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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2018

Guerras: cuando el hambre se nutre de hambre

Olivier Longu
EFE


2017 pasar a la Historia como un ao nefasto, en el que el hambre volvi a crecer por primera vez en los ltimos 10 aos por encima de los 800 millones de personas y se bati el rcord de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial.

Ambos datos, muestra mxima del sufrimiento humano, son consecuencia directa de la violencia. Una violencia cada vez ms extendida y, sobre todo, ms enquistada. Hoy los conflictos tienen una duracin tres o cuatro veces mayor en el tiempo que hace un siglo: un refugiado pasa de media 17 aos en campos. Su nmero se ha doblado entre 2007 y 2016 para superar los 65 millones en 2017. Las cuatro grandes crisis alimentarias del ao (Sudn del Sur -con una hambruna declarada en febrero-, Yemen, Nigeria y Somalia) estn directamente relacionadas con la guerra y la violencia.

La relacin guerra-hambre no es una relacin causa-efecto, sino que funciona en los dos sentidos. Por una parte, las guerras provocan hambre porque producen desplazamientos masivos de personas que huyen con lo puesto, abandonando sus medios de vida y otros bienes productivos como la tierra (el 56 % de los afectados por conflictos viven en zonas rurales) y pasando a depender de la ayuda humanitaria. Las guerras interrumpen el comercio, acaban con infraestructuras y servicios pasando una factura media equivalente al 17,5 % del PIB en los Estados en conflicto. Esta relacin perdura incluso cuando callan las armas, en forma de campos minados, de generaciones perdidas y de retroceso en el desarrollo socioeconmico de los pueblos afectados.

En la otra direccin, el hambre provoca guerras. La competencia por los recursos naturales, o directamente por los alimentos, est en el origen del 77 % de los conflictos. La subida del precio del pan o de los alimentos bsicos fue el detonante de algunos de los episodios ms conocidos de las primaveras rabes. El cambio climtico se analiza cada vez ms como un factor de agravio y una seria amenaza contra la paz. Los cinco aos de sequa prolongada en Siria estuvieron entre las razones que desataron la violencia en 2011. En Sahel y el Cuerno de frica, los conflictos entre pastores y agricultores son proporcionales a los meses de sequa.

Existe una tercera dimensin subyacente a esta relacin causa-efecto: el uso del hambre como un arma de guerra. Un arma muy barata y de destruccin masiva. No es nada nuevo: los sitios a ciudades se han producido desde tiempos inenarrables, pero el hecho de que las guerras modernas sean cada vez ms protagonizadas por grupos armados y no por Ejrcitos regulares hacen que su uso se est extendiendo indiscriminadamente, pese a estar explcitamente prohibido por el Derecho Internacional Humanitario (entre otros textos, en el IV Convenio de Ginebra de 1949, el I Protocolo adicional de 1977 y el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional de 2002).

Estos textos no solo condenan explcitamente el sitio a ciudades o la destruccin de estructuras productivas para hacer padecer hambre a la poblacin civil. Tambin prohben el bloqueo de la ayuda humanitaria. En Accin contra el Hambre (ACH), somos testigos diarios sobre el terreno de violaciones en este ltimo sentido: nos dificultan visados, permisos de transporte y almacenamiento, tratan de hacer cada vez ms difcil el acceso directo a las vctimas y, muchas veces, nos atacan directamente. Solo en 2016 murieron sobre el terreno 101 trabajadores humanitarios como consecuencia de ataques directos.

Est claro que solo la construccin de paz puede poner fin al hambre y el sufrimiento humano que provocan las guerras. Pero mientras esta se persigue, negocia o impone en los tableros de juego de la geopoltica internacional, tenemos unas normas mnimas que cumplir para hacer que las guerras no exacerben el hambre ni esta genere nuevas guerras.

Estas normas estn claramente escritas. Los humanitarios recogemos y documentamos continuamente evidencias de su incumplimiento. Hace falta que se persigan y se hagan cumplir. El hambre se nutre de s misma y esto es precisamente lo que tendremos que evitar en 2018.

Olivier Longu, director general de Accin contra el Hambre (ACH)

Fuente: http://www.efedocanalisis.com/noticia/guerras-cuando-hambre-se-nutre-hambre/


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