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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2018

Fondos buitre
La plutocracia contra el pueblo

Jean Ziegler
El Salto

El pueblo de los pases pobres se mata trabajando para financiar el desarrollo de los pases ricos. El Sur financia al Norte, y especialmente a las clases dominantes de los pases del Norte. El medio de dominacin ms poderoso es actualmente la deuda.


Warren Buffet, considerado por la revista estadounidense Forbesuno de los hombres ms ricos del mundo, hace algunos aos declar a la CNN: "There's a class warfare, all right , but it's my class that's making war, and we're winning". O sea: "De acuerdo, existe una guerra de clases, pero es mi clase la que la hace y la est ganando".

El prembulo de la Carta de las Naciones Unidas comienza con estas palabras: "Nosotros, el pueblo de las Naciones Unidas". Por lo tanto, la tarea de proteger y garantizar los intereses colectivos de los pueblos, el bienestar universal, corresponde a la ONU y ms exactamente a los Estados aliados que firmaron esa carta el 20 de junio de 1945, en San Francisco. Pero, actualmente, esos intereses se ven atacados por doquier por la clase de los plutcratas, la de los Warren Buffet. A los Estados les quitaron su capacidad normativa y su eficacia. De alguna manera lograron que los tenedores del capital financiero mundializado los hayan derrotado.

Mi ms reciente combate, el que llev contra los fondos buitre en las Naciones Unidas, ilustra esta realidad de forma paradigmtica. Miembro del Comit Asesor del Consejo de Derechos Humanos de la ONU desde 2008, confieso no ser, ni por un instante, neutro en mi trabajo. Los derechos humanos son un arma formidable en manos de aquellos que quieren cambiar el mundo, aliviar los sufrimientos del otro, vencer a los depredadores. Y progresar en ese combate supone formar alianzas.

El pueblo de los pases pobres se mata trabajando para financiar el desarrollo de los pases ricos. El Sur financia al Norte, y especialmente, a las clases dominantes de los pases del Norte. El medio de dominacin ms poderoso es actualmente el servicio de la deuda. Los flujos de capitales Sur-Norte tienen excedentes en relacin a los flujos Norte-Sur. Los llamados pases "pobres" pagan anualmente a las clases dirigentes de los pases ricos mucho ms dinero del que reciben de ellas, ya sea como inversiones, prstamos, ayuda humanitaria o la llamada ayuda al "desarrollo". El servicio de la deuda mantiene a los pueblos en la esclavitud y saquea sus recursos.

Este expolio an se vio agravado, durante estas ltimas dcadas, con la aparicin de los fondos buitre, llamados as por su caracterstica de rapaces y carroeros. Son fondos de inversiones especulativas, registrados en los parasos fiscales y que estn especializados en la compra de deudas, que desde hace largo tiempo se venden por debajo de su valor nominal, con el fin de obtener mximos beneficios. Estos fondos especulativos son propiedad de individuos extremadamente adinerados que se cuentan entre los ms terribles depredadores del sistema capitalista. Logran disponer de botines de guerra de miles de millones de dlares. Comandan batallones de abogados capaces de abrir procedimientos en los cinco continentes, durante diez o quince aos, si fuese necesario.

Los fondos buitre matan. Os damos un ejemplo: en 2002, y debido a una sequa espantosa, el hambre provoc la muerte de decenas de miles de seres humanos en Malawi. De los 11 millones de habitantes de ese pas del sudeste de frica, 7 millones se encontraban gravemente subalimentados. El Gobierno era incapaz de ayudar a las vctimas porque algunos meses antes haba tenido que vender en el mercado los stocks de reserva de maz (40.000 toneladas!) para pagar a un fondo buitre. Ese fondo haba obtenido de un tribunal britnico la condena de Malawi a pagar varias decenas de millones de dlares.

El editorialista del Financial Times, Martin Wolf, quien no es realmente lo que se puede llamar un revolucionario, sin embargo, escribi: "It is unfair to the real vultures to name the holdouts such since at least the real vultures perform a valuable task", o sea: "Dar el nombre de buitres a esos fondos es un insulto a los buitres, ya que stos desempean una valiosa tarea". Y tiene razn: los buitres limpian los esqueletos de los animales muertos en las sabanas y evitan de ese modo la difusin de epidemias

Bajo el impulso de Argentina, una de las vctimas de los fondos buitre, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas pidi al Comit Asesor, por su resolucin 27/30 del 26 de septiembre de 2014, un informe que responde a esta doble pregunta: "En qu medida y de qu manera las actividades de los fondos buitre violan los derechos econmicos sociales y culturales de los pueblos agredidos? Llegado el caso, qu nueva norma del derecho internacional habra que crear para acabar con esas actividades?".

