Portada :: Espaa :: Rebelin en los cuarteles
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-01-2018

Catalua y nuestro particular estado de desecho (IV)
Conceptos de la Guerra de la Informacin para una provincia del Imperio

Antonio Maira
Rebelin


No se trata de que de manera ocasional,

incluso que de manera frecuente o asidua, o que

en temas especficos los medios de informacin nos engaen.

Nos manipulan siempre, nos engaan siempre. Lo hacen adems

siguiendo una estrategia (que est profusamente documentada)

de comunicacin y suplantacin a largo, medio y corto plazo.

 

En un artculo anterior, tambin dedicado al papel uniforme de los medios de comunicacin privados o de propiedad estatal en el conflicto de Catalua, he sealado la perfecta correspondencia entre los criterios y las prcticas de manipulacin con los que se deforma totalmente la informacin sobre la realidad -de manera programada, sistematizada y codificada- en el conjunto de los medios de desinformacin de todo el mundo.

En esa deformacin -tiene que quedar claro- estn incluidos los conceptos utilizados, las ideas transmitidas, los juicios elaborados, la memoria reproducida, las emociones incorporadas y las matrices de opinin que estructuran todo eso y lo encajan en el lenguaje cotidiano.

Tambin est programado con ms o menos detalle, todo lo que se refiere a los tiempos, los ritmos, la gradualidad del engao, las etapas, los momentos de implantacin y los ajustes espaciales de todo el discurso de la guerra. Es, en definitiva, la estructura casi inamovible (pero muy variable en su contenido concreto), de lo que la gente -asimilada completamente al sistemai del capitalismo e imperialismo globalizado- denomina sentido comn e incorpora en su estructura mental desalojando todo sentido crtico.

Los medios y su cadena jerrquica definida por el poder econmico, con sus contradicciones- elaboran los esquemas de interpretacin, exclusin, valoracin, importancia, filtracin, y los generalizan en una red en la que las grandes agencias de informacin, las cadenas de Radio/TV, los medios informativos en redii, las redes sociales, las ONG,s supuestamente independientes, los Centros de Estudio, las Agencias de la Secretara de Estado o de la CIA como la USAID o la NED, de las Embajadas de Estados Unidos y de sus aliados, la OTAN, las Agencias para el Desarrollo, las Organizaciones Econmicas Internacionales, las Organizaciones Plurinacionales y Multinacionales, las Fundaciones de todo tipo; la mayor parte de las Universidades de los pases aliados de cierta importancia, de menos importancia y de los pases quisling y ocupados (Espaa es uno de estos ltimos casos), cumplen una solo funcin: la de generalizar y hacer masticable y digeribleiii el discurso del imperio.

No obstante, hay que tener muy en cuenta, las diferencias de escenario particulares, y las de gobiernos y de agentes polticos en todo este escenario global. El objetivo de los EEUU es terminar con las disidencias en todo el mbito ideolgico y poltico, robotizar las conciencias, ensayar los modelos de intervencin y los resultados. Corregir estos ltimos si es preciso, afinarlos, darles dinamismo.

En ese sistema de codificacin mltiple se integra a todos los gobiernos amigos y -hasta donde ello sea posible- a los pueblos y a sus lites, en un sistema de explotacin o expolio global en el que utiliza cada vez ms, la guerra ideolgica, la guerra econmica, la amenaza militar irresistible y los distintos grados de intervencin militar.

El Imperio global y la Guerra de la Informacin

Los Estados Unidos, incluso con polticas tan errticas como las que han llevado a cabo sus ltimos presidentes, se definen como imperio mundial desde hace mucho tiempo. En realidad desde que abandonaron el regazo de su madre patria (el Imperio Britnico) y progresivamente la sustituyeron en todo un continente. Es por ello, por su carcter imperial, que la desestabilizacin interna de uno de los aliados ms fieles, el estado espaol, es una cuestin que no carece ni mucho menos de importancia.

Tal es el principal problema que sita a la rebelin de Catalua en el contexto global y regional. Para todo, para quedarse o para irse, hay que pedir permiso.

