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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2018

Derecho a la Salud
La vigencia del anlisis crtico de Marx ante las desigualdades

Stphane Barbas
LHumanit


La formidable pelcula de Raoul Peck, El joven Marx, reaviva el inters por el pensamiento de Marx e invita a su (re)lectura.

Desde la crisis de 2008, con los peligros que hizo correr al planeta, el capitalismo ya no es visto como el fin de la Historia. Ese inters por el marxismo se extiende tambin a terrenos como el de la medicina y de la salud incluso en quienes estn lejos de los crculos militantes. La revista The Lancet, antigua y prestigiosa revista de medicina britnica, public en un reciente nmero, una contribucin de su director de redaccin, Richard Horton, bajo el ttulo Medicine and Marx (vol. 390, 4 noviembre de 2017).

El autor seala que, pese al descrdito provocado por la cada de la Unin Sovitica, el pensamiento de Marx es de una actualidad irrefutable. El aniversario del nacimiento de Marx, que ser conmemorado el 5 de mayo de 2018, ser un momento propicio para evaluar de nuevo sus aportaciones. Las ideas marxistas vuelven a impregnar el debate poltico, en particular sobre los problemas de salud, a los cuales el capitalismo y los mercados son incapaces de responder.

Las privatizaciones, el poder de las elites mdicas, la creencia eufrica en los progresos tcnicos, el capitalismo filantrpico, las tendencias neo-imperialistas de la poltica sanitaria mundial, las enfermedades inventadas por laboratorios o la exclusin y estigmatizacin de poblaciones enteras son algunos de los problemas a los cuales el marxismo puede aportar un anlisis crtico.

El marxismo constituye tambin un llamado a luchar por valores como el de la igualdad social, el fin de la explotacin y para luchar contra la salud considerada como una mercanca ms. La agravacin de las desigualdades a escala planetaria confiere su verdadera actualidad al debate sobre los puntos mencionados. Tal como lo demuestra el epidemilogo ingls Richard Wilkinson, no es para nada necesario ser marxista para apreciar lo que la medicina puede an aprender de Marx.

Recuerda tambin que las preocupaciones por la salud pblica son contemporneas al nacimiento del marxismo con el libro de Engels, La situacin de la clase obrera en Inglaterra (1845). Marx har a menudo referencia a este libro de su amigo.

En el libro I de El Capital, en particular en el captulo sobre la jornada de trabajo, Marx denuncia con vehemencia las consecuencias de las violencias de la explotacin sobre la salud de los obreros. El problema del trabajo infantil es el ejemplo ms significativo de esas violencias. Hay en Marx un inters real tanto por los problemas de salud como por la proteccin de la infancia. El filsofo alemn cita numerosos testimonios de mdicos que denuncian en sus informes el estado sanitario de los obreros y la explotacin de los nios. Segn el doctor ingls Arledge, por ejemplo, los alfareros tienen una altura atrofiada, son anmicos, estn sujetos a dispepsia, problemas hepticos, renales y a reumatismos. Habra incluso un asma y una tisis (tuberculosis) propia de los alfareros.

En las fbricas de cerillas qumicas trabajan a menudo nios de 5 o 6 aos, en una atmsfera saturada de fsforo. Es el infierno de Dante, dice Marx. El mdico jefe del hospital de Worcester escribe que contrariamente a las afirmaciones interesadas de algunos patrones, yo declaro y certifico que la salud de los nios sufre mucho de esas condiciones. Eso no es obstculo para que los que Marx llama irnicamente los amigos del comercio justifiquen el trabajo infantil invocando a menudo la moral y la educacin.

Marx subraya lo siguiente: El capital usurpa el tiempo exigido por el crecimiento, el desarrollo as como el necesario para mantener el cuerpo con buena salud Roba el tiempo que debera ser utilizado para respirar el aire libre y gozar de la luz del sol.

La antropologa capitalista (agrega Marx), decreta que la infancia debera durar hasta los diez aos, a lo sumo, once. Hoy, en el siglo XXI, la antropologa capitalista decreta la edad a la que podemos jubilarnos.

A Marx le gustaba otorgar al capital la imagen de un vampiro. El capital es trabajo muerto que, como un vampiro, slo cobra vida chupando el trabajo vivo.

La salud es la sangre de la fuerza de trabajo con la que se alimenta el capital. Pero si la salud de los trabajadores es la fuente de la riqueza, el capitalista no necesita cuidarla, ocuparse de ella. Cuenta con el ejrcito industrial de reserva que aportar siempre mano de obra gracias, ayer, a la sobrepoblacin obrera, al desempleo, hoy. El derecho a la salud ha sido siempre una conquista de la clase obrera contra el capital.

Es necesario, hoy ms que nunca, recordar que los sistemas de Seguridad Social se financian con esa parte de los salarios arrancada al capital para garantizar la salud de los trabajadores a largo plazo y no solamente para una salud til en lo inmediato para la produccin. No debe entonces sorprender a nadie que esa parte diferida del salario que permite respirar el aire libre y gozar de la luz del sol sea rebautizada carga social y acusada vergonzosamente de aumentar el costo del trabajo, de provocar la histeria de los amigos del comercio. Para estos ltimos, sus beneficios sern siempre mucho ms valiosos que la salud de los hombres y mujeres.

La riqueza propia a la fuerza de trabajo no se explica a travs de la fisiologa ni de algn misterioso principio vital secretamente guardado por la medicina sino a travs de las relaciones sociales.

La medicina, por su lado, permitir tomar mucho ms en cuenta al hombre social en lo que determina la salud.

***

Stphane Barbas es psiquiatra infantil. Artculo publicado en LHumanit, 5 de enero de 2018.

Fuente: http://humanite.fr/droit-la-sante-lactualite-de-lanalyse-critique-de-marx-face-aux-inegalites-648172

Traducido por Rubn Navarro para Sin Permiso



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