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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2018

Dolor, muerte y drogas
La crisis de los opioides amenaza a Amrica Latina

Martn Pastor
Rebelin

La epidemia de opioides en Estados Unidos ha causado 200.000 muertes desde 1999. Su principal autor, Purdue Pharma, construy un imperio econmico sobre la venta de analgsicos para aliviar el dolor. Ahora, y tras la reduccin de su mercado, apuntan a Amrica Latina.


Una nueva amenaza acecha silenciosamente a Amrica Latina y el mundo, luego de dos dcadas de generar estragos en Estados Unidos. Conocida como la epidemia de opioides esta ha causado ms de 200.000 muertes desde 1999 por sobredosis. La razn principal: el abuso de analgsicos legales y drogas ilegales con propiedades similares al opio.

Tal es el problema que en 2017, Donald Trump, Presidente de Estados Unidos, la declar como una emergencia nacional de salud pblica, denominndola como la peor crisis de drogas del pas. Segn el Instituto Nacional de Salud, ms de 90 estadounidenses mueren cada da por sobredosis de algn tipo de opioide u opiceo.

Estas cifras aproximadamente duplican las muertes causadas por accidentes de trfico y armas de fuego. De las 52.404 muertes registradas en 2015 por abuso de sustancias, el 63% involucr un opioide. Y la tendencia contina en ascenso, el Fiscal General de EE.UU, Jeff Sessions, declar un increment a 60.000 en 2016.

A pesar de ello, las empresas farmacuticas causantes continan con la venta indiscriminada de estos frmacos. Purdue Pharma, autora de la crisis, camuflada como MundiPharma inici su estrategia en Amrica Latina en 2014. Con las mismas tcticas publicitarias buscan extender su imperio del dolor en toda la regin y el mundo.

Como lo explic Andrew Kolodny, co-director del Colectivo de Investigacin de Polticas para Opioides de la Universidad de Brandeis, la crisis se precipit inicialmente por un cambio en la cultura de la prescripciones mdicas, un cambio cuidadosamente diseado por Purdue. Una estrategia dirigida y gestada por la familia Sackler, sus dueos.

Los Sackler saben hacer bien dos cosas: dinero y analgsicos. Desde sus inicios, los tres hermanos Arthur, Raymond y Mortimer se destacaron en el campo de psiquiatra pero su mayor logro lo realizara Arthur, el mayor, en el naciente campo de la publicidad mdica y farmacutica.

En 1952, compraron una pequea farmacutica, Purdue. Ese mismo ao, Arthur fue el primer publicista en convencer a la Asociacin Americana de Medicina en incluir publicidad farmacutica en su revista cientfica. Su trabajo durante aos lo hara una estrella en el campo de la publicidad y fue uno de los primeros nombres en ser incluido el Saln de la Fama de la Publicidad Mdica en 1997.

Publicidad y medicina seran la combinacin para su gran fortuna, especialmente en el mercado del dolor. Fue en 1972, que Mortimer Sackler diriga Napp Pharmaceutical, la rama de la empresa familiar en el Reino Unido cuando iniciaron la investigacin en un sistema de liberacin temporizada para la aplicacin de morfina de manera continua.

En 1981, Napp introdujo el sistema Contin (continuo) y en 1987 Purdue ingresara al mercado estadounidense con el analgsico MS Contin. Una pastilla de morfina destinada para el tratamiento paliativo de pacientes de cncer. Un primer xito, que no se comparara aos ms tarde con la creacin de Oxycontin, uno de los opioides causantes de la crisis.

Al referirse a opioides se comprenden dos tipos de sustancias: frmacos legales como la oxicodona, hidrocodona o fentanilo y substancias ilegales como la herona. Todos con caractersticas qumicas similares al opio, que afectan al cuerpo al bloquear los receptores de dolor y a su vez activar las zonas de placer en el cerebro causando una liberacin de dopamina.

