es decir, son los gobiernos los que aprueban y deciden acerca de los crditos y las disponibilidades de los recursos. Por el contrario, el futuro Fondo Monetario Europeo se situara en el mbito de las instituciones europeas, en cierta forma bajo el paraguas de la Comisin. El director general del Fondo se perfila como un superministro de economa y finanzas que asumira a la vez la presidencia del Eurogrupo. Desde la Comisin se aduce que la reforma mejorara la calidad democrtica de la Unin, puesto que el nuevo organismo no estara al margen del Parlamento Europeo, tal como ocurre ahora con el MEDE. La verdad es que, dado el dficit democrtico que caracteriza a todas las instituciones europeas, no resulta demasiado fcil contestar a la pregunta de si se ganara o se perdera en democracia.

Desde medios europeos se compara el organismo propuesto con el Fondo Monetario Internacional y se mantiene que podra acometer en Europa funciones similares a las que el FMI realiz en el antiguo Sistema Monetario Internacional creado en Bretton Woods tras la Segunda Guerra Mundial. Para que esto fuese as, lo primero que se necesitara sera dotar convenientemente de recursos al Fondo, y ya hemos visto que la propuesta mantiene acerca de ello un prudente silencio. Pero es que, adems, existen importantes diferencias entre el antiguo Sistema Monetario Internacional y la Eurozona. La primera es que en la Unin Europea se ha adoptado la libre circulacin de capitales, mientras que en Bretton Woods no se priv a los pases de poder aplicar polticas de control de cambio. Ello permita que los Estados pudiesen por s mismos hacer frente en primera instancia a la presin de los mercados, y el recurso al Fondo solo era preciso si la tensin persista.

La segunda diferencia es aun ms fundamental. El Sistema Monetario Internacional nacido en Bretton Woods era un sistema de tipos de cambio fijos, aunque ajustable. Esto es, cada pas mantena su propia moneda y aun cuando exista el compromiso de mantener las cotizaciones estables, en caso de enfrentarse a choques asimtricos y por lo tanto a desajustes permanentes, se permita a los pases devaluar. La Eurozona, por el contrario, es una unin monetaria en la que existe una sola divisa y la devaluacin no es posible.

Las ayudas del FMI tenan, por tanto, un carcter temporal y complementario tendente a hacer frente a la especulacin contra una divisa cuando careca de fundamento o a auxiliar a un pas que sufriese choques asimtricos en tanto devaluaba su moneda. En la actualidad, aunque se produzcan choques asimtricos, los pases miembros de la Unin Monetaria no pueden acudir al recurso de la devaluacin para superar el desequilibrio producido, por lo que la ayuda financiera (crdito) que el nuevo Fondo pudiera concederles resulta insuficiente para solucionar el problema. El ajuste, de producirse, se realiza por el aumento del paro y por la deflacin competitiva a travs de la reduccin de salarios y precios y de los recortes presupuestarios. En un sistema monetario de tipos de cambio fijos pero ajustables, a un pas en dificultades le puede resultar suficiente la ayuda transitoria en forma de crditos o prstamos; en una Unin Monetaria, no. Se precisan transferencias de recursos a fondo perdido, es decir, que se cuente con una verdadera unin fiscal.

El ministro de Economa de Espaa en el artculo citado se preguntaba si el euro era parte del problema o la solucin. La respuesta parece bastante fcil, es parte del problema porque, como el propio Guindos afirma, esta crisis ha sido de deuda. Pero ha sido precisamente la moneda nica la que ha escindido de forma radical la Eurozona entre pases deudores y acreedores. En una crisis de deuda la solucin no puede venir simplemente por la concesin de crditos. Lo nico que se consigue de esta manera es variar la forma y la nominacin de la deuda.

Muchos de los mandatarios internacionales dan por terminada la recesin, por la nica razn de que se estn recuperando las tasas de crecimiento, pero lo cierto es que la salida dada a la crisis ha dejado tales secuelas que estamos muy lejos de poder afirmar que el problema se ha solucionado. El ministro de Economa sostiene tambin que el euro ha sobrevivido. Tiene razn, pero a tal coste que ante una posible crisis futura sera imposible aplicar la misma medicina. Paul Krugman, tras mantener el firme convencimiento de que la moneda nica no poda perdurar y que saltara por los aires, una vez superada la fase crtica, reconoci en un artculo que se haba equivocado, que haba infravalorado la capacidad de tolerancia y resignacin de los trabajadores de los pases deudores. Pero, por eso mismo, podra haber aadido que el peligro estaba lejos de disiparse, puesto que los errores originales del proyecto no se haban corregido ni exista voluntad de rectificar.

Ante una nueva crisis sera imposible que los pases del Sur pudiesen soportar ajustes del mismo calibre. Grecia no resistira un tratamiento parecido al de estos aos, y algo similar se podra decir, por ejemplo, de Portugal y de Espaa; incluso, no parece que Italia y Francia estn dispuestas a someterse a estas recetas ni siquiera por primera vez. Pero los desequilibrios entre deudores y acreedores permanecen y los pases del Norte se oponen radicalmente a todo lo que signifique transferencias permanentes de recursos entre los Estados, nica solucin que puede compensar las perturbaciones que produce una unin monetaria.

En la rueda de prensa celebrada tras la Cumbre Rajoy manifest: "Es imposible una unin econmica y monetaria que no vaya acompaada de una unin fiscal". Resulta gratificante comenzar a escuchar a los mandatarios europeos frases como esta. No obstante, tengo mis dudas de que sean conscientes de lo que significan y de la cantidad de recursos que tendran que traspasarse de unos pases a otros, si al final se constituyera tal unin. Lo cierto es que no se da ni un solo paso en esa direccin. Alemania, Holanda, Finlandia y Austria vetan todo lo que pueda significar mutualizacin de riesgos, de modo que difcilmente van a aceptar un verdadero presupuesto comunitario y una hacienda pblica que aplique una funcin redistributiva tal como la que realiza cualquier Estado entre sus regiones.

La reunin de jefes de Estado y de Gobierno termin dejando sobre la mesa para nueva discusin la reforma propuesta por la Comisin, reforma en extremo timorata y en la que no se cuantificaba ningn desembolso adicional de fondos. As y todo, la oposicin de los pases del Norte ha sido patente y todo ha quedado para una prxima reunin en marzo. La tortuga europea no alcanzar nunca a la liebre neoliberal. Y se equivoca el que piense que el peligro sobre la Eurozona ha desaparecido y que en la Unin Monetaria no cabe la marcha atrs.

Fuente: https://www.republica.com/contrapunto/2017/12/21/la-liebre-neoliberal-y-la-tortuga-europea/

 



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