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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2018

Sin lugar para esconderse del cambio climtico en el Pacfico sur

Pascal Laureyn
IPS


Un cementerio sumergido en la aldea de Togoru, en Fiyi. Los estados insulares del Pacfico sur estn entre los ms vulnerables al cambio climtico. Crdito: Pascal Laureyn/IPS

TOGORU, Fiyi, 2 ene 2018 (IPS) - A medida que el agua se traga las playas de Fiyi, ni los muertos encuentran paz. El cementerio de Togoru, una aldea en la mayor de las islas de este pas insular, qued sumergido bajo el mar, y ya no se leen los nombres en las lpidas, golpeadas por el mar.

Bula!, le dijeron a IPS los residentes locales, sorprendidos de ver a un visitante. Fue fcil encontrar al jefe de la aldea, con solo tres casas en pie. En la playa, James Dunn, de 72 aos, seala a los muertos ahora sumergidos.

En 20 aos, el mar avanz unos cientos de metros. La casa en la que nac desapareci, relat el patriarca.

Los rboles se pudren por el oleaje y se caen cuando se lava el suelo que aguanta sus races. El campo deja de ser apto para la agricultura y lo que queda de la aldea se inunda cuando hay marea alta. Las olas golpean a mi puerta, cont Dunn.

Su tatarabuelo lleg de Irlanda para construir esta aldea y cinco generaciones despus es muy probable que Dunn sea el ltimo jefe de Togoru, una de las ms vulnerables al cambio climtico.

Moverse o ahogarse

Fiyi y otros pases del Pacfico sur son extremadamente vulnerables al aumento del nivel del mar. La mayora de estos estados insulares son pobres y de tierras bajas. El agua se elev 25 centmetros en promedio desde 1880, lo que alcanza para borrar a Togoru del mapa, que, de hecho, ya no figura ms en Google Maps.

El mar nos roba la tierra, seal Dunn. Las playas en las que sola jugar de nio estn ahora bajo agua. Hacamos carreras de caballos, ahora es imposible, record.

Togoru construy cinco muros para contener el mar en los ltimos 25 aos, y ninguno pudo contener su avance.

Si se logra mantener el aumento de la temperatura promedio en 1,5 grados centgrados, el mar igual se elever otros 50 centmetros. Pero aun ese pronstico optimista es desalentador para las miles de comunidades de las zonas costeras y vulnerables.

Desde la playa de Togoru se ve Suva, la capital fiyiana. El primer ministro vino de visita y dijo que tenamos que despedirnos de nuestra aldea. Por suerte, no nos abandona, relat Dunn.

El gobierno public una lista de 60 aldeas que se reubicarn, lo que es mucho para este pas de apenas un milln de habitantes.

La sobrina de Dunn, Anne, fue Miss Fiyi y Miss Islas Pacfico en 2016 y aprovecha su posicin para abogar por medidas contra el recalentamiento planetario.

El cambio climtico significa para m no haber podido enterrar a mi padre ni a mi to en nuestro cementerio tradicional, explic emocionada, cuando particip en la 23 Conferencia de las Partes (COP23) de la Convencin Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climtico (CMNUCC), realizada en la ciudad alemana de Bonn.

Afecta nuestra identidad. Somos isleos y nuestra forma de vida est en riesgo, denunci, para llamar la atencin sobre una situacin que su pas, que presidi la COP23 del 6 al 17 de noviembre de 2017 y sin recursos para frenar el avance del mar, denuncia con fuerza.

Ms de 80.000 turistas llegan hasta las playas blancas y los coloridos arrecifes de coral de este pas. Pero los centros tursticos tienen que nivelar sus playas.

El azcar, segundo pilar de la economa nacional, tambin est en riesgo, pues la salinizacin destruye cada vez ms caaverales.

Clima extremo

Fiyi solo es responsable de 0,01 por ciento de las emisiones de dixido de carbono globales, pero sufre tormentas climticas sin tregua.

