Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2018

Se puede construir un proyecto slido de izquierda sin el apoyo del mundo popular?
La izquierda con pies de barro

Javier Pardo Mella
Rebelin


El 30 de mayo de 1968 Charles de Gaulle anunciaba la realizacin de un referndum para ver su continuidad al mando de la Repblica, luego de las revueltas y tomas en fbricas y universidades. Un par de das despus gan el referndum en una apelacin implcita a la mayora silenciosa. Con esto, De Gaulle logr frenar el intento revolucionario en el momento ms lgido del mayo francs con el apoyo de una mayora de ciudadanos que miraban con desconfianza el proceso que estaba en curso.

Analizando esto bajo una ptica marxista, se nos revela que en este caso, tal cual como destacaban algunos intelectuales de izquierda de la poca, los estudiantes no podran hacer la revolucin sin el apoyo popular. Los estudiantes franceses pertenecan a capas medias y de la pequea burguesa, es decir sectores ilustrados que tenan la capacidad de ver y sentir las crecientes contradicciones que tena el capitalismo occidental, pero no lograron convencer a los sindicatos (CGT), de los cuales obtuvieron un tibio apoyo, ni menos sumar a amplios sectores populares.

Tomando como base el ejemplo de ese proceso, y guardando las proporciones histricas y coyunturales, vuelvo a la pregunta inicial Se puede construir un proyecto slido de izquierda sin el apoyo del mundo popular?, se puede llevar a trmino un proceso profundo de transformaciones para el pueblo, pero sin su apoyo explcito? La hiptesis de este artculo es la izquierda chilena del siglo XXI, la heredera de los proyectos de la UP y la que vivi las olas de revueltas del 2006 y 2011, tiene pies de barro, pues no cuenta con una slida base popular.

El 2011 fue, a mi entender, un proceso de movilizacin social que involucr principalmente a capas medias ilustradas que, al igual que el mayo francs, no supo conectarse con grandes masas de clase popular. Las nuevas generaciones de estudiantes movilizados, luego de la letana de los aos de la Concertacin, pertenecan principalmente a liceos emblemticos y universidades tradicionales. Tuvieron la capacidad de involucrar a ms sectores sociales, como centrales obreras (CUT) y otras organizaciones, sin embargo, los procesos de cambio cultural son lentos y me parecera imposible pensar que en tan slo en una dcada se pudiera borrar la hegemona neoliberal instalada y mantenida por ms de 40 aos en toda la sociedad.

Por otra parte, sostengo que efectivamente lograron instalar una contra hegemona que reivindica los valores de lo pblico y que ataca frontalmente el lucro en educacin, pero sin involucrar a sectores mayoritarios del mundo popular, que an siguen siendo subalternos en trminos culturales. Es decir, lograron hacer ver a la esttica opinin pblica chilena la posibilidad de un cambio real de paradigma, lo cual tuvo un fuerte eco sectores de centro izquierda de la Concertacin y despertaron el hambre de la izquierda extraparlamentaria, pero sin entusiasmar e incorporar al sujeto popular en su proyecto.

Bajo esta lectura las movilizaciones estudiantiles, ms all de que efectivamente lograron instalar en la agenda pblica ideas rupturistas frente al modelo son, a mi entender, revueltas de clase media. Una clase media que, producto de la bonanza econmica de los aos 90 y de la ampliacin de la matrcula en educacin superior, ahora era ilustrada y con ello comenz a comprender y hacerle sentido las injustas condiciones del modelo en educacin, salud, pensiones, etc.

Ahora, estas demandas tuvieron eco en el mundo popular? Antes de responder esto mencionar que desde la Unidad Popular no existe en Chile un proyecto Nacional Popular, lo cual traduzco como una voluntad colectiva organizada. Una forma de medir lo nacional popular dentro de un proceso de construccin histrica es a travs de: el ndice de un desplazamiento de las capas intelectuales hacia el pueblo, la ereccin de un nexo orgnico intelectuales-masas, la puesta en marcha de un proceso de conocimiento que se articulase alrededor de la compresin. Es decir, de la educacin recproca. Nacional-popular significa entonces expresin coherente y organizada del pueblo. [1] Dicho de otra forma, lo Nacional-popular depende de la conexin de voluntades e intereses de capas medias ilustradas y populares, lo cual claramente no ocurre en el caso chileno.

Existen estos proyectos hoy en da en Latinoamrica? A mi entender s, de hecho coinciden con los tres gobiernos que no han podido ser derrotados por la ofensiva derechista en nuestro continente: Venezuela, Bolivia y Ecuador. En estos tres casos nos encontramos con un proyecto Nacional-popular slido apoyado en amplias bases de la clase trabajadora. Finalmente, mencionar que la clave del xito de esos procesos es la comprensin mutua, y sobre todo el dilogo para la construccin colectiva de un proyecto que sea beneficioso para ambos sectores.

En relacin a lo anterior, la compleja composicin de clases de la sociedad chilena actual hace muy difcil la construccin de un proyecto Nacional-popular. Por una parte tenemos una clase media, que si bien es ms ilustrada, es propensa a mantener el orden neoliberal en cuanto a su construccin como sociedad de consumo, y que adems, no est dispuesta a una profundizacin de reformas que pueda amenazar este orden (aunque esto solo sea una creencia sin fundamentos en base a la campaa del terror derechista sobre el gobierno de la Nueva Mayora). A esto se agrega que la clase media solo estuvo dispuesta a protestar y movilizarse en temas que la ataen directamente y, aunque puede que estas preocupaciones tambin le hagan sentido al mundo popular, el fin de la movilizacin fue instalar demandadas en la opinin pblica en funcin de sus intereses de clase.

