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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2017

El ocio como amor propio y resistencia poltica

Ilka Oliva Corado
Rebelin


Vivimos diariamente en el trajn de un sistema que nos exprime cada vez ms, que nos roba el oxigeno, extorsiona, manipula, violenta y nos controla; es el sistema del capital que tiene como objetivo hacer del ser humano un objeto incapaz de crear, pensar y sentir.
Porque quien siente, ama; quien crea, florece; quien ama tiene esperanza, y una humanidad con esperanza es una humanidad que puede cambiar el mundo. Por eso nos quitan lo ms preciado que es el tiempo, por eso nos agotan fsica y emocionalmente para destruirnos, para que con culpa nos autodestruyamos y para que nos marchitemos lentamente hasta extinguir de nuestro ser toda ilusin. Una sociedad en blanco y negro que es incapaz de disfrutar los colores del arcoris. Y que se ha mecanizado en la explotacin econmica.

Hablar del tiempo de ocio se ha vuelto un atentado contra la moral, hablar de tiempo de relajacin nos han hecho memorizar que es costumbre de los haraganes y los vagos. Con el estereotipo vago y haragn en un mundo de autmatas, estos soadores tienen la libertad que nos quitado a la mayora. Solo los locos se atreven a desafiar un sistema de opresin como en el que vivimos.

Dedicar tiempo a nosotros mismos es una revolucin, es la resistencia permanente como acto poltico, es querernos un poco, es conocer el amor propio, interiorizarnos, consentirnos, cuidarnos: cuidarnos, curarnos y amarnos para poder entregarnos a los dems, solidariamente. El amor propio tiene relacin directa con la sensibilidad y con la conciencia poltica, quien no se ama as mismo es incapaz de amar a otro ser, el amor es medular en la resistencia de la humanidad ante este cataclismo que nos quiere devorar.

El tiempo de ocio es sinnimo de cuidar nuestro interior, unos minutos al da dedicados a nosotros mismos, para renovar la energa, para fortalecer el espritu, para curar heridas emocionales, para ser. No nos dejan ser. Y nosotros estamos permitiendo que nos roben lo que solo le pertenece a la intimidad del alma.
Entonces el tiempo de ocio se convierte en una herramienta para resistencia, en el escudo, en un aposento en donde podemos descansar y recobrar nimo. El tiempo de ocio es tan nuestro, tan personal que es necesario cuidarlo con rigor, con celo, con potestad y no desperdiciarlo en el auto engao ni en el auto flagelo. La culpa no tiene cabida en nuestro tiempo de ocio.

Hacer lo que ms nos gusta: ejercicio, meditacin, cualquier rama de las artes donde sintamos ese tiempo de ocio como la conexin de nuestro ser externo con nuestro espritu. Donde sintamos paz. Tenemos derecho absoluto al tiempo de ocio, tenemos la obligacin de buscarlo y disfrutarlo, porque lo nico que no nos puede quitar este sistema destructor es el amor propio, la creatividad y la esperanza. Y es sa la resistencia poltica de la humanidad. Seres que se aman as mismos, que se entregan, que son consientes de lo que hay a su alrededor y son capaces de crear de las cadenas de la esclavitud, un abanico de colores que nos unen en la diversidad, la sensibilidad y la resistencia permanente.

La belleza de la quebrada es su forma rocosa y el sonido del agua cuando se desliza sobre sta, meloda que enamora a las liblulas en invierno; armona de la naturaleza y los ecosistemas. Un ser humano sin amor propio no puede armonizar con la sociedad, nos necesitamos fortalecidos, para ser esa agua de la quebrada que haga florecer las primaveras.

Audio: https://cronicasdeunainquilina.files.wordpress.com/2017/12/el-tiempo-de-ocio-como-amor-propio-y-como-resistencia-polc3adtica.m4a

Blog de la autora: https://cronicasdeunainquilina.com/2017/12/26/el-ocio-como-amor-propio-y-resistencia-politica/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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