Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-01-2018

El humo

Pablo Massachs
Mientras tanto


Mi to atraviesa las vas del tren, las fbricas de pintura que vierten al ro y al mar sus residuos de colores, las chimeneas descomunales y soberbias de la central trmica, levantadas a la orilla del mar como acantilados de cemento, y que con su lluvia de carbonilla tiznan la ropa tendida de la gente, los cristales de sus ventanas, las barandillas de sus balcones, las chapas de sus coches

Javier Prez Andjar [1]

Humo negro

Cerca de Barcelona, entre Sant Adri del Bess y Badalona, se alzan majestuosas a pocos metros del mar las tres chimeneas de una antigua central trmica. Un recuerdo de otra poca no tan lejana en la que la que el humo negro se mezclaba con los ncleos habitados. Hoy miramos aquellos aos con cierta superioridad, a nadie se le ocurrira mezclar personas y chimeneas, pensamos. Ahora las Tres Chimeneas estn en proceso de obtencin de la calificacin de Bien Cultural de Inters Local. Lo que antes provocaba el humo negro ahora aspira a la etiqueta de bien cultural. En Barcelona ahora tambin se etiquetan los coches en funcin de sus humos. Algunos de los que se alimentan con combustibles fsiles incluso reciben la etiqueta ECO [2] que casi parece un bien ecolgico y social. Los nuevos tiempos.

Humo blanco

Al visitar una central nuclear, seguramente el experto en comunicacin de la misma nos explicar lo siguiente: mucha gente tiene miedo de la energa nuclear (qu cosas tienen algunos!). Esos pobres ignorantes, recelosos de la tecnologa, miran el humo blanco de la central con desconfianza, pues piensan que es humo radiactivo. No hay nada que temer, nos explica el anfitrin de la visita, pues ese humo es solo vapor de agua que no entra en contacto con la radiactividad. Ya ven, las centrales nucleares son tan inofensivas como una nube.

Nuestro comunicador insistir en el humo blanco; hemos de recordarlo bien como muestra de pureza. Miremos el humo blanco y olvidemos la radiactividad que no vemos pero s mata. Recordemos que es tan solo agua, y no nos preocupemos por los residuos nucleares, que durarn miles de generaciones. Humo blanco para olvidar el riesgo de un accidente nuclear (otro ms), la relacin de la energa nuclear con la industria blica o la incompatibilidad de estas centrales con el sistema energtico que nuestro planeta necesita para afrontar el futuro.

Las cumbres climticas, ms humo

Las Conferencias de Naciones Unidas sobre Cambio Climtico (COP) son sin duda uno de los momentos importantes del ao para medir la temperatura (valga la expresin) del problema. All tambin encontramos expertos en comunicacin, as que all tambin hay humo, de diversos colores.

Humo blanco, humo rojo

Hace dos aos, al finalizar la Conferencia de Pars (COP21), se nos anunci que haba habido fumata blanca, ese otro humo blanco (en sentido figurado esta vez) que simboliza los grandes acuerdos. Pudimos contemplar cmo algunos de los all presentes celebraban el acuerdo alcanzado con una alegra desproporcionada, como si hubieran ganado la guerra. La guerra contra el cambio climtico, se supone. Aires blicos de victoria. Al leer el detalle del acuerdo pudimos comprobar que tan solo se trataba de humo. Humo blanco que simboliza el prrico acuerdo, humo rojo de la victoria blica anunciada al mundo. No haba medidas vinculantes, tan solo un aplazamiento de las mismas. Una celebradsima concesin, en fin, a quienes no quisieron llegar acuerdos ms ambiciosos.

Humo azul

Un ao despus, durante la Conferencia de Marrakech (COP22), un aspirante a data scientist (ya saben, esa disciplina de moda que intenta extraer conocimiento a travs de los datos masivos), analiz cientos de miles de tuits a nivel mundial para determinar cules haban sido las cuentas ms influyentes durante la Conferencia. El resultado no es alentador: cuentas institucionales de Naciones Unidas con ganas de dar visibilidad al evento (autobombo facilitado por los nuevos expertos en comunicacin), y varias cuentas de la Administracin Obama, entre otros.

