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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2017

Tristes para consumir

Marta Luengo
El Salto

En poca navidea la ilusin de felicidad se entrelaza con el consumo sin lmites, es compatible?


ARTE EL SALTO

Seguramente no exista una definicin universal, pues en cada sociedad la idea de felicidad dominante responde a una tica y una moral determinadas, como comenta Edgar Cabanas, profesor de psicologa en la Universidad Camilo Jos Cela. Para el caso de la actual sociedad de mercado, sigue, la idea de felicidad se fragua en el seno de la tica protestante y de la metafsica popular estadounidense. La concepcin resultante entendera la felicidad como consumo siempre creciente de mercancas y servicios, segn el filsofo y poeta Jorge Riechmann.

Consumo y felicidad estn fuertemente relacionados en nuestra sociedad por dos vas. La primera, a travs de la produccin de insatisfaccin que nos lleva a consumir sin cesar para evitar que se sature la demanda, poniendo en riesgo la venta continuada de mercancas y, con ella, la acumulacin de capital, aclara Riechmann. Un mercado sin lmites chocara de esta forma con la felicidad. La segunda, por medio de la nueva industria de la felicidad, surgida al calor del estudio del concepto por parte de la psicologa y la economa, que ha generado un comercio alrededor de la idea aumenta tu felicidad, seala Cabanas.

Es a finales del siglo XX cuando se renueva el inters por el estudio de la felicidad desde estas dos disciplinas. Uno de los motivos era dar explicacin a la famosa paradoja de Easterlin, segn la cual existe un nivel de ingresos a partir del cual no se experimentan aumentos en la felicidad del individuo.

Para el economista Manfred Max-Neef y su hiptesis del umbral, la cuestin sera an peor, ya que existira un nivel de crecimiento econmico a partir del cual el bienestar comenzara a disminuir. Segn Riechmann, no es que el consumo sea en s algo malo, pero se convierte en una amenaza para el bienestar de la gente cuando se transforma en un bien en s mismo y pasa a ser la medida con que se evala el xito de la poltica.

Felizmente solo

Para Edgar Cabanas, la forma en la que concebimos hoy la felicidad es profundamente individualista. Un individualismo que responde al sistema econmico actual de matriz norteamericana y nos presenta un modelo de cmo ser feliz sin referencias al entorno poltico o social.

La sociedad consistira simplemente en consumidores y empresarios, es decir, individuos atomizados. Los primeros acumularan bienes, pero no solo bienes materiales, que satisfacen necesidades materiales directas, sino tambin bienes posicionales, explica Riechmann. Estos sirven para la satisfaccin del deseo de prestigio, estatus social y reconocimiento, otra manera por la cual se relacionan consumo y felicidad, puesto que muchos bienes, materiales o no, lo que aportan es reconocimiento social.

Salta a la vista la naturaleza relativa de la felicidad, ya que el estatus es siempre relativo al entorno que nos rodea. Para Riechmann, no somos lo suficientemente conscientes del peso que la comparacin constante con los otros adquiere en nuestra sensacin de felicidad subjetiva.

Por el lado de los empresarios, el individualismo tiene su mxima expresin en la idea de emprendedor, que se presenta como el motor de la produccin de riqueza, como el individuo autnomo que innova, que inventa y que aplica ideas creativas para abrir nuevas posibilidades de consumo, afirma Cabanas, quien ha investigado el concepto en su tesis doctoral.

El emprendedor es, adems, el modelo de ciudadano feliz que no se ve a s mismo como un proletario, [sino] como un ser libre e independiente, como un individuo autnomo que no pertenece a ninguna clase, que tiene las mismas oportunidades que los dems, aunque no las tenga.

Menos felicidad

Volver a reconducir el sentido de la vida y la felicidad pasa, para Jorge Riechmann, por reducir la desigualdad, puesto que la sensacin subjetiva de felicidad, una vez superados ciertos mnimos, no tiene que ver con el nivel absoluto de consumo material, sino que ms bien est relacionada con la posicin relativa de uno mismo en comparacin con los dems, y con la calidad de los vnculos sociales. Un mundo con menos desigualdad hara menos dolorosas las comparaciones.

Frente al lugar destacado que ocupa el consumo en nuestra sociedad, desde visiones crticas se busca recuperar la importancia de las relaciones interpersonales para mejorar el buen vivir. El cambio de modelo econmico sera fundamental para generar ms espacio para las relaciones personales y para objetivos sociales.

Cabanas sostiene que, para generar un cambio real, es necesario revisar de arriba abajo la alienante y conservadora moral de la felicidad que pavimenta nuestra tica y que vertebra el utilitarismo poltico de nuestras sociedades.

Ello implicara dejar a un lado la bsqueda de la felicidad individual, que tiene una centralidad excesiva en nuestra sociedad, para situar otros valores como la justicia en la agenda poltica.

Lo que no vendi el Black Friday

El viernes 24 de noviembre, las calles de las grandes ciudades de todo el mundo se llenaron de carteles con un reclamo muy sencillo pero capaz de aglutinar en colas a millones de compradores vidos de productos a bajo precio.

El Black Friday es una jornada de grandes ofertas comerciales que representa mejor que ningn otro momento del ao la globalizacin en ciernes de todo un modelo de consumo basado en el despilfarro, la sobreproduccin y el sobreconsumo. Las cadenas comerciales se han ido poco a poco apuntando a esta fiesta de las promociones especiales. De fondo les acompaa el mantra de la reactivacin del consumo y el crecimiento econmico, como si el planeta no tuviera lmites y el despilfarro pudiera sustituir a una poltica inteligente.

Pero a la vez, mientras los anuncios de televisin y los escaparates de las grandes cadenas comerciales bombardean con ofertas del Black Friday, una jornada internacional cuestiona el modelo de produccin y consumo que hay detrs de un evento comercial as. Mediante la huelga simblica de compradores denominada el Da Sin Compras, que se celebra cada ao desde hace casi tres dcadas, se hace explcita la protesta a ese modelo de produccin.

Y es que la llamada a no comprar por un da es, ante todo, una manera de plantear un cambio de sistema, pero tambin de nuestra forma de relacionarnos con las personas y el medioambiente. Al fin y al cabo, la sociedad de consumo nos promete en cada anuncio televisivo la felicidad. Pero, este modelo de consumo, realmente nos proporciona una mayor calidad de vida? El informe Consumimos felicidad?, de Ecologistas en Accin, nos ofrece una explicacin: las necesidades humanas representadas en la famosa Pirmide de Maslow se han terminado interpretando, de forma interesada, en clave hedonista e individualista y, por ello, los satisfactores que ofrece la sociedad de consumo son ms bien pseudo-satisfactores, dira Max Neef.

No, el consumo que propone el Black Friday no nos hace ms felices. De momento, al menos, el buen vivir no est en venta.

Fuente: https://elsaltodiario.com/consumo/tristes-para-consumir



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