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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2018

Reinventar la gestin de los medios en una sociedad ms conectada

Rosa Miriam Elizalde
Temas


Desafos a enfrentar en 2018

Un cuarto de siglo despus de que las primeras informaciones comenzaran a publicarse de manera sistemtica en la web nacional, [1] el paso de Internet por nuestras vidas ha cambiado el panorama por completo y su presencia se ha acelerado en el ltimo ao.

El 2017 ser recordado como el del boom de la expansin del acceso a la red en nuestro pas, con 40% de los cubanos conectados a Internet, 37% ms que en 2010, y por la naturalizacin de la conexin a Internet en los espacios urbanos de una punta a la otra de la Isla.

Segn datos oficiales, en 2017 ETECSA activ 600 000 nuevas lneas mviles, para un total de 4,5 millones de dispositivos en manos de la poblacin. A diario se produjeron 250 000 conexiones a travs de ms de 500 puntos de acceso pblicos en todo el territorio.[2] Cuba fue el pas de mayor crecimiento en dos categoras de conectividad digital, de acuerdo con el reporte Digital in 2017 Global Overview: presencia en redes sociales con ms de 2,7 millones de nuevos usuarios y 365% de incremento respecto al ao precedente y uso de mviles para acceder a las redes sociales 2,6 millones de nuevos usuarios y un aumento de 385%.[3]

El anuncio de la ampliacin de la red en los hogares y la apertura del servicio de datos mviles en 2018, llega a una sociedad altamente capilarizada por redes informales que utilizan dispositivos de segundo orden para la distribucin de contenidos digitales (memorias flash, discos externos, CD, redes wifi autogestionadas, entre otras).

Ms que un tema de infraestructura, como parecieran sugerir las cifras de 2017, esta realidad bosqueja los desafos a las formas tradicionales de comunicacin social en el pas, al uso de los medios, al papel de los individuos en el espacio pblico y exige polticas, normas y formas de funcionar nuevas que deberan integrar de una manera ms coherente las tecnologas, los medios, los contenidos y los servicios.

Modelo de gestin para Cuba en la era de la modernidad lquida

Como ocurre en la mayora de los pases del mundo, en Cuba la infraestructura de redes, la formal y la informal, va ms rpido que las estructuras legales.

La existencia de modelos econmico-productivos, de tradiciones de usos y consumos, y tambin de principios regulatorios divergentes entre industrias culturales dentro de ellas los medios y las telecomunicaciones, ha conspirado contra la perspectiva integrada de un megasector que hoy funciona tecnolgicamente con los mismos soportes y distribuye indistintamente contenidos culturales, informaciones, comunicaciones personales y datos. En otras palabras, nuestras regulaciones tcitas o explcitas sobre los medios estn divorciadas de las telecomunicaciones, y viceversa, mientras que los medios sociales ni siquiera se tienen en cuenta a nivel normativo.

Un primer esfuerzo para delinear la gestin en el escenario de la convergencia, tendra que declarar principios comunes de este megasector de acuerdo con los valores nacionales, comenzando por definiciones en torno a la propiedad de los medios y, a partir de ah, disear las regulaciones especficas de cada nivel de funcionamiento.[4] En lo que se formaliza la poltica de comunicacin, se podra avanzar en definiciones estratgicas y adelantar regulaciones al respecto, complemento necesario de los reclamos de la sociedad a los medios en primer lugar, que pongan en el centro de sus miradas los problemas ms importantes de la vida de los cubanos y aporten un espacio de reflexin y construccin de proyectos propios y centrados en el socialismo prspero y sostenible que dignifique al ciudadano comn.

No menos importante es el desafo econmico. Un modelo de gestin de la prensa en Cuba debera reconocer que necesita recursos para sostenerse y facilidades para financiar y autofinanciar las herramientas y los procesos innovativos, sin los cuales es imposible hacer frente al poder descomunal de las transnacionales. Sin una simetra en el acceso a redes y al estado del arte de las tecnologas sociales frente al sistema hegemnico que nos adversa, no se puede sedimentar la cultura para comprender qu se necesita y hacer frente a esta locura posmoderna donde las plataformas cambian todos los das, los dispositivos mutan cada semana y el poder aprende, de sus xitos y de sus fracasos, y reacomoda sus tcticas a la velocidad de la luz.