A pesar de que Trump se lo pone fcil a cualquiera, ya en tiempos del anterior presidente de Estados Unidos, ste pas a ojos del mundo como un lder preocupado por la ecologa y el Cambio Climtico. Esta visin es difcilmente compatible con un presidente que ha dado alas al desarrollo de la fractura hidrulica en Estados Unidos, pero as son los xitos comunicativos. De hecho, Obama fundament su reeleccin en una novedosa forma de atacar a los votantes indecisos a travs de las redes sociales mediante mensajes personalizados teniendo en cuenta cada perfil [3]. Su liderazgo, en fin, fue en comunicacin, no en acciones reales contra el cambio climtico.

El humo azul de las redes sociales (azul es el color corporativo de Twitter, de Facebook, de LinkedIn) ya ayuda a ganar elecciones, y tambin puede ser una sustancia peligrosa que oculte la gravedad del problema del cambio climtico, y sobre todo su complejidad. En Marrakech apenas se avanz, lo que pone de manifiesto que el Acuerdo de Pars fue un fracaso.

Finalmente, humo verde

Pensamos en la destruccin del medio ambiente como una enorme irracionalidad. El cambio climtico es el fenmeno ms amplio de esta gran autodestruccin. Valoramos la ciencia como una herramienta til para hacer visible la senda suicida por la que caminamos (ms bien corremos), de la que es preciso escapar. La ciencia seguir siendo una gran aliada, pero no escapa a vicios propios y adquiridos. A poco de finalizar la Cumbre Climtica de Bonn (COP23) se poda leer en The Economist un reportaje que da buena cuenta de estos ltimos [4].

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climtico es la referencia cientfica a la hora de abordar el problema, y sus modelos climticos son una de sus herramientas estrella para predecir qu futuro nos espera y sobre qu variables actuar para evitar el desastre. Un hecho poco conocido de los mismos, segn se indica en el reportaje citado, es que la gran mayora de ellos asume que tendr lugar una extraccin a gran escala de CO 2 de la atmsfera. Una extraccin masiva que en la actualidad ninguna tcnica est en disposicin de asegurar, puesto que todas estn lejos de cumplir su misin. Y aunque se tratase de tecnologas probadas, resultara una accin titnica.

La tecnologa del futuro, otra vez, nos salvar del desastre. Este cuento ya nos suena, y agota su martilleo cuando no hay una justificacin slida. Parece que la lgica neoliberal se apodera tambin de algunas lites cientficas. Quiz los cientficos climticos estn perdiendo la perspectiva por culpa del humo verde? Bien sabemos que verde es el color asociado a la naturaleza, a la ecologa, tambin a la esperanza. Pero este humo no es verde por todo ello, sino porque verde es tambin el color del dinero.

Notas

[1] Extracto del libro Los prncipes valientes (ed. Maxi Tusquets, ISBN 978-8483838587).

[2] La clasificacin de la DGT, utilizada en Barcelona para la restriccin de ciertos vehculos en la ciudad, incluye en la categora ECO a los vehculos de gas natural, gas licuado del petrleo o hbridos ( http://www.dgt.es/es/prensa/notas-de-prensa/2016/20161007-dgt-envia-distintivos-ambientales-4-3-millones-titulares-vehiculos.shtml ).

[3] Martin Hilbert, asesor tecnolgico de la Biblioteca del Congreso de EEUU, explica en esta entrevista hasta qu punto se han servido Obama y Trump de las redes sociales para influir en los votantes: http://www.theclinic.cl/2017/01/19/martin-hilbert-experto-redes-digitales-obama-trump-usaron-big-data-lavar-cerebros/

[4] Disponible en los siguientes enlaces:

https://www.economist.com/news/leaders/21731397-stopping-flow-carbon-dioxide-atmosphere-not-enough-it-has-be-sucked-out

https://www.economist.com/news/briefing/21731386-cutting-emissions-will-not-be-enough-keep-global-warming-check-greenhouse-gases-must-be

Fuente: http://mientrastanto.org/boletin-164/notas/el-humo



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter