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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-01-2018

Lo que pas cuando una colona juda abofete a un soldado israel

Noa Osterreicher
mariaenpalestina.wordpress.com


Tanto Ahed Tamimi como Yifat Alkobi fueron interrogadas por abofetear a un soldado en Cisjordania, pero sus casos tienen muy poco ms en comn: simplemente porque una es juda y la otra palestina.

Esta otra bofetada no encabez las noticias de la noche. Esta bofetada, que fue a parar a la mejilla de un soldado en Hebrn, no dio lugar a ninguna acusacin formal. La agresora abofete a un soldado que trataba de impedirle tirar piedras; se la llevaron para ser interrogada, pero fue liberada el mismo da y se le permiti regresar a su hogar.

Antes de este incidente, haba sido condenada cinco veces: por arrojar piedras, por agredir a un oficial de polica y por conducta desordenada; pero no fue encarcelada ni una sola vez.

En una ocasin, fue sentenciada con libertad condicional, y en las otras a un mes de trabajo comunitario y una multa insignificante como compensacin a las partes agredidas. La acusada se neg sistemticamente a comparecer cuando fue citada para ser interrogada o por procedimientos legales, pero los soldados no fueron a arrancarla de la cama en medio de la noche, y ningn familiar suyo fue arrestado. A excepcin de un breve reporte de Jaim Levinson sobre el incidente, el 2 de julio de 2010, casi no hubo repercusiones sobre la bofetada y los araazos causados ​​por Yifat Alkobi en la cara de un soldado que la atrap tirndole piedras a sus vecinos palestinos.

La portavoz del ejrcito israel dijo que la institucin considera grave cualquier incidente de violencia hacia las fuerzas de seguridad; y sin embargo, la agresora sigue viviendo tranquilamente en su casa. El ministro de Educacin no pidi que la metan en la crcel, las redes sociales no explotaron con llamamientos a que sea violada o asesinada, y el columnista Ben Caspit no recomend que sea castigada con todo el rigor de la ley en un lugar oscuro, sin cmaras.

Al igual que Ahed Tamimi, Alkobi es conocida desde hace aos por las fuerzas militares y policiales en los alrededores de donde vive; y las dos son consideradas una molestia, e incluso un peligro. La principal diferencia entre ellas es que Tamimi agredi a un soldado enviado por un gobierno hostil que no reconoce su existencia, que roba su tierra, que mata y asesina a sus familiares, mientras que Alkobi, una criminal serial, agredi a un soldado de su mismo pueblo y religin, que fue enviado por su nacin para protegerla; una nacin de la que ella es ciudadana con privilegios especiales.

La violencia de los colonos judos contra los soldados en los territorios ocupados ha sido un asunto de rutina durante aos. Pero aun sabiendo que no sirve de nada pedirle a los soldados que protejan a la poblacin palestina del acoso fsico y del vandalismo de sus propiedades por parte de los colonos, es difcil entender por qu las autoridades continan haciendo la vista gorda, encubriendo y cerrando casos (o ni siquiera abrindolos) cuando los criminales son de origen judo. Hay cantidad de pruebas, algunas de ellas grabadas en video. Y sin embargo, los delincuentes an duermen en sus camas, envalentonados por mandato divino y generosamente financiados por organizaciones que reciben apoyo estatal.

En invierno es agradable calentarse y acurrucarse bajo estos dobles estndares, pero hay una pregunta que todo israel debera estar hacindose: Tamimi y Alkobi cometieron el mismo delito. El castigo (o la falta de l) debera ser el mismo. Si la eleccin es entre liberar a Tamimi o encarcelar a Alkobi, cul elegiras t? Tamimi debe permanecer bajo custodia mientras duren los procedimientos es decir, un juicio en un tribunal militar hostil y se espera que reciba una sentencia de prisin. Alkobi, que no fue procesada por ese delito, y fue juzgada en un tribunal civil por crmenes mucho ms graves, permaneci en su casa durante el proceso. Ella estuvo representada por un abogado que no tuvo que esperar en un puesto de control militar para ver a su cliente; y su nico castigo fue hacer servicio comunitario.

Los ministros del gabinete del Likud y el Habayit Hayehudi no tienen razn alguna para apresurarse a aprobar una ley que aplique la legislacin israel en los territorios. An sin ella, lo nico que importa es si naciste judo/a. Todo lo dems es irrelevante.

Fuente original: https://mariaenpalestina.wordpress.com/2018/01/04/lo-que-paso-cuando-una-colona-judia-abofeteo-a-un-soldado-israeli/


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