Fui nombrado relator del Comit para responder a esa doble interrogacin. Raramente en mi vida trabaj tanto como durante esos dos aos: 2014 y 2015. Entregu mi informe el 15 de febrero de 2016. En el mismo explicaba que las actividades de los fondos buitre contravienen por definicin la regla de la buena fe presente prcticamente en las legislaciones de los Estados de todo el mundo. Como testimonio, el ejemplo del cdigo civil suizo: "Todas las personas tienen el deber de ejercer sus derechos y de ejecutar sus obligaciones segn las normas de la buena fe. El abuso manifiesto no est protegido por la ley".

El Palacio de las Naciones en Ginebra, y la ONU en general, estn plagados de espas. Todos los servicios secretos del mundo, sobre todo aquellos ligados a las grandes potencias, escuchan las conversaciones mejor protegidas, fotocopian documentos, pagan a funcionarios y actan bajo la mscara de la diplomacia acreditada. Nada ms normal, por lo tanto, que los agentes de los servicios occidentales (y otros) hayan estado informados de la ms breve de mis conversaciones y del desarrollo de todas mis sesiones de trabajo.

La votacin en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU estaba prevista para la sesin de septiembre de 2016. En la fortaleza de la embajada estadounidense de Pregny [cantn de Ginebra], a algunos centenares de metros del Palacio de las Naciones, son la alarma. Nuestros enemigos eran perfectamente conscientes de que se arriesgaban a una derrota. Conocan mis recomendaciones. Saban que, muy probablemente, stas seran aprobadas por el Consejo.

Entonces nuestros enemigos cambiaron de tctica, abandonaron el terreno de las Naciones Unidas y se replegaron en otra, ancestral, menos complicada y bien comprobada: la corrupcin. Las elecciones tuvieron lugar en diciembre de 2015. El candidato designado por la coalicin de izquierda, que deba proseguir el combate contra los fondos buitre, era el favorito segn todas las encuestas. Pero finalmente fue derrotado por un poltico local de derecha. ste haba gastado sumas astronmicas para ganar la eleccin. Ni bien asumi su cargo, el nuevo presidente de Argentina, Mauricio Macri declaraba querer pagar sin retardo todas las demandas provenientes de los fondos buitre. Y eso fue lo que hizo!

La prosperidad de los fondos buitre ilustra de manera caricaturesca el poder de la plutocracia. La acumulacin de las mayores riquezas en manos de unos pocos, y por consiguiente la desigualdad que deriva, es posible gracias a la eliminacin de la normativa estatal, la abolicin del control a los bancos, la institucin de monopolios privados, la proliferacin de parasos fiscales, etc. Dicha desigualdad conduce inexorablemente a la destruccin de la relacin de confianza entre los ciudadanos y sus dirigentes. Cuando los Estados se debilitan y los oligarcas sin fe ni ley gobiernan el planeta, cuando un orden criminal sustituye al Estado de derecho, Quin podra tener todava la pretensin de proteger el bien pblico y el inters general?

Como escribe el socilogo alemn Jrgen Habermas: "El desalojo de la poltica por el mercado se traduce en el hecho de que el Estado nacional pierde progresivamente su capacidad de recaudar impuestos, estimular el crecimiento y garantizar mediante esas medidas las bases esenciales de su legitimidad, no obstante esa prdida no est compensada por ningn equivalente funcional []. Enfrentados al riesgo de ver fugarse los capitales, los gobiernos nacionales se comprometen en una carrera loca hacia la desregulacin para la disminucin de costes, de donde resultan beneficios obscenos y diferencias inditas entre los salarios, el crecimiento del desempleo y la marginacin social de una poblacin pobre siempre en aumento. A medida que las condiciones sociales de una amplia participacin poltica son destruidas, las decisiones democrticas, aun adaptadas de un modo formalmente correcto, pierden su credibilidad".

Habermas plantea, siguiendo su razonamiento, la cuestin de transferencia de la soberana: Existen instituciones interestatales, capaces de tomar el relevo de los Estados debilitados y asumir la proteccin del bien pblico? Habermas piensa sobre todo en Europa. No estoy de acuerdo con l. Me parece evidente que la Unin Europea (UE) no puede aspirar al ttulo de "democracia continental".

Tal como est organizada actualmente y cualesquiera que hayan sido las ambiciones de sus fundadores la UE es esencialmente un organismo de clearing, de coordinacin y de potenciacin de los intereses de las compaas transnacionales privadas. Numerosos signos lo acreditan, comenzando por el hecho de que la Comisin Europea est, en la actualidad, presidida por Jean-Claude Junker, que asume hasta la caricatura su papel de buen servidor del capital transnacional. De 2002 a 2010, el hombre fue al mismo tiempo primer ministro de Luxemburgo, su ministro de Finanzas y presidente del Eurogrupo. En sus funciones negoci 548 acuerdos fiscales secretos, llamados tax rulings, con numerosas sociedades multinacionales bancarias, comerciales, industriales y de servicios. Esos tax rulings, como se les llama pdicamente, apuntan a favorecer la evasin fiscal.

Escribo estas lneas mientras centenares de miles de refugiados huyen de las carniceras de las guerras de Siria, Irak y Afganistn. El 28 de julio de 1951 los Estados del mundo ratificaron la convencin relativa al estatuto de los refugiados, llamada Convencin de Ginebra, con la que se cre un nuevo derecho humano universal: el derecho de asilo. Quienquiera que est perseguido en su pas de origen por razones polticas, religiosas o raciales tiene el derecho inalienable de atravesar las fronteras y de presentar una demanda de proteccin y de asilo en un Estado extranjero. Pero, en estos momentos la Unin Europea est liquidando ese derecho. Se erigen muros, se impide que hombres, mujeres y nios que huyen de la tortura, la mutilacin y la muerte puedan presentar una demanda de asilo. Habermas est equivocado. Evidentemente la UE no cumplela funcin de guardiana transestatal del bien pblico.

Qu pasa con la ONU? Acta mejor en esa cuestin?

Para abordar esas cuestiones, quiero colocarme bajo la autoridad de Antonio Gramsci y de su "optimismo de la voluntad". Ciertamente la ONU no va bien. Tambin es cierto que uno se cruza en su sede con personajes infernales, detestables o malhechores. Y luego est esa legin de taciturnos burcratas, parsitos con salarios ms que generosos. Toda esa gente, en la sombra, timorata, eternamente indecisa. Sin embargo, en su seno tambin se activan numerosas mujeres y hombres respetables, valientes y obstinados.

La ONU se mantiene potencialmente como la nica fuente viva de la normalidad internacional. En sus predicaciones, a Lacordaire le gustaba citar esa evidencia, enunciada en El contrato social de Jean-Jacques Rousseau: "Entre el dbil y el fuerte, es la libertad que oprime y la ley la que libera". S, los principios enunciados en la Carta de las Naciones Unidas y la Declaracin Universal de los Derechos Humanos siempre sern el horizonte de nuestra historia, la utopa que gua nuestros pasos.

Unas ltimas palabras sobre los fondos buitre. Jos Mart haca esta constatacin: "La verdad, una vez despierta, no vuelve a dormirse jams". Paul Singer, a la cabeza de varios fondos buitre, gan ciertamente contra el pueblo argentino y contra muchos otros pueblos de frica, Asia y el Caribe. Pero l y sus semejantes fueron sacados de las sombras, puestos en evidencia. Se cre conciencia. Bajo las brasas acecha el fuego. Un da, otros llevarn el combate ms lejos.

 

Jean Ziegler es socilogo, miembro del Comit Asesor del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Es tambin autor de numerosas obras, entre las cuales: Los nuevos amos del mundo y aquellos que se resisten (Ed. Destino, 2003), El imperio de la vergenza (Taurus, 2006); El odio a Occidente (Ed. Pennsula, 2010) o Destruccin masiva (Ed. Pennsula, 2012).

Traduccin del francs por Griselda Piero.

Fuente: https://elsaltodiario.com/fondos-buitre/naciones-unidas-plutocracia-contra-pueblo



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