Los graves problemas que tienen nuestros medios para gestionar la convergencia, han sido interpretados por el gobierno de Estados Unidos como una oportunidad para avanzar en su estrategia de desmontaje poltico de la Revolucin cubana. Los financiamientos para ello se ha incrementado con Donald Trump, por dos vas: los partidas tradicionales para la subversin en Cuba y las alianzas ideolgicas de la derecha internacional, que orgnicamente se involucra en los procesos de deslegitimacin de la izquierda.

El 23 de mayo de 2017, el gobierno estadounidense public la solicitud de presupuesto de su Administracin para el ao fiscal 2018. Hubo un gran revuelo en Miami, con Marco Rubio a la cabeza, porque Trump no aprob el tradicional fondo para los programas de cambio de rgimen de Cuba (la partida de veinte millones de dlares que cada ao ha distribuido el Departamento de Estado bajo orden del ejecutivo), pero asign ms de cincuenta millones para la radiodifusin patrocinada por el gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba y para otros proyectos de cambio de rgimen aplicados casi en su totalidad a fortalecer los canales de influencia en el mbito digital.[5]

Nadie en realidad sabe exactamente a cunto asciende el monto del pastel para democratizar a Cuba en el ao fiscal estadounidense, que comenz en octubre de 2017 y concluye el 30 de septiembre de 2018. No lo sabe ni el gobierno de los Estados Unidos. Gracias al sistema perfectamente engrasado de la derecha internacional, a su poder econmico y a los tontos tiles dispuestos a pagar cualquier aventura a travs de microcrditos o crowdfunding, todos los das amanecemos con el anuncio de un nuevo medio alojado en servidores de cualquier ciudad perdida del planeta, cursos en el extranjero para comunicadores, viajes y ofertas dismiles que cada vez provienen menos de agencias oficiales norteamericanas, y ms de otros gobiernos y ONG.

En ese contexto, el presupuesto para la prensa cubana no ha variado sustancialmente en los ltimos cuatro aos y no se destina un centavo a I+D+I dentro de las redacciones. Ms que requerir de fondos adicionales del Estado cubano, el sistema podra aprovechar de manera ptima y ordenada la doble cualidad de la comunicacin, que como sabemos es simblica y econmica. Esta doble condicin fue analizada por la Escuela de Frankfurt,[6] pero es el capitalismo informacional contemporneo el que la ha convertido en un sector dinmico y econmicamente creciente, adems de constituirse en un punto de articulacin clave entre productores y consumidores culturales.

Segn un estudio del Instituto Superior de Industrias Culturales y Creativas, de la Comisin Europea, la economa cultural y creativa, que incluye la comunicacin, contribuye un 6,1% al PIB mundial y entre 2% y 7 % al PIB de las economas nacionales. En 2016, la economa global gener un PIB de 4 300 billones de dlares y las exportaciones de estos productos y servicios culturales e informativos, alcanzaron los 646 billones de dlares, 82% de los cuales pertenece a pases desarrollados, debido a la poca capacidad de descentralizacin y al monopolio de las grandes transnacionales del sector[7].

Tenemos hoy ms de seiscientas organizaciones mediticas en Cuba pertenecientes a los sistemas de radio, televisin, publicaciones impresas de todo tipo y medios nativos digitales de produccin continua que son el embrin de una potente industria de produccin de contenidos. Adems de un edificio o local, presupuesto y profesionales dedicados a la gestin del medio a tiempo completo, tenemos redacciones activadas en ms de la mitad de los municipios del pas. Es decir, bajo determinadas condiciones regulatorias y sin subordinar el deber profesional al mercado, estas podran generar servicios de contenidos mediticos locales y nacionales, que adems de proveer ingresos para reinvertirlos en el desarrollo de los medios pblicos y desarrollar las capacidades de los profesionales del sector para la gestin en la convergencia, podran diversificar canales, contenidos y servicios para atender audiencias cada vez ms fragmentadas y dependientes de las producciones culturales forneas.