La movilizacin por la educacin es un ejemplo: las demandas que surgieron de los planteles tradicionales velaban por la gratuidad en la educacin superior para estos, a lo que se puede agregar el fin del copago (adonde tambin estudian las capas medias).

El caso de las AFP tambin puede ser ejemplificador. Sin hacer un exhaustivo anlisis sobre la composicin del trabajo en nuestra sociedad, habra que hacer notar que es a las capas medias a quienes ms afectan o afectarn, las pauprrimas jubilaciones del sistema actual por medio de una drstica reduccin de sus rentas. A esto se agrega que, producto del plan laboral de la dictadura y su mantencin, generalmente los sujetos de clase popular no tienen contratos indefinidos y, si es que los tienen, son de sueldos tan bajos que de todas maneras necesitarn el apoyo del Estado a travs del Pilar Solidario.

A lo anterior se puede sumar que el caracterstico clasismo chileno funciona separando la cultura de las capas medias de la de clase popular. El arte, y en particular la msica, puede ser un buen ejemplo. Sin embargo, las distinciones peyorativas de la capas medias hacia las bajas lo reflejan claramente: lo flaite o el reclamo poltico tildando al votante popular de Piera como facho pobre, no hacen ms que distinguir culturalmente a ambas clases, acrecentando los resentimientos mutuos.

En el caso del mundo popular tenemos una suma de capas de diverso origen. Una cultura compleja donde se puede encontrar la yuxtaposicin de diferentes procesos histricos y sociales. En este sentido, sera absurdo e irresponsable decir que existe solo una cultura popular. Sin embargo, hay que hacer notar un par de elementos: 1 La ampliacin hacia estos sectores del consumo masivo propio del capitalismo tardo, un acceso que hasta los noventa tenan negado, y que por medio de las tarjetas de crdito de algunas casas comerciales y cadenas de supermercados ahora tendran, aunque con el grave fenmeno del endeudamiento crnico. 2 En base a ese acceso deficitario a la sociedad de consumo, pero acceso al fin, y a la baja calidad en la educacin que se les brinda, se apropian de valores y de la cultura burguesa por medio de diferentes canales de informacin, principalmente por la televisin nacional abierta, aun altamente sintonizada en este mundo. 3 Debido a la precariedad en sus empleos (inestables, sin contrato, disgregado, etc), lo que se suma al endeudamiento creciente de esta poblacin y la necesidad cultural de mantener un ritmo de consumo (punto 2), el miedo a perder el empleo se transforma en algo crtico.

Frente a lo anterior las elecciones del domingo 19 noviembre deben dejar a las izquierdas un par de lecciones claras:

1 Existe un vnculo ideolgico y cultural ms fuerte entre la derecha y el mundo popular, que desde la izquierda.

2 No ha existido un dilogo fecundo y sobre todo fraterno, entre las capas ilustradas de clase media y el mundo popular, lo cual se fundamenta, por una parte, en el clasismo de nuestra sociedad y la desconfianza mutua, y por otra, en la penetracin estable y sostenida de los valores y cultura de la burguesa en la clase subalterna.

3No se puede construir un proyecto Nacional-popular que se sostenga en el tiempo sin este dilogo y comprensin mutua. En este sentido, cualquier proyecto poltico de izquierda que no escuche las demandas del mundo popular y que renuncie a hacerlo transitar hacia sus posiciones, est destinado al fracaso electoral primero, y luego al ideolgico.

Las filtraciones de votos de las candidaturas de izquierda (MEO y FA) hacia la de Piera, son un reflejo de que la izquierda chilena y su proyecto tiene pies de barro: haciendo un anlisis por clase, las filtraciones se dieron fundamentalmente en el mundo popular, no as en las comunas de clase media y clase media alta, en las cuales la votacin de izquierda (sin la DC) se traspas completa al candidato de la Nueva Mayora.

Finalmente, quiero ser claro. Lo anterior no significa que el diagnstico poltico de las izquierdas este errado, al contrario, tenemos un proyecto poltico macizo de refundacin de la Repblica y que logr construir un ideario anti neoliberal consistente, pero que no ha logrado incorporarse al imaginario de las grandes masas del mundo popular. Dicho de otro modo, las ideas que se instalaron le hacen sentido a amplios sectores sociales, lo que tambin incluye a fracciones del mundo popular, pero sin lograr ser hegemnicas en este sector.

Frente a este panorama el nico camino que le queda a nuestra izquierda es volcarse hacia a las organizaciones sociales representativas del mundo popular, sean territoriales o de trabajo, y por medio de un dilogo abierto y fraterno, incorporar sus demandas y necesidades con el fin de levantar una nueva contra hegemona que unifique, represente y organice los intereses de ambas clases para as concretar un proyecto poltico-histrico sostenible.

 

* El autor es Periodista (UPLA). Profesor y Licenciado en Historia (UV).



[1] Disponible en: https://kmarx.wordpress.com/2014/06/30/lo-nacional-popular-en-gramsci/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter