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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2018

Peorvenir 2018

Nino Gallegos
Rebelin


Solamente los de las derechas y de las izquierdas estn optimistas para el peorvenir con la gente, los dems, los otros, nosotros, y hasta los oxxos (por lo de la conveniencia).

Las viejas y las nuevas tecnologas de la informacin y la comunicacin con las redes sociales, puestas y aplicadas por todos los postores e impostores internetianos, mediticos, digitales y virtuales.

La vieja mquina aceitada con fango y mierda est preparada con los titulares y los analistas y/o politlogos acadmicos e intelectuales.

Nada, nadie y alguien estamos fuera de lo que es el adentro y los dentros de la voraginacin y la regurgitacin publipropagandstica.

La legalidad consensuada por el INE es y ser la ilegalidad sobre la Constitucin, por su autonoma, su corrupcin, su impunidad, y por ser un aparato de Estado, no ideolgico, sino, contenedor electoral, del Prep-Poder, intachable e inatacable.

Cuando la dialctica electoral se pone de por medio entre el Estado, los partidos, los candidatos y el ciudadano, la voluntad no es garanta de nada, nadie y alguien, pero cuando la mediatizacin publipropagandstica se lanza con la intencionalidad de obtener una respuesta captiva, cautiva y coaccionada con ms capacidad proactiva hacia el ciudadano, permeado y trucado, por una cultura poltica grfica, visual, meditica y virtual, por no decir analfabeta funcional y digital, descontextualizada, confusa y vaca en valores ciudadanos, constitucionales y electorales, los resultados siempre han sido favorables a la accin-reaccin multifactorial del fraude en la intransparencia y la corrupcin, lo cual hace que se proyecte el espectro de la dominacin del poder poltico y econmico sobre el sujeto social, aunque tambin total y totalitario: el poder sobre el objeto del poder mismo.

En el poder sobre el objeto de s mismo, al ciudadano, se le resta a cero de nada, de nadie y de alguien con una alternancia que funciona nicamente en el discurso del poder poltico y econmico, donde el Estado-Partido reintroduce y reinaugura lo monoltico, lo faccioso-fascista y lo decadente: combatir al ciudadano y a la oposicin por sus propias fuerzas y debilidades, tanto en la contienda como en la competencia, del poder, a vencer, haciendo lo mismo el otro contrapoder: el marginal que quiere el poder central, sea, nico, coalicin, alianza y frente.

Un poder vencido es otro poder vencedor; de aqu que la dialctica social y electoral de la desigualdad econmica, sea un dispositivo disparado de ms arriba hacia ms bajo: lo emergente, lo urgente, y, lo insurgente, no habiendo medios y s habiendo fines: la reconcentracin del poder mismo, el poltico y el econmico con la igualdad del ms pobre y el ms rico.

Cuando la conducta y la prctica del Estado mexicano-Presidencialista, ha sido el paternalismo y el autoritarismo, se ha logrado, a todo modo, el totalitarismo, a la mexicana, con el chantaje, el cohecho, la complicidad, la mordida, la corrupcin y la impunidad, y al declarar la guerra al narco, la violencia y el crimen, siendo ms voraz y metlica la corrupcin y la impunidad con resultados funestos y fnebres con los daos colaterales de los muertos, los desaparecidos y los desplazados.

Nada, nadie y alguien por ms que se digan ticos y morales, en campaa, van a dejar de pensar, desear y tener el poder que la constitucin, el estado y el presidencialismo otorgan como mandato (de y para) el pueblo, no sin antes hacer con el poder lo que se pueda ser y hacer: relegar al pueblo entre la inclusin del discurso y la exclusin a su realidad social, cuando el poder poltico y econmico quiere ser y hacer para s mismo y quien lo represente como un presidente metaconstitucional y supremo comandante de las fuerzas armadas, retrazando y reforzando la jerarqua en el ejecutivo, el legislativo, el judicial, y, el empresarial.

Se dice que el poder mismo tiene todas las de ganar y todas las de perder cuando el objetivo de l es lo subjetivo del contrapoder, y aun as, pierda o gane, se refortalece ms en la conducta y en la prctica de quien lo representa, y no es el pueblo: es el presidencialismo respaldado por el estado, fallido, pero blindado con la corrupcin y la impunidad.

Cualquiera de los tres candidatos a la presidencia del presidencialismo, pasa(r) del encanto forzado al desencanto aceptado, no importando qu tanto empujen y tiren de frente y a los lados porque no est sindose y hacindose en las plazas cvicas y pblicas, porque es y ser en los contenedores del INE y en los influenciadores de la redes sociales, porque si alguna vez el espacio cvico y pblico era lo que contena el significado de las fuerzas electorales, ahora es el supuesto espacio cvico, pblico y democrtico de la fuerzas en las redes sociales, cuando la cultura poltica tambin ha estado dotada, datada, tutoriada y capacitada con el analfabetismo funcional y digital, la estupidez y la imbecilidad del el trending topic y el like.

En el pas de las sombras espectrales, nada, nadie y alguien estamos exentos, y, he aqu, el asunto pblico y el problema social, en que los muertos, los desaparecidos y los desplazados, casi nunca han sido una prioridad del Estado, del Estado de Derecho y de los Derechos Humanos con apego y desapego a las honrosas y peligrosas excepciones de los familiares por rastrear y arrastrarse con los mismos muertos, desaparecidos y desplazados, no tardando lo que sern ms descargas de balas y paladas de tierra con la Ley de Seguridad Interior.  

En La utopa de la patria, alguien afirma:

Al futuro del pas lo pueblan sombras errantes y ros de sangre.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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