Para finales de los 80, la patente sobre el MS Contin estaba por terminar. En un memo interno, Robert Kaiko, vicepresidente del departamento de investigacin mdica de Purdue, dijo que debido a la eventual y seria competencia de pastillas genricas de MS Contin, otros opioides con sistema de liberacin controlada deben ser considerados. Es decir, el monopolio sobre las pastillas de morfina con sistema Contin estaba por terminar y consecuentemente las grandes ganancias.

El plan de negocios fue disear una nueva y mejorada pastilla y a su vez no solo comercializarla para pacientes con cncer sino ampliar su mercado. Durante 10 aos desarrollaron OxyContin, una pastilla de oxicodona. Este opioide es un semi-sinttico del opio, similar a la morfina, pero con una biodisponibilidad mayor (97%) y 1.5 veces ms potente.

Como dijo Michael Friedman, ejecutivo de la compaa, lo que verdaderamente buscaban curar era la vulnerabilidad ante la amenaza de los medicamentos genricos. Es as como Oxycontin, les permitira retomar el monopolio del mercado del dolor.

El siguiente paso fue lograr la aprobacin de la Agencia Federal para la Administracin de Drogas y Alimentos (FDA). El doctor Curtis Wright lider una dudosa revisin mdica para la FDA. Luego de la aprobacin renunci y segn, declaraciones juramentadas, en menos de dos aos ingres a Purdue Pharma. Fue as que en 1996, el mundo conocera a OxyContin con una agresiva campaa publicitaria que desatara la epidemia de adiccin.

Lo primero en lo que trabajaron fue cambiar las actitudes y hbitos de prescripcin de los doctores. Aunque el opio y sus versiones sintticas y semi-sintticas no son nuevas como la morfina-, la opiofobia entre los mdicos significaba que la prescripcin de un opioide se realizaba, en su mayora, para pacientes en su lecho de muerte con dolor crnico y pacientes con cncer en fases terminales. Los Sacklers cambiaran esto para siempre.

Esto lo lograron a travs de un sistema de seleccin de perfiles mdicos, el cual les permiti filtrar por doctores con ms tendencia a prescribir analgsicos y por zonas vulnerables. Es decir reas de clase media/ media-baja dnde trabajadores de fbricas, construccin o agricultura vivan ya que eran los ms propensos a tener problemas de dolor crnico causado por sus labores.

El financiamiento de investigaciones y voceros/doctores, que hablen sobre la necesidad de combatir el dolor crnico con las bondades de los opioides, fue parte de la campaa. En un reporte de 2003 de la Oficina de Contabilidad General de los Estados Unidos (GAO), entre 1996 y 2002, Purdue financi ms de 20.000 programas educacionales relacionados a la temtica del dolor. Seminarios, viajes pagados, financiamiento para investigacin y mercadeo fueron las estrategias para enganchar a los doctores.

Inclusive, como lo indica una investigacin del New Yorker, doctores de alto prestigio como Russel Portenoy, en ese entonces especialista del dolor en Nueva York, abog en 1993 sobre el problema de dolor crnico no tratado y cmo los opioides eran una solucin. Portenoy recibi financiamiento de Purdue pero en 2012 se retract ante el Wall Street Journal y admiti que desinform sobre el uso de los opioides como una terapia para el tratamiento del dolor.

De igual manera, asociaciones mdicas como la Academia Americana de Medicina del Dolor y la Sociedad Americana del Dolor en 1997 publicaron argumentos a favor de uso de los opioides para tratar dolor crnico. El autor fue el Dr. David Haddox, vocero contratado por Purdue. Estas tcnicas y la influencia en publicaciones cientficas mdicas causaron un cambio de paradigma.

Esto caus que los opioides se conviertan en la solucin para dolencias no relacionadas al cncer, que variaban desde dolores de espalda, dolor posoperatorio e incluso dolor de cabeza. El resultado, segn un artculo en el American Public Health Journal, fue un incremento del 402% entre 1997 y 2002 del nmero de prescripciones de oxicodona.