El 20 de febrero de 2016, el cicln Winston arranc el techo de la casa de Malela Dakui, de 53 aos, jefe de la aldea Rakiraki, y unos minutos despus tir las paredes. l se salv del viento de 325 kilmetros por hora escondindose debajo de una mesa.

El ojo de la tormenta pas justo por encima de esa localidad costera. Si bien este pas ha experimentado varios ciclones, ninguno con la fuerza de Winston, el ms poderoso observado en el hemisferio sur.

Cuando termin, estaba toda arrasada. Se poda ver a kilmetros de distancia, record Dakui, testigo del fenmeno climtico extremo.

Por suerte, ninguna persona result herida, pero en otras partes del pas hubo 44 muertos y el costo de los destrozos se elev a 1.400 millones de dlares, una tercera parte del producto interno bruto de Fiyi.

Dos aos despus de aquel desastre, Rakiraki todava no se ha podido reconstruir. Desde Winston nadie quiere vivir en chozas, pero las casas de material son caras.

Tenemos menos peces porque los arrecifes de coral estn muriendo, observ Dakui. Hace demasiado calor para el taro, un vegetal popular en la dieta local. Los agricultores plantan mandioca y boniato, pero no dan tantos beneficios, acot.

La estacin de lluvia sola empezar todos los aos en la misma fecha. Ahora las estaciones estn perturbadas, aadi.

Rakiraki tiene suerte porque logra reconstruirse, en cambio hay otros pueblos que se perdieron para siempre.

Una historia perdida

Los refugiados climticos no son un fenmeno nuevo en Fiyi, y Tukuraki es el campen no deseado de la relocalizacin. Ese pueblo volcnico de las montaas del interior de este pas se tuvo que mudar tres veces en cinco aos.

En 2012, Tukuraki sufri una gran deslizamiento de terreno por las lluvias extremadamente prolongadas. Diez meses despus, el cicln Evan destruy los refugios temporales, y luego Winston arras su tercera ubicacin. Las personas que quedaron sin hogar tuvieron que alojarse temporalmente en una cueva.

Para los fiyianos, la tierra es lo ms importante, nos une. Cuando perdemos nuestra tierra, nos sentimos vulnerables y desamparados, explic Livai Kidiromo, uno de los ancianos de la aldea.

El cuarto Tukuraki es su ltimo hogar. La nueva aldea resistente a desastres se construy con apoyo econmico de la Unin Europea. Las residencias actuales pueden resistir un cicln de categora cinco, pero no preservan su estilo de vida tradicional.

La nueva aldea est en una meseta en medio de un paisaje encantado. Desde lo alto se ven los restos de la aldea original, casi toda tomada por la selva y de la que solo queda la iglesia intacta.

La aldea es mucho ms confortable que la anterior. Pero tuvimos que dejar nuestro pasado y es doloroso, confes Josivini Vesidrau, la joven esposa del jefe de la aldea, Simione Deru.

Adems de Fiyi, los refugiados climticos son una realidad actual de Samoa, Tuvalu y Vanuatu, as como de muchos otros pases insulares vecinos.

Kiribati trata de prepararse para su propia desaparicin, pronosticada para 2050. El gobierno compr 2.500 hectreas en Fiyi para reubicar a 105.000 personas para cuando el agua cubra los ltimos restos de su territorio.

Con el aumento de la temperatura y la mayor ferocidad de las tormentas, las poblaciones costeras deben elegir entre irse o pelear.

El primo de Dunn, el pescador irlands-fiyiano, limpia el jardn para la Navidad, quiz la ltima que pasen aqu. Togoru desaparecer pronto, y con ella nuestra historia, reconoci, mirando los restos de las tumbas de su familia.

Todava no sabe a dnde se ir. Escapar no es una opcin. Fiyi no es grande, no podemos seguir mudndonos, explic.

(*) Lderes de movimientos climticos y de justicia social de todo el mundo se reunieron en Suva, Fiyi, del 4 al 8 de diciembre durante la Semana Internacional de la Sociedad Civil.

Traducido por Vernica Firme

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2018/01/sin-lugar-esconderse-del-cambio-climatico-pacifico-sur/



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