Qu otro sistema, que no sea la prensa, est presente a lo largo y ancho del territorio nacional y, por oficio profesional, tendra la capacidad para producir contenidos culturales y comunicacionales para los medios y para las instituciones de los territorios, tanto en canales analgicos como digitales? Pero si comparramos a nuestros medios con una fbrica de zapatos, podramos decir que estamos produciendo hoy un solo tipo de chancleta para un nico pie, mientras se desperdicia el valor de la cadena productiva y de la organizacin que ya est creada.

De la sostenibilidad econmica depende la cultural y la tecnolgica del sistema comunicacional cubano en el escenario de la convergencia. No podremos oponer un modelo de gestin para la complejidad actual, si no se plantea la apropiacin de las tecnologas, las estticas y los recursos cientficos-culturales que son de uso comn del adversario ideolgico y poltico, con una clara visin de nuestros objetivos, por supuesto.

Otro desafo es la innovacin. Las inversiones y las tecnologas que reclama el nuevo escenario exigen la creatividad y la innovacin permanentes, que es el ncleo del dilogo entre tradicin y cambio de paradigma en la era actual. No es casualidad que en el ranking de las diez empresas ms innovadoras de 2016, segn el Foro Econmico Mundial, nueve estn vinculadas directa o indirectamente al desarrollo de aplicaciones y servicios digitales,[8] y ms de la mitad son populares en el entorno digital cubano.

Apenas hemos explorado las relaciones de cooperación entre los diferentes medios territoriales, las universidades y personas naturales y jurdicas que se dedican al desarrollo de software y aplicaciones mviles de cara a la defensa y calidad del sistema público en su conjunto en el escenario de la convergencia. La relacin entre recursos humanos e innovacin requiere de otra forma de hacer las cosas, y lidiar con variables que nos han sido ajenas hasta ahora, como la ciberseguridad, la gestin de los riesgos, los cambios tecnolgicos, las dinmicas regulatorias o los drsticos vaivenes polticos en el escenario digital global, que tarde o temprano impactan en todos nosotros.

La magnitud y la aceleracin de los cambios, que sern mayores en este 2018, nos obligan a replantearnos aos de discusin donde la estructura meditica era relativamente estable, los lmites de influencia de cada pas estaban ms o menos claros y no exista el rgimen regulatorio global emergente que interviene, afecta y constituye el espacio pblico de la sociedad cubana que es, ni ms ni menos, espacio poltico.

Notas:

[1] Infomed. (2016). Noticias Al Da, un servicio de excelencia en la red de salud. Infomed, 8 de julio de 2016. Revisado el 30/12/2017.

[2] Cubadebate. (2017). ETECSA asegura que habr servicio de internet para mviles en 2018. Cubadebate, 29 de diciembre de 2017. Revisado el 30/12/2017.

[3] Kemp, S. (2017). "Digital in 2017 Global Overview". We Are Social, Nueva York. Revisado el 30/12/2017.

[4] Elizalde, R. M. (2014). El consenso de los posible. Principios para una poltica de comunicacin social desde la perspectiva de los periodistas cubanos. Tesis para la defensa del Grado de Doctor en Ciencias de la Comunicacin Social. Facultad de Comunicacin de la Universidad de La Habana .

[5] Sullivan, M. P. (2017). Cuba: U.S. Policy in the 115th Congress. Report 44822. Washington: Congressional Research Service.26 de julio de 2017. Revisado el 30/12/2017.

[6] Adorno, T. (1967). La industria cultural. En: Morin, E. y T. Adorno, La industria cultural. Buenos Aires: Galerna. 7‐20.

[7] Garca Lorente, J. (2017). Economa creativa: el nuevo El Dorado que Europa y Latinoamrica quieren liderar. IE Reinventing Higher Education. Revisado el 30/12/2017.

[8] Dyer, J.; Gregersen, H. (2017). How We Rank The Most Innovative Companies 2017. Forbes, 8 de agosto de 2017. Revisado el 2/1/2018.

Fuente: http://www.temas.cult.cu/catalejo/reinventar-la-gesti-n-de-los-medios-en-una-sociedad-m-s-conectada



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