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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2018

Filipinas
Un gobierno revolucionario de Duterte?

Walden Bello
Rappler


Un gobierno revolucionario, muy probablemente conducira no a una estabilidad autoritaria, sino a una sucesin de golpes militares desestabilizadores. Este escenario, ms que cualquier otra cosa, es lo que impide que el Presidente de luz verde a la faccin RevGov.

Los llamamientos a la formacin del llamado gobierno revolucionario (RevGov) han alarmado a muchos sectores de la ciudadana.

La gente tiene motivos para estar preocupada porque las concentraciones y llamamientos presionan descaradamente para acabar con la Constitucin y sustituirla por un rgimen que sera una dictadura apenas velada que concentrara el poder en manos del presidente Duterte. Pero aun cuando hay tomar en serio esta amenaza y oponerse a ella, tambin hay que sealar que la propuesta de un gobierno revolucionario es un signo de confusin y de los desacuerdos en el seno de la coalicin poltica que apoya al Presidente Rodrigo Duterte.

Agendas contradictorias en la coalicin Duterte

La faccin que presiona a favor del RevGov se encuentra enfrentada con la que prefiere cambiar el sistema poltico a travs de una reforma controlada de una asamblea constituyente, y las dos, a su vez, se oponen a quienes prefieren mantener el status quo poltico y volcar sus esfuerzos en ganar las elecciones al Senado y la Cmara en 2019.

La campaa electoral ya ha comenzado para este ltimo grupo, y la propuesta de un RevGov implicara aplazar, si no abolir, el proceso electoral y los escaos en liza. Aunque unidos en su apoyo a Duterte, las distintas facciones discrepan sobre sus estrategias para perpetuar el Dutertismo.

Todas ellas luchan por influenciar a Duterte, y las concentraciones a favor del RevGov son una demostracin de fuerza cara no solo a nosotros, los ciudadanos comunes, como a las otras facciones de la coalicin Duterte y el mismo Duterte.

La mayor parte de las fuerzas polticas y de las lites que se han congregado alrededor de Duterte por razones de oportunismo preferiran desarrollar el programa autoritario de Duterte sin que afectase demasiado a los procesos electorales constitucionales a nivel local y nacional que les ayudan a legitimar su parcela de poder. Muchas de ellas dudan sobre la conveniencia de una reforma constitucional impredecible que puede erosionar su control del poder econmico y poltico.

Lo que quieren es que Duterte utilice su autoritarismo para reforzar el status quo poltico y econmico sin rupturas drsticas del orden poltico actual. No les importa que Duterte pisotee los derechos humanos de los pobres con sus ejecuciones extrajudiciales, pero les preocupa que limite su acceso a cargos polticos y su poder econmico.

La faccin RevGov

Muchos de los que abogan por un gobierno revolucionario, por el contrario, son partidarios frustrados de clase media, aventureros polticos, ex militares rebeldes y ex activistas que quieren una mayor participacin en el poder poltico y econmico monopolizado por los oligarcas que han secuestrado a Duterte.

Estas personas no buscan un cambio del sistema: simplemente quieren una parte del botn. Sin embargo, en contraste con las lites aliadas con Duterte, son conscientes de los peligros de erosin de la popularidad de Duterte entre las masas que votaron como consecuencia de su fracaso hasta el momento de aplicar medidas concretas que supongan una diferencia en sus vidas. Sin embargo, la ausencia de un programa de reforma social y econmico en la agenda RevGov muestra que sus partidarios no tienen otra respuesta a las aspiraciones populares que la implantacin de un orden autoritario.

Hasta ahora la coalicin Duterte se ha mantenido unida por la confrontacin comn de las diferentes facciones contra los llamados amarillos o Dilawan y por su apoyo a la guerra de Duterte contra los pobres, disfrazada como una guerra contra las drogas". Las concentraciones pro-RevGov revelan, sin embargo, que existen serias tensiones dentro de la coalicin; tensiones que pueden estallar en un conflicto abierto muy pronto.

El dilema de Duterte

Qu piensa Duterte de todo esto? Cabe esperar que haga algunas alabanzas para el pblico a los partidarios del RevGov. Sabe, sin embargo, que la abolicin de forma unilateral del orden constitucional actual tambin significara la destruccin de su fuente de legitimidad como presidente ejecutivo, surgida del proceso constitucional de sucesin presidencial mediante elecciones nacionales.

Ello le expondra a los intentos para deponerlo de fuerzas que justificaran sus conspiraciones como esfuerzos para restablecer el orden constitucional, cualquiera que fuesen sus verdaderas intenciones. Es probable que Duterte est especialmente preocupado por los militares, que no controla, aunque si la polica, porque oficiales ambiciosos, envidiosos de sus compaeros en el poder en Tailandia y Myanmar, aplaudiran la abolicin de la Constitucin para dar rienda suelta a sus propios proyectos de hacerse con el poder poltico.

Un gobierno revolucionario, muy probablemente conducira no a una estabilidad autoritaria, sino a una sucesin de golpes militares desestabilizadores. Este escenario, ms que cualquier otra cosa, es lo que impide que el Presidente de luz verde a la faccin RevGov.

Contrarrevolucin, no revolucin

El reciente giro de los acontecimientos nos debe recordar que la coalicin Duterte sigue siendo, en muchos sentidos, una alianza de conveniencia entre fuerzas dispares que tienen agendas propias y distintas a pesar de su apoyo comn a la guerra de Duterte contra los pobres, los derechos humanos y el estado de derecho.

Es una muestra ms de que no hay nada progresista en la agenda Duterte.

La retrica revolucionaria empleado por algunas fuerzas de la coalicin Duterte simplemente enmascara su objetivo de hacerse con un pedazo ms grande del pastel poltico y econmico. La ltima de sus preocupaciones es un programa de transformacin social, econmica y poltica para lograr una mayor igualdad y justicia.

La llamada Revolucin Duterte es, de hecho, una contrarrevolucin y no la continuacin de la gloriosa revolucin de 1896 dirigida por Gat Andrs Bonifacio.

Walden Bello politlogo filipino que trabaja como director ejecutivo de Focus on the Global South, profesor de Sociologa y Administracin Pblica en la Universidad de Filipinas y es investigador asociado del Transnational Institute.

Fuente: http://www.rappler.com/thought-leaders/189970-revolutionary-government-duterte-force-weakness



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