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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-12-2017

Veinte tesis sobre el significado histrico social y la naturaleza de la Revolucin rusa de 1917 y de la URSS

Juan Vicente Martnez Bautista
Rebelin


1. La experiencia histrica de construccin econmica, poltica, social y cultural de la URSS estuvo esencialmente en contraposicin a lo postulado por el proyecto cientfico, crtico y revolucionario de emancipacin humana del socialismo y comunismo de Karl Marx y Friedrich. Engels.

2. El proyecto de Marx y Engels sobre el trnsito de la prehistoria de la humanidad (todas las sociedades humanas hasta nuestros das) a la historia verdaderamente humana (la sociedad comunista como punto de partida de la misma) parte del reconocimiento de que hasta hoy la historia se ha erigido sobre dos relaciones de produccin totales y bsicas: la inadecuacin entre el sujeto humano y la naturaleza y la escasez de fuerzas productivas y bienes1, y de la necesidad histrica de transformar tales condiciones generales materiales.

La primera condicin material general -la inadecuacin del hombre con la naturaleza2- tiene que ser transformada de tal forma que haga posible la libre individualidad, fundada en el desarrollo universal de los individuos y en la subordinacin de su productividad colectiva, social como patrimonio social3.

La segunda condicin material general de toda la existencia humana hasta nuestros das la escasez material4 obliga necesariamente a que la toda sociedad y su proyecto civilizatorio se estructure y organice en clases sociales para poder garantizar su reproduccin, y ello trae aparejada la explotacin econmica y la lucha de clases. Este hecho econmico material (la escasez material)5, slo y nicamente puede ser superado definitivamente a travs de: a) un alto grado de desarrollo y universalizacin de las fuerzas productivas del trabajo social (fundamento econmico material para transitar del capitalismo al comunismo), y b) de la constitucin del sujeto revolucionario comunista: la clase obrera revolucionaria6 (fundamento subjetivo material para ser posible el socialismo y el comunismo). Es decir, que la moderna sociedad capitalista slo puede ser superada una vez que se hayan desarrollado las suficientes fuerzas productivas materiales para que las use el proletariado mundial en su proyecto de emancipacin total. Dando lugar a la construccin de la sociedad socialista mundial, y una vez consolidada la misma, dar paso al inicio del fundamento positivo de la historia, que consistira en que de ese ahora en adelante los seres humanos elegimos y somos dueos de nuestro destino decidiendo vivir en asociacin libre y voluntaria y en armona con la Naturaleza7.

3. Lo que realmente se construy en la URSS, no fue una sociedad socialista sino una sociedad capitalista. En donde el intento despus de la revolucin de octubre de 1917 de construir una sociedad burguesa de trnsito al socialismo fracas, debido a causas internas y externas. Las causas internas, bsicamente fueron: a) el bajo desarrollo territorial capitalista de las fuerzas productivas tcnicas (pues estaban concentradas en unas cuantas ciudades, y en el resto slo existan endebles fuerzas productivas precapitalistas; por ejemplo, la obshchina o comuna rural rusa, la cual estaba muy debilitada por la reforma de 1861), y b) especficamente el dbil peso de la clase obrera respecto de la inmensa poblacin campesina rusa, y de su proceso de debilitamiento del grado de conciencia histrica y de organizacin de clase e influencia sobre el resto de la poblacin rusa. Las causas externas que tuvieron el papel decisivo para determinar la derrota de la intencin socialista de la revolucin rusa fueron: a) el fracaso y derrota del movimiento revolucionario comunista en los pases de Europa Occidental, en particular, en Alemania, Inglaterra y Francia, debido fundamentalmente a que las fuerzas productivas materiales no estaban lo suficientemente maduras para la revolucin socialista, y b) el proletariado europeo occidental no logr desarrollar su conciencia y organizacin anticapitalista (pues su horizonte fue mayoritariamente reformista) lo suficiente para empujar hacia el socialismo; as tambin, c) dicha derrota del sujeto proletario revolucionario estuvo determinada por las consecuencias destructivas y de descomposicin social que produjo la Gran Guerra (primera guerra mundial), entendida sta como contrarrevolucin comunista continental.

