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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-01-2018

El enemigo (ima/ori)ginario

Guillermo Javier Gonzlez
CELAG


La cuestin mapuche se ha vuelto un tema central del debate pblico en Argentina. Impulsado fuertemente por la desaparicin -y posterior hallazgo sin vida- de Santiago Maldonado, se volvi un tema opinable por parte de comunicadores sociales, polticos, militantes o simplemente ciudadanos de a pie. Un sector de ellos sali a demonizar y criminalizar a los mapuche -principalmente por su naturaleza violenta y su sistema anrquico- utilizando vocablos como extremistas o terroristas, los cuales nos remiten a la poca ms oscura de nuestra historia.

La construccin por parte de los liberales -aquellos formadores de sentidos comunes por excelencia- de un enemigo interno como el sujeto a erradicar, no es precisamente una estrategia innovadora. Desde los tiempos de la barbarie, pasando por la subversin setentista y ms recientemente el populismo, han caracterizado a la otredad como aquella que obstaculiza la conquista del bien comn. La ms reciente de estas configuraciones ha sido la del mapuche como el nuevo/viejo antagonista.

El origen de los originarios: la otredad

En primer lugar, es menester destacar que para una cabal comprensin de la cuestin mapuche debemos remitirnos a su historia en la regin, que data de antes del descubrimiento de Amrica y de los dos lados de la cordillera. Es por ello que considerar al mapuche como argentino o chileno es plantear un falso debate, debido a que la identidad mapuche es muy anterior a la conformacin de los estados nacionales en el continente.

Declaraciones de Patricia Bullrich (Ministra de Seguridad y principal responsable de la desaparicin de Santiago Maldonado) en las cuales atribuy a los mapuche una voluntad separatista al sostener que No vamos a permitir una repblica mapuche independiente y autnoma en medio del territorio argentino[1], no hacen ms que confirmar la confusin del actual Gobierno a este respecto. Pero no se trata en realidad de desconocimiento sobre la preexistencia de la Nacin Mapuche sino de una maniobra poltica, con un inestimable apoyo meditico, que busca, a travs de la nocin de extranjeridad mapuche invasores chilenos-, la edificacin de un enemigo de la Patria que permita justificar represiones pasadas y por venir.

En agenda

Los reclamos de la comunidad mapuche, cuyos miembros vienen dando una larga lucha por la reivindicacin de sus derechos, pasaron de no tener lugar en la agenda pblica a ser tema central de debate a nivel nacional. Sin embargo, no es una buena noticia. La necesidad del Gobierno Nacional de legitimar su poltica represiva mediante la confrontacin con un enemigo interno devino en la implantacin de un discurso y unas prcticas antiterroristas. La construccin del enemigo imaginario apoyada en la prosecucin de la seguridad nacional reactualiza viejos estereotipos del otro a criminalizar.

La verdadera razn de esta centralidad no se debe tan slo a la bsqueda de un chivo expiatorio. La eleccin de los mapuche para ocupar tal lugar no es azarosa sino que responde principalmente a la necesidad de presionar a las comunidades que reclaman territorios en disputa con las grandes multinacionales latifundistas/extractivistas. Como sostiene Moira Milln, miembro de la comunidad Plan Mahuza territorio recuperado en 1999- : Hemos venido recuperando territorio en Argentina desde la dcada del noventa. La represin ahora adquiere ribetes ms radicales y profundos porque los territorios que hemos recuperado en esa poca hoy estn bajo programas de megaproyectos extractivistas[2]. Para cumplir con dicho objetivo, el macrismo apela a la condicin de forneos que le es atribuida a los pueblos originarios, la cual permite reforzar un sentimiento nacionalista/eurocentrista despreciar la barbarie en alas de la civilizacin en clave sarmientina-.

Estado de derecha

De un tiempo a esta parte, y exacerbada a partir del caso Maldonado, se observa una derechizacin en la sociedad argentina. En 2015, con la victoria de Mauricio Macri en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, se dio un fenmeno hasta el momento inusitado: nunca desde 1916, ao en que se realizaron las primeras elecciones presidenciales bajo la Ley Senz Pea; la derecha haba accedido al poder a travs de las urnas el menemismo, si bien aplic un programa neoliberal en los aos 90, arrib desde el histrico Partido Justicialista (PJ) y prometiendo lo opuesto a lo que finalmente desarroll-.