Estoy hablando -como El Manual para la Guerra de la Informaciniv, escrito en Caracas, en Abril de 2013 por el Centro de Estudios Polticos y Anlisis estratgico Aluvin, publicado y distribuido desde Venezuela- de una estrategia de poder (fondo en negro, fondo en guerra), y aclarando, que buena falta hace a pesar de los horrores que estamos viviendo, que el instrumento fundamental del poder es la violencia, es decir: la guerra. Guerra en todos los escenarios y a todas las escalas posiblesv. Hablo tambin de todo ese complejo estructurado que integra medios, conjuntos institucionales, ideas, conceptos, matrices de opinin que en varias ocasiones, he llamado Falsimedia y he sealado una de sus caractersticas ms relevantes en el plano estratgico: su flexibilidad y su carcter fronterizo:

Hay que tener en cuenta que una de las caractersticas esenciales de esa Falsimedia-frontera es su flexibilidad, su adaptabilidad relativa a la realidad a la que se arrima para no perder credibilidad.

Sin duda esa flexibilidad y adaptabilidad de esa franja de los medios de masas, es el ms interesante para nuestra lucha y, para ellos, el ms efectivo. El fenmeno de Falsimedia-goma de mascar se ha dado en todos los procesos que amenazaban con un fuerte cambio social no cosmtico o, lo que es lo mismo, con un proceso revolucionario.

La definicin y la prctica de los Estados Unidos como Imperio Global no es algo del presente siglo. Tampoco lo es la aparicin del Imperio de todos los horrores como fenmeno histrico de la barbarie a nivel universalvi. Los ejemplos y los objetivos son muy amplios. Me limitar a mencionar alguno de ellos, los que me parecen ms importantes en estos momentos:

- La guerra de destruccin de la Repblica de Yugoeslavia. Con ello los EEUU y su organizacin poltica y militar ms importante, la OTAN-, rompen, definitiva y pblicamente, con el sistema internacional de la Organizacin de las Naciones Unidas.

- El papel del estado espaol es muy relevante. Javier Solana es en aquel momento Secretario General de la OTAN y apoya -desde su doble papel de pas poco apreciable econmica y militarmente, pero mucho ms en sus relaciones con Amrica Latina, en su disponibilidad servil de integracin Atlntica, y en su imagen y estatus de izquierda antifranquista y atlantista- las intervenciones militares de los EEUU.

La guerra se hace rompiendo una y otra vez los acuerdos de Paz protagonizados por el Consejo de seguridad de la ONU, la propia carta Fundacional de la Alianza Atlntica y tambin todos los acuerdos internacionales sobre la guerra (La Carta Fundacional de la ONU y los Convenios de Ginebra).

La intervencin militar se hace en contra de las resoluciones de las Naciones Unidas pero de acuerdo con los principios de la ONU es, en este caso, el lema propagandstico para justificar la guerra la intervencin militar, y el propsito de los EE.UU. de definir por cuenta propia el derecho internacional. Washington establece con ello otra matriz de opinin que debera aadirse a los que define el Manual que hemos citado. La definicin y establecimiento de ese derecho internacional definido a voluntad por una gran potencia es consolidado por una barbarie que dej estremecidos a todos los pases del mundo.

Sus ejemplos fueron: los bombardeos de Belgrado, los ataques a las estructuras bsicas, a los grandes centros de comunicacin, a algunas embajadas extranjeras y la creacin posterior de Tribunales Especiales para la Antigua Yugoslavia. Fue una brutal demostracin de poder sin resistencia. Fue tambin la realizacin de una guerra econmica en sus dos vertientes: bloqueo del pas agredido y sustitucin econmica de las grandes reservas de material militar que se haca obsoleto en su utilizacin en la guerra (obsolescencia programada).

- Las guerras contra Irak. En la primera se consolid la prctica de definir unilateralmente el derecho internacional al margen y en contra del Derecho Internacional y de los principios de las Naciones Unidas. Adems de ello se volvieron a cometer crmenes de guerra (como la destruccin sistemtica de columnas de blindados que se retiraban rendidas por la llamada autopista de la muerte, y se utiliz, entre ambas guerras, el bloqueo de las estructuras y abastecimientos bsicos: agua, alimentos, substraccin y retencin de fondos derivados del petrleo, es decir: la guerra econmica a mximo nivel como instrumento genocida.

En la segunda los crmenes de guerra fueron sistemticos y programados, no hay ms que recordar los bombardeos sin precedentes sobre Bagdad en una guerra asimtrica de cero muertos,vii la destruccin total del pas, la Oficina para la Reconstruccin, la Asamblea de Donantes, el milln de muertos, el asesinato de Sadam Husein, Abu Ghraib o Guantnamo.