A lo que se sum la ingenuidad e ignorancia de mdicos generales ya que exista una confusin generalizada de que la oxicodona era menos riesgosa y potente que la morfina. Purdue utiliz esto a su favor y para ello emple al recurso ms importante de la empresa: sus vendedores.

Entre 1996 y 2002 increment su equipo de ventas de 318 a 671. Todos con un discurso memorizado: menos del 1% de los pacientes se convierten en adictos. Respaldados cientficamente por el Dr. Haddox quien acu en 1989 el trmino de pseudo-adiccin y tambin los estudios de Porter y Hick/ Perry y Heidrich en los que se hablaba de una adiccin menor al 1% y 0%.

La realidad era otra, varios estudios mdicos demostraron que los porcentajes de adiccin de usuarios regulares variaban entre 18 y 45%. Inclusive Purdue lo saba; en un estudio financiado por la empresa en 1999 se demostr que el porcentaje de adiccin de pacientes que utilizaban OxyContin para dolores de cabeza era del 13%.

Una de las causas principales que causaba dicha adicin era el formato de uso y las dosis, sistema que diferenciaba a Oxycontin de otros analgsicos.

En el mercado ya existan pastillas de oxicodona, como Percocet y Roxicodona, pero tenan una duracin de seis horas. La propuesta de valor de Purdue era que su pastilla tendra un mecanismo de liberacin que dure 12 horas. Es decir, los pacientes solo deban tomar OxyContin dos veces al da, mejorando su estilo de vida y reduciendo el dolor.

Sin embargo, las pastillas nunca llegaron a cumplir su promesa. Los intervalos de 12 horas eran la receta perfecta para generar adiccin, explic Theodore Cicero, neuro-farmaclogo y experto en el efecto de opioides en el cerebro.

Adems, como se demostr en un juicio en contra de Purdue en 2004, la mayora de los pacientes en las pruebas clnicas requeran medicacin adicional ya que ocho horas era en general el tiempo de eficacia de la droga.

Algo que Purdue tambin saba. En las pruebas mdicas para obtener el permiso de la FDA, un estudio posterior de la Agencia, encontr que un tercio de las pacientes se quejaron de sentir dolor a las primeras ocho horas y aproximadamente el 50% requirieron ms analgsicos antes de las 12 horas prometidas.

La respuesta de la empresa fue recomendar un incremento en las dosis. Lo que a su vez se tradujo en ms ganancias para la empresa. Una botella de pldoras de 10mg, la dosis ms baja, se venda en aproximadamente 100 USD mientras que una de 80mg en casi 650 USD.

Mientas ms alta la dosis, ms probable que mueras, afirm la Dra. Debra Houry, directora del Centro Nacional para Prevencin y Control de Lesiones del CDC, al LA Times. Y mientras ms personas se convertan en adictos, los Sackler se convertan en una de las familias ms ricas del mundo.

En su primer ao de ventas (1996), la pastilla registr 45 millones de dlares en ventas. Cuatro aos ms tarde (2000), el promedio por ao era 1.000 millones y su tope llegara en 2010 cuando las ventas anuales llegaron a 3.100 millones de dlares. Para ese entonces, la crisis estaba en pleno auge y las muertes se sumaban. En total, Purdue ha generado 35 mil millones de dlares gracia a Oxycontin.

Sin embargo, dosis ms altas y uso en menos de 12 horas significaba que las empresas de seguros no estaban dispuestas a cubrir el tratamiento completo, ya que la morfina era mucho ms barata.

Segn las guas del Centro de Control y Prevencin de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos del 2014, se solicitaba a los mdicos evitar y justificar cuidadosamente prescripciones de alta potencia. A pesar de ello, segn la Universidad de Arkansas, en 2014 ms del 52% de pacientes tomando OxyContin haban sido prescritos dosis mayores a 60mg por da.

