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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2017

El abuso del electrochoque en las mujeres, a quin le importa?

Bruce E. Levine
Counterpunch

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Foto de Bjoertvedt | CC BY 2.0

Muchos estadounidenses ignoran que la terapia de electrochoques (TEC), ms comnmente conocida como electroshock, contina siendo ampliamente utilizada por la psiquiatra estadounidense. En el nmero actual de la revista Ethical Human Psychology and Psychiatry el psiclogo John Read y la coautora Chelsea Arnold sealan: "El receptor arquetpico del TEC sigue presente desde hace dcadas, y es una mujer angustiada de ms de 50 aos".

En una revisin exhaustiva de la investigacin sobre el TEC, Read y Arnold informan de que "no hay evidencia de que el tratamiento de electrochoque sea ms efectivo que el placebo para la reduccin de la depresin o la prevencin del suicidio". Concluyen: "Dado el alto riesgo bien documentado de disfuncin persistente de la memoria, el anlisis de costo-beneficio del TEC sigue siendo tan pobre que su uso no puede justificarse cientfica ni ticamente".

Esto plantea la pregunta de por qu este abuso elctrico que daa el cerebro de mujeres predominantemente de mediana edad y por qu a diferencia del abuso sexual de mujeres y nias ms jvenes, hoy no es abordado por la mayora de las feministas de alto perfil. Una famosa feminista que habl contra el TEC fue Kate Millett (autora del libro de Loony Bin Trip, aparecido en 1990), pero muri en septiembre de 2017 despus de recibir poca atencin en los ltimos aos. Sigue habiendo mujeres como la psicloga Bonnie Burstow (autora del artculo de 2006 "Electrochoque como forma de violencia contra las mujeres, que ven el TEC como un problema de gran importancia para las mujeres, pero Burstow es reconocida solo entre expacientes "psiquitricos", "activistas sobrevivientes" y profesionales disidentes de la salud mental.

Hoy muchas feministas identificadas como tales, como la mayora de los dems estadounidenses, aparentemente han aceptado acrticamente el dictado de la Asociacin Psiquitrica Estadounidense (APA) de que "una investigacin exhaustiva ha encontrado que el TEC es altamente efectivo para el alivio de la depresin mayor", una promulgacin que no tiene base cientfica. En los ltimos aos, las afirmaciones de la psiquiatra han sido aceptadas acrticamente, tal vez porque la APA ha vendido con bastante eficacia la idea de que cuestionar la psiquiatra es como desafiar la evolucin, el calentamiento global y la ciencia misma.

La realidad es que la APA y la psiquiatra convencional, desde hace bastante tiempo, han dejado de lado la ciencia, especficamente la metodologa cientfica estndar mediante la cual se evalan tratamientos como el TEC. La metodologa cientfica estndar requiere un grupo de control con placebo, sin el cual no se puede determinar si el tratamiento en s mismo o las meras expectativas del paciente concluyen en resultados positivos. La psiquiatra ha abandonado durante mucho tiempo el estudio del TEC con un control de placebo, sin duda porque en el pasado dicha metodologa mostraba que el electrochoque era ineficaz.

Antes de 1986 se realizaron 10 experimentos controlados con placebo sobre el uso del TEC en pacientes deprimidos. El placebo utilizado en estos estudios fue una simulacin del TEC (STEC) durante la cual se aplica la anestesia general pero se retiene la electricidad real. Read y Arnold informan de que ninguno de estos estudios mostr la efectividad del TEC ms all del final del tratamiento.

Entre estos 10 estudios controlados con placebo, seis informaron beneficios inmediatos para una minora de receptores del TEC (percibidos como beneficios a veces solo por psiquiatras y no por otros calificadores) y 4 estudios informaron de que no hubo diferencias inmediatas entre ECT y SECT. Lo que es ms importante, ninguno de los 10 estudios inform diferencias en la efectividad entre TEC y SECT ms all del tratamiento. Solo cuatro estudios siguieron a los participantes despus del final del tratamiento y ninguno de estos estudios encontr diferencias entre los sujetos que recibieron ECT y SECT.