No podemos olvidar en este breve recuento sin pormenorizar, la guerra permanente en Afganistn, las actuales guerras en Ucrania, Siria y Palestina, adems de la muy prxima en el tiempo de Libia, todas ellas reclamadas y programadas por una intensa campaa meditica y realizadas dentro del orden imperial vigente con empleo de compaas de mercenarios y fuerzas especiales de toda procedencia. No hay lmites legales, materiales, tecnolgicos y de gastos en las guerras de la guerra global del Imperio.

Ni por supuesto podemos olvidar, o al menos menciona las Guerras mediticas, econmicas y militares que los Estados Unidos han realizado o programado contra Cuba y Venezuela; y las que han realizado en Amrica Latina.

Volvamos ahora a los trminos e ideas que recoge el Manual para la Guerra de Informacin con referencia principal a Venezuela. Volvamos tambin a un escenario local e interior -el de Catalua-, para completar el modelo de Guerra de Informacin con una guerra, por el momento preventiva y de baja intensidad, pero en la que la manipulacin de la informacin se produce con alta intensidad.

Volvamos al Manual del Centro de Estudios Polticos y Anlisis estratgico Aluvin, con dos intenciones: poner a prueba su contenido en la grave crisis de Catalua y divulgar sus contenidos. Como en ocasiones anteriores escribir en negrita el contenido concreto de los captulos numerados del texto original, y en impresin normal las observaciones que me han parecido aplicables al caso concreto. Como los compaeros y compaeras del equipo venezolano, animar a que los lectores observen el relato que de la crisis hacen los medios habituales y anoten la aparicin del lenguaje ideas, frases hechas, cdigos informativos- con las aportaciones que consideren oportunas.

12. Demonizacin o satanizacin

Identificar la opinin contraria con el mal, de forma que la propia opinin resulte ennoblecida o glorificada. Se trata, ante todo, de convencer con sentimientos y no con razones. Habitualmente se emplea en defensa de intereses econmicos. Cuando un individuo sin criterio pertenece a cierta ideologa, o doctrina de pensamiento, se encuentra propenso a condenar las ideas del otro.

En Catalua la utilizacin de este recurso ha sido extrema. No solo en el terreno poltico, ideolgico, sino, incluso, en el terreno moral y familiar. El process, identificado con el Mal absoluto, arbitrario y artificial ha roto con la convivencia colectiva y familiar, con la identidad de un pas integrado en la diversidad, con el desarrollo natural de una autonoma dentro del estado espaol nico.

Pero, sobre todo, la Repblica de Catalua, ha roto dramticamente el estado de derecho. Han roto la ley, garanta de la Paz. Los medios de desinformacin han insistido sobre la violencia de los independentistas durante las votaciones del i de Octubre, a pesar de que las imgenes demostraron sin lugar a dudas el reforzamiento y la brutal violencia policial, y la amenaza de la intervencin de las Fuerzas Armadas.

Tambin han insistido hasta la saciedad en el incumplimiento de garantas durante el desarrollo del propio referndum, cuando las noticias de sus propias fuentes indicaban el esfuerzo durante semanas del propio estado espaol para destruir o retener las urnas, las papeletas y el censo, y para cerrar e inhabilitar los centros de votacin y para destruir las urnas e impedir el acceso y el voto democrtico.

El discurso ha sido tan irreal y el enemigo tan demonizado como para repetir insistentemente el concepto y la idea de golpe de estado de los independentistas.

El poder central ha insistido en los efectos econmicos derivados de la proclamacin unilateral de independencia (DUI) provocada por el proceso del Referndum ilegal del 1 de octubre. Al mismo tiempo incentiv con medidas fiscales la deslocalizacin de empresas, el desplazamiento a otros territorios del estado y, con el miedo, la fuga de capitales al exterior de Catalua y, tambin, del resto del territorio.

La propaganda hizo uso instrumentos groseros de demonizacin dirigidos a las preocupaciones inmediatas de los ciudadanos aplastados por la crisis econmica. Segn esta propaganda la independencia de Catalua afectaba no solo a Catalua sino al pas entero, al crecimiento econmico consolidado, a la progresin positiva del paro, etc.

La identificacin de la opinin contraria con el Mal absoluto est ocurriendo da a da en el conjunto de medios de desinformacin del estado espaol.

La demonizacin ha permitido procesos de violencia estatal estimulados desde fuera y el procesamiento con cargos desmedidos a los lderes polticos y sociales del movimiento independentista.

