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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-01-2018

La memoria histrica alcanza a los smbolos racistas del Sur en Estados Unidos

Iigo Senz de Ugarte
El Diario (Espaa)

Varias ciudades de Estados Unidos decidieron este ao que no queran seguir homenajeando con estatuas y monumentos a los lderes racistas que llevaron al pas a la Guerra Civil en 1861. Muchas de las estatuas fueron erigidas en las dcadas posteriores a la guerra con el fin de perpetuar el mensaje segregacionista y al servicio de la revisin de la historia.


152 aos despus del fin de la Guerra Civil de EEUU, el conflicto no ha quedado ni mucho menos encerrado en las pginas de los libros de historia. 2017 ha sido el ao en que han sido retirados monumentos dedicados a la Confederacin el bando sudista que han estado durante dcadas en varias ciudades del pas.

Ms de 1.500 smbolos que conmemoran a los perdedores de esa guerra se conservan en espacios pblicos de EEUU la inmensa mayora en el Sur, de los que 718 son monumentos o estatuas. Veintitrs ciudades han ordenado ya la retirada de estatuas, memoriales y placas que recuerdan a los dirigentes del Sur racista y otras veinte tienen planeado hacerlo o han visto de momento suspendidos los traslados a causa de demandas judiciales.

El debate no atiende a los argumentos tan socorridos en Espaa sobre la supuesta necesidad de no "abrir heridas". Polticos republicanos que en el pasado se negaron a considerar la retirada de esos smbolos han aceptado que la respuesta ahora debe ser diferente. Alcaldes demcratas que no crean que fuera una prioridad han cambiado de opinin.

La estatua de Robert Lee en Charlottesville, Virginia, cubierta por una lona de plstico por orden del Ayuntamiento.

La estatua de Robert Lee en Charlottesville, Virginia, cubierta por una lona de plstico por orden del Ayuntamiento. MICHAEL REYNOLDS / EFE

En 2015, ya se produjo un cambio profundo. La matanza de la iglesia de Charleston por un racista que se haba fotografiado en muchas ocasiones con la bandera confederada hizo que la gobernadora de Carolina del Sur, la republicana Nikki Haley, promoviera la retirada de la ensea de un memorial situado junto al Capitolio del Estado.

"Retiren la bandera confederada del Capitolio de Carolina del Sur. Para muchos, es un smbolo de odio racial. Retrenla en honor de las vctimas de Charleston", escribi el entonces candidato republicano a la presidencia, Mitt Romney. Las dos cmaras del Estado cumplieron ese deseo por amplias mayoras.

Hasta entonces, muchos blancos conservadores del Sur crean firmemente que la bandera representaba un smbolo de identidad cultural, ms que al bando derrotado en la guerra de 1861-1865. Tras lo ocurrido en Charleston, no podan negar que tambin era un smbolo racista, como siempre haba sostenido la comunidad negra.

Este ao, grupos neonazis y ultranacionalistas organizaron una manifestacin en agosto en Charlottesville, Virginia, en un parque que alberga una estatua del general Robert Lee, el mximo jefe militar de las tropas de la Confederacin, para oponerse a su traslado. La noche anterior, un grupo de neonazis organiz una marcha con antorchas en el mismo lugar, una imagen escalofriante que recordaba tanto a las concentraciones nocturnas nazis como a las del Ku Klux Klan. En los disturbios del da siguiente, un hombre asesin a una activista antifascista lanzando su coche contra un numeroso grupo de manifestantes.

El alcalde de Charlottesville, que antes haba votado en contra de la retirada de la estatua de Lee, decidi que el debate era ya diferente. "Podemos y debemos responder negando a los nazis, al KKK y a la llamada derecha alternativa el smbolo deforme que buscan".

Antes un juez haba ordenado paralizar la orden municipal para llevarse la estatua de Lee del parque a la espera de su decisin definitiva tras un recurso. El Ayuntamiento respondi cubriendo el monumento con plstico negro. La siguiente vista del caso est prevista para febrero de 2018.

Captura del momento en el que un coche atropella a los manifestantes antifascistas en Virginia

Un coche conducido por un ultraderechista atropella a los manifestantes antifascistas en Charlottesville.

Lo que muchos norteamericanos no supieron hasta la crisis posterior a los sucesos de Charlottesville es que el Capitolio, sede del Congreso de EEUU, cuenta con hasta diez estatuas de figuras histricas de la Confederacin o con un pasado claramente racista.

Cada uno de los 50 estados eligi en su momento a dos de sus ilustres antepasados, lo que llev a nueve estados del antiguo Sur que combati contra Lincoln y el norte a situar a personalidades de esa poca. De ah que estn homenajeados en el legislativo nacional Jefferson Davis y Alexander Hamilton Stephens, presidente y vicepresidente de la Confederacin rebelde, el primero gracias a Mississippi y el segundo por Georgia.

Tambin est Charles Aycock , que fue gobernador de Carolina del Norte desde 1901 y que es autor de la frase: "Cuando decimos que el negro no est dotado para gobernar, lo llevamos un paso ms all para sostener la idea correcta de que no est dotado para votar".

La remocin de estos monumentos agrupados en la misma sala dependera de cada uno de esos estados en un proceso iniciado en algunos casos, pero que nunca se ha llegado a culminar.

El mito del general Lee

De entre todas las figuras de la Confederacin, incluido su presidente, Jefferson Davis, tambin con muchas estatuas en el Sur, ninguna es tan importante como Lee. El mito fundacional del Sur posterior a la Guerra Civil lo considera el prototipo del caballero sureo cuyas convicciones religiosas le impedan aprobar la esclavitud, brillante militar que combati por sus ideas, pele en inferioridad de condiciones y, cuando ya no era posible continuar, se rindi y promovi la reconciliacin entre los dos bandos.

El Sur reinvent al general Lee para reinventarse a s mismo con la intencin de que nada cambiara. Ya no habra esclavos, pero s mltiples mecanismos legales y sociales para imponer la segregacin de razas. Como se dice ahora, se cre un nuevo relato con la intencin de mantener los privilegios anteriores.

Estatua de Robert Lee en Dallas en 2007.

Estatua de Robert Lee en Dallas en 2007.

El supuesto rechazo de Lee a la esclavitud es un elemento clave de esa visin revisionista de la historia. La clave ha consistido hasta nuestros das en propagar la idea de que la esclavitud no fue la clave del desencadenamiento de la Guerra Civil. Por el contrario, lo que anim a Lee y los suyos fue la defensa de la autonoma de los estados frente al poder de Washington y el Estado federal, de un estilo de vida propio y distinto al del Norte industrial y urbano.

Es cierto que Lee se neg a continuar la guerra por otros medios y apost por la reconciliacin, pero la casi romntica descripcin de su vida anterior era falsa.

"Los negros estn sin lugar a dudas mejor aqu que en frica, moral, social y fsicamente. La dolorosa disciplina que soportan es necesaria para su instruccin como raza, y espero que les prepare y conduzca a una vida mejor", escribi Lee a su esposa antes de la guerra. Cundo sera eso? Cuando lo dictara la "Misericordiosa Providencia", dijo.

Lee pensaba que la esclavitud como institucin no era deseable, pero s inevitable por la inferioridad racial de los negros, y que perjudicaba an ms a los blancos, a los dueos de los esclavos. Robert Lee era uno de ellos, y de los ms crueles, porque tena la costumbre de separar a las familias de esclavos, un trauma que les perseguira como una maldicin incluso tras alcanzar la libertad despus de la contienda blica.

Cuando dos de sus esclavos escaparon, al capturarlos los sometieron al tormento de los latigazos, como era costumbre. Uno de ellos, Wesley Norris, cont despus que "no satisfecho con lacerarnos nuestra carne desnuda, el general Lee orden al capataz que nos limpiaran la espalda con agua mezclada con sal, como as hicieron".

El revisionismo sobre las razones de la guerra que comparte por ejemplo el actual jefe de gabinete de la Casa Blanca, el exgeneral John Kelly olvida que todos los estados del Sur que se rebelaron contra la Unin citaron la esclavitud en sus solemnes proclamaciones. Para que no quedara ninguna duda, los billetes de dlar emitidos por varios estados del Sur contenan imgenes de esclavos trabajando en los campos.

Billete de cien dlares emitido por el Gobierno de la Confederacin con la imagen de esclavos trabajando en el campo.

Billete de cien dlares emitido por el Gobierno de la Confederacin con la imagen de esclavos trabajando en el campo.

El blanqueo, y por tanto falsificacin, de la figura de Lee y los estados del Sur no era slo una cuestin de interpretacin histrica. Esa visin fue la base ideolgica del sistema de leyes posteriores a 1877, cuando acab el gobierno militar sobre el Sur y las tropas del Norte se retiraron. Las llamadas leyes Jim Crow perpetuaron un racismo institucionalizado que se mantuvo de distintas formas hasta las leyes de derechos civiles aprobadas en los aos 60, casi un siglo despus.

Las estatuas que jalonaron el Sur no eran recuerdos de un pasado histrico que no se poda obviar un argumento tpico de los defensores de la conservacin de los smbolos de las dictaduras en Espaa e Italia, sino el intento de las autoridades locales de homenajear a los padres fundadores del supremacismo blanco en las dcadas posteriores, en algunos casos bien entrado el siglo XX, y de hacerlo con la intencin de continuar defendiendo esas ideas.

"La mayora de la gente que intervino para levantar esos monumentos no estaban simplemente erigiendo un monumento al pasado", explic Jane Dailey, profesora de Historia en la Universidad de Chicago. "Lo que hacan era erigirlos en favor de un futuro supremacista blanco".

La estatua de Lee en Nueva Orleans fue colocada en 1884. La de Richmond, Virginia, en 1890. La de Marianna, Arkansas, en 1910. La de Charlottesville, Virginia motivo de la manifestacin ultraderechista del verano en 1924.

 

'El nacimiento de una nacin

Miembros del Ku Klux Klan a caballo en una escena de 'El nacimiento de una nacin".

En el cine, un papel similar en esa iconografa revisionista lo tuvo la pelcula El nacimiento de una nacin, de D.W. Griffith, una obra maestra de 1915 con un mensaje inconfundiblemente racista.

La pelcula false la historia para ofrecer una posguerra en la que los negros ya libres, con la complicidad de polticos corruptos del Partido Republicano, el partido de Lincoln, humillaban a los blancos del Sur y se servan de su poder para aprovecharse de las mujeres.

"Describe a los hombres (negros) liberados como interesados por encima de todo en los matrimonios mixtos, adictos a excesos permitidos por la ley y a una violencia vengativa que tena como propsito forzar a las mujeres blancas a mantener relaciones sexuales", escribi el crtico Richard Brody en The New Yorker. "Muestra a los blancos del Sur formando el Ku Klux Klan para defenderse de tales abominaciones y fomentar la causa aria".

Su gran mensaje era que la coexistencia entre blancos y negros era imposible. Se dice que fue uno de los factores que contribuy a la refundacin del Ku Klux Klan, en un acto en 1915 celebrado en Georgia ante una impresionante formacin de roca llamada Stone Mountain. Aos despus, se promovi la realizacin de un gigantesco relieve tallado en la roca con las figuras de Robert Lee, Jefferson Davies y Stonewall Jackson.

La obra se inici, pero estuvo paralizada durante dcadas hasta que la propiedad fue comprada en 1958 por el Estado de Georgia. Con apoyo pblico, el monumento fue completado en 1972.

Las figuras de Davies, Lee y Jackson en Stone Mountain, en Georgia.

Las figuras de Davies, Lee y Jackson excavadas en la roca en Stone Mountain, en Georgia. JIM BOWEN CC

El nacimiento de una nacin fue la primera pelcula proyectada en la Casa Blanca, cuando era presidente Woodrow Wilson, un poltico que demostr sus ideas racistas antes de llegar al poder y que despus permiti que algunos organismos del Gobierno en Washington estuvieran segregados por razas.

El Ku Klux Klan, fundado en 1866, no se convirti en una reliquia del siglo XIX. Continu jugando un papel relevante en la poltica de esos estados hasta bien entrado el siglo XX. En 1925 todava se manifestaba por las calles de Washington, incluida Pennsylvannia Avenue, donde se encuentra la Casa Blanca.

Monumentos y estatuas fueron erigidos para demostrar que quiz las ideas racistas haban perdido la guerra en el siglo XIX, pero que no haban sido expulsadas del espacio pblico en el siglo XX.

La estrategia de Memphis

Los tribunales han supuesto en 2017 un obstculo al deseo de las autoridades locales de retirar esos monumentos despus de que se presentaran demandas de grupos partidarios de conservarlos. Es lo que ocurri en Memphis donde continuaban las estatuas del general sudista Nathan Bedford Forrest y de Jefferson Davies en sendos parques pblicos. En uno de ellos estaban tambin las tumbas de Forrest y su esposa.

En diciembre, el Ayuntamiento de Memphis ejecut una estrategia jurdica original para pasar por encima de la prohibicin de sacar de la ciudad las estatuas impuesta por las autoridades del Estado de Tennessee. El alcalde, Jim Strickland, firm la venta de los dos parques por mil dlares en cada caso a una organizacin sin nimo de lucro creada para la ocasin.

Acto seguido, esa asociacin procedi a llevarse las estatuas sin ningn obstculo legal y a trasladar los restos mortales de Forrest y su esposa al cementerio donde fueron enterrados tras su muerte.

"Mientras nos acercamos al 50 aniversario del asesinato del doctor Martin Luther King, es importante que estas reliquias de la Confederacin y de los defensores de la esclavitud no continen en lugares prominentes de nuestra ciudad", dijo el congresista demcrata de Memphis Steve Cohen.

El monumento de Forrest no fue erigido en Memphis en los aos inmediatamente posteriores al fin de la Guerra Civil, sino en 1905 para acompaar a las tumbas que se acababan de trasladar al parque. El de Jefferson Davies era muy posterior, de 1964.

"No son recuerdos inocentes"

Con ocasin de los sucesos de Charlottesville, Donald Trump utiliz el argumento habitual de que esos smbolos representan la historia del pas y que por tanto hay que conservarlos. "Es triste ver que la historia y cultura de nuestro gran pas es destrozada con la eliminacin de hermosas estatuas y monumentos. No puedes cambiar la historia, pero puedes aprender de ella. Robert Lee, Stonewall Jackson, quin ser el prximo? Washington, Jefferson? Qu estpido", escribi en Twitter.

El alcalde de Nueva Orleans, Mitch Landrieu, que orden la retirada de la estatua de Lee en mayo, haba dado la respuesta a ese argumento: "Estas estatuas no estn hechas slo de piedra y metal. No son recuerdos inocentes de una historia benigna. Estos monumentos celebran de forma intencionada a una Confederacin ficticia. Ignoran la muerte, ignoran la esclavitud y el terror que defendan desde entonces. Despus de la Guerra Civil, estas estatuas eran parte de ese terrorismo, tanto como las cruces en llamas que se colocaban en el jardn de la casa de algunas personas. Fueron levantadas con la intencin de enviar un claro mensaje a todos los que caminaban bajo su sombra para dejar claro quin estaba al mando de esta ciudad".

Monumentos y estatuas de ese pasado terrible en EEUU y en Europa han cumplido siempre la misma funcin. No la de ensear una leccin de historia, sino mostrar un recuerdo positivo o incluso heroico de los lderes racistas del siglo XIX y XX para continuar influyendo en las ideas del presente. En 2017 en EEUU han decidido poner fin a ese homenaje continuo.

Fuente: http://www.eldiario.es/internacional/EEUU-memoria-historica_0_723378246.html



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