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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-12-2017

Los resultados de las elecciones en Catalunya
Dnde estn las llaves?

Alberto Arregui y Jordi Escuer
Rebelin


La revolucin democrtica que vive Catalunya, ha demostrado su vigor tambin en las urnas. Ese es el dato ms relevante de todo lo que reflejan estas elecciones, por la sencilla razn de que las transformaciones sociales ms profundas slo pueden ser consecuencia de la participacin consciente de un sector determinante de un pueblo. El PP ha sido derrotado, el independentismo ha revalidado su apoyo con creces, y la izquierda de mbito espaol ha mostrado su incapacidad para dar alternativa a este conflicto poltico. La teora de que En Com Podem iba ser la llave de un cambio2 ha puesto de relieve una incomprensin de la naturaleza del conflicto y la falta de alternativas. Hace falta debate en serio en la izquierda y no medidas autoritarias.

Ms de 2 millones de personas han votado a partidos independentistas, unas decenas de miles ms que ses en el referndum del 1 de octubre. Ya no se puede negar el carcter real y masivo de ese referndum. Un 54% de los votantes ha dado su apoyo a partidos que defienden el derecho a decidir. Y si tuviramos en cuenta que la mayora de los votantes del PSC tambin son partidarios del derecho a decidir (y una parte significativa de quienes votan a Ciudadanos y al PP) vemos que la mayora de la poblacin en Catalunya quiere poder decidir cul es su vinculacin al Estado3. Negrselo es cerrar la puerta a una solucin a este conflicto poltico, pues el pueblo de Catalunya ha demostrado que no est dispuesto a renunciar a ese derecho.

El PP ha fracasado

No cabe duda, la burguesa espaola, el PP, el Estado con todo su poder, no pueden doblegar por mtodos democrticos, las ansias de libertad del pueblo cataln. Y no es juego limpio el que se ha utilizado; no parece muy necesario argumentarlo, pero recordemos que el Estado ha usado la fuerza bruta, la represin legal, la propaganda por todos los medios, para intentar sacar ventaja de la aplicacin del 155 y el ambiente de temor generado y con presos polticos y exiliados, incluidos los candidatos de los dos grandes partidos independentistas.

Los nacionalistas espaoles, tenan esperanzas en ganar y han sido derrotados sin paliativos, pues no pueden incluirse en su bloque los votos de En Com Podem, ni muchos de los votos del PSC. El independentismo ha obtenido una mayora ms que significativa, sobre todo si tenemos en cuenta la diferencia cualitativa que existe entre una movilizacin, sea una huelga general, manifestaciones, o una rebelin como la de los das 1 y 3 de octubre, y unas elecciones.

En las elecciones participa el conjunto de la sociedad, mientras que en la movilizacin solo lo hacen los sectores ms concienciados, ms comprometidos, que estn dispuestos a arriesgar incluso su integridad fsica y su libertad, como ha sido el caso de Catalunya.

Los sectores ms fcilmente manipulables por los grandes medios de comunicacin, por el aparato del Estado, por el miedo a los cambios, han sido movilizados de forma especial en esta ocasin, y se refleja en el aumento de la participacin que, indudablemente, favorece al espaolismo. Y, con todo eso, se produce un triunfo incuestionable del independentismo.

Por supuesto, lo que se vota no es necesariamente en primer lugar, el deseo de independencia, sino la dignidad, la recuperacin del orgullo, la necesidad de hacer morder el polvo a quienes han destituido dictatorialmente al gobierno y al parlamento de Catalunya. Es una expresin de la lucha de clases, de las reivindicaciones democrticas y sociales que saben que jams se podrn alcanzar con un gobierno del PP o de Cs, con el bastn del PSOE.

Quien a estas alturas mantenga que se trata de un enfrentamiento entre burguesas por repartirse el pastel, o tiene muy mala intencin, o carece de capacidad de anlisis de la realidad.

La gran burguesa de Catalunya est aliada, sin fisuras, con la burguesa espaola, el IBEX 35 reina en todo el reino de Espaa y parte del extranjero. Y no tienen ningn inters en la independencia, al contrario, todas las organizaciones empresariales lo han dejado claro, y los cientos de empresas que han cambiado la sede social, tambin.

Es un movimiento arraigado en el pueblo cataln, y si ha sobrevivido a esta guerra de exterminio, a la que la izquierda espaola en su mayora se ha sumado, es slo porque posee una vitalidad que se nutre del propio pueblo, no de la burguesa. Incluso un buen sector del nacionalismo cataln de derechas, que al principio de este proceso, hace aos, podra ver una moneda de cambio en sus negociaciones con Madrid, fue desplazado y perdi el control del movimiento que se fue radicalizando por momentos.

Y ese es uno de los cambios ms significativos que se ha producido: un reagrupamiento del voto hacia el espectro ms a la derecha en el campo independentista, y tambin en el del nacionalismo sectario espaol, con el aplastamiento del PP y el crecimiento de Cs.

La CUP se podra decir que ha sido vctima de su propia poltica, al establecer una prioridad poltica que empujaba al voto til, a ERC o al propio Puigdemont, pues no ha sido capaz de mantener una personalidad poltica lo suficientemente fuerte como para mantener la fidelidad de voto. Una parte de sus votantes han priorizado la derrota del espaolismo.

No han sido unas elecciones normales

En el primer caso, el xito de Puigdemont, tiene una lgica aplastante: no se trataba de unas elecciones normales, donde se hace balance de la poltica del gobierno, y de las propuestas de la oposicin en todos los terrenos De ninguna manera!

Se trataba de recuperar la dignidad de un pueblo, de agrupar el voto para derrotar al gobierno del Reino de Espaa, sabiendo que, adems, se jugaba en desventaja. Sin duda el voto til ha funcionado, y por eso a pesar de que ERC haba aumentado su prestigio, y que la CUP agrupaba a los sectores ms combativos, se ha producido lo que se ha dado en llamar voto til.

Y en esa vorgine donde la mayor parte de la poblacin tiene conciencia, aunque sea difusa, de que est en juego su futuro como pueblo, pasearse por Catalunya bailando, o repitiendo Ni DUI ni 155, produce una sensacin de extraterrestres, o al menos de extracatalanes, pues no cabe la equidistancia cuando la percepcin social es que se juega el ser o no ser.

Cualquier programa social a defender no poda ser sino parte del programa democrtico, decir pongamos la cuestin social en el centro, y pensar que por repetirlo vas a influir en cambiar el proceso social es como pensar que puedes poner un barquito de papel en el centro de la riada. Simplemente, los equidistantes han sido ignorados por la corriente.

El programa social, mejor sera decir las reivindicaciones de clase, deban proclamarlo despus de haber dejado claro que no es lo mismo ser carcelero que encarcelado, que no es lo mismo el pueblo cataln que la burguesa nacionalista espaola, que el 155 descalifica a quienes lo han respaldado, en lugar de ofrecer formar gobierno con ellos (con el PSC en particular). El discurso espaolista de los dirigentes de Podemos, y tambin de IU, no ha contribuido precisamente a facilitar la tarea de nuestros compaeros en Catalunya. Declaraciones ultramontanas como la de Monedero4, defendiendo la aplicacin del 155 porque se haban vuelto locos, nos descalifica, con razn, ante cualquier persona demcrata. Pues si alguien se ha vuelto loco es el PP, Cs, y el PSC al haber desatado esta tormenta de represin sobre Catalunya.

La alternativa no era bailar con Iceta

En definitiva, el programa social deba ser un complemento del programa democrtico que esta vez era el centro y pretender que fuese en lugar del programa democrtico, ha sido una insensatez que la izquierda ha pagado cara. Decir que pones el programa social en el centro y despus ofrecer un gobierno comn a Iceta, es una contradiccin en los trminos, no slo sociales sino tambin democrticos, un disparate. La nica opcin de gobierno, en caso de considerar necesario hablar de esto, hubiese sido emplazar a ERC y la CUP, destacando varios puntos del programa social, adems de aceptar los suyos de contenido democrtico. Y, desde esa postura, s hubiese sido viable un llamamiento a la base del PSC a rebelarse contra la poltica de Iceta. Esa hubiese sido una manera de empujar hacia la izquierda. Pero proponer bailar con Iceta, supone aceptar su msica, de rancio espaolismo, represin y defensa de los intereses de las lites econmicas y polticas.

