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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2018

La crisis global

Rodolfo Bueno
Rebelin


Por qu nadie dice nada y no se hace caso al que habla? Acaso no conocen que hoy circula demasiado papel moneda? Ser tal vez porque no se adquiere al mismo tiempo la totalidad de bienes?, puesto que bastara con que algunos multimillonarios intentaran adquirir las posesiones del mundo, para que cayeran en cuenta de que para tanto dinero virtual no hay suficientes bienes terrenales. Segn Chomsky, nueve de cada diez dlares que circulan por el mundo son especulativos y nada ni nadie los respalda.

Por otra parte, quien luego de su jubilacin desee una buena pensin coloca su capital en un fondo de pensiones y aspira conseguir la ms alta rentabilidad posible, sin que le importe lo que el banco haga con su dinero ni que ese lucro est por encima del crecimiento real de los bienes y servicios globales. Nada le importa, slo quiere rditos. Y qu hace el banco con esos fondos? Prestarlo para obtener utilidades. Todo es legal, se trata de negocios, y de nada ms.

Lo ms importante, complejo y oscuro de este asunto, es que en el mundo existe una enorme deuda, contrada bajo la expectativa de que la economa mundial continuar expandindose como en el pasado, que existe el crecimiento continuo y que quien pide un prstamo va a vivir econmicamente mejor cuando lo pague que cuando lo obtuvo, porque la probabilidad de que pague el capital y los intereses es alta. Debido a este crecimiento las corporaciones van a seguir desarrollndose y, bajo este supuesto, casi todo el mundo podr cancelar sus deudas e intereses.

Se minimiza la posibilidad de que cuando los deudores deban reembolsar los prstamos estn en peores condiciones econmicas que cuando se endeudaron, que no tengan empleo y no puedan pagar sus deudas, no se toma en cuenta el riesgo de que las empresas endeudas quiebren o sean incapaces de reembolsar sus deudas por causa de que muchos de sus deudores suspendieron sus pagos, ni la imposibilidad de cobrar los crditos otorgados, sea a bancos, a compaas de seguros o a fondos de pensin, que pudieran tener dificultades financieras; en estas operaciones se subestiman los clculos del riesgo financiero. A mayor descuido en el manejo de los crditos, mayores beneficios para las empresas crediticias, parecera rezar este letal axioma. Los malabarismos numricos y la falta de control del riesgo financiero han desencadenado el actual caos econmico y encubren la futura crisis.

Tampoco se considera la eventualidad de que las empresas de inversin pudieran hacer estafas premeditadas, vendiendo bonos con datos distorsionados para embaucar a los tenedores. Por ejemplo, as actu Lehman Brothers, que poco antes de su colapso ocult en sus balances 50.000 millones de dlares de activos con problemas, mtodo que, para evitar restricciones a su endeudamiento, fue copiado por algunos gobiernos. Grecia evadi los controles de la Unin Europea, lo mismo hizo Portugal para tomar prstamos del Deutsche Bank. Esto hizo tambalear a todo el sistema financiero mundial y desat la sensacin generalizada de que pronto sobrevendra el colapso global. La pesadilla se volvi de espanto cuando Dubai ces el pago de sus obligaciones, pues los jeques despilfarradores no pudieron cancelar sus deudas.

Tambin pudiera pasar que para ese entonces existiera tanta deuda incobrable que los bancos, las aseguradoras y el sistema monetario se derrumbaren; entonces, para que el sistema no colapse, los gobiernos se haran cargo de las deudas, lo que probablemente conducira a una hiperinflacin. De ser as, la gente y las empresas perderan sus ahorros, ya sea porque no habra dinero disponible o porque, por la inflacin galopante, el dinero valdra tan poco que no servira para nada. En ambos casos, las transacciones simples, como son la compra de alimentos o el pago de salarios, seran muy difciles de realizar; en cualquier caso, el mundo venidero sera bastante distinto del de ahora.

La crisis actual es el efecto directo de la globalizacin, porque los productores buscaron fabricar sus productos a un menor costo gracias a los bajos salarios existentes en la China e India. Esta produccin, sin el adecuado salario, dificulta la venta de los bienes que se han incrementado por encima de su demanda. Se oculta, por lo pronto, que la crisis econmica-financiera es la parte visible del problema, es slo el efecto y no la causa, pues la misma tiene sus verdaderas races en el agotamiento de los recursos petroleros, sustento de la sociedad moderna. El modelo actual de desarrollo se est agotando pero, al mismo tiempo, est devorando la parte bella del planeta.

El abaratamiento del petrleo es momentneo, es parte de la guerra econmica que se da entre las grandes potencias; sin embargo, a medida en que sus reservas disminuyan se producir una subida vertiginosa de los precios del petrleo. Es inevitable la escalada de los precios del petrleo, de las materias primas y de los alimentos y ser provocada por el pnico especulativo, que no se rige por la racionalidad del mercado, aunque la mayora de los economistas suponga que las leyes del mercado son inmutables. Bastara con que se produjera un conato de guerra en el golfo Prsico o el estrecho de Malaca, para que el mercado de alimentos tuviera poca oferta para sus clientes y los ms de 300 millones de vehculos que hay en EEUU se quedasen sin combustible. La crisis energtica es ms daina que la econmica-financiera.

El alto precio del petrleo genera el incremento del costo de cualquier tipo de energa y, por ende, el de los alimentos, porque el petrleo se usa para producirlos, trasportarlos y consumirlos. El sistema productivo actual se vera afectado porque los derivados del petrleo se utilizan en todo medio de produccin. La crisis global obligara a la gente a adquirir los bienes indispensables y no comprar los suntuosos, lo que conlleva el cierre de empresas y que la crisis se profundice. Los que pierdan sus trabajos no podran pagar ni las hipotecas ni las deudas. Claro que se est a tiempo para planificar modos de produccin que sustituyan a los actuales, pero nadie lo hace.

El uso intensivo de los recursos naturales, el petrleo, el gas natural, el agua dulce y las tierras cultivables, contribuye a la contaminacin del aire, de la tierra y del agua del planeta y parece que tambin, al calentamiento global. Por eso, parte importante de la crisis actual es la degradacin del medio ambiente, pues el desastre climtico actual es superior a todo lo conocido hasta ahora. ltimamente, el deshielo de los glaciares y el crecimiento del nivel de los ocanos y mares han provocado el incremento del deterioro ambiental y ojal que no se llegue al lmite en que estas deformaciones se conviertan en un fenmeno irreversible. Es ruin que la degradacin de la naturaleza se la atribuya a la irresponsabilidad del hombre, sin sealar al verdadero culpable, el sistema productivo actual que de por s mismo es autodestructivo. La crisis ambiental es consecuencia de un sistema social basado en el lucro, y slo en el lucro, que se sustenta en el consumo de los recursos no renovables, que emiten gases de efecto invernadero (GEI) y contribuyen al calentamiento global.

Es pattica la falta de acuerdos gubernamentales para solucionar el deterioro ambiental. El Presidente Trump se niega a pagar el costo de evitar el desastre y no hay razn que escuche ni fuerza que le obligue a acordar algo; en consecuencia, las emisiones dainas no se reducen ni se establecen mecanismos para lograr este objetivo. Estados Unidos bloquea cualquier tratado, pese a que consume el 25% de los recursos petroleros y slo posee el 5% de la poblacin mundial. El resto del mundo no se queda atrs y se resiste a limitar su crecimiento o a considerar controles externos sobre sus emisiones.

La concentracin de GEI en la atmsfera es mucho mayor a partir de la era industrial que todo lo que hubo antes en la historia. Tal como van las cosas, el problema se seguir complicando porque no se toman medidas correctivas para evitar que los casquetes polares y los glaciares se sigan derritiendo y que se incremente la temperatura global de la Tierra en dos dcimas de grado centgrado por dcada. Lo peor del caso es que en la medida que el planeta se caliente, menor ser su capacidad de absorcin de GEI y el calentamiento global y el aumento del nivel de los ocanos continuarn en los siglos venideros aunque se adopten los correctivos exigidos.

El cambio climtico es en parte resultado del consumo excesivo de combustibles fsiles y la solucin consiste en revertir el modelo de desarrollo actual, sustentado en la explotacin inmisericorde de la poblacin ms vulnerable, con consecuencias lesivas para el habitante de las zonas de alto riesgo. La salida racional es establecer un renovado modelo de desarrollo, bajo en emisiones de GEI, o sea, la adopcin de un sistema social en el que la austeridad para todos sea determinante en las normas de vida. Pero los poderosos han decidido acusar a los pobres de destrozar el planeta y culpan al exceso de poblacin en la Tierra, mayoritariamente miserable, de ser el causante del cambio climtico, lo que es una verdadera falacia, pues lo cierto es que el 10% de la poblacin rica produce el 90% de la contaminacin ambiental; un multimillonario malgasta en diez minutos de su ostentosa vida ms de lo que cualquier pobre consume en el transcurso de su pauprrima existencia.

Culpables de la crisis actual no faltan: los banqueros ambiciosos, los polticos venales, los prestamistas imprudentes o una combinacin de los tres. Surgen preguntas: Cmo es posible que esa gente se comporte como se comporta? Si a nadie le gusta perder dinero, ni siquiera el banquero sin un pice de escrpulos, entonces por qu tomaron tales riesgos suicidas? Tal vez la repuesta se encuentre en Epimeteo, personaje de la mitologa griega que no ve ms all de sus narices y slo reflexiona tardamente, o el poema de Goethe segn el cual el hombre es un aprendiz de brujo.

El xito de este sistema autodestructivo significar el suicidio de la humanidad, ser el inicio del caos, de un nuevo orden muy difcil de entender para los que tenemos un buen trabajo y una vida cmoda. El mundo se volver estrecho para el gnero humano y no habr cabida para todos, especialmente para los que lo hemos despedazado con nuestra vida fantoche; sus pedazos caern sobre nosotros, cubriendo nuestras sepulturas. Lo que nos espera no es la anarqua, que sera una bendicin si aconteciera, es la venganza cruel de los que heredan una naturaleza en ruinas. Desastrosa. Y ser peor que las pestes del medievo; se trata del colapso global luego del slvese el que pueda.

Hay salida? S la hay, y est en nosotros. Debemos generar un cambio de consciencia, comenzando con la nuestra propia. Para que todo cambie, uno mismo debe cambiar. No es fcil, pero es indispensable. La revolucin es espiritual.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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