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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2017

Por qu no pueden robar Jerusaln los ultras Donaldo-Nicolasa y Benjamin-Daniel

Ramn Pedregal Casanova
Rebelin


En la sorprendida calle, cogida por la garganta con las nuevas noticias.

En la sorprendida calle, cogida por los aretes de este siglo

que llegan hasta el pueblo ensangrentado.

En la sorprendida calle, cogida por mi viejo Jerusaln, y a pesar de la alienacin de los rtulos, las tiendas y los cementerios,

reuno los fragmentos de mi ser

para encontrarme con mis parientes en la nueva Hayf.

Fragmento del poema Senda de afecto, de la poetisa palestina Layl Allush.


No hay discusin posible, el mundo entero ha dicho a la pareja Trump-Netanyahu y sus respectivas malas compaas que les representan en la ONU, Nicolasa y Daniel, que el Derecho de los pueblos es ms importante que los intereses de ellos cuatro (como representantes de sus empresarios y financieros).

Son Los Cuatro jinetes del apocalipsis: la conquista, la guerra, el hambre y la muerte.

Donaldo-Nicolasa y Benjamin-Daniel han sacado sus caones contra el mundo en la ONU, han querido conquistarlo, hacerle la guerra, hambrearlo y matarlo, y el mundo les ha dicho en la ONU lo que son.

Si alardearon de comprar los votos para que les permitiesen robar la ciudad de Jerusaln, han encontrado que excepto ocho nombres fantasmas nadie les ha dado permiso, nadie quiere normalizar el chantaje, la extorsin, el terminar con el Derecho Internacional para imponer la ley del imperio pura y smplemente. Habr hipocresa en muchos gobiernos, pero no han querido renunciar al Derecho, a la Ley que nos reconoce y que se ha ganado tras la peor guerra por la que el mundo pas. Instaurar el viejo marco internacional en el que no haba Derechos escritos para preservar la vida es hacer retroceder la existencia del mundo entero a la poca de la conquista con los intereses imperiales como fundamento.

Pero Los Cuatro jinetes del apocalipsis han perdido, y con todo su podero se han encontrado tan smamente aislados que en su arrebato de odio han decidido irse de la Unesco, ya lo ha declarado el rgimen sionista de Israel, y el rgimen de EEUU ha dejado de pagar en la ONU 285 millones de dlares, adems de advertir que se marcharn del organismo internacional si no se hace lo que ellos quieren.

Estamos ante un cruce de caminos, puede comenzar su derrota, el mundo rabe se ha manifestado unido por Jerusaln; Europa se ha manifestado unida por Jerusaln, Latinoamrica, Oriente, Rusia, China, les han dicho NO. Ahora hay que encontrar el punto en que el mundo se una para impedir que la neocolonizacin de Jerusaln-Palestina se consolide.

Los Cuatro jinetes del apocalipsis quieren hacer desaparecer Palestina, que los refugiados de Palestina, la mayor poblacin de refugiados del mundo, no vuelvan a su pas, que el racismo y el apartheid se constituya como el nuevo Derecho, que los prisioneros y prisioneras palestinos y palestinas, incluso nios y nias, en miles, sean olvidados, que ese ente que es Israel, que no presenta fronteras, pueda ocupar todo aquello que le den sus armas de guerra, o se permita destrozar a los pases rabes que le denuncian, para as resultar hegemnico y permitirse otras conquistas, tras ms guerras, hambre y muerte.

Por dnde pueden empezar los gobiernos que han sostenido con su voto el Derecho Internacional para defender que Jerusaln es la capital de Palestina?: por los asentamientos de colonizacin sionista. Desde ellos se extienden las bases militares, despus la poblacin ocupante colonial, despus los nudos de comunicacin, las redes comerciales, la instalacin de explotadoras fabriles, la expulsin de la poblacin autctona, el aplastamiento de la protesta autodefensiva, a consecuencia de todo ello el robo de la tierra, de los alimentos, del agua, la quema y el envenenamiento de las cosechas palestinas, el cerco a las poblaciones mediante un muro, los controles militares, el cierre de los pasos de un sitio a otro, los apresamientos en los campos, en las calles, en las casas, los asesinatos diarios, Por ah pueden empezar todos los gobiernos, por oponerse a los asentamientos, por exigir que abandonen los construidos como parte de su imposicin al pueblo palestino. Hace tan slo unos das se di a conocer lo siguiente:

El pasado 15 de diciembre, la Unin Europea present un informe (vase texto   del informe titulado "Six-Month Report on Israeli settlements in the occupied West Bank, including East Jerusalem, (Reporting period January - June 2017) ) en el que se contabilizan, al primer semestre del 2017, ms de 8.000 asentamientos ilegales de Israel en territorios palestinos ocupados, incluyendo Jerusaln Oriental.

La nota en la que apareca la informacin, perteneciente a Global Research, continuaba:

La poltica de colonizacin ilegal de territorios palestinos por parte de Israel fue objeto de una contundente condena por parte del Consejo de Seguridad en diciembre del 2016 (vase breve nota con respecto a la resolucin 2334 (2016), publicada en Debate Global y titulada "Consejo de Seguridad condena colonizacin israel en Cisjordania y en Jerusaln Oriental.")

En aquella ocasin, los intentos (algo desesperados) de la diplomacia de Israel para que no se adoptara incluyeron gestiones personales solicitadas al entonces Presidente Donald Trump sobre Egipto para que retirase su proyecto de resolucin.

Con esta decisin del pasado 6 de diciembre sobre Jerusaln, la dupla Benjamn Netanyahu-Donald Trump exhibe ante el mundo lo daino que resulta su alianza para el resto de la comunidad internacional.

Texto del proyecto de resolucin presentado por Egipto el 18 de diciembre del 2017 ante el Consejo de Seguridad


El Consejo de Seguridad,

Reafirmando sus resoluciones pertinentes, incluidas las resoluciones 242 (1967), 252 (1968), 267 (1969), 298 (1971), 338 (1973), 446 (1979), 465 (1980), 476 (1980), 478 (1980) y 2334 (2016),

Guiado por los propsitos y los principios de la Carta de las Naciones Unidas, y reafirmando, entre otras cosas, la inadmisibilidad de la adquisicin de territorio por la fuerza,

Teniendo presente la situacin especfica de la Ciudad Santa de Jerusaln y, en particular, la necesidad de proteccin y preservacin de las singulares dimensiones espiritual, religiosa y cultural de la Ciudad, como se indica en las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas,

Destacando que Jerusaln es una cuestin relativa al estatuto definitivo que debe resolverse mediante negociaciones, de conformidad con las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas,

Expresando a este respecto su profundo pesar por decisiones recientes relativas al estatuto de Jerusaln,

1. Afirma que todas las decisiones y los actos que pretendan haber modificado el carcter, el estatuto o la composicin demogrfica de la Ciudad Santa de Jerusaln no tienen efecto jurdico alguno, son nulos y sin valor y deben revocarse en cumplimiento de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y, a este respecto, exhorta a todos los Estados a que se abstengan de establecer misiones diplomticas en la Ciudad Santa de Jerusaln, con arreglo a lo dispuesto en la resolucin 478 (1980) del Consejo de Seguridad;

2. Exige que todos los Estados cumplan las resoluciones del Consejo de Seguridad relativas a la Ciudad Santa de Jerusaln, y no reconozcan actos o medidas que contravengan lo dispuesto en esas resoluciones;

3. Reitera su llamamiento a que se inviertan las tendencias negativas sobre el terreno que ponen en peligro la solucin biestatal y a que se intensifiquen y aceleren el apoyo y los esfuerzos regionales e internacionales con objeto de lograr sin demora una paz amplia, justa y duradera en el Oriente Medio, sobre la base de las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas, los principios de referencia de la Conferencia de Madrid, incluido el principio de territorio por paz, la Iniciativa de Paz rabe y la hoja de ruta del Cuarteto, y de poner fin a la ocupacin israel que se inici en 1967;

4. Decide seguir ocupndose de la cuestin.

Sabe usted quienes se sumaron a Los Cuatro jinetes del apocalpsis? Fueron 7: Honduras y Guatemala, pases con recientes golpes de Estado proyectados y apoyados por el rgimen estadounidense, en el caso de Guatemala ya ha cumplido con el deseo de su amo y ha anunciado el traslado de su embajada a Jerusaln como reconocimiento del ente israel, los otros cinco son: Islas Marshall, Micronesia, Nauru, Palau y Togo. Llama tanto la atencin que he escogido uno para dejar claro quienes son los aliados de EEUU-Israel, dejo aqu la informacin que aparece en una red como es Wikipedia, una red nada sospechosa de posicionarse contra el patrn imperial:

Nauru o Naur, oficialmente la Repblica de Nauru (en nauruano: Ripublik Naoero; en ingls: Republic of Nauru), es un estado de Micronesia, situado en el ocano Pacfico central, que comprende una sola isla justo al sur de la lnea del ecuador. Limita al norte con los Estados Federados de Micronesia, al este con Kiribati, al sur con las Islas Salomn y al oeste con Papa Nueva Guinea. A 4000 km al suroeste se encuentra Australia. Es un atoln de forma oval, elevado, escarpado en su orilla marina y con arenosas playas intercaladas con montculos coralinos en su orilla interior, y con una superficie de 21,3 km (2130 ha).

Poblada por tribus micronesias y polinesias, Nauru fue reclamada y anexionada como una colonia ms por el Imperio alemn a finales del siglo XIX. Tras la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial, Nauru se convirti en un protectorado de la Sociedad de Naciones administrado por Australia, Nueva Zelanda y el Reino Unido. Posteriormente, durante la Segunda Guerra Mundial, Nauru fue ocupada por tropas japonesas, quienes ganaron terreno en numerosos archipilagos del Pacfico. Tras el fin de la guerra y la expulsin de los japoneses de la isla, Nauru volvi a constituirse en un protectorado hasta que alcanz la independencia de Australia en 1968.

