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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-01-2018

Chicha Mariani, fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, busca a su nieta desde hace ms de 40 aos
Etchecolatz sabe dnde est Clara Anah

lavaca.org


Chicha Mariani, fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, busca a su nieta desde hace ms de 40 aos. Desde su casa de La Plata, define lo que representa para ella la prisin domiciliaria que benefici al responsable del operativo en el que desapareci Clara Anah, cuando tena 3 meses: Yo quisiera que los jueces hicieran hablar a Etchecolatz, pero en lugar de eso lo mandan a su casa veraniega. Pas mucho tiempo sufriendo y esto es como un golpe final. Voy a aguantar esta nueva crueldad?, se pregunta Chicha, a los 94 aos.

Clara Anah tena tres meses cuando fue secuestrada y desaparecida, luego de un operativo que supervis personalmente Miguel ngel Etchecolatz, por entonces director de investigaciones de la Polica Bonaerense. l sabe dnde est, dice hoy su abuela, Chicha Mariani, fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo y protagonista de una bsqueda incansable que ya lleva ms de 40 aos. Chicha recuerda ahora especialmente el da en que Etchecolatz, ante el Tribunal Oral N 1 de La Plata, asegur: P odra aportar datos y elementos de prueba s obre el destino de Anah Mariani a quien pueda estar necesitndolo, porque f ui testigo presencial. Fue el 3 de octubre de 2011 y fue una amenaza. Es un perverso. Saba cmo me iba a afectar y por eso dijo eso. Etchecolatz es el culpable de los sufrimientos que he padecido todos estos aos.

Los sufrimientos que padeci Chicha incluyen la aparicin, en la Navidad de 2015, de una mujer que dijo ser su nieta, cosa que luego las pruebas de ADN desmintieron, as como dos aos antes descartaron que se tratara de la hija adoptada por la duea del Grupo Clarn, una sospecha que le llev dcadas desvanecer debido a la resistencia a realizar los estudios genticos, que se eludieron durante aos con tretas y complicidades judiciales.

Nada para Chicha en todos estos aos fue fcil y lo sabe.

Desde aquel 24 de noviembre de 1976, cuando estaba en su casa tejiendo en su casa una batita para su nieta. De pronto escucho que pasan tanques. Me aterroric porque saba que estaban matando mucha juventud. Pasaban helicpteros, se sentan bombas y disparos y pensaba a quin estarn matando. No saba nada de poltica, pero saba que haban matado a mis mejores alumnos, relat Chicha ante los jueces cuando declar en una de las causa que conden a Etchecolatz por delitos de lesa humanidad. Tambin les dijo entre lgrimas: Mi tejido qued en un punto y hasta hoy est as .

Aquel da los tanques, bombas y disparos tuvieron como blanco la casa de su hijo Daniel y nuera, Diana Teruggi, en La Plata. En la casa haban instalado una fbrica de escabeche de conejo, con una receta ma, con la que pensaban dar trabajo a otras personas. Yo visitaba la casa, pero no saba que en los fondos haba una imprenta, cont Chicha a los jueces. Fuimos a la Comisara Quinta de La Plata a pedir los cadveres. Un polica me dijo que yo era la madre de un subversivo, que no me deba nada. A mi consuegra le dijeron que no le iban a entregar el cuerpo de Diana, porque estaba carbonizado, y que de mi hijo slo haban quedado sus anteojos.

Chicha pregunt entonces por su nieta. Ese silencio que recibi como respuesta es el que intent quebrar durante estos largusimos 40 aos. A los jueces les resumi el resultado: adems de Etchecolatz, otros de los implicados son el ex comisario Horacio Elizardo Guzmn beneficiado con prisin domiciliaria en enero de 2016- y el ex comisario Carlos Garca, capturado recin en agosto de 2006, y que lleg a ser el director de la custodia del Banco Provincia de Buenos Aires en tiempos de la gobernacin de Eduardo Duhalde, y a dirigir el grupo de investigadores de la Bonaerense que aport informacin falsa en la causa que investig el atentado de la Amia durante la actuacin del ex juez Juan Jos Galeano.

Tambin les dijo a los jueces aquel da algo que hoy repite desde el telfono de su casa de La Plata: No puedo darme el permiso de morirme porque tengo que encontrar a mi nieta antes.

Chicha, a los 94 aos sigue tejiendo esa bsqueda con las fuerzas que le quedan, la ayuda del grupo que la acompaa en la Asociacin que cre para buscar pistas y datos sobre el destino de su nieta y la conviccin de que va a encontrarla. Estoy buscando a Clara Anah, aportando datos a la Justicia, desde el da de su desaparicin. Siempre trabaj con la Justicia, adems de buscarla hasta debajo de la tierra. Yo quisiera que los jueces hicieran hablar a Etchecolatz, pero en lugar de eso lo mandan a su casa veraniega. Pas mucho tiempo sufriendo y esto es como un golpe final,. Voy a aguantar esta nueva crueldad? Ya me pregunt lo mismo tantas veces y tantas veces me contest igual: no puedo permitirme descansar.

Fuente: http://www.lavaca.org/notas/etchecolatz-sabe-donde-esta-clara-anahi/



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