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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-12-2017

Irlanda del Norte
"Construir puentes significa dejar atrs los juicios y estar dispuesto a empatizar"

Ter Garca y Pablo Elorduy
El Salto

Quitar las etiquetas, ver al otro como un ser humano y, sobre todo, meterte en su piel y entender el porqu de sus decisiones. As es como Jo Berry y Pat Magee, responsable de la muerte del padre de Berry, ven posible la reconciliacin tras un conflicto armado


Joanna Cynthia Berry (1957) tena 27 aos cuando su padre, Anthony Berry, en ese entonces diputado en el Parlamento britnico por los tories, muri en un atentado con bomba perpretado por el IRA. Fue el 12 de octubre de 1984. Dos aos despus, Patrick Magee (1951), responsable del ataque, fue sentenciado a ocho cadenas perpetuas. Antes de ello ya haba pasado dos aos y medio en la crcel, donde fue torturado, en el marco de la operacin Demetrius, una redada masiva en la que se detuvo a 342 personas en Irlanda del Norte, por su posible vinculacin al IRA. Magee sali de prisin en 1999 por los Acuerdos de Viernes Santo, con los que se puso fin al conflicto armado de Irlanda del Norte. Un ao despus, Berry se puso en contacto con l para conocerle. Ese fue el punto de inicio de un proyecto sobre la reconciliacin que les ha llevado por todo el mundo.

Han pasado 17 aos desde que tuvsteis vuestro primer encuentro. Qu habis aprendido en este proceso?

Jo Berry: Es una pregunta amplia. Lo que aprend es que tena que abandonar la idea de que un bando tiene razn y el otro est equivocado, de dejar de culpar a los dems. Porque construir puentes significa dejar atrs los juicios y las culpas, y, en su lugar, estar dispuesto a escuchar historias, estar dispuesto a escuchar y empatizar. En mi caso, yo escuch la historia de Patrick y todo por lo que haba pasado, y pens que, si hubiera estado en su lugar, es posible que hubiera tomado las mismas decisiones. Es eso, pasar de culpar a empatizar.

Cmo fue vuestro primer encuentro?

J.B.: Fue idea ma encontrarme con Patrick. No quera que me pidiera perdn, quera verlo como un ser humano, sin las horribles etiquetas que le haban puesto el Gobierno y la prensa britnica. Quera escuchar su historia y verle como un ser humano porque eso me devolvera tambin a m mi humanidad. El primer encuentro dur tres horas, y fueron muy intensas. Patrick comenz ofrecindose a contar su historia desde una perspectiva poltica, explicando las causas que le llevaron a unirse al IRA y el porqu de que decidieran una estrategia u otra para presionar al Gobierno britnico. Al comenzar, recuerdo mirarle a los ojos y ver a alguien que se preocupaba, as que las etiquetas cayeron. Tambin recuerdo haber pensado cosas como qu estoy haciendo aqu sentada con el tipo que mat a mi padre? o que no debera estar aqu. Otra parte de m pensaba: No parece un malvado terrorista, parece tan normal.

Cuando llevbamos la mitad del encuentro, hubo un cambio. Patrick dej de justificarse y me dijo: Quiero saber ms sobre lo que has pasado, sobre tu enfado, tu dolor; saber qu puedo hacer por ti. El encuentro cambi. Al principio giraba solo en torno a mis necesidades, pero Patrick empez a ver que l tambin tena necesidad de conocerme. Abandon el prisma poltico y el encuentro sigui de una manera muy diferente. Al final, Patrick dijo que realmente senta haber matado a mi padre. La disculpa no fue lo ms importante, lo fue el hecho de que ahora estaba viendo a mi padre como un ser humano real, lo que no hizo al principio de la reunin. Fue una transformacin enorme. No me reun con Patrick para cambiarle, sino para cambiarme a m misma, pero en el proceso l tambin cambi.