Gran parte de su prosperidad se debi a la explotacin de los depsitos de fosfato que se encuentran en la isla y cuyo origen es discutido: podran ser depsitos de guano acumulados durante miles de aos o podran ser de origen marino. El fosfato se utiliza como fertilizante y la mayora del producido en la isla es exportado a Australia. Con la cercana extincin de las reservas de fosfato, Nauru hace frente a un futuro econmico poco claro y bastante incierto. Parte de la riqueza obtenida con la explotacin de este recurso fue colocada como fideicomiso para el futuro. Tras haber acumulado hasta 2000 millones de dlares estadounidenses, la mala calidad de las inversiones escogidas y su utilizacin para completar presupuestos deficitarios ao tras ao ha hecho mermar los ahorros, y en 2004 el restante fue vendido para cancelar su deuda externa. No obstante, para intentar paliar dicha situacin, Nauru acogi un centro de detencin de refugiados entre 2001 y 2008 a cambio de ayuda econmica de Australia, nacin encargada de supervisar dichas instalaciones.

A pesar de su nfima poblacin, que no sobrepas los 10.000 habitantes hasta 2011, Nauru ha sido gobernada desde su independencia en 1968 por 16 presidentes en 30 mandatos, llegando a darse el caso de Bernard Dowiyogo con siete mandatos. Por su parte, Frederick Pitcher es el presidente que menos tiempo ha llegado a gobernar. En efecto, su mandato se prolong durante solo cinco das en noviembre de 2011. Por aos, 2003 fue el ms inestable, ya que el pequeo pas ocenico lleg a ver cinco presidentes y seis mandatos, debido a que Ren Harris presidi el pas los primeros y ltimos das del ao. Tambin cabe destacar que Nauru es el estado soberano ms pequeo de Oceana y el tercero ms pequeo del mundo, solo superado por el Vaticano y Mnaco.

De modo que Nauru es dependiente por su deuda, ha sido invadida en varias ocasiones, ha sido crcel, es el tercer pas ms pequeo del mundo, y si continuamos leyendo en la Wikipedia nos enteraremos de que su embajada en China era manejada por EEUU, que ha servido para blanquear capitales, un paraiso fiscal ni ms ni menos, y tiene una dependencia del imperio que ha dejado su territorio a su merced hasta el punto de que su poblacin actual es mayoritariamente compuesta proviene de los ms diversos lugares del mundo pareciendo que ha servido de lugar de retiro a personajes que se corresponden con las condiciones mencionadas anteriormente.

Esos son los aliados de EEUU-Israel? A esos es a los que les -como dice Donaldo Trump- da su ayuda el imperialismo, despus de robar a esos mismos y al resto del mundo? Qu conclusiones podemos sacar del imperio estadounidense-israel tras conocer los aliados con los que se hace para robar Jerusaln, acabar con el Derechos de los pueblos a su independencia, invadir Palestina, y destrozar Oriente Medio para ser la potencia que controle la zona?

Los gobiernos, los pueblos, se encuentran ante la disyuntiva de ver que los dictadores les imponen las condiciones, o se resuelven a dar los pasos necesarios para que eso no ocurra. En la ONU los gobiernos del mundo han dado un paso en el camino de la justicia, han dicho a EEUU-Israel que Jerusaln es la capital de Palestina, que no la pueden robar. Que den el segundo, el tercer paso, que sigan. Los gobiernos y sus pueblos, tiene que mantener el pulso, hacer cumplir el Derecho de Palestina a su territorio, a su capital, tienen que conseguir que vuelvan a su casa los millones de refugiados, que los prisioneros y prisioneras sean puestos en libertad,... y a lo que han sostenido en la ONU se sume el desmantelamiento de los asentamientos coloniales, con el documento en la mano que ha hecho publico la UE recientemente (El pasado 15 de diciembre, la Unin Europea present un informe (vase texto   del informe titulado " Six-Month Report on Israeli settlements in the occupied West Bank, including East Jerusalem, (Reporting period January - June 2017) ) en el que se contabilizan, al primer semestre del 2017, ms de 8.000 asentamientos ilegales de Israel en territorios palestinos ocupados, incluyendo Jerusaln Oriental.


Ramn Pedregal Casanova, es autor de los libros: Gaza 51 das, Palestina. Crnicas de vida y Resistencia, Dietario de Crisis, Belver Yin en la perspectiva de gnero y Jess Ferrero, y Siete Novelas de la Memoria Histrica. Posfacios. Presidente de la Asociacin Europea de Cooperacin Internacional y Estudios Sociales AMANE. Miembro de la Comisin Europea de Apoyo a los Prisioneros Palestinos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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