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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-01-2018

Pakistn
El Gran Juego de Donald Trump

Guadi Calvo
Rebelin


Si alguien se preguntara la razn de los virulentos ataques del rubicundo presidente Trump contra Pakistn, la respuesta podra ocupar casi una biblioteca, aunque tambin se podra sintetizar en una sola palabra: China.

En su primer tweet del ao Trump, la ha emprendido nada menos que contra Pakistn, escribiendo: "Estados Unidos ha dado ingenuamente a Pakistn ms de 33.000 millones de dlares de ayuda durante los pasados 15 aos, y lo nico que nos han dado ellos son mentiras y engaos, porque ven a nuestros lderes como tontos. Para rematar iracundo Dan refugio a los terroristas a los que perseguimos en Afganistn, y ayudan poco. SE ACAB!. El mensaje ha producido una serie de comunicados y hechos materiales que a toda vista dejan en claro, que la crisis diplomtica, est lejos de ser solucionada.

Con bastante ms mesura, funcionarios de Islamabad, se refirieron al ataque del magnate diciendo que era completamente incomprensible y contradijo los hechos. Mientras que el Primer Ministro pakistan, Shahid Khaqan Abbasi, firm un comunicado donde se habla de profunda decepcin. Al tiempo que David Hale, el embajador norteamericano en el pas, fue llamado el mismo lunes por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistn, sin que se supiera los trminos de la conversacin.

La respuesta ms contundente la dio el Ministro de Defensa pakistan Khurram Dastgir-Khan en su cuenta de twiter diciendo: Pakistn ha dado a Estados Unidos libre acceso a su espacio areo y terrestre, a sus bases militares y a una cooperacin en materia de inteligencia que ha diezmado a al-Qaeda durante 16 aos, pero no nos dieron nada a cambio, ms all de insultos y desconfianza.

Con mayor sutileza y contundencia a su vez la cancillera China, ya que Beijing tiene mucho que ver en la crisis, contradijo a Trump y reconoci a Pakistn por los tremendos esfuerzos en la lucha contra el terrorismo y con sutil picarda milenaria agreg: La comunidad internacional debera reconocerlo plenamente.

El enardecido Trump, subido la vara, cumpliendo una amenaza que trasteaba silenciosa desde Washington a Islamabad desde hace meses, recortar la asistencia militar por ahora en 225 millones de dlares y de profundizarse podran alcanzar los 1200 millones, adems de amenazar con quitarle la colaboracin en las arduas negociaciones que Islamabad, sostiene con diferentes varios de sus acreedores como el FMI, el Banco Mundial y el Grupo de Accin Financiera.

Si bien es muy cierto que Pakistn, ha sido esquivo a la hora de sus argumentaciones en su participacin en la lucha contra el terrorismo. Alcanza con recordar que Osama ben Laden, el da de su muerte fue sorprendido en una casa de seguridad a poco ms de un kilmetro de la Academia Militar de Pakistn, en Abbottabad. Conociendo el poderoso Inter-Servicios (ISI), la inteligencia pakistan, es improbable que semejante husped se hubiera instalado en el pas, sin su anuencia.

El ISI, ha utilizado en diferentes momentos a los grupos que dice combatir como el Lashkar-e-Toiba (ejrcito de los puros), acusado de los atentados en Bombay en 2006, y otras muchas acciones en la frontera con India fundamentalmente en la Lnea de Control (LOC) en Cachemira o el Tehrik-e-Talibn los talibanes pakistanes, un regulador poltico en la compleja interna entre el gobierno y el ejrcito, casi un estado autnomo dentro de Pakistn.

El romance entre Pakistn y estos grupos viene de lejos, es conocido que Pakistn fungi como centro de abastecimiento, refugio y entrenamiento de los muyahidines afganos en su guerra contra los soviticos (1978-1992) de donde emergera nada menos que los Talibanes y al-Qaeda. Durante aquella guerra, Estados Unidos dispuso del territorio y los cielos pakistanes como si fueran propios proveyendo a los muyahidines de sofisticados armamento, aparatos de comunicaciones, logstica e informacin satelital. Muchas versiones mencionan al Mullah Omar, fundador del Talibn, como formado en una madrassa (escuela cornica) Pakistn y que su muerte, debido a una enfermedad crnica, entre 2011 y 2013 se produjo en un hospital pakistan, donde se atenda y que sus resto fueron enterrados all cerca, cuando era buscado por todos los servicio secretos de Occidente.

