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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-01-2018

A 50 aos del Tratado del Saber vivir para uso de la nuevas generaciones (1967)
El situacionista Raoul Vanegeim

Miguel ngel Adame Cern
Rebelin


Raoul Vanegeim (1934- ) es un fillogo, escritor, filsofo y activista situacionista belga, ingres a la Internacional Situacionista (I.S.) despus de conocer a Henri Lefebvre quien haba trabajado el tema de la crtica de la vida cotidiana desde finales de los cuarenta, quien lo recomend con Guy Debord. ste a su vez lo invit a integrarse plenamente a la I. S. en 1961 y desde este ao hasta 1972 en que presenta su renuncia formal mediante un texto de crtica y autocrtica, Vanegeim participa activamente en la I. S., tanto en la comisin central, en la hechura de su revista, como en sus acciones.

As, en agosto de 1971 Raoul Vanegeim asiste a la conferencia Perspectivas de modificaciones conscientes en la vida cotidiana que Guy Debord ofreci ante el Grupo de Investigacin sobre la vida cotidiana convocado por Henri Lefebvre en el Centro de Estudios Sociolgicos perteneciente al CNRS francs; igualmente asiste al Quinto Congreso de la I.S. en Goteburgo, Suecia. As, vemos que en el No. 6 de ese mismo ao de 1971 de la Revista de la I.S. aparece su primer artculo: Comentarios contra el urbanismo; y en los nmeros 7 y 8 (1962 y 1963 respectivamente) le publican sus clebres artculos Trivialidades de Base I y II.

En stos aborda desde un rescate de Karl Marx el asunto de las banalizaciones y las alienaciones que han hecho las relaciones capitalistas burocrticas y de la propiedad privada en el mundo moderno del siglo XX de la segunda posguerra, que mitologizan y crean miserias capitalistas en las relaciones sociales y culturales, an en las sociedades de la abundancia consumible.

En estos textos de Vanegeim se perfila tambin la potencia que los situacionistas van a dar a la categora de espectculo y de vida cotidiana (entre otros). Veamos enseguida algunos breves prrafos de esos textos (1963) compuestos de 30 Tesis (2010: 1-13).

En la Tesis 1 dice R. Vanegeim: Los anlisis ms profundos de Marx sobre la alienacin se han vulgarizado en hechos de una banalidad extrema, que despojados de su caparazn mgico y materializados en cada gesto forman da tras da la vida de un nmero creciente de personas. En suma, el capitalismo burocrtico contiene la verdad evidente de la alienacin, la ha puesto al alcance de todos mejor de lo que Marx poda esperar, la ha banalizado a medida que, al atenuarse la miseria, la mediocridad de la existencia se extenda cual mancha de aceite. El pauperismo gana en profundidad sobre el modo de vida lo que pierde en extensin sobre la estricta supervivencia, he aqu al menos un sentimiento unnimemente compartido que exime a Marx de todas las interpretaciones que extrajo de l un bolchevismo degenerado.

En la Tesis 16: El espectculo ya no absorbe la totalidad si no es reducindola a fragmento y a sucesin de fragmentos (los Weltanschauung psicolgico, sociolgico, biolgico, filolgico, mitolgico); por otro lado se sita en la confluencia del movimiento de desacralizacin y de los intentos de resacralizacin.

En la Tesis 20: Estamos intoxicados por el espectculo []. Pero que lo comprendan y que comprendan por encima de todo que, en lo sucesivo, la revuelta de los actores no dirigentes est ligada a la revuelta contra el espectculo.

En la Tesis 29: La vida cotidiana siempre ha sido vaciada en beneficio de la vida aparente, pero la apariencia, en su cohesin mtica, tena suficiente fuerza para que jams se hablase de vida cotidiana. La pobreza, el vaco del espectculo que se transparenta a travs de todas las variedades de capitalismo y de todas las variedades burguesas, ha revelado a la vez la existencia de una vida cotidiana (una vida-refugio, pero refugio de qu y contra qu?) y la pobreza de esa vida cotidiana. A medida que la reificacin y la burocratizacin se fortalecen, la debilidad del espectculo y de la vida cotidiana se hacen ms evidentes.

En el mismo ao de 1967 y en el mismo mes de octubre en que se public en Francia el libro de Guy Debord se public tambin el ensayo ms importante y conocido de Raoul Vanegeim, desde mi opinin ambos complementarios, en dicho ensayo Vanegeim teji sobre la revolucin subjetiva de la vida cotidiana, y lo titul: El tratado del saber vivir para uso de las jvenes generaciones (tambin conocido como La revolucin de la vida cotidiana); ambos textos y autores fueron pilares de la contracultura libertaria que tuvo su cspide en las movilizaciones pro revolucionarias del 68, especialmente el mayo francs.

Concretamente ambos textos La sociedad del espectculo y El tratado del saber vivir se convirtieron en articuladores de las experiencias y concepciones de finales de los 60 y entre ambos se construy un entramado (y no tanto un Corpus y menos una Doctrina) terico-interpretativo-poltico singular y convergente: tanto por su capacidad explicativa como por su distancia respecto de otras corrientes del izquierdismo terico y prctico del momento. [As] la manera de mirar, de entender, de posicionarse y de dar cuenta del conglomerado espectacular convertido en ltima expresin del dominio capitalista, pone de manifiesto [pues] una mirada comn: el proyecto de una socialidad libremente articulada sobre el modelo de la autonoma (Garca del Campo, 2010: 35).

En efecto, con la publicacin del Tratado del saber vivir, Raoul Vanegeim:

[] pas a ser uno de los principales inspiradores de una corriente que, rompiendo con los moldes esclerticos del pensamiento y accin de los partidos y grupos de la izquierda proletaria, pona en primer trmino la necesidad de componer una nueva forma de vida, alejada de la espectacular primaca de lo econmico, que poniendo la atencin prioritaria en las necesidades de una vida no sometida a las constricciones sistmicas, permitiera el desarrollo libre de la individualidad y, con l, la organizacin de una forma de cooperacin social sustentada en la autonoma y en la autogestin generalizada: priorizar la vida y acabar con las formas en que se articula la supervivencia, pues, como revolucin autntica y, adems, como nica revolucin en sentido pleno, como afirmacin de la autonoma y la libertad contra todas las formas de la mediacin (Garca del Campo, 2010: 34).

A partir de la escritura de este Tratado del saber vivir que haba estado elaborando desde principios de la dcada de los sesenta bajo las influencias de Spinoza, Fourier, Marx, Nietzche y Lefebvre (entre otros) y de la radicalizacin de los movimientos sociales y culturales de entonces, Vanegeim va a dedicarse a reflexionar sobre las experiencias y alternativas subjetivas-intersubjetivas que ofrece la vida cotidiana ante las miserias que generan las mltiples alienaciones capitalistas. Esto se va a reflejar, entre otros, principalmente en sus siguientes textos: El libro de los placeres (1979), Aviso a los vivos sobre la muerte que los gobierna y la oportunidad de deshacerse de ella (1990), Por una internacional del gnero humano (1990), Declaracin de los derechos del ser humano (2001), Del amor (2010) y Carta a mis hijos y a los hijos del mundo por venir (2012), etc. Podemos decir que el hilo conductor de estas obras sin perder nunca su politicidad crtica y revolucionaria contra la opresin mercantil es desarrollar desde la subjetividad vital y desde el despertar de lo viviente (y de su conciencia prctica) una confrontacin contra la muerte (que tambin est en uno mismo); o sea el principio de vida en oposicin al principio de muerte, desde lo que Pol Charles llama la efectivizacin de la alquimia de la felicidad y, aadiramos nosotros, de la vida festiva.

Para el filsofo y situacionista belga, siguiendo al Marx de los Manuscritos econmico-filosficos de 1844 (y a Lefebvre), la vida cotidiana, sus actos y gestos, en la modernidad capitalista (del Este y de Occidente), est empobrecida y banalizada; se trata de un nuevo tipo de pobreza, miseria y vaciamiento existencial y subjetivo que se extiende a los mbitos del ocio, del descanso y del placer, complementando la miseria objetiva y material. Por lo que el capitalismo monta integralmente una dictadura del espectculo haciendo que los sujetos y sus relaciones, actividades y actitudes, aparte de sufrir la fragmentacin y la mutilacin de sus vidas, queden alienadas y miserabilizadas. Su subjetividad (emociones, pasiones, deseos, goces, etctera) y su creatividad, es decir su vida y lo vivido, quedan carentes de riqueza cualitativa, de abundancia de ser humano; por ello plantea la consigna que creando y generando dicha abundancia en los actos y gestos cotidianos se tiene que producir la abundancia subjetiva social y socializada. Esta parte fundamental de la revolucin tiene que ser radicalizada, tanto en la conciencia como en la prctica proletaria, por ello es que se tiene que aprender y experimentar vivir de manera alternativa desde la cotidianidad, se tiene que generar autogestivamente ese saber vivir, la autogestin tiene que ser, entonces, generalizada en todos los mbitos (espacios) de la produccin y del consumo.

El arte, la poesa, el juego, la diversin, la amistad, lo ertico, tienen que desplegarse en la espontaneidad y en la pasin creadora, all radica uno de los ncleos centrales de lo revolucionario social; el arte de ser humano contra la eficacia mercantil, la creacin de lo vivo contra la simulacin y el totalitarismo espectacular mercantil. En este sentido liberador, el eje fundamental es la revolucin de la vida cotidiana (no slo su crtica como planteaba Henri Lefebvre), slo as dice R. Vanegeim podemos liberarnos de ser gobernados por el miedo a la muerte y por la violencia de la muerte misma y vivir con generosidad, plenitud y autonoma la creatividad social y la proteccin/cuidado tierno de la naturaleza. En todo esto radicara la alquimia del amor y la felicidad creada en la cotidianidad. Dice Pol Charles que Raoul Vanegeim: Habla de una vida cotidiana sublevada por la pasin de la libertad. Habla de una vida cotidiana en la que nos desearamos y nos ofreceramos toda la felicidad posible, compartiendo todo el bienestar posible con la humanidad entera (Charles, 2010: 97).

Unas de las primeras tcticas ldicas bsicas que expone y explora Venegeim contra el poder mercantil y para ir logrando toda esta revolucin de la vida cotidiana y revolucin total, es lo que llama la inversin de perspectiva, se trata de una desviacin ( ). Respecto de sta nos dice, en su Tratado del saber vivir para uso de las nuevas generaciones, lo siguiente:

La inversin de perspectiva sustituye el conocimiento por la praxis, la esperanza por la libertad, la mediacin por la voluntad de lo inmediato. Consagra el triunfo de un conjunto de relaciones humanas basadas en tres polos inseparables: la participacin, la comunicacin y la realizacin. Invertir la perspectiva es dejar de ver con los ojos de la comunidad alienada, de la ideologa, de la familia, de los dems. Es entenderse a s mismo slidamente, elegirse como punto de partida y como centro. Fundarlo todo sobre la subjetividad de ser todo. En el punto de mira de mi insaciable deseo de vivir, la totalidad del poderno me obstruye la visin, yo lo localizo, aprecio el peligro, estudio la jugada. Por muy pobre que sea, mi creatividad es un gua ms seguro que todos los conocimientos adquiridos por obligacinEl juego en el que entramos es el juego de nuestra creatividad. Sus reglas se oponen radicalmente a las reglas y a las leyes que rigen nuestra sociedadSi no invertimos la perspectiva, la perspectiva del poder acabar por encaminarnos definitivamente contra nosotros mismos (Vanegeim, 1988: 198 y 199).

En su libro de 1999 Por una internacional del gnero humano, Vanegeim, ante el avance del modo de produccin capitalista financiero y de la vida capitalista que se producen y reproducen como neocapitalismo, esboza una reconstruccin de lo viviente y plantea que la tarea ms urgente de los revolucionarios es la afirmacin de la vida contra la economa y el dinero; esto lo conecta con la reivindicacin del proyecto de una evolucin humana que descubre su fuerza en la alianza del cuerpo y la tierra, en la creatividad de los nios, las mujeres y los hombres. De esta manera, afirma que slo la violencia de lo viviente es revolucionaria. El desarrollo del argumento al respecto va como sigue a continuacin:

La vida es la nica violencia capaz de acabar con todas las violencias. Abriremos al mundo las puertas de lo viviente La nica guerra que merece ser conducida con valenta y tesn es la guerra de la vida, que dondequiera que asiente sus reales pone fin a la guerra milenaria que la muerte ha llevado siempre en nombre de la supervivencia y en beneficio de la muerte Slo el amor de lo viviente es capaz de alejar la guerra y desterrar a los ejrcitos, la polica, la fuerza del sacrificio que el hombre ha instaurado para protegerse de s mismoHoy queremos descubrir nuestra propia humanidad, explorar el terreno de sus posibilidades insospechadas, fortalecer nuestra voluntad de vivir mediante una vida enriquecida sin cesar por nuestros deseos; la radicalidad no es otra cosa que esoLa realidad de una internacional del gnero humano reside en la voluntad unnime de privilegiar lo que haya de ms vivo en nosotros. No tiene necesidad de estatutos ni de comit central, ni de representantes ni de mandatarios. Esa realidad emana de la simple reivindicacin de los individuos que se reconocen en una voluntad unnime de afinar [como deca Fourier] sin cesar su propia humanidad [sus placeres individuales y la armona de sus pasiones]; de labrar (pues) la armona de sus deseos de vida, sin la cual no puede haber armona universal (Vanegeim, 2000: 20, 217 y 218).

Por ltimo veamos las reflexiones que nos regala en el Prlogo a su texto Cartas a mis hijos y a los hijos del mundo por venir (2012), antes de la cita cabe recordar que R. Vanegeim siempre ha tenido en cuenta a los nios y jvenes en su filosofa crtica social, como los depositarios del mundo porvenir, precisamente el libro de Hacia una Internacional del gnero humano est dedicado. A los nios, que recrearn el mundo en lo que tiene de viviente y maravilloso. Pasemos pues, para finalizar este breve esbozo de algunos aspectos de su obra, a lo que dice textualmente en dicho Prlogo:

No podra dirigirme a mis hijas, a mis hijos, a mis nietos y bisnietos sin dirigirme al mismo tiempo a los que, precipitados en el universo srdido del dinero y del poder, corren el riesgo, aun maana, de ser despojados de las promesas de una vida innegablemente ofrecida al nacimiento como un don, sin contrapartida algunaEstoy de acuerdo que es ms fcil avalar la aberracin dominante que la vida autntica, pero me niego a ceder a esta cobarde facilidad, como niego a las emociones ptridas y odiosas el derecho de apagar la conciencia humana de una vida por construir []. El mejor remedio contra la ausencia de vida, que es el mal de sobrevivir consiste en descubrir la propia riqueza, la del goce, la creacin, el amor, el sediento deseo de liberarse de la opresin mercantil []. Queris saber lo que ms me importa? Es el canto de la tierra en el que, siguiendo el modelo de las variaciones musicales que antes he evocado, el tema inicial es idntico al tema final, es poner las bases de una sociedad en la que mi felicidad, la felicidad de mis hijos, de mi amante, de mis amores de antao, de mis amigos, de los seres que quiero est ntimamente ligada a la felicidad de las criaturas abatidas en cualquier rincn del mundo por la tirana del dinero, del poder y la mercanca (Vanegeim, 2013: 9, 11 y 13).



Referencias Bibliogrficas

Charles, Pol (2010). La alquimia de la felicidad, Revista Anthropos, La Internacional Situacionista, un proyecto de autonoma y trasmutacin social No. 229, Barcelona, Espaa, pp. 93-98.

Debord, Guy (2009). Panegrico I y II, Ediciones Acuarela y A. Machado, Madrid, Espaa.

De Vicente, Csar (2010). Roul Vanegeim, la subjetividad segn Spinoza, Revista Anthropos, La Internacional Situacionista, un proyecto de autonoma y trasmutacin social No. 229, Barcelona, Espaa, pp.114-119.

Garca del Campo, Pedro (2010). Pensamiento vivo para la vida: una lectura de Vanegeim, Revista Anthropos, La Internacional Situacionista, un proyecto de autonoma y trasmutacin social No. 229, Barcelona, Espaa, pp. 33-42.

Vaneigem Raoul (1988). Tratado del saber vivir para uso de las nuevas generaciones, Editorial Anagrama, Barcelona, Espaa.

Vaneigem Raoul (2000). Hacia una Internacional del gnero humano, Ediciones Octaedro, Barcelona, Espaa.

Vaneigem Raoul (2000). Banalidades de base, Publicado en Internationale Situationiste # 7-8 (1963). Traduccin extrada de Internacional Situacionista vol. II: La supresin de la poltica, Madrid, Literatura Gris, 2000. Publicacin en lnea por Poltica Carabanchel. Vase http://charlaspoliticarabanchel.blogspot.mx/2012/12/banalidades-de-base-raoul-vaneigem-1963.html. Consultado 29 de noviembre de 2017. 

Vaneigem Raoul (2013). Carta a mis hijos y a los hijos del mundo por venir, Ediciones Octaedro, Barcelona, Espaa.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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