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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2018

Crtica a Bhm-Bawerk (1)

Francisco Umpirrez Snchez
Rebelin


Me he hecho con el libro de Bhm-Bawerk titulado La Conclusin del Sistema Marxiano. En dicho libro el economista austriaco somete a crtica El Capital de Karl Marx, en concreto su concepto del valor y su ley del valor. La lnea central de su argumentacin estriba en que Marx incurre en una contradiccin insalvable entre lo que dice en el primer libro de su obra y lo que dice en su tercer libro. En el primer libro, a juicio de Bhm-Bawerk, Marx afirma que las mercancas se venden por su valor, y en el tercer libro afirma lo contrario: las mercancas se venden por su precio de produccin. Como la influencia de Bhm-Bawerk entre los neoliberales es notoria y su crtica al pensamiento econmico de Marx es considerada por aquellos de primer nivel e irrebatible, me he hecho con el compromiso de ajustar cuentas con dicha crtica. Mi crtica al pensamiento crtico de Bhm-Bawerk tiene como base argumental cinco aspectos.

Primer aspecto. Cuando hablamos del concepto del valor en Marx es necesario distinguir entre la sustancia del valor y las formas del valor. La sustancia del valor es aquella idea que todo el mundo repite sin ir ms all: el valor de una mercanca es la cantidad de trabajo socialmente necesario para producirla. Pero hay que advertir que en El Capital las palabras dedicadas a exponer la sustancia del valor no alcanzan el 10 por ciento, mientras que las palabras dedicadas a las formas del valor ocupan casi el 80 por ciento. As que aqu va mi primera crtica a la crtica de Bhm-Bawerk: toda su crtica al pensamiento econmico de Marx se centra en la sustancia del valor y no habla para nada de las formas del valor. De manera que la crtica del economista austriaco al concepto de valor de Marx es extremadamente parcial. De hecho no dice nada acerca del primer pilar conceptual de El Capital: la transformacin de la mercanca en dinero, donde se expone con extremado rigor el cambio de las formas del valor desde sus formas primigenias hasta el reluciente dinero.

Segundo aspecto. Bhm-Bawerk cree que ha descubierto el nudo gordiano donde queda desarmado todo el entramado terico de Marx: la supuesta contradiccin entre lo que dice en el primer libro, donde habla que las mercancas se venden por su valor, y lo que dice en el tercer libro, donde a juicio del economista austriaco dice lo contrario. Bhm-Bawerk ha hecho muy mala lectura de El Capital y confunde dos cosas: el precio como expresin del valor con la incongruencia cuantitativa entre precio y valor. Y esta incongruencia no la expone Marx en el tercer libro, sino casi al inicio del primer libro de El Capital, cuando analiza el proceso de intercambio, donde afirma que es consustancial a la forma de precio que haya incongruencia cuantitativa entre precio y valor. Pero como Bhm-Bawerk, como advert antes, no analiza las formas de valor y entre ellas la forma de precio, su crtica naufraga en la crtica a la sustancia del valor. Si el economista austriaco hubiera tenido como objetivo la crtica rigurosa de la supuesta contradiccin marxiana entre precio y valor, debi haber sometido a crtica la elaboracin de la forma de precio por Marx, circunstancia que le hubiera obligado a criticar toda la exposicin de Marx sobre la transformacin de la mercanca en dinero.

Tercer aspecto. El tercer objetivo en el que se centra la crtica de Bhm-Bawerk afecta a la contradiccin entre apariencia y esencia o entre contenido y modo de expresin. Recurrir a un ejemplo analgico, que he usado en muchas ocasiones, para poner de manifiesto la insuficiencia argumental del economista austriaco. Segn nuestra experiencia terrcola el Sol sale por el este y se pone por el oeste, esto es, el sol se mueve en torno a la Tierra. Pero segn nuestra investigacin esencial ocurre lo contrario: es la Tierra la que gira en torno al Sol. Pero hay ms: el movimiento aparente del Sol est causado por el movimiento de rotacin de la Tierra sobre s misma. Luego lo que ocurre en la apariencia se presenta como lo contrario de lo que ocurre en la esencia. Y por mucho que conozcamos la esencia del movimiento de la Tierra sobre s mismo, nunca impedir que los habitantes de la Tierra sigan viendo que el Sol se mueve alrededor de la Tierra. Pues lo mismo sucede en las relaciones econmicas entre los hombres: lo que sucede en las relaciones esenciales, que el gasto de fuerza de trabajo es la sustancia del valor, se presenta en las relaciones aparentes, en el mercado y en la competencia, como lo contrario: el capital se presenta como la sustancia del valor. Y por mucho que conozcamos la esencia de las relaciones capitalistas de produccin, nunca se podr evitar que en las relaciones aparentes se presente lo contrario de lo que sucede en las relaciones esenciales. As que en este caso a Bhm-Bawerk le sucede lo que le sucede a muchos economistas marxistas: su falta de conocimiento de la filosofa hegeliana y de la filosofa en general le impide comprender las contradicciones objetivamente insalvables entre apariencia y esencia, entre modo de expresin y contenido, de la que nuestra vida est cargada de ejemplos.