Es preocupante que desde 1985 no haya habido estudios controlados con placebo que examinen si el TEC tiene algn beneficio para la depresin ms all del perodo de tratamiento. En ese ltimo estudio de 1985 los investigadores no encontraron diferencias en la efectividad entre los grupos de TEC y SECT ya sea en un mes o tres meses despus del tratamiento. Si bien se han realizado estudios sobre el TEC para la depresin desde 1985, ninguno ha sido controlado con placebo, por lo que no permiten conclusiones cientficas sobre la efectividad. (Los recientes estudios de TEC han considerado en la generalidad de las respuestas lo anticipado por el establishment de la psiquiatra, incluido el examen de las diferencias de procedimiento en la administracin de TEC).

Si bien la psiquiatra cita los estudios -que carecan de control con placebo- que indican que un alto porcentaje de pacientes mejor con TEC, estos estudios carecen de sentido cientfico. Un nmero significativo de pacientes con depresin informar de que mejora con cualquier tipo de tratamiento. Gran parte de la efectividad de cualquier tratamiento para la depresin tiene que ver con la fe, las creencias y las expectativas. Por eso es fundamental comparar un tratamiento con un placebo para que se pueda deducir qu parte del tratamiento tuvo que ver con la mejora en s misma frente a la fe, las creencias y las expectativas. En una lnea similar uno puede encontrar muchos testimonios de pacientes que han recibido TEC, ya que uno puede encontrar testimonios de cualquier tratamiento. Pero en la ciencia estos testimonios se conocen como anecdticos y solo significa que una persona cree que un tratamiento funcion para ella, no que el tratamiento haya demostrado ser cientficamente efectivo.

La psiquiatra es consciente de la imagen pblica negativa del TEC, por lo que hoy la administracin de ese tratamiento se ha hecho menos agresiva. A los pacientes se les administra un anestsico y oxgeno junto con un frmaco relajante muscular para prevenir fracturas. Sin embargo el objetivo del TEC es crear una convulsin y estas "mejoras de procedimiento" elevan el umbral convulsivo, por lo que se necesita una carga elctrica cada vez ms alta, lo que puede ocasionar un dao cerebral an mayor. La "dosificacin elctrica" ​​estndar es de 100 a 190 voltios, pero puede aumentar a 450 voltios. Por lo tanto, aunque el TEC ya no resulta tan tortuoso para los observadores como pareca antes de estos cambios en el procedimiento, los efectos en el cerebro son tan dainos o ms que nunca.

Incluso defensores del TEC como APA reconocen los efectos adversos en la memoria, pero la institucin tiende a minimizar el alcance de este dao. Sin embargo, en 2007, la revista Neuropsychopharmacology inform de un estudio a gran escala sobre los efectos cognitivos (inmediatamente y seis meses despus) de las tcnicas actualmente utilizadas del TEC. Los investigadores encontraron que producen "una ralentizacin pronunciada del tiempo de reaccin" y "amnesia retrgrada marcada y persistente" (la incapacidad de recordar eventos antes del inicio de la amnesia) que contina seis meses despus del tratamiento.

Qu tan extendido est el tratamiento con TEC? En 2009, el Journal of Psychiatric Practice inform de que "aproximadamente 100.000 personas en los Estados Unidos y ms de 1.000.000 en todo el mundo reciben TEC". Sin embargo esto es solo una estimacin. No en todos los estados de EE.UU. se deben presentar informes de ese tratamiento, pero Texas s lo exige y documenta a principios de este ao: "En el ao fiscal 2016, 22 de las 25 instalaciones en Texas con equipo TEC registrado realizaron tratamientos y proporcionaron los informes de pacientes requeridos por el estado. Hubo un aumento del 1,1 por ciento en el nmero de tratamientos en el ao fiscal 2016 en comparacin con 2015. "Texas reporta 2.675 informes trimestrales de pacientes agregados que recibieron TEC" (si los pacientes recibieron TEC en otros trimestres en el transcurso del ao, puede que hayan sido contados ms de una vez). Existe una amplia variacin del uso de TEC dentro de los Estados Unidos, ya que la revista Brain and Behavior inform en 2012 de que, entre la poblacin de Medicare en los Estados Unidos, los tratamientos TEC eran dos veces ms comunes en las reas urbanas que en las rurales y ms comunes en el noreste que en el oeste.

"Las mujeres son sometidas a electrochoques de dos a tres veces ms que los hombres", seala Bonnie Burstow. No hay controversia acerca de que las mujeres son mucho ms propensas a recibir tratamiento con TEC que los hombres. El informe de 2016 de Texas seal que las mujeres recibieron el 68 % de los tratamientos con TEC. Mientras que los hombres tambin son tratados con TEC, de forma similar a las estadsticas sobre abuso sexual, los hombres reciben TEC en una proporcin mucho ms baja. Con respecto a la edad, Texas inform de que el 61 % de los que recibieron TEC tenan 45 aos o ms (la edad segn el sexo no se desglos en el informe de Texas).

El psiquiatra suele recomendar el TEC a pacientes con depresin grave despus de que varios antidepresivos no mejoran los sntomas. La psiquiatra se centra cada vez ms en los sntomas y no en las causas de nuestro malestar, por lo que a menudo no aborda las causas obvias de la depresin, como la prdida, los traumas no cicatrizados y otros dolores abrumadores. The Interactional Nature of Depression (1999), editado por los psiclogos Thomas Joiner y James Coyne, documenta cientos de estudios sobre la naturaleza interpersonal de la depresin. En un estudio de mujeres casadas infelices que fueron diagnosticadas con depresin, el 60 por ciento de ellas crea que su matrimonio infeliz era la causa principal de su depresin. A menudo es un matrimonio infeliz o el aislamiento y la soledad lo que alimenta la depresin, pero es ms fcil y ms lucrativo ofrecer TEC despus de que los antidepresivos fallan que hacer todos los esfuerzos teraputicos para mejorar la fuente de la depresin.

Los pacientes con TEC normalmente firman el consentimiento para el tratamiento, entonces, cmo puede considerarse el TEC un abuso? La realidad es que la mayora de los pacientes que dan su consentimiento no son informados de la verdad de los riesgos y beneficios. Por otra parte, cuando estamos deprimidos, incluso si se habla de los riesgos que se presentan, nuestra capacidad de cuestionar y resistir a la autoridad est muy disminuida. Mientras que la psiquiatra se niega a reconocer si las personas vulnerables son pasibles de abuso de las autoridades competentes como ellos mismos, Louis C.K., finalmente, dio a conocer esta realidad sobre el abuso sexual:

"En ese momento me dije que lo que hice estuvo bien porque nunca le mostr a una mujer mi polla sin preguntar primero, lo cual tambin es cierto. Pero lo que aprend ms tarde en la vida, demasiado tarde, es que cuando tienes poder sobre otra persona, pedirle que mire tu pene no es una pregunta. Es una situacin difcil para ellos. El poder que tena sobre estas mujeres es que me admiraban. Y ejerca ese poder de manera irresponsable.

El dao del abuso sexual es causado por el trauma de la violencia y para muchas vctimas por la vergenza de no haberse resistido. Algunos sobrevivientes psiquitricos autoidentificados tienen vergenza por haber dado permiso a la psiquiatra para mostrarles su polla al TEC. La herida de la vergenza puede sanar con amor. Sin embargo, ni el amor ni ninguna otra cosa pueden curar el dao cerebral causado por el TEC.

 Bruce E. Levine, psiclogo clnico en ejercicio, escribe y habla de cmo la sociedad, la cultura, la poltica y la psicologa se cruzan. Es autor de Get Up, Stand Up: Uniting Populists, Energizing the Defeated y Battling the Corporate Elite (Chelsea Green Publishing, 2011). Su sitio web es www.brucelevine.net

Fuente: https://www.counterpunch.org/2017/12/22/the-electrical-abuse-of-women-does-anyone-care/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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