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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2017

Chavistas vs. chavistas: la lucha de clases pasa a primer plano tras las elecciones del 10D

Chris Gilbert
Rebelin / Escuela de Cuadros


El domingo pasado, cuando se cumplan 187 aos de la muerte de Simn Bolvar, el lder popular ngel Prado plante que l y su gente han sido, como el propio Libertador, abandonados por el nuevo estado que ellos mismos ayudaron a construir. Las razones que conllevan a esta reflexin son obvias: Prado, que fue el candidato chavista de base del municipio de Simn Planas, logr una aplastante victoria el 10 de diciembre contra el candidato del gobierno, victoria que le fue arrebatada por decreto.

Prado es un lder de base extraordinario. Durante la ltima dcada ha trabajado para desarrollar El Maizal, una de las comunas ms emblemticas de Venezuela. Cabe recordar que para Chvez la comuna representaba el pilar fundamental en la construccin del socialismo en Venezuela. El Maizal recibi al Comandante en 2009, justo cuando se iniciaba el proyecto, y hoy la comuna produce 4000 toneladas mtricas de maz al ao, adems de grandes cantidades de carne y queso.

Para evitar la usurpacin de la alcalda por Jean Ortiz , la figura impuesta desde Caracas, las bases de Prado ocuparon espontneamente la plaza central de Simn Planas. Sus mtodos son pacficos: plantn permanente frente a la alcalda, msica patritica y decenas de nios jugando en la plaza. Los comuneros del municipio se refieren a la victoria de Prado como una expresin de la voluntad del pueblo, y dicen que no cesarn hasta obtener respuesta del gobierno.

El caso de Angel Prado y el municipio Simn Planas no es nico. Ahora que la oposicin casi sali del panorama poltico venezolano -en parte porque sus mtodos violentos recibieron rechazo masivo y en parte porque el gobierno de Maduro ha adoptado la mayor parte de su programa econmico- es lgico que las contradicciones entre las diferentes tendencias chavistas pasen a primer plano.

En Caracas el candidato alternativo chavista Eduardo Samn, quien cont con el apoyo del PCV, se midi con Erika Faras del PSUV. La gente de Faras jug sucio, utilizando clientelismo descarado para apalancar a los votantes y posicionando a miembros del partido alrededor de los centros de votacin para difundir el rumor de que su oponente haba renunciado. En este caso, la presin sobre los votantes fue innecesaria: Faras gan por un amplio margen porque su oponente es poco conocido entre los votantes, especialmente entre los ms jvenes.

Nos podemos preguntar por qu las cpulas juegan tan duro contra las alternativas chavistas, incluso c on las opciones dentro del propio Polo Patritico (PCV, PPT, Tupamaros, Redes ). Una r espuesta es que la cultura poltica en Venezuela ha sido generalmente desptica y clientelar durante al menos un siglo. El Partido Socialista Unido de Venezuela se construy rpidamente y desde arriba, r eproduciendo las caractersticas ms problemticas de esta cultura del poder.

Sin embargo, el auge reciente de esta poltica intransigent e tiene tambin mucho que ver con la coyuntura. Cuando un gobierno con antecedentes revolucionarios o populares pacta con su enemigo histrico, necesita obediencia ciega en sus bases originarias. El PRI mexicano actu de forma similar en su giro hacia la derecha en la dcada de los 40, tras la presidencia de Lzaro Crdenas. En Venezuela las negociaciones con la oposicin poltica y las grandes concesiones a la clase capitalista local apuntan hacia un giro a la derecha que se est dando delante de nuestras narices.

Este ao hemos visto el nacimiento de organizaciones y proyectos de masas como Somos Venezuela y Plan Chamba Juvenil. Por medio de estas agrupaciones poco espontneas, el gobierno captura a jvenes c on escaso conocimiento d el impulso original de la Revolucin Bolivariana y quienes, debido a la difcil situacin econmica, son fcilmente coptados por modestas becas. Junto con otros program as similares (o subsidios directos), dichas organizaciones forman la base de un nuevo chavismo con el que el gobierno se propone asegurar apoyo acrtico mientras transa con los enemigos histricos de clase.

Para los chavistas opuestos a los pactos y comprometidos con preservar el proyecto socialista originario ser necesaria mucha astucia poltica. Las contradicciones con el gobierno deben ser gestionadas creativamente e incluso minimizadas, ya que el grupo gobernante tiene el sello de aprobacin de Chvez y es un baluarte contra el imperialismo. Los diversos movimientos populares chavistas no pueden trabajar solos y aislados, sino organizados en todo el territorio nacional, en una slida alianza entre el chavismo revolucionario rural y el urbano. Solo as se lograr la fuerza necesaria para seguir el rumbo hacia el socialismo.

Chris Gilbert es profesor de Estudios Polticos en la Universidad Bolivariana de Venezuela.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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