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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2018

Las torturas de la CIA en Europa bajo la lupa de la Corte Penal Internacional

David Morales Urbaneja
CTXT (Contexto y Accin)

La Fiscala de La Haya ha solicitado abrir una investigacin sobre Afganistn por crmenes de guerra que incluye abusos a prisioneros en Polonia, Rumana y Lituania. Estados Unidos mantuvo all centros de detencin con la complicidad de sus gobiernos


Hagamos un viaje en el tiempo. 20 de septiembre de 2001, Washington. El presidente de Estados Unidos, George Walker Bush, da un solemne discurso en el Congreso dirigindose a una nacin que an se pregunta por qu ha sido atacada. El texano agradece la solidaridad de la comunidad internacional, habla de la reconstruccin de Nueva York y menciona el odio de los terroristas hacia la democracia. Tambin nombra a una persona, Osama bin Laden, y un pas, Afganistn, desconocidos en ese momento para el 99% de sus conciudadanos. Es all donde Estados Unidos empezara su guerra contra el terror y avisa al resto de naciones que espera una colaboracin mxima. O estn con nosotros o estn con los terroristas, dice Bush.

Cmo sera esa nueva guerra? El presidente se responde a s mismo: Somos un pas despertado por el peligro y llamado a defender la libertad. Nuestro dolor se ha convertido en ira, y nuestra ira en resolucin. Ya sea que llevemos a nuestros enemigos ante la Justicia o hagamos justicia con nuestros enemigos, se har justicia. Los congresistas aplauden al unsono y se ponen de pie. Bush levanta la vista, la baja un poco para mojarse los labios y la vuelve a subir. Sabe que el momento histrico le evitar escuchar disonancias en una cmara entregada.

Lo que vena a decir el presidente era que la pax americana estaba por encima del derecho penal internacional y ningn tribunal lo detendra por sus mtodos. La operacin Libertad duradera comenz dos semanas despus y Estados Unidos, junto a una coalicin internacional, despleg tropas en Afganistn para derrocar a su Gobierno. All siguen 16 aos despus.

Los ecos de esos tambores de guerra se sintieron en una lujosa mansin de Filadelfia el 15 de diciembre de 2011. El padre de la Psicologa Positiva, Martin Seligman, recibi en su casa a acadmicos estadounidenses e israeles y responsables del FBI y la CIA. La finalidad era discutir un estudio suyo, fechado en 1975, que poda tener una aplicacin prctica en esa nueva guerra contra el terrorismo. Seligman deca que cuando un perro sufre descargas elctricas de forma indiscriminada termina por no tomar medidas para evitarlas, incluso si se le abre una va de escape. Interioriza lo que los expertos llaman la indefensin aprendida.

Ese encuentro nunca se hizo pblico y no existen grabaciones, pero cimentaron el brutal sistema de torturas que la CIA instaur posteriormente. Es lo que cuenta Mark Fallon, experto en Defensa que pas por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, en un libro editado este ao, Medios injustificables.

Las conclusiones de la cita de Filadelfia requeran una cobertura legal que lleg pronto. La Casa Blanca anunci el 7 de febrero de 2002 que no aplicara los Convenios de Ginebra a los talibanes y combatientes de Al-Qaeda, dando va libre a que se les torturase. Tres meses despus Bush no ratific el Estatuto de Roma, carta fundacional de la Corte Penal Internacional que s haba firmado Bill Clinton. Evit as que la institucin recin nacida en La Haya tuviera jurisdiccin en territorio estadounidense. La guerra contra el terror sigui su curso y Estados Unidos invadi Irak en 2003 con la inestimable colaboracin de Tony Blair y Jos Mara Aznar, argumentando que el Gobierno de Sadam Husein posea unas armas de destruccin masiva que nunca aparecieron.

Demos ahora un salto en el tiempo hacia adelante. 9 de noviembre de 2017, La Haya. La Fiscal General de la Corte Penal Internacional, Fatou Bensouda, manda un vdeo a los medios en el que dice lo siguiente: Durante dcadas, el pueblo de Afganistn ha soportado el flagelo del conflicto armado. Tras un minucioso examen preliminar de la situacin, he llegado a la conclusin de que se han cumplido todos los criterios jurdicos exigidos en el Estatuto de Roma para iniciar una investigacin. Sospecha de tres actores: los talibanes, las fuerzas de seguridad afganas y miembros del ejrcito de Estados Unidos y de la CIA.

