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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2018

2018, un ao para la reflexin sobre Marx a 200 aos

Juan J. Paz y Mio Cepeda
Prensa Latina


En el esquema clsico de periodizacin de la mal llamada historia universal, la Edad Contempornea arranc con la Revolucin Francesa (1789); pero en Amrica Latina el proceso correspondiente constituye la Independencia, aunque con sustanciales diferencias: mientras en Europa se instaura el capitalismo y ascienden las burguesas, ac no hubo revolucin industrial; y la independencia, aunque tuvo participacin y hasta intereses populares (liberar esclavos, redimir a los indgenas, instaurar democracias republicanas) impuso el poder de los criollos.

Durante el siglo XIX y hasta bien entrado el XX, en Amrica Latina rigieron sistemas oligrquicos, de base terrateniente, comercial y hasta bancaria, pero con ausencia de capitalismo, pese a la constitucin de reducidos ncleos de burguesas.

La independencia fue, adems, el primer proceso mundial de descolonizacin en la era del capitalismo. Y la historia republicana de Amrica Latina no fue un reflejo de vida ajena, como en su momento la caracteriz G.W.F. Hegel (1770-1831), en su Filosofa de la Historia Universal.

La historia universal es, en esencia, la de Occidente y con visin eurocntrica. Y hasta en la academia resulta difcil, a veces, convencer a todos de que Amrica Latina no se sujeta al esquema global, tiene sus procesos propios y hay que estudiarla desde otras perspectivas tericas y metodolgicas, lo cual en nada significa soslayar los ligmenes de la regin con Europa y con el mundo en la poca Contempornea, ms an desde la hegemona que adquiri el imperialismo a inicios del siglo XX o en los tiempos de la globalizacin, desde fines del mismo.

Tampoco se cumplen en Amrica Latina los cinco modos de produccin (comunismo primitivo, esclavismo, feudalismo, capitalismo y socialismo) atribuidos a K. Marx, pero cuyo esquema nunca le perteneci, pues fue una dogmatizacin creada por J.B. Stalin a partir de su texto Acerca del Materialismo Histrico y el Materialismo Dialctico, en el que se simplifica arbitrariamente la teora marxista.

El ao 2018, que ahora se inicia, es una ocasin propicia para reflexionar sobre diversas temticas de la historia de Amrica Latina, y especialmente de aquellos procesos que tienen su propia singularidad en el contexto mundial. El 1 de enero se conmemoraron los 59 aos de la Revolucin Cubana (1959), un acontecimiento que defini la viabilidad histrica de la derrota del capitalismo en Amrica Latina.

Se cumplen 100 aos de la Reforma Universitaria de Crdoba en Argentina, que sirvi de ejemplo para las transformaciones de las universidades en la regin, bajo el impulso del movimiento estudiantil.

En la coyuntura histrica, este ao habr elecciones presidenciales en Brasil, Colombia, Costa Rica, Mxico, Paraguay y Venezuela. La restauracin conservadora ha ganado terreno en Amrica Latina, de modo que la esperanza por el espacio del progresismo de izquierda marca lo que pueda ocurrir en Brasil y Venezuela, aunque en este ltimo pas la Revolucin Bolivariana tiene una firmeza poltica difcil de revertir.

En un largo plazo histrico el progresismo latinoamericano de izquierda, que ha determinado un ciclo histrico ubicado en las primeras dos dcadas del siglo XXI, se constituy como una alternativa vlida de superacin del capitalismo neoliberal que domin la regin durante las dcadas finales del siglo XX y tambin se ha ofrecido como un rgimen que puede servir de transicin hacia una sociedad socialista, un tema sobre el cual habr que ahondar en los estudios tericos.

En esa perspectiva de reflexin, en 2018 se conmemora el bicentenario del natalicio de Karl Marx (1818-1883), cuya teora ocasion una revolucin en la forma de entender y estudiar el mundo contemporneo y particularmente la economa capitalista.

El marxismo latinoamericano tiene una larga historia, que se remonta a las dcadas iniciales del siglo XX, aunque en 1896 se fund el Partido Socialista en Argentina, con la participacin de inmigrantes alemanes, franceses e italianos. All fue fundamental la difusin del marxismo por parte de Juan B. Justo (1865-1928), quien incluso tradujo El Capital.