4. La contraposicin entre la experiencia histrica de la URSS y el proyecto terico de liberacin de la humanidad de Marx y Engels, tiene como base esencial y fundamento econmico a la existencia de la escasez material, y la necesidad y posibilidad de hacerle frente y superarla, a partir de las fuerzas productivas especficamente humanas con las que contaba la sociedad rusa (y el resto del mundo capitalista) en ese momento histrico. Es decir, lo que histricamente se mostr, es que la medida geopoltica mundial de capital8 en las primeras dcadas del siglo XX, no estaba lo suficientemente madura, para hacer posible la actualidad de la revolucin comunista9.

5. De ah que, la crtica de la revolucin rusa de octubre de 1917, la del Estado bolchevique y la naturaleza de la economa sovitica y sus fundamentos econmicos, tenga como premisa bsica la crtica de las teoras del Imperialismo10, en particular, la de Lenin. Porque fue a partir de la caracterizacin del capitalismo mundial como Imperialismo, fase superior del capitalismo, que se lleg a la conclusin de la actualidad de la revolucin proletaria comunista, y por lo tanto, se fund la estrategia y tctica de la revolucin socialista mundial, en particular, la de la revolucin rusa; creando la ilusin de la necesaria e inminente victoria de la revolucin mundial proletaria socialista.

6. Por eso la contraposicin entre la experiencia histrica revolucionaria sovitica y el proyecto emancipador del proletariado en Marx y Engels, expres la ausencia de una teora crtica por parte de los dirigentes revolucionarios del desarrollo capitalista. Teora crtica, que debi mostrar, esencialmente, el grado real de desarrollo de las fuerzas productivas al interior de las relaciones sociales de la produccin capitalista. Y, a partir de ah, evaluar y medir la temporalidad del capitalismo; es decir, qu tanto haba cumplido su misin histrica, y ergo, qu tanto se acercaba a su necesario, posible y deseado fin. Y, por lo tanto, qu tan lejos o cerca se encontraba la actualidad de la revolucin socialista mundial.

7. El contexto europeo de miseria econmica, represin poltica, de caos y de barbarie social producto de la guerra capitalista imperialista, influy decisivamente para que los principales tericos y polticos revolucionarios rusos (Lenin y Trotsky) y europeos (Luxemburg, Pannekoek, Gorter, Lukcs, Korsch, etc.) construyeran por la va de los hechos un doble desconocimiento y no por ello est cuestionada su autenticidad e intencin comunista revolucionaria. Este doble desconocimiento consisti, por una parte, en el hecho de que no reconocieron consecuentemente, la imperante escasez material en que estaba el mundo capitalista, y, en particular, la sociedad rusa. Por otra parte, y de manera decisiva, no reconocieron que el grado real del desarrollo capitalista de las fuerzas productivas especficamente humanas es decir, las fuerzas productivas tcnicas y las fuerzas productivas procreativas que se desplegaban y articulaban en esos territorios eran materialmente insuficientes para resolver y superar la escasez material, y, por tanto, hacan inviable la realizacin de la revolucin europea socialista tendiente a construir una nueva sociedad libre de toda explotacin y enajenacin total.

8. Tal desconocimiento de la impotencia del grado real del desarrollo capitalista de las fuerzas productivas para llevar a cabo la construccin socialista en Europa Occidental, y en particular, en Rusia, conllev a que los revolucionarios rusos y europeos desplegaran prcticamente un voluntarismo revolucionario, que consista en creer que -casi- slo bastaba la voluntad de los militantes revolucionarios organizados en los partidos comunistas, y reunidos en la III Internacional para organizar las voluntades de las vastas masas obreras, campesinas y de soldados para que derrocaran todos los gobiernos burgueses, y empezaran la ardua tarea de transitar a la todava joven sociedad capitalista al socialismo.

9. Toda esta falta de condiciones materiales y subjetivas para llevar a cabo la revolucin socialista en Europa, y en particular, en Rusia, trajeron enormes consecuencias negativas para el movimiento comunista internacional, tanto de ndole poltico, como econmico y social.

10. A nivel poltico, la toma del poder estatal encabezada por Lenin, Trotsky y los bolcheviques, no fue la realizacin de la dictadura revolucionaria del proletariado11, sino la dictadura del partido bolchevique sobre el proletariado y el campesinado12, puesto que la instancia organizativa proletaria genuinamente revolucionaria que resurgi en la revolucin rusa de 1917: los soviets, empezaron a ser desnaturalizados desde su resurgimiento, en febrero de 1917, cuando fueron primeramente controlados por los mencheviques y socialrevolucionarios de derecha, y posteriormente, a partir de septiembre de 1917, por los bolcheviques y los socialrevolucionarios de izquierda trayendo como resultado la destruccin de la democracia directa y paralelamente el surgimiento del Estado capitalista sovitico13, y, que en la era de Stalin devino en un Estado burocrtico capitalista controlado por el PCUS. Es decir, que, aunque se hayan dado muestras de combatividad revolucionaria contra la autocracia zarista y la subsiguiente contrarrevolucin de la burguesa rusa, no logr construirse un incipiente Estado socialista dirigido por los soviets de obreros, campesinos pobres y militares; lo cual mostr claramente, que la constitucin del sujeto revolucionario ruso tuvo enormes lmites poltico organizativos y de conciencia de clase.

11. La tesis marxiana engelsiana seala que la dictadura revolucionaria del proletariado es la forma poltica estatal ms desarrollada para el despliegue de la democracia, la libertad y la justicia para la mayor parte de la poblacin. Pero la experiencia del Estado sovitico, casi siempre fue en direccin contraria a este postulado, sobre todo a partir de terminada la guerra civil (el comunismo de guerra 1918-1921). Entre los ejemplos paradigmticos del carcter represor y autoritario del Estado sovitico, se encuentran: a) la represin bolchevique, en marzo de 1921, hacia los marineros y obreros de Kronstadt14; b) la represin del movimiento campesino ucraniano Majnovista; c) las deportaciones masivas y trabajos forzosos de la disidencia poltica en la Siberia rusa de fines de los veinte y todo los treinta; y, d) los procesos de Mosc de 1936-1937, a travs de juicios y ejecuciones, no slo para la disidencia poltica, sino para la mayora de la vieja guardia bolchevique.

12. La naturaleza capitalista del Estado sovitico estuvo determinada por su contenido social o sea, por el carcter de las formas de propiedad y las relaciones sociales de produccin que dicho Estado guard y defendi que se manifest realmente en el carcter capitalista de la estatalizacin de los medios de produccin social y de la planificacin estatal de la economa nacional.

13. El fortalecimiento y consolidacin del Estado burocrtico capitalista comandado por el PCUS, march en sentido contrario a lo postulado por Marx y Engels sobre la tendencia a la extincin del Estado.

14. Los fundamentos de la economa sovitica: la estatalizacin o nacionalizacin de los medios de produccin social, la planificacin estatal de la economa nacional y el desarrollo de las fuerzas productivas, fueron de naturaleza capitalista.

15. La nacionalizacin o estatalizacin de los medios de produccin social, por parte del Estado sovitico, no implic ni la socializacin de los mismos15, ni la transformacin de las relaciones sociales de produccin capitalistas en socialistas16. Porque la clase obrera sovitica no fue la propietaria colectiva ni controlaba directamente los medios de produccin social sino que fue una casta de funcionarios pblicos y directores de empresas quienes concentraban las funciones de control y direccin de los mismos17. Es decir, al no controlar los obreros todo el proceso inmediato de la produccin, siguieron reproduciendo la separacin radical de los productores directos respecto de las condiciones materiales de la produccin, y por consiguiente, prosiguieron refuncionalizando las relaciones sociales de la produccin capitalista, y sobre todo, a la subsuncin formal y real del proceso de trabajo inmediato bajo el capital, dando lugar a que los directores de empresas (a nivel de la produccin) en coordinacin con una parte de la burocracia estatal (a nivel de la circulacin y distribucin econmica) no slo dirigieran y administraran el proceso de produccin material, sino tambin el proceso de produccin y realizacin de la plusvala producida por la clase obrera18 sovitica. Dando lugar a que esta burocracia estatal y los directores de empresas personificarn al capital social sovitico, y por lo tanto, esta casta burocrtica deviniera en burguesa burocrtica de Estado19.

16. La planificacin estatal de la economa sovitica tena esencialmente un carcter capitalista. Por una parte, a) porque los planes econmicos quinquenales estaban fundamentalmente dirigidos a satisfacer las necesidades de la acumulacin del capital social nico sovitico20; quedando subordinadas y reprimidas la satisfaccin de la mayora de las necesidades econmico materiales del pueblo sovitico. Y por otra parte, b) porque al llevarse la planificacin econmica sovitica de una manera centralista, vertical y burocrtica, se imposibilit prcticamente que la clase obrera, los campesinos y dems sectores sociales subalternos se organizaran en consejos obreros de gestin productiva y en consejos de consumidores para que pudieran autogestionar de forma socialista toda la reproduccin econmica (produccin-distribucin-consumo) social21, y de esa manera ir superando y destruyendo paulatinamente el mercado22 como mecanismo csico y enajenante de dicha reproduccin econmica23 e invalidando la rectora de la ley del valor en la economa sovitica24. Realmente esto no era posible, porque la sociedad sovitica como el resto del mundo capitalista estaba inmerso dentro de una gran escasez material, que slo con el desarrollo capitalista de las fuerzas productivas materiales y humanas a nivel planetario, podra crear las condiciones materiales de la revolucin comunista para hacerle frente y superar a la escasez material, y por lo tanto, se inicie una sociedad verdaderamente humana25.

17. El desarrollo de las fuerzas productivas en la URSS, no tena un carcter socialista, porque estas fuerzas se desarrollaron realmente dentro del margen de las relaciones sociales de produccin capitalistas. De ah que todo el desarrollo de las mismas (industrializacin acelerada, introduccin de la agricultura maquinizada, estajanovismo, etc.) se convirtieron en medios de explotacin de la clase obrera sovitica26; es decir, en mtodos de extraccin de plusvalor relativo, y de destruccin y depredacin del medio ambiente27. As, tambin durante la era estalinista y la II Guerra Mundial empezaron a desarrollarse fuerzas productivas destructivas, culminando con la construccin de la bomba atmica28.

18. La sociedad rusa que surgi de la revolucin de 1917, lejos de resolver la cuestin social tendiente a que ya no existieran las clases sociales (realizacin plena de la sociedad socialista), lo que realmente llev a cabo, fue la reproduccin de viejas y nuevas clases, destacando sobre todo, la clase de la burocracia poltica y del aparato productivo (los administradores rojos), que fueron la personificacin del capital social.

19. A nivel cultural, la supuesta validez y comprobacin de la Teora del Socialismo en un solo pas [Stalin dixit] que enarbolaba el marxismo sovitico o stalinismo, convirti a la teora crtica comunista de Marx y Engels, en una teora vulgar y dogmtica, que domin el horizonte intelectual de generaciones de revolucionarios de varias partes del mundo, a lo largo del siglo XX.

20. No porque la revolucin rusa de octubre de 1917, la construccin del Estado que eman de ella y la propia economa sovitica hayan sido de naturaleza capitalista, se infiera falsamente que el proyecto de emancipacin comunista de la humanidad proletarizada est absolutamente cancelado. Sino ms bien, todo este proceso histrico revolucionario del siglo XX que tuvo como punto de partida la gesta heroica de la revolucin rusa debe entenderse y asumirse como un largo y tortuoso proceso histrico de construccin libertaria. En este sentido, el proletariado ha mostrado, en varios momentos (las revoluciones europeas de 1848-1849, la Comuna de Pars de 1871, la revolucin rusa de 1917, la guerra civil espaola de 1936-1939, el mayo francs de 1968, etc.) su potencial de lucha anticapitalista.

Todo este proceso histrico de lucha proletaria, slo muestra la permanente necesidad de trascendencia del capitalismo aunque las condiciones materiales todava no estn lo suficientemente maduras para su transformacin revolucionaria. Y esto es as, porque es el propio proletariado el que produce y padece toda esta realidad enajenada, opresiva y explotadora capitalista. Y es en este hecho en el que se funda, esencialmente, su actitud y cometido anticapitalista. Pero tambin es cierto que, aunque exista una necesidad social e histrica de la clase obrera por trascender el capitalismo, esta necesidad no es sinnimo de que el triunfo del socialismo y comunismo estn garantizados, pues ello depende del desarrollo de las fuerzas productivas tcnicas y procreativas, en particular, del proletariado en tanto sujeto revolucionario.

Notas:

1 VERAZA URTUZUSTEGUI, Jorge. Karl Marx y la tcnica desde la perspectiva de la vida. Para una teora marxista de las fuerzas productivas. Mxico: Editorial Itaca, 2012, p.159.

2 MARX, Carlos. Manuscritos econmico-filosficos de 1844 en Escritos de juventud de Carlos Marx. Obras Fundamentales de Marx y Engels, tomo 1. Mxico: Fondo de Cultura Econmica, 1987, pp. 654-655.

3 MARX, Carlos. Elementos fundamentales para la crtica de la economa Poltica (borrador) 1857-1858. Volumen 1. Mxico: Siglo XXI Editores, 1971, 85.

4 MARX, Carlos y ENGELS, Federico. La Ideologa Alemana en Obras Escogidas, Tomo I. Mosc: Editorial Progreso, 1974, 34.

5 ECHEVERRA, Bolvar. El discurso crtico de Marx. Mxico: Ediciones Era, 1986, 51.

6 MARX, Carlos. En torno a la crtica de la filosofa del derecho de Hegel, Introduccin en La Sagrada Familia y otros escritos filosficos de la primera poca. Mxico: Editorial Grijalbo, 1983, 15.

7 MARX, Carlos. Manuscritos econmico-filosficos de 1844, Op. Cit., 655, 658-663.

8 VERAZA, Jorge. Revolucin mundial y medida geopoltica de capital. Mxico: Editorial Itaca, 1999.

9 LUKCS, Georg. Lenin. Estudio sobre la coherencia de su pensamiento en Lenin Marx. Buenos Aires: Editorial Gorla, 2005.

10 VERAZA, Jorge. Para la Crtica a las Teoras del Imperialismo. Mxico: Editorial Itaca, 1987.

11 MARX, Carlos. Crtica del Programa de Gotha en Obras Escogidas, Tomo II. Mosc: Editorial Progreso, 1977.

12 WAGNER, Helmut. Tesis sobre el bolchevismo. Espaa: Editado por el Grupo de Comunistas de Consejos de Galiza, 2005.

13 Ibdem.

14 ANWEILER, Oscar. Introduccin en Documentos de la revolucin mundial II.Kronstadt. Madrid: Editorial Zero, 1971.

15 MILIBAND, Ralph. Bettelheim y la experiencia sovitica en Acerca de la naturaleza social de la Unin Sovitica. Mxico: Universidad Autnoma de Puebla, 1979, 130.

16 BETTELHEIM, Charles. Clculo econmico y formas de propiedad. Madrid: Siglo XXI Editores, 1972, 103-106.

17 CHAVANCE, Bernard. Sobre las relaciones de produccin en la URSS en Acerca de la naturaleza social de la Unin Sovitica. Mxico: Universidad Autnoma de Puebla, 1979, 78.

18 MODZELEWSKI, Karol y KURON, Jacek. Revolucin poltica o poder burocrtico. Cuadernos de Pasado y Presente No. 22, Buenos Aires: Siglo XXI Editores, 1971, 33-64.

19 BETTELHEIM, Charles. Las luchas de clases en la URSS. Primer perodo, 1917-1923. Madrid: Siglo XXI Editores, 1976, 36.

20 MATTICK, Paul. Marx y Keynes. Los lmites de la economa mixta. Mxico: Ediciones Era, 1975, 272-284.

21 KORSCH, Karl. Qu es la Socializacin? Un programa de Socialismo prctico. Cuadernos de Pasado y Presente No 45. Buenos Aires: Siglo XXI Editores, 1973, 29-58.

22 CHAVANCE, Bernard. Sobre las relaciones de produccin en la URSS en Acerca de la naturaleza social de la Unin Sovitica. Mxico: Universidad Autnoma de Puebla, 1979, 93.

23 JAGUIN, Aureliano y LA GRASSA, Gianfranco. Proceso productivo capitalista y socialismo en la URSS. Valencia: Editorial Pre-textos, 1978, 23-45.

24 DUTSCHKE, Rudi. La democracia obrera, el comunismo y el problema de la abolicin del trabajo. Barcelona: Icaria Editorial, 1978, pp. 12-15.

25 MARX, Carlos y ENGELS, Federico. La Ideologa Alemana en Obras Escogidas, Tomo I. Mosc: Editorial Progreso, 1974, p. 34.

26 DUTSCHKE, Rudi. La democracia obrera, el comunismo, Op. Cit., pp. 32-37.

27 OCONNOR, James. Causas ambientales. Ensayos de marxismo ecolgico. Mxico: Siglo XXI Editores, 2001, p. 303.

28 VERAZA URTUZUSTEGUI, Jorge. Karl Marx y, Op. Cit., 47-50. [Primero en EUA que deton dos y luego en la URSS. MAAC]

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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