Cuarto aspecto. Bhm-Bawerk empobrece el lenguaje de Marx, le resta su rico contenido categorial filosfico. Esto es equivalente a si al cuerpo humano le quitamos su sistema circulatorio o su sistema nervioso. En este error tambin incurren la mayora de los economistas marxistas. Aqu no est de ms recordar lo que sentenciaba Kant: las intuiciones sin conceptos son ciegas. Del mismo modo las representaciones econmicas que podemos adquirir con El Capital de Karl Marx estarn oscurecidas si su lector o estudioso no hace uso o no comprende los conceptos filosficos hegelianos. La oscuridad que algunos economistas marxistas atribuyen a Marx no es ms que la falta de formacin en filosofa hegeliana que tienen dichos economistas. En este sentido Ilch Ulianov en sus Cuadernos Filosficos formulaba la siguiente idea: Es completamente imposible entender El Capital de Karl Marx, y en especial su primer captulo (la transformacin de la mercanca en dinero), sin haber estudiado y entendido a fondo toda la Lgica de Hegel. Por consiguiente, hace medio siglo ninguno de los marxistas entenda a Marx!!. Esto que afirma Ilch Ulianov sobre los marxistas, tambin hay que afirmarlo sobre los pensadores no marxistas, donde debemos incluir a Bhm-Bawerk.

Quinto aspecto. Esta reflexin tiene una dimensin prctica. Hay que decir, en primer lugar, que la economa convencional carece de una teora del valor; y todo lo que afirman sobre el valor solo tiene que ver con el valor de uso. Una de las esencias del valor consiste en que todas las personas son iguales en tanto gastan fuerza de trabajo sin tener en cuenta la forma en que la gastan. Esta abstraccin no es ninguna locura, puesto que en el mundo de la poltica tambin se reconoce la igualdad entre las personas en tanto miembros del Estado, de manera que toda persona, independientemente de su riqueza, posicin, sexo o religin, vale un voto. La clave econmica poltica de esta esencia lo expresa el principio marxista para el socialismo que reza del siguiente modo: a cada cual segn su trabajo. De manera que los que ms trabajan y hagan un trabajo de ms calidad deben ganar ms que los que menos trabajan y hagan un trabajo de inferior calidad. De lo que se concluye que los ingresos desorbitados de un sinfn de personas solo pueden explicarse porque el sistema capitalista permite que determinadas clases, grupos, capas e individuos se apropien de trabajo ajeno. Los mtodos de esta apropiacin se han multiplicado en la poca de la globalizacin y han logrado gracias a la ideologa capitalista una legitimidad todopoderosa. As que la crtica furibunda de los liberales de todos los tiempos al concepto de valor de Marx solo persigue deslegitimar a los trabajadores en su lucha por el socialismo y realizar cantos apologticos del sistema capitalista. El sistema capitalista, como todos los sistemas econmicos que le han precedido, representan un avance importante, necesario y decisivo de la humanidad. Pero esto no quita que las relaciones de produccin capitalista se conviertan en un momento determinado del desarrollo de las fuerzas productivas en un obstculo para la felicidad y el bienestar de las personas.

Advierto al lector que la crtica que en sucesivos trabajos realizar al pensamiento crtico de Bhm-Bawerk me obliga a usar algunas citas un poco extensas, y a incidir sobre el mismo asunto varias veces. Esto se debe a la forma en que el economista austriaco organiza sus argumentos crticos y a que no deja de dar vueltas sobre lo mismo. As que pido santa paciencia.


Blog del autor: https://fcoumpierrezblogspotcom.blogspot.com.es

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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