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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-01-2018

La mentira permanente, nuestra amenaza ms mortfera

Chris Hedges
Truthdig / Sin Permiso


El peligro ms siniestro al que nos enfrentamos no viene de la supresin de la libertad de expresin a travs de la destruccin de la neutralidad en la Red o de los algoritmos de Google, que mantienen alejada a la poblacin de aquellas webs de contenido izquierdista, disidente, progresista o antiblico. No viene tampoco de una reforma de los impuestos que abandona cualquier pretensin de responsabilidad fiscal, enriquece a las corporaciones y a los oligarcas y allana el camino para el desmantelamiento de programas como el de la Seguridad Social. No viene de la explotacin de tierras colectivas para beneficio de la industria minera y de los combustibles fsiles, ni tampoco de la aceleracin del ecocidio por parte de una legislacin medioambiental demoledora, ni por la destruccin de la educacin pblica. Tampoco viene del despilfarro de fondos federales para inflar el presupuesto militar mientras el pas colapsa econmicamente, ni del uso de sistemas de seguridad domstica para criminalizar la disidencia. El peligro ms siniestro al que nos enfrentamos viene de la marginalizacin y destruccin de aquellas instituciones que - incluyendo los tribunales, la academia, los cuerpos legislativos, las organizaciones culturales y los medios de comunicacin- en su da garantizaban que el discurso pblico se anclaba en la realidad y en los hechos, nos ayudaban a distinguir entre la verdad y la mentira y promovan la justicia.

Donald Trump y el actual Partido Republicano representan la ltima etapa en la emergencia del totalitarismo corporativo. El saqueo y la opresin se justifican por la mentira permanente, un tipo de mentira distinto de las falsedades y medias verdades proferidas por polticos como Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama. La mentira poltica que empleaban estos dirigentes no se diriga a eliminar o anular la realidad, sino que era una forma de manipulacin. Cuando Clinton promulg el Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte, prometi que el TLCAN [NAFTA por sus siglas en ingls] significa ms empleo, empleo americano y empleo americano bien pagado. George W. Bush justific la invasin de Irak porque Saddam Hussein supuestamente posea armas de destruccin masiva. Pero ni Clinton sigui fingiendo que el TLCAN [NAFTA] era beneficioso para la clase obrera cuando la realidad mostr lo contrario, ni Bush continu simulando que Irak tena armas de destruccin masiva despus de que no se encontrara ninguna.

La mentira permanente no est circunscrita o limitada por la realidad, sino que se perpeta incluso frente a una evidencia abrumadora que la desacredita. Es simplemente irracional. Aquellos que hablan el lenguaje de la verdad y de los hechos son atacados y acusados de mentirosos, traidores y proveedores de noticias falsas; y una vez las lites totalitarias acumulan suficiente poder (un poder ahora garantizado por la supresin de la Neutralidad en la Red), son alejados de la esfera pblica. La frrea resistencia a reconocer la realidad (independientemente del grado de transparencia con que esta se presente) por parte de aquellos envueltos en la mentira permanente crea una psicosis colectiva.

El resultado de una sustitucin slida y total de la mentira por la verdad fctica no es que la primera es aceptada como lo verdadero y la verdad es difamada como si fuera una mentira, sino que el sentido en que nos orientamos en el mundo real y la categora de lo verdadero frente a lo falso es uno de nuestros medios mentales encaminados a este fin se est destruyendo, escribi Hanna Arendt en Los orgenes del totalitarismo.

La mentira permanente convierte el discurso poltico en un teatro absurdo. Donald Trump, que ya minti acerca del nmero de asistentes a su investidura pblica como presidente a pesar de las evidencias fotogrficas, insiste ahora en que, en relacin a sus finanzas personales, va a ser asesinado por una reforma fiscal [la clebre tax bill] que en realidad le ahorrar a l y a sus herederos ms de mil millones de dlares; el Secretario del Tesoro Steven Mnuchin afirma que posee un informe que demuestra que los recortes fiscales se pagarn por s mismos y no aumentarn el dficit a pesar de que dicho informe nunca lleg a existir; y el Senador John Cornyn nos dice, contrariando toda evidencia fctica, que no se trata de una reforma diseada ante todo para beneficiar a los ricos y a los grandes negocios.

Al mismo tiempo, dos millones de acres [alrededor de ocho mil kilmetros cuadrados] de tierras pblicas, estn siendo entregados a la industria minera y de los combustibles fsiles mientras Trump insiste en que dicho traspaso significa que las tierras pblicas sern una vez ms para uso pblico. Cuando los ecologistas denuncian que se trata de un robo, el republicano Rob Bishop acusa su posicin crtica de falsa narrativa. Tras terminar de manera efectiva con la Neutralidad en la Red y la libertad de expresin en Internet, Ajit Pai, presidente de la Comisin Federal de Comunicaciones [FCC], comenta que se ha demostrado que aquellos que sugeran que internet tal y como lo conocemos est a punto de desaparecer, estn equivocadosTenemos un internet libre que sigue avanzando . Y en los Centros para el Control y Prevencin de Enfermedades, frases como basado en evidencias y basado cientficamente estn prohibidas.