En la invasin norteamericana de 2001, tras la cada de las torres en Nueva York, una vez ms Pakistn se convirti en un portaaviones norteamericano instalado en medio de la cordillera del Hindu Kush. Al tiempo que tambin fue vctima de los desajuste de la aviacin y drones norteamericanos que desde entonces y con dramtica frecuencia ha atacado a civiles pakistanes en su propio pas, si bien el nmero de esas vctimas est muy bien guardado, se calcula que desde 2001 hasta la fecha los muertos civiles podran alcanzar los 90 mil.

China en el Gran Juego.

Si bien lo que se conoce como el Gran Juego, que se desarroll en la regin a mediados del siglo XIX, ocup a la Rusia zarista y el Reino Unido, hoy se sigue desarrollando con otros participantes: Estados Unidos y China.

Sera bueno recodar que Pakistn, donde se libra esta pugna, es hogar de casi 200 millones de personas y la nica nacin del mundo islmico que cuenta con armas nucleares, adems de tener cuatro fronteras altamente complejas India, Afganistn y nada menos que Irn y China.

Y es justamente esa frontera con China, lo que desvela a Trump, ya que Beijing, que tambin tiene una lejana amistad con Islamabad, hay que recordar que en la guerra afgano-sovitica, en el marco de las discusiones por el liderazgo internacional del movimiento comunista, entre otras cuestiones, China oper a favor de los muyahidines y contempl el dejar hacer de los pakistanes con mucha tolerancia.

Hoy todo aquello es historia antigua y China se ha convertido en a gran locomotora econmica para asediar el poder de los Estados Unidos, por ello la creacin del Corredor Econmico China-Pakistn (CPEC) o la Nueva Ruta de la Seda, la primigenia unin Asia con Europa por casi tres mil aos, donde pases como Pakistn e Irn cumplen roles fundamentales.

Los recortes norteamericanos a la ayuda a Pakistn, estn obligando a la nacin centroasitica a lanzarse en post de China, que prev inversiones en el CPEC, por 62 mil millones de dlares. La estrategia econmica China, vigorizara todas las economas de la regin ya que se crear una interconexin terrestres y martima que abarca toda Eurasia y el litoral del Ocano ndico, con nuevos ferrocarriles, carreteras, oleoductos y gasoductos y grandes proyectos energticos y puertos.

Sin duda Washington, no se quedara cruzado de brazos viendo como su gran rival termina de arrebatarle quizs el ms importante punto estratgico desde los tiempos de Alejandro, por lo que tiene para perturban los planes chinos, muchas y poderosas herramientas y fiel a su estilo, fundamentalmente blicas. Y para eso cuenta con la colaboracin del Primer Ministro Indio Narendra Modi, un furibundo nacionalista de derecha, al que la cuestin de Cachemira, lo podra llevar a una cuarta guerra con Pakistn. Modi, en su afn armamentstico, mostrando una nueva posicin, no tuvo pruritos en dinamitar la tradicional postura de Nueva Delhi en apoyo a los reclamos de Palestina (VER: India, Afganistn: El paseo del Perro Loco) y visit oficialmente Israel, lo que nunca haba hecho antes ningn mandatario hind, a mediados del ao pasado cerr acuerdos de compra de armamento y la construccin en India por parte de Israel de una fbrica de tanques y otras unidades blindadas. Modi tambin firm acuerdos comerciales con Estados Unidos a lo largo de 2017, en torno a unos 15 mil millones de dlares en armamento norteamericano, alejndose de la Federacin de Rusia, quien fue histricamente su proveedor.

El Pentgono tambin podra alentar los diferentes movimientos separatistas pakistanes intentado balcanizar a su antiguo aliado. En Beluchistn, la provincia que representa el 43% de la superficie total del pas, hoy en estado de hibernacin, existe un fuerte espritu nacionalista, al que sin duda los sardars (caciques) baluchis, con un renovado apoyo econmico y militar, pondra reiniciar su guerra contra Islamabad. Movimientos como el BLA (Ejrcito de Liberacin Beluchistn) el Ejrcito Republicano Baluchi y el Frente de Liberacin de Baluchistn, se podran reactivar de inmediato, ya que con sigilo siguen operando.

Al tiempo que podra reactivar el movimiento de la etnia musulmana uigur que oper tanto en Pakistn como en China con los nombres del Movimiento Islmico de Turkestn Este (MITE) que Islamabad logr derrotar en 2015 y que en China se autodenominan Mito (Movimiento Islmico del Turkestn Oriental) que mucho ms controlado no ha podido ser del todo eliminado y pugna por la separacin de la provincia de Xinjiang. Adems no hay que olvidar que en toda la regin de Afganistn hay aproximadamente unos 10 mil hombres del Daesh, que Washington podra incentivar para que intenten establecer su califato en Pakistn.

Como ese histrico, el Gran Juego, que desde hace ms de 150 aos se viene librando en la regin, sigue sin un ganador, aunque haya millones de perdedores.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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