13. Desinformacin

Esta actividad se desarrolla por medio de la propaganda de un rgimen poltico (o en su contra), usando estructuras dedicadas a la informacin o publicidad, a travs de engaos, filtraciones, rumores, sondeos, estadsticas o estudios cientficos parcializados. Tambin se puede desinformar mediante el uso de tubos de ensayo, as como de creacin de supuestos movimientos populares (Vase Astrotufing).

La desinformacin se sirve de diversos procedimientos retricos como demonizacin, oscurecimiento, presuposicin, misticismo, falacia, mentira, omisin, sobreinformacin, descontextualizacin, generalizacin, especificacin, analoga, metfora, eufemismo, desorganizacin del contenido, uso de adjetivos, frases estructuradas con la intencin de resaltar un contenido sobre otro. ()

Pocos procesos polticos de guerra de baja intensidad han venido acompaados de una manipulacin informativa tan grande como el process de Catalua. La desinformacin ha sido particularmente acusada en el resto del estado en donde la manipulacin ha sido total y casi sin resistencia dada la retirada de Podemos y todas las confluencias a tierra de nadie.

Se ha producido un oscurecimiento de la violencia estatal tras unos das en los que era imposible, tambin la amenaza de intervencin militar en apoyo de la polica estatal (Guardia Civil y Polica Nacional.

Tampoco se ha informado con la mnima claridad sobre el carcter excepcional de la aplicacin del artculo 151, y sobre sus consecuencias en relacin con la anulacin de los derechos civiles y polticos.

Los eufemismos han sido constantes y no solo en la identificacin del estado de derecho con un estado deslegitimado, una y otra vez, por las urnas.

Todo el argumentario procedente del manual de la Guerra de Informacin es aplicable y visible sin muchas explicaciones ms. Cabe resaltar sin embargo la aplicacin de fuertes penas por la aplicacin de delitos que se identifican con actividades plenamente democrticas que volvern, sin duda a repetirse. De ah la existencia de presos polticos y de la posibilidad del Gobierno de aumentar su nmero a voluntad, incluso dentro de los nuevos diputados electos. Con ello se violaran los derechos fundamentales relativos al sufragio activo y pasivo, y el gobierno espaol alterar la composicin del nuevo Parlamento cataln.

14.- Diplomacia pblica

()

Como ya hemos explicado el estado espaol ha desarrollado dos escenarios y dos actividades de la Diplomacia Pblica en relacin con la Guerra de la Informacin en Catalua. Uno de ellos ante los EEUU en la visita de Rajoy al Presidente Trump en el que expres su subordinacin al Imperio y la necesidad de del beneplcito o la venia ante la posibilidad de intervencin policial masiva, apoyada por las Fuerzas Armadas y por el Jefe del Estado; el otro ante los mximos lderes europeos y tambin en presencia de Felipe VI. Todos ellos, El Presidente de la Comisin Europea, el Presidente del Consejo y el Presidente del Parlamento, apoyaron enfticamente al Gobierno en presencia del mismo Felipe VI que hizo una defensa acrrima de la aplicacin del artculo 155 que establece un estado de excepcin de arquitectura variable.

15. Efecto acumulativo

Se intenta persuadir al auditorio de adoptar una idea, insinuando que un movimiento de masa irresistible est ya comprometido en el sostenimiento de una idea, aunque sea falso. Es preferible juntar a la gente en grupos para eliminar oposiciones individuales, y ejercer mayor dominacin (como el empleo de tcticas de mercadotecnia o marketing). Esto se relaciona con el Principio de Renovacin diseado por Joseph Goebbles, Ministro de Propaganda de Adolf Hitler: Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el pblico ya est interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

En Catalua la respuesta meditica y poltica que ha seguido prcticas del efecto acumulativo han sido permanentes. En las respuestas inmediatas a las iniciativas pblicas de los constitucionalistas se han utilizado grupos de extrema derecha que han desaparecido como tales en los medios de comunicacin. La aceleracin de la informacin ha sido tambin constante para evitar la presentacin de las brutales actuaciones policiales, cuyo papel central en la disuasin que ha ejercido el Gobierno sobre el independentismo ha sido capital, y para evitar que se identifique a un gobierno y a un sistema bipartidista con la corrupcin.

16. Engao

Medidas destinadas a confundir al enemigo mediante la manipulacin, distorsin o falsificacin de evidencia, con la finalidad de que acte en contra de sus propios intereses. (Ver Desinformacin; Guerra Psicolgica).