Una Sala de Cuestiones Preliminares del tribunal estudia actualmente darle luz verde. Se sabr en los prximos meses y es muy probable que los jueces le den el visto bueno. A partir de ese momento, la Fiscala tendra autorizacin para visitar otros pases, recopilar pruebas y entrevistar a vctimas. Si cree que existen indicios suficientes, incluso solicitara rdenes de arresto. Al menos 54 detenidos sufrieron torturas, tratos crueles, violacin y otras formas de violencia sexual en crceles afganas controladas por Estados Unidos, segn el ltimo informe de la Oficina de Bensouda. Abu Ghraib queda fuera de la investigacin porque Irak no es Estado parte de la Corte Penal Internacional.

La fiscal tambin documenta abusos contra otros 24 prisioneros en centros de detencin de la CIA localizados en Polonia, Lituania y Rumana principalmente entre 2003 y 2004. Es decir, que no slo encarcelaron a prisioneros sin juicio y en pases como Afganistn o Irak, sino tambin en el viejo continente. Entonces, se cometieron crmenes de guerra en territorio europeo a principios del siglo XX? Vamos por partes.

Polonia: un pas ya condenado

El caso de Polonia ya est parcialmente documentado a nivel judicial. Una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, de julio de 2014, oblig a este pas a indemnizar con 230.000 euros a dos prisioneros: Abu Zubaydah y Abd al-Nashiri. Ambos fueron trasladados a la base militar de Stare Kiejkuty, a unos 150 kilmetros de Varsovia y cercana al aeropuerto de Szymany, entre el 4 y el 5 de diciembre de 2002.

El tribunal se bas en informes desclasificados de la CIA para describir con una precisin terrorfica las tcnicas mejoradas de interrogacin, trmino utilizado por los norteamericanos para evitar la palabra tortura, utilizadas con al-Nashiri. Por ejemplo, un oficial lo amenaz con una pistola semiautomtica durante un interrogatorio para que hablara. Como no lo hizo, lo metieron en su celda y lo encadenaron. Poco despus, el mismo militar entr, apunt el arma contra su cabeza y apret el gatillo entre una y dos veces, simulando su ejecucin.

El informe de la CIA sigue. Probablemente el mismo da, el interrogador utiliz un taladro elctrico para asustar a al-Nashiri () entr en su celda y encendi el motor mientras el detenido estaba desnudo y encapuchado. Ninguna de las amenazas de muerte proporcion informacin a los interrogadores. Los servicios secretos norteamericanos documentaron otros abusos, como levantarlo del suelo por los brazos mientras los tena atados a la espalda con un cinturn o usar un cepillo rgido para inducirle dolor.

Un informe de la Cruz Roja citado en la misma sentencia explic que al-Nashiri estuvo con las muecas encadenadas a una barra o gancho en el techo por encima de la cabeza () durante varios das seguidos y fue amenazado con ser sodomizado. El 6 de junio de 2003 fue trasladado a otra crcel secreta, en Rabat.

El Tribunal de Estrasburgo consider probado que las autoridades polacas saban de la existencia de la crcel secreta de la CIA, pero no pudo explicar por qu Varsovia se haba arriesgado a semejante empresa. La explicacin lleg a los pocos meses desde el otro lado del Atlntico, pues el Senado estadounidense desclasific un informe sobre el programa de detencin de la CIA que deca lo siguiente: Para alentar a los gobiernos para que albergasen de forma clandestina centros de detencin, o para aumentar el apoyo de los ya existentes, la CIA proporcion millones de dlares en pagos en efectivo a funcionarios de gobiernos extranjeros.

No se nombr a los pases que colaboraron, sino que se identific los centros de detencin por colores, pero los cruces de datos con otros documentos pblicos pusieron en evidencia que la crcel azul era la de Polonia. Sus autoridades haban dado su consentimiento para albergarla y lleg a tener prisioneros por encima de su capacidad, segn otro cable de la Inteligencia estadounidense.

Las consecuencias polticas fueron inmediatas. El expresidente de Polonia, el socialdemcrata Aleksander Kwasniewski, convoc a la prensa al da siguiente y admiti haber dado permiso a la CIA para que usara la base militar de Stare Kiejkuty, pero neg saber que all se practicaban torturas. Dijo no tener informacin sobre los pagos hechos por los norteamericanos y asegur que el centro se cerr a finales de 2003 gracias a las presiones del Gobierno. Por qu lo consinti entonces? Explic que Estados Unidos le podra devolver el favor si la seguridad nacional polaca se vea amenazada e invoc una hipottica amenaza rusa.

Lituania: torturas en la Unin Europea?

La UE hizo la mayor ampliacin de su historia en mayo de 2004, cuando pas de 15 a 25 miembros. Entre ellos estaba Lituania, que tambin se adhera a la Convencin Europea de Derechos Humanos cuyo artculo 3 prohbe tajantemente la tortura. Las reglas, en teora, estaban claras.

Diversas informaciones acusaron a Lituania durante aos de albergar un centro de la CIA, pero la cadena ABC News fue la primera en ponerla en el mapa. Un amplio reportaje en 2009 denunci la existencia de un centro de detencin de la CIA en una antigua escuela de equitacin, a 20 kilmetros de la capital, durante el ao 2005. Las autoridades lo permitieron porque estaban agradecidas a Estados Unidos de que les dejaran unirse a la OTAN.

El reportaje provoc que el Parlamento lituano pidiera una investigacin a fondo. Su conclusin fue que la CIA estableci no uno, sino dos centros de detencin: el primero en la escuela de equitacin y el segundo en una casa situada en la misma capital, en Vilnius, informaron medios nacionales. Sin embargo, no se lleg a probar que esos edificios llegaran a albergar prisioneros. Para qu se usaron entonces? El verdadero propsito de las instalaciones no se puede revelar porque constituye un secreto de estado, dijo el fiscal a la prensa lituana.

La excusa no aguant mucho tiempo. El informe del Senado estadounidense sobre las torturas de la CIA desclasificado en 2014 mencion en varias ocasiones el centro de detencin violeta, abierto a principios de 2005 y que segn numerosas investigaciones estaba en Lituania. Se desvel que uno de sus prisioneros, Mustafa Ahmad al-Hawsawi, necesit de asistencia mdica despus de un interrogatorio, pero funcionarios locales se negaron a trasladarlo a un hospital cercano por miedo a que la prensa se enterase.

El incidente caus enormes tensiones con la CIA, que se cuestion la disposicin del pas anfitrin a participar como originalmente se haba acordado", sealan los mismos cables. Estados Unidos cerr las instalaciones en 2006 y traslad a sus prisioneros al centro de detencin marrn, que segn varias investigaciones estaba en Afganistn. Abu Zubaydah, el detenido que ya gan un caso contra Polonia en Estrasburgo, ha denunciado que tambin pas por Lituania y ha llevado a este pas ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en un caso que est pendiente de decisin.

Rumana: abusos en pleno Bucarest

Una investigacin periodstica de Associated Press y un medio local, publicada en diciembre de 2011, localiz el centro de detencin de la CIA en Rumana: un edificio de la Oficina Nacional de Informacin Clasificada situado en el norte de Bucarest, en un barrio residencial y a pocos minutos del corazn de la capital. Abri en otoo de 2003 despus de que la Inteligencia estadounidense vaciara el centro de Polonia.

Dos de los prisioneros que pasaron por all fueron Janat Gul y Hassan Ghul. Acusados de ser facilitadores de Al-Qaeda, experimentaron alucinaciones despus de sufrir privaciones de sueo durante decenas de horas. Un mdico constat que Ghul sufra fatiga fisiolgica notable", espasmos musculares abdominales y en la espalda", "parlisis leves en los brazos, las piernas y los pies debido a las horas que pasaba en posicin colgante y a los intensos regmenes de privacin de sueo, hasta 59 horas seguidas en algunos casos, reflejan cables de la propia CIA.

En mayo de 2005 lleg a Rumana Abu Faraj al-Libi, un supuesto miembro de Al-Qaeda detenido en Pakistn que sufri durante un mes las tcnicas mejoradas de interrogacin. En ese periodo se quej de una prdida de audicin, pero sus captores no lo creyeron y siguieron adelante. Slo pararon cuando los doctores de la CIA avisaron de inaceptables riesgos mdicos o psicolgicos. Al-Libi fue trasladado un ao ms tarde a Guantnamo, donde le tuvieron que implantar un audfono.

Lleg un momento en el que el jefe del centro rumano contact con sus superiores para comentarles sus preocupaciones: la funcin del edificio de Bucarest estaba pasando de producir inteligencia (conseguir informacin de prisioneros) a convertirse en unas instalaciones de detencin de larga duracin. Sin embargo, los planes se fueron al traste en unos meses. El Washington Post denunci en noviembre de 2005 la existencia de centros de la CIA en antiguas repblicas soviticas. No dio nombres de pases, pero llev a las autoridades rumanas a reclamarle a Estados Unidos que cerrara la crcel en horas, cosa que sucedi semanas despus.

Rumana neg los hechos durante aos, pero su exjefe de Inteligencia Ioan Talpes reconoci en 2014, en una entrevista con Der Spiegel online, que su pas alberg al menos una de esas crceles. La razn, al igual que Lituania, era favorecer su entrada en la OTAN. No le preocupaba que all se produjeran torturas? Lo que hicieran all los americanos era asunto suyo, afirm Talpes.

Dos de las conclusiones del informe del Senado sobre el programa de detencin de la CIA son especialmente chocantes. La primera, que las tcnicas mejoradas de interrogacin no fueron un medio efectivo para obtener informacin precisa. Es decir, la tortura no funcion porque las confesiones respondan a los deseos de los interrogadores, no a datos o nombres nuevos que pudieran ser utilizados por los Servicios de Inteligencia. La segunda, que de los 119 expedientes revisados por el Senado, al menos 26 fueron arrestos errneos porque no cumplan con los estndares legales de detencin. Es decir, ms del 20% nunca debieron ser encarcelados porque no haban hecho nada.

Saba Bush dnde estaban stas y otras crceles repartidas por medio mundo? El informe del Senado lo aclara: El presidente pidi no ser informado de las localizaciones de los centros de detencin de la CIA para asegurarse de no revelar la informacin de forma accidental. Tal cual.

Estados Unidos se opone a la investigacin

La pregunta ahora es hasta dnde podra llegar la investigacin de La Haya. El Pentgono ya ha avisado de que la rechaza de pleno. Una de sus portavoces dijo que ni contara con garantas ni es apropiada, y que cualquier pesquisa deber ser hecha por ellos mismos. En el pasado, los obstculos puestos por algunos estados han echado al traste el trabajo de la Fiscala, que ha visto derrumbarse casos enteros porque las pruebas desaparecan en el pas donde haban sucedido los crmenes o los testigos cambiaban su testimonio a ltima hora.

Los pases europeos sealados y Afganistn deben responder a las eventuales llamadas del tribunal porque s han ratificado el Estatuto de Roma. Ahora bien, las autoridades afganas recelan mucho del movimiento de Bensouda. Crame, no estn nada contentos con su investigacin, han hecho todo lo posible para paralizarla, dijo a CTXT una alta fuente de La Haya.

La Corte Penal Internacional se basa en el principio de complementariedad, es decir, slo interviene si detecta que las autoridades nacionales no hacen investigaciones o si stas no son genuinas. Bensouda, en un informe reciente, dijo que tanto en Polonia como en Lituania y Rumana se estn llevando a cabo investigaciones penales sobre el asunto, pero les advierte que seguir evaluando si esas pesquisas son autnticas y abarcan a las mismas personas () identificada por la Fiscala.

El tono contra Estados Unidos es ms duro: No parece que se haya llevado a cabo ningn proceso para examinar la responsabilidad penal de quienes desarrollaron, autorizaron o asumieron la implementacin por miembros de la CIA de las tcnicas de interrogatorio, seala la fiscal.

La Fiscala de La Haya no tiene como poltica general ir a por los perpetradores directos de los crmenes, sino a por las mximas autoridades que dieron las rdenes de cometerlos. Mark Fallon, ex miembro del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, seala en su libro Medios injustificables a dos altos cargos. El primero es Geoffrey D. Miller, el general que extendi el programa de torturas de la CIA, primero en Guantnamo y ms tarde en Irak. Se retir en 2006, pero abogados franceses y alemanes han impulsado iniciativas legales en sus pases para juzgarlo por crmenes de guerra. El segundo es nada menos que Donald Rumsfeld, secretario de Defensa de Estados Unidos entre 2001 y 2006 que, segn Fallon, autoriz personalmente al general Miller a aplicar las torturas.

Se atrever La Haya procesar a autoridades como Rumsfeld? El caso representa una espada de doble filo para el tribunal. Servira para limpiar su imagen de ser una corte para frica, pues de momento todos sus condenados provienen del continente negro. Algunos suean con ver a altos cargos de la administracin Bush sentados en el banquillo de los acusados y las expectativas creadas han sido importantes. Si finalmente la Fiscala diera un paso atrs y no llegara a reunir pruebas suficientes para acusarlos de crmenes de guerra, su imagen pblica se vera seriamente daada.

Hagamos poltica-ficcin e imaginemos que, eventualmente, la corte se atreviera a dictar esas rdenes de arresto. La prensa internacional abrira sus portadas con el movimiento de La Haya y se ganara el respeto de actores que hasta el momento han visto sus pasos con desconfianza. No obstante, se hara evidente una de las grandes debilidades del tribunal: su dependencia de los estados.

El tribunal no dispone de polica propia y necesita que los estados hagan las detenciones, pero los norteamericanos, con toda seguridad, se negaran a enviar a los suyos a La Haya. Habra llamamientos a la comunidad internacional en nombre de las vctimas y los derechos humanos, pero todo quedara en una declaracin de intenciones. Al final se impondra esa incmoda verdad que no gusta or en La Haya: la Justicia universal slo se aplica all donde los grandes poderes la permiten.

Fuente: http://ctxt.es/es/20180103/Politica/16991/cia-torturas-europa-guantanamo-la-haya.htm


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