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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-01-2018

Donde existe verdadera libertad religiosa

Manuel E. Yepe
Rebelin


Una de las muchas mentiras sobre Cuba entronizadas en las mentes de muchos estadounidenses y, en alguna medida, en las de los ciudadanos de aquellos pases donde la influencia de los medios de prensa y cultura estadounidenses es fuerte, es la de que en la Isla no existe libertad de culto.

Es cierto que el triunfo revolucionario contra la dictadura de Fulgencio Batista, en 1959, abri paso a un proceso tumultuoso que toc todos los mbitos del pas y tuvo un efecto secularizador de la sociedad por su carcter renovador de muchas costumbres, tradiciones y la cultura en general.

Tras cuatro siglos de colonialismo con el catolicismo como la religin oficial, surgi en Cuba una seudorepblica bajo proteccin y control de Estados Unidos, en la que la sociedad cubana, de hecho, conserv el mismo signo confesional en la mitad inicial del Siglo XX.

Pese a que en las Constituciones de 1902 y 1940 se estipulaba la separacin entre el Estado y la iglesia, se identificaba en sus textos la moral cristiana como normativa tica de la sociedad en detrimento de cualquiera otra moralidad no cristiana. De tal manera, se mantena el desconocimiento de la diversidad cultural, moral y religiosa que exiga una comunidad tan plural en trminos de etnias, cultos y tradiciones como la cubana.

La primera vez que en Cuba se proclam la separacin entre el Estado y la Iglesia como principio constitucional fue en la Repblica en armas, en plena lucha contra el rgimen colonial espaol y catlico. Las transformaciones sociales generadas por la revolucin de la segunda mitad del siglo XX -primero contra la tirana batistiana y despus en el desarrollo del proyecto independentista y socialista-, tuvieron un impacto considerable en el proceso de desacralizacin de la naturaleza.

La campaa que erradic el analfabetismo que padeca ms de un milln de cubanos; la masificacin de la enseanza media, tcnica y superior; la expansin de los servicios de salud y la electrificacin de las viviendas, y el uso de nuevas tcnicas y nuevas formas cooperativas de produccin en el campo, entre otros logros populares, influyeron en la desaparicin de algunas prcticas religiosas colectivas tradicionales, tales como las procesiones para implorar buenas cosechas o lluvias, en zonas rurales.

La reforma agraria, la construccin de nuevas carreteras y caminos, la llegada de la radio y la televisin a sitios donde antes no accedan, transformaron los sistemas msticos de representacin de la naturaleza por enfoques razonados y lgicos.

As, emulando con las instituciones sociales que histricamente orientaban la conducta y las ideas -entre las cuales predominaban las iglesias cristianas y sobre todo la catlica- irrumpi en la escena la revolucin, con una capacidad de convocatoria enorme en los sectores sociales mayoritarios, como representante de un cambio muy ansiado.

La revolucin, adems, responda a las aspiraciones de los intelectuales impedidos de acceder a espacios monopolizados por la iglesia. En la puja, stos haban fortalecido su manera secular sobre todo anticlerical- de encarar su papel en la sociedad.

Hubo, ciertamente, desencuentros y fricciones iniciales entre el gobierno de la revolucin y la jerarqua de la iglesia catlica cubana, esta ltima con feligresa amplia y socialmente influyente entre la poblacin de mayores ingresos pero con influencia mucho menor en los sectores humildes.

Las acciones legislativas y prcticas de la revolucin, tales como la ley de nacionalizacin de la enseanza, limitaron el espacio social de la religin catlica en Cuba, y lo ampliaron para otras--como las espiritistas, las asociadas a religiones de origen africano y las pentecostales- que lograron acceso a espacios pblicos a los que antes haban tenido muy pocas posibilidades de llegar a causa del monopolio cristiano y catlico, segn lo sostiene el prestigioso profesor, socilogo e investigador cubano de estos temas Aurelio Alonso Tejada, subdirector de la revista Casa de las Amricas.

Se calcula que en Cuba funcionan ms de 900 templos, ms de 600 son iglesias catlicas, 54 son protestantes y evanglicas, hay iglesias ortodoxas, griegas y rusas; cinco sinagogas y una Liga Islmica que agrupa a musulmanes chitas y sunnes.

Puede recordarse que, antes de 1959, el Cdigo penal cubano registraba como agravante de delito el practicar brujera, trmino con el que la cultura cristiana predominante identificaba a las religiones originadas en frica, muy extendidas en Cuba.

En medio de una situacin de aparente contraccin del espacio social de la religin, la revolucin cubana cre condiciones legales y sociales bsicas para un efectivo pluralismo religioso, sin distincin confesional ni institucional, que sirvi para obtener algo que nunca antes haba existido en el pas y de lo que escasas naciones se pueden vanagloriar: una libertad religiosa total y verdadera.

Blog del autor: http://manuelyepe.wordpress.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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