En el proceso de revuelta democrtica de Catalua la manipulacin ha sido constante, especialmente en cuanto a los datos que podran justificar la poltica represiva. En relacin con las ltimas elecciones, las previsiones de derrota del sector independentista, animada por todos los medios de comunicacin, y en encarcelamiento y amenaza generalizada, unida a la aplicacin de fuertes penas ha confundido realmente a parte de los independentistas y alterado sus decisiones ante el proceso electoral y la consiguiente formacin del Parlament.

17. Engao militar (MILDEC)

Acciones ejecutadas deliberadamente para confundir a los decisores militares del enemigo, con el fin de que tomen acciones que contribuyan a cumplir los objetivos de las fuerzas enemigas (MILDED, acrnimo en ingls de Military Decoy). En los tiempos actuales, la guerra mampuesta librada por Al-qaeda en Mali y Siria favoreciendo a los poderes occidentales.

Tal como lo desarrolla el Manual no es aplicable a la fase actual del proceso de rebelin poltica en Catalua, aunque es evidente que los estados mayores militares han previsto esta situacin y han tomado las medidas de control y de engao necesarias para romper, debilitar y amedrentar al movimiento independentista.

Nota del autor:

Para cumplir con la tarea de identificar los conceptos, ideas y matrices de opinin en nuestro propio escenario meditico, sobre asuntos de orden internacional y estatal, invito a los lectores a observar nuestra propia Falsimedia para Codificar sus engaos. Solo as podremos participar en la Guerra Informativa y ampliar, poco a poco, un Manual General para la guerra de la Informacin, de carcter colectivo que nos implique a todos.

Si queris participar en esa tarea podis enviar mensajes con vuestras Notas a la direccin de correo:

[email protected]

En el asunto debis escribir la frase: Nota para el Manual para a Guerra de Informacin.

Notas:

i Utilizo este concepto general -sistema- como referencia concreta al sistema capitalista global en su fase imperialista.

ii En el estado espaol el medio global ms importante es El Pas que se autodenomina con razn peridico global en espaol como un guio o un guio cruzado a la Secretara de Estado de los estados Unidos. El Pas se sita en ese lugar fronterizo en l que la mentira puede pasar por verdad.

iii El discurso, efectivamente, hay que masticarlo y, sobre todo, hacerlo digerible. Solo as puede convertirse en sentido comn lo que justifica la ms terrible explotacin, la ms escandalosa desigualdad, las peridicas matanzas que acompaan al desarrollo del capitalismo global. No quiere esto decir que la ideologa dominante solo se trivialice para el consumo de las clases y grupos dominados. En realidad hay mltiples discursos, ms o menos elaborados, elaboradsimos algunos, que justifican los desastres mencionados.

iv Ver en la Red:

Manual Para la Guerra de Informacin: http://misionverdad.com/la-guerra-en-venezuela/la-guerra-de-la-informacion-en-venezuela-manual

v Guerra preventiva o directa, meditica y psicolgica, econmica; cada una de ellas con todas las intensidades y agentes posibles. Guerra con tropas regulares o mercenarias, con aliados fijos o variables.

vi Utilizo el trmino Imperio de todos los Horrores de manera voluntariamente conflictiva para invitar a la gente fundamentalmente a los trabajadores-, a comparar la barbarie nazi con la de los Estados Unidos. Tambin para romper la idea (una verdadera matriz de opinin incorporable a las que nos codifica el Manual de la Guerra para la Guerra de la Informacin) de que el nazismo no es repetible, que tanto consuela y sirve de coartada a la cobarda y al colaboracionismo de la socialdemocracia europea; y encubre al fascismo global y local de Washington, y al naciente nazismo europeo.

vii Guerra de cero muertos es aquella capaz de superar el sndrome de Vietnam, es decir: la llegada de cadveres de soldados a los EEUU. Para ello las Fuerzas armadas de los EE.UU deben desarrollar, desplegar y usar una superioridad militar que impida toda resistencia. Los bombardeos sobre instalaciones militares y civiles se hacen con una intensidad que va mucho ms all del derecho de gentes, con crmenes de guerra y genocidios. La escalada incluye la utilizacin de armas antibunker y de proyectiles de uranio empobrecido. Ello permite superar, o ms bien esquivar, el sndrome de Hiroshima que en realidad no ha preocupado nunca a Washington empeado en el desarrollo de las pequeas armas nucleares: miniaturizacin nuclear, y en no firmar ningn tratado internacional en este sentido.

Antonio Maira es Capitn de Fragata de la Armada (j) y analista poltico.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter