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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2018

Energa y cambio climtico. Retos para el 2018

Agencia Europea de Medio Ambiente

La mitigacin del cambio climtico y la adaptacin al mismo son retos clave del siglo XXI.


Cometbg, Flickr

El clima global est cambiando, lo que entraa riesgos cada vez ms graves para los ecosistemas, la salud humana y la economa. El reciente estudio de la AEMA Climate change, impacts and vulnerability in Europe 2016 [El cambio climtico: efectos y vulnerabilidad de Europa en 2016] indica que las regiones de Europa tambin se enfrentan a los efectos del cambio climtico, como la subida del nivel del mar, el aumento de los fenmenos meteorolgicos extremos, las inundaciones, las sequas y las tormentas.

Tales cambios se producen debido a las grandes cantidades de gases de efecto invernadero que emiten a la atmsfera muchas actividades humanas en todo el mundo, incluida, en particular, la quema de combustibles fsiles para la generacin de electricidad, la calefaccin y el transporte. Esta combustin tambin emite contaminantes atmosfricos que daan el medio ambiente y la salud humana.

A escala mundial, el consumo de energa representa, con diferencia, la mayor fuente de emisiones de gases de efecto invernadero derivada de las actividades humanas. Alrededor de dos tercios de las emisiones de gases de efecto invernadero mundiales estn ligadas a la quema de combustibles fsiles que se usan para calefaccin, electricidad, transporte e industria. Tambin en Europa los procesos energticos son los mayores responsables de la emisin de gases de efecto invernadero: un 78 % de las emisiones totales de la UE en 2015.

Nuestro uso y produccin de energa tiene una enorme repercusin en el clima, y lo contrario es tambin cada vez ms cierto. El cambio climtico puede alterar nuestro potencial de produccin de energa y nuestras necesidades energticas. Por ejemplo, los cambios en el ciclo del agua influyen en la energa hidrulica, y el ascenso de las temperaturas aumenta la demanda de energa para los sistemas de refrigeracin en verano, mientras que reduce la de los sistemas de calefaccin en invierno.

Compromiso mundial y de la Unin Europea para tomar medidas

Los esfuerzos mundiales realizados hasta la fecha para mitigar el cambio climtico culminaron en el Acuerdo de Pars de 2015, en virtud del cual, 195 pases adoptaron el primer acuerdo climtico, universal y vinculante jurdicamente. El objetivo del acuerdo mantener el incremento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 C y de seguir esforzndose por limitar el aumento a 1,5 C es ambicioso y no puede lograse sin una reforma importante de los sistemas de produccin y consumo de energa a escala mundial.

Para respaldar la agenda climtica global, la UE ha fijado objetivos vinculantes relativos al clima y la energa para 2020, y ha propuesto objetivos para 2030 para avanzar hacia una economa con un nivel bajo de emisiones de carbono y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 80 %-95 % en 2050. La primera serie de objetivos en relacin con el clima y la energa para 2020 incluye un recorte del 20 % de las emisiones de gases de efecto invernadero (en comparacin con los niveles de 1990), un 20 % de uso de energas renovables en el consumo energtico y un 20 % de mejora de la eficiencia energtica. Las propuestas para 2030, debatidas actualmente en las instituciones Europeas, elevan estos objetivos al 40 % de recorte en las emisiones, el 27 % de energa procedente de fuentes renovables y el 30 % de mejora en la eficiencia energtica en comparacin con los valores de referencia.

Reduccin de las emisiones generales

Las medidas adoptadas para lograr tales objetivos estn contribuyendo a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en Europa. En 2015, las emisiones totales en la UE fueron en torno a un 22 % inferiores a los niveles de 1990. Salvo en el caso de los transportes y los sistemas de refrigeracin y calefaccin, las emisiones han disminuido en todos los sectores principales. Durante este periodo, la mayor parte de la reduccin de emisiones se distribuy casi equitativamente entre la industria y los sectores de suministro de energa.

En base a los ltimos informes de la AEMA sobre la emisin de gases de efecto invernadero y la energa (Trends and projections in Europe 2016) [Tendencias y proyecciones en Europa en 2016], la UE, de manera colectiva, est en condiciones de conseguir sus objetivos para 2020. Se espera que el ritmo de las reducciones se ralentice a partir de 2020, y sern necesarios ms esfuerzos para cumplir los objetivos a largo plazo. En particular, a pesar de la mejor eficiencia de los vehculos y el aumento en el uso de biocombustibles, se ha demostrado que la reduccin de emisiones del transporte en la UE es muy difcil. Est previsto que algunas soluciones tecnolgicas, como los biocombustibles de segunda generacin y la captura y el almacenamiento de carbono, contribuyan a los esfuerzos de mitigacin, pero no est claro si pueden o no aplicarse en la escala necesaria y ser viables y realmente sostenibles a largo plazo.

La decisin sobre el reparto de esfuerzos y el rgimen de comercio de derechos de emisin de la UE

En referencia a la reduccin de las emisiones de gases de efecto invernadero, una de las piedras angulares de las medidas emprendidas por la UE es la Decisin sobre el reparto de esfuerzos , que establece objetivos anuales vinculantes para todos los Estados miembros de la UE para 2020. La decisin cubre las emisiones de los sectores como el transporte, los edificios, la agricultura y los residuos, que son responsables de cerca del 55 % de todas las emisiones de la UE. Los objetivos nacionales en materia de emisiones se han fijado a partir de la riqueza relativa de los Estados miembros, lo que significa que a los pases ms ricos se les exige un mayor recorte de sus emisiones, mientras que a otros pases se les permite un recorte menor o incluso aumentar sus emisiones en los sectores cubiertos por el rgimen. En 2020, el cumplimiento de los objetivos nacionales representar en su conjunto una reduccin de en torno al 10 % del total de emisiones de la UE en los sectores en cuestin, en comparacin con los niveles de 2005.

El 45 % restante de las emisiones (procedente principalmente de centrales elctricas e instalaciones industriales) estn regidas por el Rgimen de comercio de derechos de emisin de la UE (EU ETS). Este rgimen establece un lmite en relacin a la cantidad total de gases de efecto invernadero que pueden emitir ms de 11 000 instalaciones en 31 pases con un uso energtico elevado ([1]). Incluye tambin las emisiones de las compaas areas que operan entre estos pases.

En el marco del EU ETS, las empresas reciben o compran derechos de emisin que pueden comercializar entre s. Se imponen sanciones elevadas a las empresas con emisiones superiores a sus derechos. El techo de derechos de emisin del rgimen se reduce con el tiempo, de modo que las emisiones totales disminuyen. Al imponer un valor econmico al carbono, el EU ETS crea incentivos para que las empresas busquen los recortes de emisiones que resulten ms rentables e inviertan en tecnologas limpias y con bajos niveles de carbono.

La Agencia Europea de Medio Ambiente hace el seguimiento de los avances en la reduccin de las emisiones de gases de efecto invernadero del EU ETS. Segn los datos del ltimo informe, tales emisiones se redujeron un 24 % entre 2005 y 2015, y ya son inferiores al lmite establecido para 2020. La disminucin se debi principalmente al menor uso de combustibles de hulla y lignito, as como al mayor uso de energas renovables para la produccin de electricidad. Las emisiones del resto de las actividades industriales que cubre el EU ETS han disminuido tambin desde 2005, aunque han permanecido estables en los ltimos aos.

La Comisin Europea ha propuesto recientemente aumentar el ritmo de reduccin de emisiones a partir de 2021, de modo que para 2030 los sectores que cubre el EU ETS habrn recortado sus emisiones un 43 % en relacin con 2005. A largo plazo, ms all de los objetivos de 2030, los Estados miembros de la UE pueden lograr mayores reducciones de las emisiones de gases de efecto invernadero en los sectores incluidos en la Decisin sobre el reparto de esfuerzos. Si no se realizan grandes esfuerzos que tengan como objetivo estos sectores, la UE no alcanzar su objetivo para 2050 de reducir sus emisiones al menos un 80 % por debajo de los niveles de 1990.

Seleccionar sectores objetivos y garantizar la coherencia a largo plazo

Los esfuerzos de reduccin de las emisiones de gases de la UE relacionados con la Decisin sobre el reparto de esfuerzos y el EU ETS estn respaldados por una serie amplia de polticas y estrategias a largo plazo. Por ejemplo, los cambios en el uso del suelo (como la deforestacin), pueden afectar tambin a las concentraciones de dixido de carbono en la atmsfera. A tal efecto, la Comisin Europea present un propuesta legislativa en julio de 2016 para incluir las emisiones y la absorcin de los gases de efecto invernadero de la atmsfera derivados del uso del suelo, el cambio de uso del suelo y la silvicultura dentro del marco de 2030 para el clima y la energa de la UE.

Del mismo modo, la creciente demanda de transporte ha hecho muy difcil reducir las emisiones en este sector. Para abordar el problema, la UE ha presentado una serie de propuestas de polticas para el transporte, incluida la Estrategia europea a favor de la movilidad de bajas emisiones e iniciativas como Europa en movimiento. Otros retos, como el impulso de la eficiencia energtica en los edificios o la energa renovable, recibieron recientemente el respaldo de un paquete exhaustivo de medidas propuestas en noviembre de 2016.

Los objetivos a largo plazo de la UE sobre el clima estn integrados y respaldados por marcos de polticas ms amplias, como la Estrategia energtica de la Unin, cuyo objetivo es garantizar la coherencia de las polticas a largo plazo. Los inversores, los productores y los consumidores podran mostrarse reacios a adoptar soluciones percibidas como inversiones arriesgadas si no hay una visin clara de las polticas y un compromiso poltico slido y a largo plazo.

Las decisiones relativas a la inversin perfilan el futuro

En general, las emisiones de efecto invernadero relacionadas con la energa pueden reducirse de dos formas: apostando por fuentes de energa ms limpias (por ejemplo, sustitucin de los combustibles fsiles por fuentes renovables no combustibles) y/o reduciendo el consumo general de energa por medio del ahorro de energa y el aumento de la eficiencia energtica (por ejemplo, mejoras del aislamiento de los hogares o utilizacin de medios de transporte ms ecolgicos).

No obstante, para evitar los peores efectos del cambio climtico es necesario que estas medidas se adopten muy pronto, mucho antes de que se agoten las reservas de combustibles fsiles. Cuantos ms gases de efecto invernadero emitamos a la atmsfera, menos probabilidad hay de que reduzcamos los efectos perjudiciales del cambio climtico.

Habida cuenta de la urgencia de esta labor, la cuestin es, por tanto, si seguimos o no invirtiendo y planificando invertir en energa basada en combustibles fsiles. Las decisiones polticas para subvencionar una fuente de energa pueden influir en las decisiones de inversin. En este sentido, las subvenciones y los incentivos fiscales han sido cruciales para impulsar la produccin de energas renovables a partir de la energa solar y elica. Lo mismo cabe afirmar de las inversiones en combustibles fsiles, que en muchos pases siguen estando subvencionadas.

En los ltimos aos, numerosos inversores anunciaron su decisin de desinvertir retirar su inversin en actividades relacionadas con los combustibles fsiles. Algunos de estos anuncios se basaban en cuestiones de ndole tica, pero otros reflejaban dudas en relacin con el sentido comercial de tales inversiones, teniendo en cuenta el tope en la cantidad total de gases de efecto invernadero que puede emitirse (a menudo denominado presupuesto de carbono) para limitar el calentamiento global a 2 C a finales de siglo.

La produccin de energa suele exigir grandes inversiones, y una central de produccin de energa, una vez en marcha, se espera que est operativa durante dcadas. Las inversiones actuales y previstas en tecnologas convencionales contaminantes pueden ralentizar la transicin a fuentes de energa limpias. Tales decisiones de inversin pueden bloquear las opciones y los recursos energticos durante dcadas, dificultando la adopcin de soluciones nuevas.

Para poner de relieve este tipo de riesgo, la AEMA analiz las centrales de produccin de energa de Europa, existentes y previstas, que funcionan con combustibles fsiles. Del anlisis se desprende que, si ampliamos la v ida de las centrales existentes y construimos nuevas instalaciones basadas en combustibles fsiles en las prximas dcadas, la UE corre el riesgo de tener una capacidad de produccin de este tipo de energa mucho mayor de la necesaria. Es decir, que para lograr los objetivos de la UE en relacin con el clima, algunas de estas instalaciones deberan dejar de estar activas.

Y hay riesgos de bloqueo similares, por ejemplo, en el transporte, sector en el que nuestra movilidad depende en gran medida de los motores de combustin interna basados en carburantes fsiles, a lo que se aaden inversiones continuas en infraestructuras de transporte vial tradicionales. En su conjunto, esto crea una barrera para el cambio a modos ms sostenibles de transporte, que necesitamos desesperadamente para mitigar el cambio climtico, reducir la contaminacin atmosfrica y acstica y, en ltima instancia, mejorar la calidad de vida de las personas.

Abordar el dilema de la energa y el clima no es fcil, pero ya se estn perfilando muchas innovaciones prometedoras. Un informe reciente titulado Sustainability transitions:Now for the long term [Transiciones sostenibles: ahora para el largo plazo], de la AEMA y la Red Europea de Informacin y de Observacin sobre el Medio Ambiente (Eionet), muestra algunas de las innovaciones realizadas en diversos sectores que tienen el potencial de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la energa. La reduccin de los deshechos alimentarios, los cultivos urbanos, mejores cadenas de suministro y viajes areos con energa solar son tal vez pequeas piezas de un gran rompecabezas, pero que juntas muestran que pueden emerger tecnologas y prcticas innovadoras que allanen el camino para un cambio ms amplio en relacin con la sostenibilidad.

Nota:

([1]) EU-28, Islandia, Liechtenstein y Noruega.

Fuente: https://www.eea.europa.eu/es/senales/senales-2017-configuracion-del-futuro/articulos/la-energia-y-el-cambio-climatico



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