La mentira permanente es la apoteosis del totalitarismo. Ya no importa qu es verdadero. Solamente importa qu es correcto. Las cortes federales se estn llenando con jueces imbciles e incompetentes al servicio de la correcta ideologa corporativa y de las rgidas costumbres sociales de la derecha cristiana. Simplemente desprecian la realidad, incluyendo la ciencia y el Estado de Derecho; pretenden desterrar a aquellos que viven en un mundo con principios de realidad definidos por la autonoma moral e intelectual. La norma totalitaria siempre destaca lo brutal y lo estpido, y estos idiotas en el poder no tienen metas ni filosofa poltica alguna: solamente usan clichs y slogans - la mayora de los cuales son absurdos y contradictorios- a fin de justificar su codicia y ansias de poder. Y esto es tan vlido para la derecha cristiana, que est ocupando el vaco ideolgico de la administracin Trump, como para los corporativistas que predican el neoliberalismo y la globalizacin. La fusin de los corporativistas y la derecha cristiana es el matrimonio entre Godzilla y Frankenstein.

Los polticos corruptos ni siquiera necesitan comprender las consecuencias sociales y polticas de sus comportamientos, escribi el psiquiatra Joost A.M. Meerloo en La violacin de la mente: la psicologa del control mental, el menticidio y el lavado de cerebro. No estn impulsados u obligados por una creencia ideolgica, independientemente de cunto la racionalicen para convencerse a s mismos de que s lo estn, sino por las distorsiones de sus propias personalidades. No estn motivados por un impulso dirigido a servir a su pas o a la humanidad, sino por la abrumadora necesidad y compulsin de satisfacer los anhelos de sus propias estructuras de carcter patolgicas. Las ideologas que declaman no son metas reales, sino solamente los mecanismos cnicos por medio de los cuales estos hombres enfermos esperan obtener cierto sentido personal de valor y poder. Estas sutiles mentiras internas les hacen ir de mal en peor: autoengaos defensivos, una visin distorsionada, ausencia de identificacin emocional con los otros, degradacin de la empata la mente tiene muchos mecanismos de defensa con los que cegar la conciencia.

Cuando la realidad es reemplazada por los caprichos de la opinin y el oportunismo, lo que es verdadero un da, a menudo es falso al siguiente. La consistencia se ha descartado. La complejidad, los matices, la profundidad, son reemplazados por la creencia simplona en la amenaza y la fuerza bruta. Es por esto que la administracin Trump desprecia la diplomacia y est destruyendo el Departamento de Estado. El totalitarismo, escribi el novelista y crtico social Thomas Mann, es, en su ncleo ms profundo, el deseo de un simple cuento popular. Una vez este cuento popular sustituye a la realidad, la moral y la tica son abolidas. Aquellos que te pueden hacer creer los despropsitos ms absurdos, pueden hacerte cometer las mayores atrocidades, advirti Voltaire.

Las lites corporativas, que incluso en el mejor de los tiempos (sic) jugaron sus cartas contra la gente de color, los pobres y la clase obrera, ya no lo hacen siguiendo regla alguna. Los lobistas, los polticos comprados, los acadmicos serviles, los jueces corruptos y las celebrities de los informativos de televisin, dirigen un Estado cleptocrtico definido por el soborno legalizado y la explotacin desenfrenada. Las lites empresariales escriben leyes, regulaciones y reformas para expandir el saqueo de las corporaciones, al mismo tiempo que imponen una deuda que esclaviza y paraliza a la poblacin, como por ejemplo la enorme carga de los prstamos universitarios en los estudiantes; sus medidas austericidas desmantelan los servicios estatales y municipales, como es el caso de la sanidad y la educacin pblica. Aun as, insisten en que la solucin a nuestros problemas se encuentra en las instituciones que ellos mismos han degradado y corrompido; nos piden que invirtamos tiempo y energa en campaas polticas y en apelaciones a los tribunales. Intentan atraernos a su mundo esquizofrnico, donde el discurso racional ha sido sustituido por la charlatanera. Nos piden que hagamos justicia en un sistema diseado para perpetuar la injusticia. Se trata de un juego al que nunca podemos ganar.

Toda dignidad reside en el pensamiento escribi Pascal. Es al pensamiento a quien debemos confiar nuestra recuperacin, no al espacio o al tiempo, los cuales nunca podramos llenar. Esforcmonos entonces en pensar bien; este es el principio bsico de la moralidad

Hay que enfrentar al poder con ms poder. Debemos construir instituciones y organizaciones paralelas que nos protejan del asalto empresarial y resistan a la dominacin de las corporaciones. Debemos distanciarnos lo mximo posible de este Estado vamprico. Cuantas ms comunidades autnomas podamos crear, con sus propias divisas e infraestructuras, ms podremos daar a la bestia corporativa. Hay que establecer cooperativas de trabajadores, sistemas locales de suministro alimentario basados en dietas veganas y organizaciones culturales, artsticas y polticas independientes. Tenemos que obstruir por cualquier medio posible el asalto de las corporaciones, desde el bloqueo directo de gaseoductos y pozos destinados al fracking, a la ocupacin de las calles a travs de actos de desobediencia civil contra la censura y el ataque a las libertades civiles, o la creacin de ciudades santuario. Y todo ello deber realizarse como siempre se ha hecho: construyendo relaciones personales y cercanas. Quizs no seamos capaces de salvarnos a nosotros mismos - sobre todo por el rechazo de las lites a hacerse cargo de los estragos del cambio climtico- pero podemos crear espacios de resistencia donde la verdad, la belleza, la empata y la justicia perduren.

Chris Hedges es un periodista ganador del Premio Pulitzer, autor de best sellers del New York Times, fue profesor de la Universidad de Princeton. Pas casi dos dcadas como corresponsal extranjero en Centroamrica, Oriente Medio, frica y los Balcanes.

Fuente del artculo original en ingls: http://www.truthdig.com/articles/permanent-lie-deadliest-threat/

Traduccin: Iker Jauregui


Fuente del artculo en castellano: http://www.sinpermiso.info/textos/la-mentira-permanente-nuestra-amenaza-mas-mortifera
 


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