Propuesta Republicana (PRO) es una derecha autoreconocida como tal e inscrita en la Unin Demcrata Internacional (UDI)[3] -tambin conocida como Liga de Partidos de Derecha- creada por Thatcher y Bush padre, y de la cual forman parte, entre otros, el Partido Republicano estadounidense o el Partido Popular espaol. La UDI dio su bienvenida al PRO en su sitio oficial afirmado que La victoria del Presidente en 2015 dej atrs dcadas de un populismo de izquierda sin reglas. El presidente Macri es el primer lder de centro derecha en tomar el poder desde el regreso de la democracia en Argentina en 1983[4]. Paradjicamente, el informe 2017 de la Coordinadora Contra la Represin Policial e Institucional (CORREPI) advierte que estamos ante el pico represivo ms violento desde 1983. Mara del Carmen Verd, fundadora de CORREPI, afirm por primera vez superamos la marca del muerto diario por gatillo fcil o torturas. Hubo 725 muertos en 721 das de gobierno de Cambiemos, un muerto por da de gobierno[5].

Gobierno represivo y populismo punitivo

Acuado originalmente en 1995 por el criminlogo britnico Anthony Bottoms[6], el concepto populismo punitivo refiere a la implementacin de polticas punitivas por los siguientes motivos: convencimiento de que stas reducirn la criminalidad, refuerzo del consenso moral de los ciudadanos contra el delito y, la razn principal, que el Gobierno las evala como fructferas en trminos electorales a esta ltima adscribe el macrismo-. Las mismas, afirma Bottoms, son catalogadas de populistas ya que parten de considerar que sern populares.

El Gobierno de Mauricio Macri, quien a diez das de la desaparicin de Santiago Maldonado tras la represin a manos de sus fuerzas de seguridad habl por primera vez en pblico sobre el tema para calificar a los mapuche de poco democrticos y bastante violentos[7], no vio mellada su imagen a raz de su poltica represiva -sustentada adems desde el mbito discursivo-. No la deterior el caso Santiago Maldonado, encontrado sin vida coincidentemente un 17 de octubre y a 5 das de las elecciones legislativas. Tampoco el ms reciente de Rafael Nahuel, joven mapuche de 22 aos asesinado por la espalda en un operativo de desalojo de la comunidad Lafken Winkul Mapu a manos de Prefectura el 25 de noviembre, casualmente una vez ms- el mismo da del velatorio de Santiago Maldonado.

La construccin del enemigo interno permite legitimar ante la sociedad las polticas represivas que, en definitiva, persiguen la implementacin de las polticas econmicas neoliberales y, a su vez, ocupar una centralidad meditica que permite desviar la atencin de temticas incmodas al Gobierno. De esta forma, la alianza entre Gobierno y medios hegemnicos distorsiona los atropellos institucionales perpetrados, hasta el punto de convertir a estos grupos en violentos para el imaginario social, responsabilizando as a las vctimas por la violencia institucional recibida.

Es crucial frente a esta coyuntura el reforzamiento de los lazos de solidaridad y la visualizacin de un nosotros. Quienes detentan el poder impulsan el miedo al otro como forma de control social. Para estar a salvo nos dicen, debemos librarnos de aquel que es distinto, hoy encarnado en el indgena y el inmigrante de pases limtrofes. Adems de stos, antao tambin ocuparon ese lugar los negros, gauchos, anarquistas, peronistas, subversivos, comunistas, etc. Es siempre una lgica peligrosa, nunca se sabe quin puede ser el prximo en la lista.

Notas:

[1] https://www.pagina12.com.ar/55937-macri-contra-los-mapuches

[2] http://www.revistaanfibia.com/cronica/con-armas-no/

[3] http://www.politicargentina.com/notas/201701/19085-el-pro-formara-parte-de-una-liga-de-partidos-de-derecha-junto-a-rajoy-y-el-partido-republicano-de-trump.html

[4] http://idu.org/meet-pro-argentina-the-idus-newest-member/

[5] https://www.pagina12.com.ar/84672-un-muerto-por-dia-de-gobierno

[6] Bottoms, A.E. (1995) The Philosophy and Politics of Punishment and Sentencing, en C.M.V. Clarkson and R. Morgan (eds), The Politics of Sentencing Reform. Oxford: Clarendon

[7] https://www.laizquierdadiario.com/Macri-Estamos-intentando-ver-que-paso-con-Maldonado-pero-los-mapuches-no-colaboran

Guillermo Javier Gonzlez es investigador del Centro Estratgico Latinoamericano de Geopoltica (CELAG)

@GonzalezGuiChe

Fuente: http://www.celag.org/enemigo-ima-originario/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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