Pat Magee: En ese primer encuentro, como preso poltico recin liberado, lo que necesitbamos era tratar con el legado de un conflicto que haba causado mucho dolor y dao. Tenamos la responsabilidad de abordarlo de alguna forma. Reunirse con vctimas era claramente parte de ello. En el verano de 2000 surgi la posibilidad.

Creo que no entend la enorme importancia de lo que estaba a punto de hacer hasta que estuve en el umbral de la puerta, listo para entrar en la casa donde iba a reunirme con esta mujer. Aunque se me haba asegurado que sera un encuentro sin confrontacin, con gente que quera entender mejor el contexto, estaba preocupado porque no saba cmo iba a reaccionar Jo, yo mat a su padre. Pas miedo. Al principio no pudimos hablar abiertamente porque haba ms gente en la casa, hasta que alguien sugiri que furamos a otra habitacin e, increblemente, hablamos tres horas, sin tener nocin del tiempo.

Yo fui para intentar explicar algunas cosas, como el por qu de que tuviramos la necesidad de llevar la guerra a Inglaterra, etc. Fue un intercambio. Jo habl sobre el impacto de la bomba en su familia, sobre su padre Por lo que a m respecta, nosotros elegamos como objetivo a aquellos que encontrbamos ms culpables de la opresin en Irlanda, al Gobierno de turno, y no veamos ms all de eso. De hecho, era suficiente motivacin en s misma: elegamos a los responsables ms directos de la violencia. No los veamos como seres humanos.

Pero entonces el panorama cambi: conoc a esta mujer, que est claramente bien informada, y llegu a la conclusin de que era una buena persona, y de que su padre era un buen hombre tambin. E hice la conexin: mat a una buena persona. Antes viva en un mundo de etiquetas y de repente mis puntos de vista se expandieron.

Patrick, tu saliste de prisin en el marco de los Acuerdos de Viernes Santo, cmo funcionaron estos acuerdos en la resolucin del conflicto?

P.M.: Fue un compromiso histrico para la bsqueda de la paz y para crear un espacio donde pudieran comenzar las negociaciones. Una de las condiciones fue la liberacin de los presos polticos. Se vio que eso era extremadamente importante para normalizar la situacin. Ya desde aos antes muchos presos pensbamos en la crcel sobre cmo contribuiramos, al salir como presos polticos, al proceso de paz. Pens muchas veces que eso supondra sentarse en una mesa con nuestros antiguos enemigos. Pens: Tenemos que hacerlo. Y tambin con nuestras vctimas, porque en dcadas de lucha se ha herido a gente. Tenemos una obligacin moral y poltica de lidiar con ese legado. Ese trabajo pudo empezar por los trminos del Acuerdo de Viernes Santo.

Cules son las necesidades de las vctimas en una situacin como esa?

J.B.: Hay una amplia variedad de necesidades. Muchas no se estn satisfaciendo an. Tras el proceso de paz se destinaron muchos recursos y dinero para diferentes proyectos centrados en las vctimas en Irlanda del Norte, pero ahora la financiacin se ha acabado y la situacin es difcil, ya que las necesidades de algunas de las vctimas no han sido satisfechas. Creo que es difcil para algunas vctimas que no saben quin mat a sus seres queridos. Algunas an sienten dolor y sufrimiento. Hay problemas en los casos en los que los presos liberados viven cerca de las personas a cuyos seres queridos mataron. Definitivamente, es algo difcil. En Irlanda del Norte hay mucha segregacin. Yo vivo en Inglaterra y all es diferente, pero Belfast est an muy dividida y los muros entre las dos comunidades se han hecho incluso ms altos. Todava hay mucho miedo y desconfianza. En mi opinin, y puede que en esto estemos en desacuerdo, una vez que usas la violencia, la cura lleva generaciones y generaciones. No creo que la violencia funcione nunca, porque lo que tienes que curar es demasiado grande.

