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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2018

Construir Unidad Ciudadana
Lmites, posibilidades y desafos

Jorgelina Giayetto
CELAG


El 20 de junio de 2017, en un acto multitudinario en el estadio de ftbol de Arsenal, Cristina Fernndez de Kirchner lanz el Frente Unidad Ciudadana (UC) convocando a la unidad de todos los argentinos y argentinas para poner un lmite al ajuste econmico promovido por las polticas de Cambiemos que afecta a hombres y mujeres de carne y hueso. Desde la idea de que las medidas desplegadas por Cambiemos (tarifazos, despidos, endeudamiento, recortes de programas sociales, etc.) nos han desorganizado la vida, incit a los argentinos a volver a mirarse, a escucharse, a ponerse en el lugar del otro. Recuper al individuo en sus problemas cotidianos, al afectado, y apel a la empata, a la identificacin con el dolor del otro, como lugar desde el cual pensar y construir un futuro diferente, porque en la propuesta de Cambiemos no hay futuro posible. Sostuvo que UC est llamada a representar los intereses de esos hombres y mujeres de a pie afectados por las polticas del actual gobierno desde la tarea de movilizar y organizar a los ciudadanos en ese sentido[1].

Con Cristina Fernndez encabezando la lista de candidatas y candidatos a Senadores por la Provincia de Buenos Aires, UC se constituy en el frente electoral desde el cual disputaron las elecciones legislativas, en diferentes distritos, los partidos que lo conforman Compromiso Federal, Frente Grande, Kolina, Nuevo Encuentro y el Partido de la Victoria-, constituyndose en la principal fuerza opositora al oficialismo[2]. La gravitacin de UC en la poltica actual argentina, en un contexto en el que la oposicin se encuentra fragmentada y Cambiemos ampla la representacin territorial, desafa a vislumbrar los lmites, las posibilidades y los desafos que enfrenta esta nueva conformacin poltica en la construccin y consolidacin de un proyecto alternativo a la programtica neoliberal.

El proceso de democratizacin del consumo propiciado por los gobiernos kirchneristas como va para hacer efectivo el ejercicio de los derechos socio-econmicos de los ciudadanos y ciudadanas, que posibilit la inclusin de amplios sectores de la poblacin y la mejora de sus condiciones concretas de vida, provoc importantes transformaciones y coloc nuevos desafos para la profundizacin del modelo. En la actual coyuntura, es importante recuperarlos, para repensar las propuestas y estrategias.

En ese marco, aparece como desafo necesario superar los lmites de una estructura productiva heterognea y crecientemente trasnacionalizada, un patrn de insercin internacional centrado en la exportacin de commodities con dbiles procesos de innovacin endgena, la baja propensin a invertir por parte del sector privado y la reaparicin con fuerza de la restriccin externa en un contexto internacional adverso desde la crisis de 2008. Los factores que contribuyeron al logro de elevadas tasas de crecimiento con inclusin social, en un esquema que permita combinar mejoras de los sectores ms vulnerables y de las clases medias con alta rentabilidad de las empresas, encontr lmites para su profundizacin con la crisis de 2008 y la reaparicin de tensiones distributivas que se manifestaron en un aumento de la inflacin[3].

Al mismo tiempo, es necesario tomar nota de la transformacin de la estructura social con la ampliacin de la clase media y la realizacin del consumo como derecho socio-econmico, emergente del proceso de reindustrializacin, aumento del empleo y mejora en la distribucin de los ingresos. Consecuente con dicha transformacin ha tenido lugar un cambio de las aspiraciones de los sectores medios, con mayor gravitacin de la lgica de lo privado y lo individual, de ascenso social, de diferenciacin. Como afirman Serrano Mancilla y De Gori [4], el consumo fue incorporado como objetivo de poltica pblica, pero poco pensado como condicin de la subjetividad posmoderna y global. La no consideracin del impacto de estas transformaciones en las subjetividades, que a su vez condicionan preferencias electorales, constituye un lmite y un desafo sobre el que avanzar para captar e interpretar las demandas sociales emergentes. No en el sentido en que lo han hecho las fuerzas de derecha, como base para promover el individualismo, el consumismo, la meritocracia y reforzar la idea de que las soluciones son individuales y dependen del esfuerzo personal; sino, por el contrario, como insumo para repensar prcticas, discursos y estrategias que permitan reconducirlas en el sentido de proyectos ms inclusivos y democratizadores.

Vinculado a lo anterior, un camino por recorrer es el de poner en cuestin la lgica consumista y avanzar en redefinir las pautas de consumo para asumirlo como hecho poltico y crtico, no slo como realizacin de la preferencia individual sino en consideracin de lo colectivo, de la sostenibilidad del mismo como derecho para las generaciones futuras.[5]

Otro factor que puede operar como lmite es el de focalizarse ms en la defensa de los logros alcanzados y menos en la construccin de propuestas hacia adelante. El discurso que reclama mantener viva la memoria histrica de los derechos conquistados ha resultado poco eficaz. En su lugar, poder plantear nuevos objetivos y aspiraciones que permitan avanzar en el desarrollo tecnolgico endgeno, el desarrollo econmico, la mejora y universalizacin de servicios bsicos como educacin, transporte y salud pblica, etc., en sintona con los intereses de las nuevas clases medias[6].

Los resultados de las elecciones legislativas dan cuenta de que el 60 % del electorado eligi propuestas alternativas al oficialismo, lo que constituye una ventana de oportunidad que desafa la articulacin de las diferentes expresiones de la oposicin. En este escenario, UC tiene como oportunidad explorar posibilidades de coalicin con el resto de los sectores de la oposicin, que posibiliten la resistencia a las reformas que se orientan a profundizar el esquema neoliberal y la construccin de un proyecto alternativo. En trminos de A. Grimson que, desde este espacio, se promueva una amplitud genuina que permita encabezar o acompaar y ser parte de un proceso que derrote al neoliberalismo[7].

Notas:

[1] https://unidadciudadana.org/

[2] http://www.resultados.gob.ar/escrutinio/dat99/DDN99999P.htm

[3] http://nuso.org/media/articles/downloads/2._TC_Natanson_266.pdf

[4] http://www.celag.org/consumir-politica-dilemas-latinoamericanos-por-alfredo-serrano-mancilla-y-esteban-de-gori/

[5] http://www.celag.org/wp-content/uploads/2015/10/Doc-5-Consumo-Democratizado-AL.pdf

[6] http://www.celag.org/la-clase-media-muerde-la-mano-que-le-dio-de-comer-o-la-mano-no-entiende-por-guillermo-oglietti/

[7] http://entrever.com.ar/2017/11/30/grimson-el-laberinto-es-que-con-cristina-no-se-puede-y-sin-cristina-no-se-puede/

Jorgelina Giayetto es investigadora del Centro Estratgico Latinoamericano de Geopoltica (CELAG)

Fuente: http://www.celag.org/construir-unidad-ciudadana-limites-posibilidades-desafios/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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