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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2018

La crcel, herramienta de ocupacin colonial

Jesus Valencia
naiz.eus


En la fra maana del 9 de noviembre, el ltimo de los trenes solidarios lleg a la estacin de Montparnasse. El andn se convirti en un aluvin de gentes que, mochila al hombro y banderola en ristre, avanzaban reivindicando los derechos de los presos. Un sorprendido ciudadano francs pregunt por el significado de la consigna presoak kalera. Ni la premura del tiempo ni la limitacin del idioma facilitaron la respuesta a su pregunta. De haberlo podido, le hubiera remitido a la Argelia de los aos cincuenta; cuando el ejrcito francs encarcelaba a miles de rabes tildando a los patriotas de terroristas.

Pero no es preciso remontarse tan lejos ya que la historia se repite con rabiosa actualidad. La crcel ha sido y sigue siendo la burda receta metropolitana para asfixiar los anhelos independentistas de los colonizados. Ha bastado que Catalunya apueste por un proceso soberanista para que sufra en carne propia el rigor de los encarcelamientos polticos. Ninguno de los captores admite que el motivo de la prisin sea la voluntad emancipadora de los encarcelados. Siempre queda el pretexto del terrorismo o la rebelda para encubrir la razn profunda del castigo. Addameer, organizacin palestina que defiende los derechos de los presos, es contundente: La poltica de detenciones y encarcelamientos es una estrategia ms de la ocupacin israel.

Los procedimientos para reducir a los activistas son muy similares. Leonard Peltier, el lder indgena que cumple cadena perpetua en crceles americanas desde 1976, fue condenado en un juicio farsa; la acusacin contra l fue fabricada de los pies a la cabeza por el FBI. Hace algo ms de un mes, la justicia marroqu celebr el segundo juicio contra los saharauis que, el ao 2010, haban participado en el Campamento de la Dignidad cerca de El Aain. Las abogadas que los defendieron dos eminentes letradas de alcance internacional descalificaron el juicio como nulo. Ambas, en un procedimiento completamente inusual, fueron expulsadas de la sala en la que se celebraba el juicio.

Una vez encarceladas las personas militantes, son sometidas a tratamientos de especial crueldad. Empeo obsesivo para que las personas reprimidas se hundan en el aislamiento fsico y moral; supuestamente abandonadas por las personas a las que entregaron su vida. Los miles de presos palestinos son alejados de sus lugares de procedencia provocando una dispersin que resulte especialmente dolorosa para sus familiares. Dunia, una joven palestina detenida por el ejrcito israel, pas maniatada por siete centros diferentes sin saber de qu se le acusaba.

Sobra decir que ese empeo metropolitano por quebrar la voluntad de los activistas, resulta estril. La misma Dunia reconoce que en la crcel se cra a los nios y nias que, generacin tras generacin, van recordando su lugar de origen y van aprendiendo a mantener sus races. Los presos polticos son la respiracin apretada e intensa de sus respectivos pueblos; el resumen de luchas libertarias que pueden estar activadas desde hace siglos. Me siento militante y smbolo de la resistencia de mi pueblo, dice el prisionero Facundo Jones Huala; desde la crcel estoy expresando lo que piensan y sienten miles de mapuches. Oscar Lpez, el patriota boricua que hace meses regres a su Puerto Rico natal tras muchos aos de crcel, admite que su experiencia le ha permitido recuperar y expandir conciencia anticolonial.

Para nuestro abnegado pueblo vasco, nada de lo que sucede en el mundo nos resulta novedoso. Conocemos en carne propia el alto precio que estamos pagando desde hace muchos aos por reivindicarnos un pueblo soberano e independiente. Son impactantes las palabras de Iigo Iruin al exponer el ltimo alegato de la defensa durante el escandaloso juicio 18/98: Podris absolverlos o condenarlos, pero lo que no podris impedir es que amplios sectores de Euskal Herria hayan visto en estas personas un ejemplo a seguir en la defensa de sus derechos. Y estremecedoras fueron las palabras anteriores de Jokin Gorostidi: Atzo eta gaur, Espainiako Estatu-gerraren estrategiak bahitua. Euskal Herriak hitza eta erabakia behar du, eta hori lortu arte ez gaituzte isilduko. Utzi bakean Euskal Herria! Atzo, gaur eta beti: Gora Euskal Herria askatuta!.

Nuestros presos polticos, como otros muchos presos polticos del mundo, cuentan con la espesa cobertura de una solidaridad incondicional. Los demostramos en Pars y lo ratificaremos en Bilbo. Resulta ilustrativa la reflexin que hizo el ex Fiscal General de Estados Unidos Ramsey Clark a propsito de la prolongacin del encarcelamiento de Leonard Peltier. Hasta que quede en libertad, cada da cometemos un nuevo crimen contra la dignidad del pueblo indio y contra el honor de los Estados Unidos. Porque mientras Leonard Peltier est en prisin, todos lo estamos.


Jesus Valencia, Internacionalista.

Fuente original: https://www.naiz.eus/es/iritzia/articulos/la-carcel-herramienta-de-ocupacion-colonial



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