En general los partidos socialistas y comunistas de Amrica Latina se constituyeron entre 1910 y 1930, siendo decisiva la influencia de la Revolucin Rusa (1917) al instaurar el primer pas socialista inspirado en las ideas de Marx. Pero hubo serias discusiones, al respecto, de seguir a la II Internacional o a la III, aunque los partidos comunistas finalmente obraron en torno a la III Internacional y al marxismo oficial, que se estableci en la otrora Unin de Repblicas Socialistas Soviticas (URSS).

As ocurri en Ecuador, donde en 1926 se fund el Partido Socialista (PSE) y en 1931 el Partido Comunista (PCE), que se vincul de inmediato a la III Internacional, en un confuso episodio que provoc a la larga la ruptura con el Partido Socialista (PSE). El marxismo partidista privilegi consignas, estrategias, tcticas y programas para librar la lucha de clases. Pero pocos, como Jos Carlos Maritegui (1894-1930), intentaron una renovacin y aplicacin de la teora a las realidades y condiciones latinoamericanas.

A raz de la segunda postguerra mundial, el marxismo se difundi y arraig en Amrica Latina. La revolucin socialista de Cuba despert reflexiones tericas nuevas porque su proceso no se ajust a los dogmas que se haban forjado en el pasado.

Desde la dcada de 1960 la proliferacin de partidos, grupos, movimientos identificados con el marxismo multiplicaron no solo las opciones polticas de lucha contra el capitalismo sino tambin las divisiones entre esas izquierdas, pues cada una asumi representar la autenticidad revolucionaria y la verdad terica. Lastimosamente ese fenmeno limit el desarrollo del propio marxismo.

El presente ao puede servir, por tanto, para retomar el estudio, anlisis y reflexin sobre el marxismo desde nuevas pticas latinoamericanas.

La teora originaria fue elaborada sobre todo para otros contextos, y el propio Marx tuvo una visin eurocentrista y hasta algo prejuiciada sobre Amrica Latina (conoca poco la regin), quizs influido por el pensamiento de Hegel, para quien Amrica careca de Estado y las sociedades sin Estado estn ubicadas en la prehistoria de la humanidad (una teora difcil de entender si no se va a una lectura a fondo).

En sus ltimos aos de existencia, Marx se empe en comprender la realidad de Rusia y en ese camino, siempre crtico de su propia teora, advirti la posibilidad de otras vas de constitucin del capitalismo, lo cual qued reflejado en las famosas cartas que mantuvo con Vera Zasulich (1849-1919).

En Amrica Latina, donde el capitalismo o no exista o era subdesarrollado, los primeros partidos marxistas idealizaron la realidad, pretendiendo la posibilidad de revoluciones proletarias, aun cuando la clase obrera apenas estaba en formacin o era nula.

En la realidad contempornea, tan compleja y multifactica, es imposible mantener el reduccionismo clsico (Marx fue mal entendido en este punto) de la lucha de clases exclusivamente entre burgueses y proletarios. Amrica Latina tiene una diversidad que rebasa ese reduccionismo y al menos los dirigentes de la clase obrera en varios pases, como ocurre en Ecuador, han perdido el norte de la lucha por el socialismo y han servido ms a ciertas causas de las derechas polticas.

En este pas, durante la campaa electoral de 2017, incluso qued claramente definido un sector de la vieja izquierda partidista, supuestamente identificada con el marxismo, que gener los argumentos a favor del candidato millonario y ex banquero Guillermo Lasso, o hizo campaa abierta a su favor, por simple odio poltico al corresmo, de modo que Ecuador es el nico pas latinoamericano en donde apareci un sui gneris marxismo pro-bancario.

Con los antecedentes y esbozos expuestos, el marxismo latinoamericano tiene el desafo de alejarse del marxismo simplemente partidista, para convertirse en una teora sujeta a la crtica y la actualizacin, a fin de que forme parte de la cultura de la regin como instrumento de estudio y como concepcin que tiene por base tanto la ciencia como la investigacin rigurosa de la realidad.

Juan J. Paz y Mio Cepeda: doctor en Historia y profesor de la Pontificia Universidad Catlica del Ecuador (PUCE). Miembro de Nmero de la Academia Nacional de Historia de Ecuador.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Fuente original: http://bit.ly/2quFuxT



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