La descomposicin del PP es una de las mejores noticias de esta campaa electoral y, seguramente, tendr influencia en los procesos en el conjunto del Estado espaol, acelerando este vaivn de la reorganizacin electoral de las lites econmicas, polticas y del aparato del Estado que dudaban en centrar su apuesta en uno u otro partido.

Sin duda la burguesa espaola ha mostrado su debilidad en la crisis catalana, primero porque solo se recurre a la represin pura y dura cuando no eres capaz de controlar la situacin, sobre todo con leyes y procedimientos que no son siquiera homologables con Europa, como ha demostrado el ridculo espantoso de la justicia espaola al tener que retirar la euro orden contra Puigdemont.

Pero lo que mejor prueba esa debilidad es que el PP, por s solo o con el apoyo de Cs, no podra haber emprendido la va del 155, o lo que es lo mismo la va de estimular el nacionalismo espaol para atacar las libertades democrticas en general, y las del pueblo cataln en particular. Para hacerlo ha tenido que apoyarse en la direccin del PSOE, sin ese apoyo la burguesa espaola estaba destrozada en esta batalla, el rgimen del 78 haca aguas por todas partes y el PSOE se ha inmolado por un bien superior: dar oxgeno al sistema poltico y econmico de la oligarqua espaola.

En estas condiciones decir que la lucha democrtica del pueblo cataln ha despertado al fascismo es el reflejo de dos cosas a la cual ms preocupante: una asimilacin de las ideas del sistema, y una incomprensin absoluta de los procesos sociales. Sera como decir que la defensa de los derechos de las mujeres estimula los crmenes machistas, algo que torturando los datos se puede demostrar. Es la prueba de los efectos nefastos de sustituir el anlisis marxista por el empirismo pre marxista.

La izquierda debe preguntarse cmo Ciudadanos se ha podido convertir en el partido ms votado en el viejo cinturn rojo de Barcelona. Y la respuesta no est slo en los errores en el terreno de la cuestin nacional, sino tambin en los fracasos en el terreno social. No deberamos olvidar que el Tripartito no fue capaz de dar una alternativa de facto, y en l estaba comprometido todo el arco de la izquierda, causando una enorme decepcin y abriendo la puerta al crecimiento del independentismo, apoyndose en las aspiraciones democrticas de gran parte de la poblacin, como una forma de tratar de huir de las consecuencias de la crisis del sistema y del fracaso del rgimen del 78. La incapacidad para derrotar el PP en las elecciones generales ltimas, tambin estimul el independentismo.

Se abre un situacin muy complicada, porque a pesar de la derrota de su tctica, el Estado no parece dispuesto a retroceder, con lo que el conflicto entrar en una nueva fase de agudizacin y, aunque hasta ahora no se ha producido, siempre existe el riesgo de una sectarizacin del conflicto, y esa deriva solo la puede frenar la izquierda del conjunto del Estado espaol, ponindose a la cabeza de la lucha para intentar reconducirla con mtodos y espritu de clase. Hay que dejar de enfrentar los derechos democrticos y los derechos sociales, sumndolos. Si la izquierda fuera capaz de unirlos en Catalunya, y en el resto del Estado, sera una enorme fuerza.

Notas:

2 http://www.youtube.com/watch?v=aEHN8A438n8

3 http://www.publico.es/politica/encuesta-catalunya-82-catalanes-creen-solucion-referendum-independencia-pactado.html

4 http://www.eldiario.es/catalunya/Monedero-seguramente-aplicarlo-problema-aplicas_0_720578114.html

Alberto Arregui es miembro de la Coordinadora Federal de IU y Jordi Escuer de la Coordinadora de IU Madrid.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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