Tomando en cuenta que la oxicodona tiene clasificacin de narctico clase II, como la cocana, herona y opio, las altas dosis y uso regular demostraron fatales. En 2003, la Administracin para el Control de Drogas (DEA) encontrara que los mtodos agresivos de Purdue exacerbaron el abuso generalizado de Oxycontin.

Las distintas demandas civiles en varios estados y el creciente nmero de muertes causaron que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos levante una investigacin criminal. En 2007, la empresa y tres de los ejecutivos de ms alto mando se declararonculpables por fraude al minimizar conscientemente el riesgo de adiccin de Oxycontin. No hubo crcel para ninguno, el nico castigo fue una multa de 635 millones de dlares, un nfimo 2% de todas las ganancias de la empresa.

Pero las ventas continuaron y en 2010, ante la presin del Gobierno y los crecientes nmeros de adictos, la empresa acept cambiar la estructura de la pastilla para evitar la trituracin y posterior inhalacin. Un acto que comprenda intereses econmicos y no un compromiso en ayudar a la crisis.

Debido a que en 2013, la patente de Oxycontin iba a terminar aprovecharon esta excusa para cambiar la frmula de las pastillas para hacerlas ms resistentes a la trituracin y a su vez lograr que la FDA prohba los genricos. El tablero estaba listo y Purdue manejaba las fichas: la patente estaba aprobada hasta 2030.

Sin embargo, la mala publicidad generada por la evidencia de fraude y los casos de muertes a nivel nacional, causaron que desde 2010 las prescripciones de Oxycontin se reduzcan en un 40%. Los doctores tenan nuevas razones para evitar utilizar estos frmacos en sus pacientes.

Un reporte del Instituto Nacional de Salud (NIH) encontr que no hay evidencia de la efectividad del uso de opioides a largo plazo para el dolor crnico y s una cantidad de evidencia de daos, incluidas las sobredosis y la adiccin. Pocas drogas son tan peligrosas como los opioides, coment David Kessler, ex comisionado de la FDA (1990-97), al New Yorker. A pesar de ello, en 2015 se aprob el uso de Oxycontin para nios de 11 a 16 aos.

Pero no fue suficiente ya que Purdue Pharma mir al resto del mundo como un potencial mercado. En 2014, Raman Singh, ejecutivo de MundiPharma (Purdue) dijo que cada uno de los pacientes en los mercados emergentes deben tener acceso a nuestras medicinas. Con las mismas tcticas: viajes, seminarios, y publicidad dirigida a doctores ingresaron en la regin.

Segn un comunicado de la empresa, en Colombia, las inversiones para 2014, fueron de 10 millones de dlares y contemplaron el desarrollo de su portafolio de medicamentos, una fuerte inversin en educacin mdica, as como en investigacin de temas relacionados con dolor. En Mxico, 40 millones de dlares y Brasil 80 millones de dlares con una inversin para establecer su base de operaciones para la regin.

"Los instara a ser muy cautelosos sobre la comercializacin de estos medicamentos, afirm Vivek H. Murthy, exCirujano General de los Estados Unidos, refirindose a la venta de opioides en otras partes del mundo.

La campaa contina. En pases como Ecuador, en 2016, se realiz un taller titulado El alivio del dolor como derecho humano fundamental, financiado por MundiPharma. Este cont con la participacin de 100 mdicos internistas, anestesilogos y onclogos. Otro ejemplo, Ricardo Plancarte, mdico y miembro del Instituto del Cncer en Mxico, quien ahora es un vocero de la empresa. Y los nombres continan, no solo en Amrica Latina sino todo el mundo.

En palabras de MundiPharma, solamente estamos empezando. El ejemplo de Purdue demuestra que la desregulacin de las farmacuticas y la codicia capitalista tienen un precio, que en esta caso han sido cientos de miles de muertes y miles ms de familias destruidas por la adicin.

Algo que asemeja la estrategia del Reino Unido en 1825 al introducir el opio en China. Los intereses imperiales del capitalismo globalizado buscan situar a la empresa privada sobre la vida humana y la historia parece repetirse.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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