P.M.: Lo que dice Jo sobre que la violencia no funciona nunca, realmente me gustara creerlo. Pero pienso que los gobiernos s creen que funciona, por eso la emplean. La violencia se us contra nosotros como comunidad, y nosotros tuvimos la necesidad de defendernos. Me gustara creer que haba otros medios. Creo que es importante mirar al pasado y examinar de forma honesta y clara si haba otros medios, si haba alternativa a la violencia. Vivamos en una situacin que no habamos creado nosotros. Nuestro pas estaba dividido y se nos trataba como ciudadanos de segunda clase. La violencia surge de esa injusticia inicial. Fueron el Gobierno britnico y la gente en el poder quienes hicieron que eligiramos la violencia como primera opcin.

J.B.: Cuando digo que la violencia no funciona, lo creo firmemente, pero eso no significa que no entienda por qu parte de esa comunidad no toda eligi la violencia. Lo veo como una responsabilidad compartida. Veo que el Gobierno britnico pudo hacer mucho ms. Si todo el mundo en las islas se hubiera reunido y dicho: Tenemos que asegurarnos de que esta comunidad no use la violencia, podra haber ayudado. Pero lo que me interesa ms es el futuro, cmo podemos ensear a la gente a no usar la violencia. Patrick dice que su comunidad se senta dbil, estaba marginada y demonizada, cmo podemos asegurarnos de que eso no ocurra en otras comunidades? de que tengan ms opciones?

P.M.: Estoy completamente de acuerdo. Usamos la violencia porque ramos dbiles, porque no haba otras opciones abiertas. Con inteligencia poltica, no hubiramos tenido que recurrir a la violencia, se habran abierto ms opciones.

Qu opinis sobre el proceso de paz en Euskadi y las soluciones para el dolor de sus vctimas?

J.B.: Creo que, con el tipo de apoyo correcto, las vctimas pueden avanzar. A veces, no s si es el caso de Espaa, se apoya a las vctimas en la bsqueda de venganza y eso las cierra. No se puede obligar a las vctimas a curarse, pero se puede proveer un espacio seguro en el que avanzar. Hay algunas vctimas en Irlanda del Norte que se quedaron en el pasado, atascadas. No creo que eso les ayude. Obviamente no podemos forzar a la gente a cambiar, pero hay cosas que podemos hacer para ayudarles, como traer facilitadores de otros conflictos que tengan habilidades en esta rea. Porque no ayuda solo seguir contando la misma historia, que soy una vctima, que me ha ocurrido a esto.

P.M.: Hay narrativas diferentes, una parte no ve el conflicto de la manera que lo ve la otra. Eso se resuelve a travs del dilogo, el contacto y la comprensin de la perspectiva del otro. Eso llevar tiempo, es un proceso. Las vctimas estn atrapadas en medio y tambin estn en ambos lados. A veces pueden ser peones polticos, pero no dudo por un segundo que se debe abordar sus agravios.

Recientemente hubo un atentado en Barcelona. Desde El Salto hablamos con gente del movimiento pacifista que subray que lo peligroso no era el miedo sino sentir odio hacia el enemigo. Estis de acuerdo?

J.B.: El odio es la cosa ms negativa a la que nos podemos agarrar. Nos duele a nosotros, no a los otros. Tenemos el mismo problema en nuestro pas. Trabajo con mujeres musulmanas a las que considero mis hermanas. Tras los ataques, ellas saben que van a sufrir ataques verbales y quizs fsicos por hombres blancos. Tenemos que buscar como respuesta aquello que nos una y no dejar ganar a los terroristas, al miedo y al odio. Todos podemos marcar la diferencia y empoderarnos. Es solo una diminuta minora la que odia. Despus de cada ataque, lo que siempre oyes es que la gente sali de su zona de confort para ayudar. Eso es lo mejor de la humanidad y lo que me da esperanza.

P.M.: Cuando pasan estas cosas, la gente busca explicaciones. Identificarlo con una etiqueta no significa que entiendas lo que ha pasado. Tenemos que salir de esas etiquetas, de ellas viene el miedo.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/irlanda-del-norte/pat-magee-jo-berry-construir-puentes-dejar-atras-juicios


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