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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2017

El estado actual y mortal del Estado mexicano

Nino Gallegos
Rebelin


En la agona y en el boqueamiento, la democracia, yace a un lado del estado actual y mortal del Estado mexicano, con el cuerpo rojo y los labios azules.

En el pas de las sombras espectrales, hay un rumor de voces en los odos sordos. La gente y los dems no adivinan, ni por mirificaciones ni por afiguraciones, ms que su propia incertidumbre existencial: nosotros y los otros no somos ms que los mismos. Los que se presumen conscientes son los ausentes, en lo que, los presentes, no existen. Simulacin y invisibilizacin: los contrarios son los cohechos y los ejecutivos con los legislativos son los cmplices allegados y adentrados en el estado actual y mortal del Estado mexicano. Los corruptores y los impunes son los inveterados y los renovados-innovados en la clase poltica gobernante, empresarial, intelectual, militar y narco-sicaria.

Lo que implica e indica es el estado de pronstico reservado -terminal- y exacerbado- en el estado actual y mortal del Estado mexicano, son las sombras de sospecha en el pas de las sombras espectrales, con la consabida corrupcin e impunidad, sobrevolndole las auras y los cuervos por lo de los dentros y los ojos de los muertos, los desaparecidos y los desplazados, las cabezas decapitadas, los colgados, los enfosados y los desmembrados.

No puede haber otro estado actual y mortal que el Estado mexicano, a imagen y semejanza, de la gente y los dems, de nosotros y los otros.

Los que demandan, denuncian y acusan que cualquier decisin viene desde el arriba, lo que uno ve como evidencia es que todos los de en medio y los de abajo la toman como propia y ajena para llevarla a la negociacin y a las reparticin de las prebendas en la institucionalidad y en la juridicidad de lo trastocado a trasmano con los funcionarios pblicos que son personas fsicas, ticas y morales ante La Ley, sea El Presidente o el regidor, de donde se despacha al ciudadano, a la chingada.

La clase poltica gobernante, empresarial, intelectual, militar y narco-sicaria es inteligentemente socipata y perversa en conductas y en prcticas antropofgicas polticas, econmicas, sociales y culturales, configurando y perfilndose en el doble perfil de la antropologa sociocultural y la psiquiatra clnica-mdica.

La corrupcin no es cultural, es abismal, porque nos viene de arriba, a en medio y abajo, desangrndose a sangre y a fuego, ni siquiera pudiendo estirar los pescuezos como los perros y los coyotes ante los lobos de los hombres y las lobas de las mujeres.

Ante el proceso electoral-presidencial 2018, el estado actual y mortal del Estado mexicano, pasa de su morbosa agona al escandaloso boqueamiento de su yacer en un pronstico reservado -interminable-, posiblemente, intachable e inatacable, por su condicin de desahuciado proactivo con el aire internetiano de las nuevas tecnologas y las redes sociales, aceptndose o renunciando estoica e insufriblemente a cualquier resistencia con la jodida resiliencia meditica, virtual y consumista, de las cuales se desprenden las garras de ropa y las sobras de productos para la antropofagia domstica y comercial, llenndonos hasta lo copeteado y lo desbordante de nuestras miserias y vaciedades materiales, ornamentales y existenciales.

Polticos gobernantes, empresarios, intelectuales, militares y narcos-sicarios con la gente, los dems, nosotros y los otros -ciudadana, racional y socialmente- con la perversa sociopata no somos empticos, ni siquiera, en La Hora Nacional, hacindonos sentir que somos buenos para la Solidaridad; de aqu que somos buenos para todo y buenos para nada.

Antonio Gramsci: Tal vez el lugar comn vuelto del revs es an ms banal que el lugar comn.

Tal vez s, quizs no, sea nuestro lugar comn cuando en la agona y en el boqueamiento de la democracia, el estado actual y mortal del Estado mexicano significa la enfermedad orgnica y resignifica la criminalidad social en la banalidad del mal en el poltico, el empresario, el intelectual, el militar, el narco-sicario, la gente, los dems, nosotros y los otros como victimarios y vctimas, sintindose mal los alemanes despus de que termin la segunda guerra mundial, y que en el caso de la revolucin mexicana no fue suficiente porque estamos en guerra contra el Narco-Estado.

En la resignificacin de la banalidad del mal mexicano, se han entrecruzado los cortes generacionales y epocales como para que nadie diga nada de alguien, y aunque del Presidente se diga todo por todos, se habrn de eliminar las casas blancas por el desarrollo inmobiliario turstico con casas blancas como en las islas griegas con una publiproganda que todas las casas blancas sean rosas, rojas y violceas en las riberas de las costas y en las laderas del Nevado de Toluca, regresando a los albores y a los lodos de los proyectos tursticos de Luis Echeverra a Pea Nieto. Y por ms que nos comparen con Colombia y Venezuela, en Mxico, el asunto pblico y el problema social son los gobernantes y somos los gobernados mexicanos, estirndole la cobija al encobijado y quitndole las hojas al entamalado.

Estamos en el maldito lugar comn del profundo pozo negro tocando fondo y lo nico que hacemos es mirar a quines nos estamos llevando con nosotros/los otros, en lo que la gente/los dems se nos arremolinan y se nos enciman para hacer con la cargada ms lenta e incontenible la cada en el agua chapoaceitada en en el sentido de lo ltimo de lo que pensaba y escriba Cioran en cualquier sentido de lo ltimo:

Nadie se extraar ya de que, en este caso, podamos interrogarnos sobre la conveniencia de seguir viviendo tras haber escuchado ciertas sinfonas o contemplado un paisaje nico.

*Lo incontenible, dentro y fuera del profundo pozo negro, es lo que provoca que la gente y los dems, nosotros y los otros nos ve(a)mos:

Bajo la solitaria noche, entre las sombras, iban oscuros. -Eneida-.

(&) Vamos oscuros, los mexicanos, entre las sombras, bajo la solitaria noche.

(&) O lo que el poeta, Efran Huerta, interroga admirativamente, a plomo solar y a plata lunar:

Qu pas, qu territorio vive uno?

*Que nada, nadie y alguien se digan, despus, que no estaban enterados la gente, los dems, los otros y nosotros, Por Siempre.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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