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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2018

Elementos para entender las elecciones presidenciales de 2017 (segunda parte)

Manuel Acua A.
Rebelin


EXPLICACIN

Decamos, en la primera parte de este ensayo que, para explicar el triunfo del candidato de Chile Vamos, un nmero poco despreciable de analistas recurran a afirmaciones pueriles y carentes de veracidad. No fue tal actitud, sin embargo, privativa de dichos analistas; tambin incurrieron en ese tipo de afirmaciones antojadizas algunos polticos como Manuel Jos Ossandn para quien Sebastin Piera

[] le debe, a mi juicio, esta eleccin a la capacidad que l demostr, a su madurez, a la capacidad de equipos que tena, pero en un 80 por ciento a la gratuidad [1] .

Aseverar aquello constituye, desde ya, un disparate como ya lo aseveramos en la primera parte de este ensayo por boca de otro analista. Con prescindencia de la superficialidad de tales expresiones, sostenemos nosotros que si los conflictos entre los seres humanos se definieran solamente por la accin de una, dos o ms causas no se necesitaran anlisis ni estudios acerca del comportamiento social; menos an si tales causas o motivos fuesen atribuibles solamente a una de las partes en conflicto. La naturaleza de una sociedad no permite formas tan simples de ver las cosas o acontecimientos: hay actores sociales que, por lo mismo, y como lo dice su nombre, actan. Y lo hacen de tal manera que, a menudo, pueden torcer o evitar aquello que pareca inevitable y dar un curso diferente a la contienda. De lo cual puede concluirse que la accin de una parte no basta para dar por superada una contienda; se necesita que la otra cometa errores o desaciertos y no aproveche aquellas circunstancias que a cada momento ofrece el desarrollo del conflicto.

En la teora social se destacan numerosas proposiciones para explicar las preferencias que los electores manifiestan por los candidatos. Carlos Pea nos recuerda a Lipset y Rokkan con sus tesis sobre los clivajes preexistentes o posiciones materiales o simblicas que las personas poseen en la estructura social para terminar sealando

[] que los viejos clivajes de la sociedad chilena, la clase social, la adscripcin religiosa, la ruralidad, etctera, no son predictores fieles de la adhesin poltica ni hacen probable la adhesin a la agenda temtica de los partidos [2] .

Olvida, no obstante, el profesor, que los actos de los seres humanos no dependen de una circunstancia sino de actores sociales cuyas acciones, a menudo, contribuyen, como ya lo hemos sealado, a inclinar a uno u otro lado la balanza del resultado.

Las palabras precedentes sirven para explicar, en cierta manera, lo que ocurri al lado de los perdedores de la justa electoral de 17 de diciembre de 2017. No referirnos a ello implicara callar actitudes sobre las cuales es necesario hablar y evitar, con ello, que en un futuro vuelvan a repetirse; porque, si bien la historia no se repite, reproduce determinados modelos o esquemas que, de no conocerse, pueden acarrear inevitables desastres.

1. EL COMPORTAMIENTO DE LA COALICIN FRENTE AMPLIO

El comportamiento del Frente Amplio incidi en la derrota del abanderado independiente en tres grandes aspectos: fue, en primer lugar, incapaz o no quiso jams entender su carcter de independiente; en segundo lugar, evit en todo momento dar una clara seal de apoyo a su candidatura; y, en tercer lugar, no pudo impedir que parte considerable de su electorado votara por Piera.

1.1. Incapacidad o falta de voluntad para entender el carcter independiente del candidato.

El Frente Amplio jams pudo entender el carcter independiente de Alejandro Guillier; y si, por el contrario, pudo hacerlo, no tuvo, en momento alguno, voluntad poltica para ello. Por el contrario: en la generalidad de las diatribas proferidas en contra del candidato independiente se le asimil, porfiada e intencionadamente, a Nueva Mayora, cuando no a la Concertacin.

Podra pensarse que resulta, a menudo, difcil entender las disputas por la imposicin de determinadas polticas al interior de las organizaciones polticas y se hace ms fcil soslayarlas que explicarlas. Puede ser sta una de las razones que hicieron al Frente Amplio insistir majaderamente que Guillier y Nueva Mayora eran la misma expresin; la homologacin resultaba ms fcil de hacer que intentar una explicacin de lo que suceda al interior de las colectividades de ese conglomerado poltico. Pero, era as, verdaderamente? Era eso lo que ocurra? Las disputas al interior de cada uno de los partidos que integraban aquel pacto, eran simples disputas de vecinos por los ladridos del perro? Cmo explicarse lo que suceda al interior del partido Socialista PS, de la Democracia Cristiana DC, del propio partido Por la Democracia PPD? Se haba anquilosado la prctica poltica de las colectividades que integraban al conglomerado Nueva Mayora?

Puede suponerse que el concepto de disputas internas al interior de cada agrupacin humana (lucha de intereses, lucha de clases) se haba olvidado por parte del Frente Amplio, se haba arrojado al tacho de la basura o, simplemente, se ignoraba, situacin un tanto extraa en dirigentes acadmicos que hacan gala de conocer la teora social. Tal vez. Pero poda, tambin, suponerse que se trataba de simples prejuicios que predominaban dentro de ese conglomerado en contra del candidato. Lo cierto es que el trato hacia aquel fue, simplemente, el que podra recibir el representante ms odiado de Nueva Mayora, factor que fue decisivo al momento de prestar el apoyo a su candidatura. Por eso, a la hora de intentar arreglar las cosas, el dao ya estaba hecho. Y contribuira a consolidar esa separacin la actitud del Comando del candidato que privilegiaba la alianza con otras fuerzas polticas derrotadas menos importantes. El prejuicio sera el factor que decidira la direccin del voto. Por una parte.

Esta actitud de no entender o no querer entender las luchas que se daban (y se dan) permanentemente al interior de las organizaciones polticas y sociales no era privativa slo del Frente Amplio; tambin otras personas reaccionaban de manera similar en sus anlisis y comentarios hablando de Nueva Mayora, como si no hubiere existido renovacin alguna al interior de los partidos, como si toda la sociedad chilena se hubiere congelado, fuese imposible toda transformacin y todo se redujese a cambiar de ropaje. La lucha de clases estara, de esa manera, abolida [3] .

Esta forma de suponer equivocadamente, a nuestro juicio que Nueva Mayora segua existiendo y que todo lo ocurrido no era ms que engaos y mentiras tambin la exterioriza y muy bien el partido Humanista (integrante del Frente Amplio) en una declaracin hecha pblica el mismo da de la eleccin en donde podan leerse los siguientes prrafos:

" Gan Piera. Y por mucho ms de lo que cualquiera podra haber pensado. Se hablaba de resultados estrechos y es muy fuerte la diferencia. En un mundo en donde avanza la derecha xenofbica, que recorta los derechos sociales construidos luego de dcadas de luchas y con una mirada valrica muy cercana a los sectores ms integristas y conservadores de la ultraderecha, el triunfo de Piera es una psima noticia para todos quines pretendemos avanzar hacia un pas ms justo y solidario".

"[] la pregunta es si la Nueva Mayora ser capaz de hacer una autocrtica, que no han hecho despus de la derrota del ao 2009, tampoco despus de la derrota de la reciente primera vuelta y los resultados de las elecciones parlamentarias. No fueron capaces de entender por qu sus referentes no fueron electos y siguieron como si nada hubiera pasado. No fueron capaces de responder a las demandas de la gente. Una vez ms le han dado el gobierno a la derecha" [4] .

Podemos preguntarnos si acaso conocan los lderes y militantes del Frente Amplio el concepto de lucha de clases al interior de cada agrupacin humana? Porque si no la conocan resulta hoy explicable esa actitud; pero, si la conocan e insistan porfiadamente en no reconocer lo que suceda al interior de la coalicin que apoyaba al candidato independiente, predominaban los prejuicios en esa colectividad y su dirigencia por encima de los principios sobre los cuales asentaba su accionar?

No. La situacin no es tan terminante. Esta visin esttica de las organizaciones sociales y polticas tambin es compartida por otras personas. As lo hace el diputado del PS Fidel Espinoza, declarado laguista, cuando seala:

Yo creo que hay que ser bastante fros. Nosotros, como Nueva Mayora, sufrimos una derrota fuerte, estrepitosa, y las causas no son slo de ahora [] Aqu hay errores y los que tienen responsabilidad yo en eso comparto con Ricardo Lagos han estado callados. Los presidentes de nuestros partidos tienen que dar la cara [] no creo que lvaro Elizalde tenga que renunciar, pero tiene que haber un mea culpa [] [5]

A nuestro parecer, la visin de estructuras partidarias anquilosadas es parte del triunfo de las formas culturales que imparten hoy los medios de comunicacin que, como lo hemos afirmado permanentemente en nuestros documentos, son formadores de ideologa. Es una forma de pensar que se hereda de la cultura vigente, impuesta en los aos de la dictadura pinochetista, y son pocas las personas que pueden desprenderse de ella. Por eso, no puede sorprender que en uno de los editoriales de un conocido medio de comunicacin social se pueda leer lo siguiente:

No cabe duda que pretender separar lo electoral de lo poltico busca evadir la realidad y soslaya la responsabilidad que cabe al equipo poltico de haber transformado esta eleccin en un plebiscito respecto de la gestin de la presidenta Bachelet y de la misma Nueva Mayora, ya que ms que las propuestas del abanderado oficialista, el gobierno promovi la necesidad de una continuidad de las reformas y una defensa del legado de la mandataria [6] .

Y qu decir si uno de los ms genuinos representantes del propio candidato independiente recurre a esta homologacin cuya finalidad era desconocer, precisamente, su independencia de los partidos polticos para vincularlo estrechamente no a los magros xitos sino, fundamentalmente, a los fracasos y actos corruptos de los personeros del gobierno de Bachelet?

[] Guillier ha sido culturalmente parte de la Nueva Mayora y de la Concertacin.l s era leal a eso.

Creo que hay una mentalidad binominal, la Nueva Mayora debe cambiar su mentalidad binominal en la que a la ciudadana les queda elegir slo entre papa y arroz.

La Nueva Mayora prometi muchos cambios y Bachelet los trat de hacer. Convengamos que la Nueva Mayora no ha sido la ms veloz para los cambios [7] .

Ninguna palabra hacia Fuerza de Mayora; ninguna referencia hacia aquella. No puede haber, en consecuencia, lamentaciones sobre hechos irrefutables.

1.2. Negativa a dar una clara seal de apoyo al candidato

Acordes con esa idea (prejuicio o ignorancia) de asimilar al candidato independiente con toda la corrupcin y conveniencia que representaba tanto Nueva Mayora como la Concertacin de Partidos Por la Democracia, era difcil pensar en obtener apoyo decidido del Frente Amplio para la candidatura independiente de Alejandro Guillier. Pero no imposible. Dos hechos conspiraban contra ese deseo: era el primero, la inexistencia de una actitud positiva al interior del Comando del senador hacia aquella colectividad; era el segundo, la imposibilidad que tena el Frente Amplio para poder acceder a esa peticin.

1.2.1. Actitud positiva del Comando del candidato independiente hacia el Frente Amplio.

Para obtener el apoyo del Frente Amplio se requera una actitud tremendamente positiva del Comando del candidato independiente hacia aquel, lo que, precisamente, no ocurra. Interesado ms bien en obtener el apoyo de grupos que, al reconocer su escaso poder electoral haban acordado prestar el apoyo incondicional al candidato, el Comando no slo no consider oportuno hacer esos gestos al Frente Amplio sino, por el contrario, desautorizaba las palabras del propio candidato orientadas a tal efecto y terminaba de completar el equipo econmico con conocidos defensores del neoliberalismo. En tales condiciones, no era difcil predecir lo que podra ocurrir en el futuro y que, en definitiva, ocurri.

De si este error o desacierto fue culpa del Comando o de las presiones que dicho Comando reciba de las organizaciones polticas es algo que desconocemos, pero que no nos parece desatinado suponer. La poltica no es solamente el arte de hacer difciles las cosas que parecen fciles sino, tambin, el campo donde se enfrentan los intereses corporativos de las organizaciones polticas. En palabras ms corrientes, el Frente Amplio necesitaba el beso que requiere el amante para entregarse. Y el Comando pareca ms interesado en enviar besos a otros amantes ms esquivos y perversos.

1.2.2. Imposibilidad del Frente Amplio para entregar su apoyo incondicional.

El Frente Amplio estaba imposibilitado, por otro lado, para entregar ese apoyo incondicional. Dos hechos lo hacan tremendamente difcil: el primero era su composicin poltica; el segundo, la imposibilidad de dar a conocer esa debilidad suya.

1.2.2.1. Composicin poltica del Frente Amplio.

No poda el Frente Amplio entregar su apoyo incondicional al candidato independiente porque su composicin poltica era de 9 partidos y dos movimientos sociales, lo que implicaba un conjunto bastante heterogneo de sujetos. Para los partidos ms poderosos de ese conglomerado, su proyecto haba sido suplantar a Nueva Mayora en la conduccin de la llamada centroizquierda, reemplazarla en la escena poltica de la nacin y situarse all en lugar de aquella; pero no todos compartan esa idea. Pero s coincidan en la idea segn la cual negociar con la misma era negar su propia esencia y ese era su primer escollo: el temor que muchas de sus bases no siguieran a la dirigencia.

Pero exista otro hecho grave cual era que los movimientos que integraban aquel conglomerado eran movimientos sociales, no partidos, y ese tipo de organizaciones no tiene una militancia terica o ideolgicamente determinada. En palabras ms directas, son organizaciones que integran personas unidas por uno o dos motivos centrales, eminentemente reivindicativos; por lo mismo, respetan la identidad o filiacin poltica de cada uno de sus miembros y las demandas sociales que defienden son bastante especficas. Y esto s que era grave, pues siendo bastante reducidos los intereses defendidos por los movimientos resulta fcil entender que en ellos se manifiesten elementos tanto de izquierda como de derecha si por tales entendemos a quienes votan por partidos representativos de esas tendencias. Estar en contra de la corrupcin no implica, necesariamente, ser de ideas de avanzada. En los desfiles del Movimiento No + AFP participaron tanto momios como proletarios unidos por la idea de terminar con un rgimen previsional injusto. Pero si se les ordenase votar por una persona determinada, pocos van a acatar ese acto de obediencia. Era lo que trataba de explicar un comentarista al sealar:

[] parece claro que una parte no despreciable de votantes de Snchez y MEO se corresponde con personas de marcada identidad anti Concertacin Nueva Mayora. Dicha identidad se superpondra a cualquier otra (por ej., la identidad de izquierda sera secundaria o inexistente entre estos votantes), lo que los hara impermeables a los llamados a votar por Guillier hechos por sus respectivos lderes [8] .

Sin embargo, l a presencia de elementos al interior del Frente Amplio sobre los cuales era difcil ejercer presin no impeda que ese apoyo a la candidatura de Alejandro Guillier lo entregaran los partidos polticos que eran nueve. No obstante, se negaron a hacerlo. Y ese fue un error de magnitudes pues, una vez que se acepta participar en el juego que se libra dentro de la escena poltica de una nacin, las organizaciones polticas no pueden excusarse de hacerlo alegando ser parte de los movimientos sociales. La poltica consiste, precisamente, en hacer uso de las armas que la propia normatividad institucional entrega a quienes desean participar en ella. La poltica no es un juego de nios caprichosos ni un recinto al que se puede estar ingresando y saliendo permanentemente. Y aqu radica uno de los desaciertos de esa coalicin que debiendo pronunciarse oficialmente sobre un hecho poltico no lo hizo; mal poda, posteriormente, acusar de vacilante al candidato derrotado.

Pero exista an otra circunstancia difcil (por no decir, imposible) de superar: la existencia de tendencias dentro de algunos de los partidos que integraban (e integran) la coalicin para quienes la sola circunstancia que Piera saliera electo agudizaba las contradicciones de clase, estrategia que consideraban adecuada para la nueva fase que se avecinaba. Los partidarios de esas tendencias no vacilaran en votar por Piera a fin de llevar a cabo esa estrategia que algunas organizaciones han dado en denominar ultraizquierdismo. En palabras ms simples: a estos sectores les interesaba el triunfo de Piera, lo deseaban y no vacilaran en trabajar en esa direccin.

1.2.2.2. Imposibilidad de dar a conocer aquellos hechos

Entonces, surge un factor conexo que no es posible ignorar: el ejercicio de la poltica impide dar a conocer las dificultades internas de cada organizacin. Con mayor razn, las que conmueven a un conglomerado de organizaciones polticas y sociales. El poltico es un actor: debe representar adecuadamente el rol que desempea: hablar cuando debe hablar y callar cuando debe hacerlo. En una sociedad autoritaria como la chilena, los actores polticos no pueden dar la imagen de sujetos dbiles, no pueden dar a conocer las contradicciones internas que inevitablemente se presentan al interior de toda organizacin humana. En palabras ms simples, el actor poltico no puede mostrarse vacilante o exteriozar fragilidad. Mucho menos la de su organizacin. Esta circunstancia entorpece las relaciones polticas. El Frente Amplio no poda dar a conocer las circunstancias que impedan dar el apoyo solicitado.

1.3. No pudo impedir que parte importante de su electorado votara por Piera

No debe sorprender, entonces, que parte importante de ese electorado no votase por el candidato independiente sino lo hiciese por el de la coalicin Chile Vamos, especialmente, el electorado femenino que reacciona con mayor virulencia ante las injusticias que crea la aplicacin del modelo.

Segn la encuesta de ChileTendencia que acert casi de manera exacta al resultado de la segunda vuelta, gran parte de la votacin femenina de Beatriz Snchez se traslad a Sebastin Piera ayudando considerablemente en el triunfo del candidato de Chile Vamos [9] .

Dice un refrn nacional que no se le puede pedir peras al olmo; por eso, no era posible pedir apoyo incondicional al Frente Amplio para la candidatura de Alejandro Guillier; por eso el Frente Amplio no poda pronunciarse como un solo individuo sobre un apoyo de esa naturaleza.

As, pues, los miembros del Frente Amplio no han sido ni pueden ser calificados de traidores, vendepatria o sujetos que slo buscaban el triunfo del candidato de Chile Vamos, como se ha insistido majaderamente por algunas personas que no manifiestan mayor inquietud en buscar explicaciones a los hechos. Solamente puede decirse de aquella coalicin que fue vctima de su propia calidad de tal. Que decidi participar en un juego como lo hacan los dems y, por esa sola circunstancia, qued atrapado en el mismo. Nada ms. Hoy ya no valen los llantos ni las lamentaciones.

Por lo extenso que nos ha resultado exponer las circunstancias que han afectado de una u otra manera las elecciones del presente mes, hemos debido separar una tercera parte en la que daremos a conocer nuestra visin acerca del comportamiento del candidato independiente.

 

−TERCERA PARTE−

DOS ASPECTOS TERICOS IMPORTANTES

Puede llamar la atencin la circunstancia que las clases dominadas (llamadas, a menudo, pueblo, poblacin, masas) no sean consideradas en este anlisis. Como muchos otros aspectos del mismo, tampoco en ste dicho olvido es casual. Las clases dominadas no son consideradas en su carcter de tal porque las contiendas electorales se dan en lo que hemos denominado, en otros ensayos siguiendo a Poulantzas, escena poltica y, en dicha escena, tales estamentos se consideran representados por actores polticos. Este es un rasgo fundamental del sistema capitalista y su forma de gobierno democrtica: el pueblo no aparece en cuanto tal sino representado por actores polticos que, desempeando especficos roles, se desplazan por la escena poltica nacional. Por lo mismo, no tiene relevancia referirse al mismo ya que su accionar se encuentra fuera del mbito de ese campo de accin.

Un segundo aspecto a considerar dice relacin con el xito de una campaa y el descrdito del vencido. Afirmar que un candidato no es el apropiado o que es malo no es argumento que valga la pena considerar; muestra en su mentor una indigencia terica espantosa. Porque los hechos no son buenos ni malos; tampoco las personas. Por lo dems, cmo saber cundo un candidato es o no apropiado? Cmo determinar cundo es bueno o cundo es malo? Son (como lo exige el modelo de acumulacin vigente) las excelencias acadmicas el elemento que define ese rasgo? O el curriculum vitae del candidato? Incluso, sus dotes oratorias? O, lo que es peor, su capacidad para delinquir o colocarse fuera de la ley?

Aceptar que la causa de una derrota radica en que el candidato es malo o no apropiado implicara poner graves lmites a la participacin de personas simples y sencillas en las elecciones, por lo que no las tomaremos en consideracin: hay candidatos que han resultado electos y en ningn caso parecen haber sido buenos o apropiados.

A nuestro entender, la explicacin de una derrota electoral tambin ha de encontrarse entre las muchas causas, en uno de los aspectos esenciales que presenta todo conflicto, de la naturaleza que sea: la estrategia elegida, materia que nos conduce a referirnos a otro aspecto.

Hemos sostenido reiteradamente que los medios de comunicacin son formadores de ideologa [10] . A ellos se les debe la introduccin de determinados conceptos, entre otros, lder y liderazgo. Y es que las sociedades altamente jerarquizadas como la chilena, necesitan unificarse en torno a un factor que las gue o ejerza sobre ellas el smbolo de la verticalidad del mando para poder avanzar a la ejecucin de un objetivo: ese sujeto es el lder; el arte que practica para mantener unido al conjunto social en torno a su persona se denomina liderazgo [11] . Instituidos ambos conceptos como atributos de la personalidad, su carencia se troca en defecto gravsimo y motivo suficiente para denostar al adversario.

En realidad, lo que se conoce como lder o liderazgo es, en estricta teora, uno de los aspectos que reviste la va o plan elaborado para conseguir un fin. No es, en modo alguno, un atributo de la personalidad, por lo que constituye un desatino reprocharle a alguien carecer de aquel. Y es que los seres humanos somos diferentes porque las obras de la naturaleza entre las cuales nos contamos, son nicas y jams se reproducen; somos, por consiguiente, seres con cualidades y calidades distintas. Por consiguiente, no somos unos ms que otros sino tenemos, solamente, capacidades diferentes que nos obligan a cooperar y no a competir.

La va o plan para conseguir un fin determinado se denomina estrategia y a este concepto nos referiremos en el curso de este anlisis.

2. EL COMPORTAMIENTO DEL CANDIDATO INDEPENDIENTE

Reiteramos aqu lo que hemos sealado en las partes anteriores: las razones de una derrota no solamente son mltiples: jams podra atriburselas a un determinado sector. Son fenmenos compartidos, factores que operan, generalmente, en el carcter de suma cero, en donde lo que uno pierde lo gana el otro. Tambin en el caso de las elecciones de 2017 hay causas atribuibles al candidato perdedor y a quienes estaban junto a l. Analizarlas puede ayudarnos, en un futuro no muy lejano, a prever lo que podra suceder, impidiendo que volvamos a incurrir en esas faltas, y a evitar la repeticin de ciertos hechos.

Comencemos sealando que quien aspira a ser candidato a la presidencia de la nacin debe, ante todo, asumir el rol de estratega, rol que ha de desempear dentro de un campo social que vamos a denominar (siguiendo a Poulantzas, como ya lo expresramos) escena poltica de la nacin. Esto es crucial, pues es necesario ser reconocido como tal en ese campo donde solamente operan actores polticos que pueden ser sujetos tanto individuales (personas particulares) como colectivos (partidos y movimientos). En esa escena poltica, no es lo mismo ser candidato oficial de una coalicin de partidos que obtener apoyo de la misma y perfilarse como candidato independiente. En este caso, las exigencias para un estratega independiente son, sin lugar a dudas, mayores. Porque si bien es cierto que en ambos casos se requiere de la formacin de un Comando Operativo para enfrentar la campaa, no es menos cierto que hacerlo como representante de una coalicin de partidos resulta ms fcil. Y puesto que se trata de una campaa en donde se va a librar una disputa por obtener determinada finalidad, debern existir, como es natural, consejeros de paz y de guerra (consiglieri di pace e consiglieri di guerra). La contienda electoral es un combate en donde los muertos quedan vivos, pero no en las mejores condiciones.

2.1. Quien aspira a ser candidato debe asumir, a la vez, el rol de estratega

La primera obligacin de quien aspira a ser candidato es no olvidar que, sin dejar de detentar la calidad que se tiene (trabajador, empresario, funcionario pblico, etc.), debe comenzar a asumir un rol adicional que es el de estratega a fin de alcanzar su primera victoria: alzarse como candidato presidencial al interior de la coalicin que deber prestarle su apoyo. Para realizar aquella labor, necesita la elaboracin de un plan que se aplicar en virtud de fases o etapas sucesivas, labor que debe realizar el Comando Operativo en conjunto con l. Porque, a partir de la constitucin de ese Comando Operativo, la responsabilidad de lo que pueda suceder en el futuro, pasa a ser compartida entre ste y el candidato, aunque aquella, en definitiva, recaiga inevitablemente sobre la persona del candidato. Esto es porque en su mano est suspender la accin de todo o parte de ese Comando, cambiar a ciertas personas, suspender sus acciones, aumentar el nmero de consejeros o disminuirlo, enrocarlos, en fin. La teora del juego comienza a operar en toda su extensin.

El Comando operativo y los grupos de apoyo son sus consejeros; pero es importante recordar que aquellos no pueden ser los mismos en todo tiempo y lugar. Y es que, cuando los consiglieri comienzan a actuar, deben hacerlo dentro del mbito de su competencia y no permanentemente; el rango de especializacin impide, muchas veces, a determinados sujetos, enfrentar las situaciones que se manifiestan a diario y exceden o sobrepasan dicha especializacin. Los conocimientos de las personas sirven en determinados momentos y se aplican para determinadas ocasiones; jams para todo lo que una persona quisiera. No por algo se habla de consiglieri di pace y consiglieri di guerra. A menudo se requiere de estos ltimos. La contienda electoral no es sino la rplica civilizada de un campo de batalla en donde deben realizarse ajustes a cada momento y tras la ocurrencia de cada circunstancia [12] .

Por lo mismo, el peor error que puede cometer un estratega es mantener inalterable la composicin de un Comando durante el lapso que dure el proceso de contienda. Porque las disputas son diferentes en todo tiempo y lugar, an cuando se repitan en ellas ciertos rasgos que puedan ayudar a decidirlas. Lo cual exige no slo del candidato sino de todos los consiglieri capacidad de adaptacin para cada una de las circunstancias que puedan presentarse, lo que no siempre sucede; en este caso, la sustitucin del consigliero se hace imperativa. Porque su peor defecto es mostrar rigidez al actuar, siendo su mejor cualidad, la adaptabilidad.

2.2. Candidatura de Alejandro Guiller

La candidatura de Alejandro Guillier se origin en medio de la profunda crisis moral de 2014, donde connotados actores de la escena poltica nacional aparecieron recibiendo dineros de la empresa SOQUIMICH, de propiedad del ex yerno de Pinochet Julio Ponce Lerou. La compra de polticos desat un escndalo que oblig al Gobierno de Bachelet a nominar el 23 de febrero de 2015, un Consejo Asesor Presidencial contra los Conflictos de Inters, el Trfico de Influencias y la Corrupcin, ms conocido como Comisin Engel , cuyo informe de 12 de junio del mismo ao propuso una serie de cambios legislativos para sanear la poltica nacional, en especial, los actos de corrupcin.

Puesto que ya empezaban a perfilarse nombres como eventuales candidatos presidenciales para 2018 entre ellos la del empresario Sebastin Piera, el senador independiente apareci como una figura seera [13] , alejada de los escndalos; sus ndices de aprobacin comenzaron a experimentar una sostenida tendencia al alza.

En la mitad de 2016, mucho antes de ser nominado candidato a la presidencia de la Repblica, y previendo la posibilidad de ser nominado candidato, Alejandro Guillier cre tres equipos de apoyo independientes que desarrollaron puntos programticos importantes, para ser incorporados en un futuro programa de Gobierno . Uno de ellos se avo c a materias relativas a energa y educacin; otro , al rea de Salud; y, el tercero, a previsin, infraestructura, poltica impositiva, poltica minera, poltica bancaria, seguridad ciudadana y ciencia y tecnologa, entre otros.

Resuelto el problema de su nominacin como candidato (primero, por el partido Radical; luego por el partido Socialista, finalmente por el partido Comunista y el Partido Por la Democracia), Guillier se avoc a la nominacin de su Comando Programtico (Operativo).

La nominacin por el partido Socialista no haba sido fcil. Su principal oponente, el ex presidente Ricardo Lagos (proclamado candidato por el PPD) resolvi retirar su candidatura lo que atrajo la antipata de quienes la apoyaban en contra del senador independiente.

La posterior creacin del Comando Operativo, a cargo de Osvaldo Rosales y Enrique Soler (principalmente) no fue ms que una secuela de ese quiebre pues ambos actores haban mantenido nexos con el llamado laguismo y el demcrata cristiano, y se mostraban como aptos para tender los puentes de plata con ese sector. Los grupos de apoyo, que elaboraban propuestas programticas, en un principio se subordinaron a ese Comando. Dos de ellos se fusionaron y siguieron elaborando propuestas, en tanto una o dos personas del tercero pasaron a incorporarse al Comando sin influir mayormente en las propuestas programticas oficiales. El candidato independiente, pues, en su calidad de estratega, cumpli su rol a cabalidad en los primeros meses; las proposiciones del primer grupo de apoyo fueron consideradas e ilustraron parte importante del accionar del candidato. Ms, an, el candidato estaba plenamente consciente de las tareas que tena por delante:

Cuando asum este desafo presidencial, lo hice con plena consciencia del difcil momento que viva nuestra coalicin, sus partidos y tambin nuestro gobierno. Lo enfrent con la conviccin de que no poda restarme. Entend que tenamos que dar la pelea y supe en ese momento, y lo tengo ms claro ahora, que mi participacin como independiente en esta alta responsabilidad era un gesto por la renovacin de la poltica, en tanto estilos e ideas. No me arrepiento ni por un segundo [14] .

Si bien en un comienzo se requeran esas personas que tendieran puentes entre los sectores demcrata cristianos y laguistas que amenazaban con emigrar de la coalicin Nueva Mayora culpabilizando al candidato de todos los males del mundo , cuando la ruptura se hizo inminente y era imposible revertir la situacin, esos consejeros debieron adaptar sus acciones a la nueva situacin. Nueva Mayora haba dejado de existir; haba una nueva coalicin Fuerza de Mayora que comenzaba a construirse: los consejeros deban entender esa nueva situacin y recomendar las acciones a realizar en ese nuevo contexto; pero ello no se hizo. Y ese fue el primer error: persistir en recuperar a quienes se haban ido sin entender lo que suceda en el plano poltico.

Hubo, pues, en este aspecto, responsabilidad del candidato que no realiz los cambios requeridos al interior de su Comando en el momento exacto que debi hacerlo, y responsabilidad del Comando que no supo hacer un juicio introspectivo acerca de su propia capacidad de adaptacin. En esos casos, un estratega debe cambiar la constitucin de su Comando cuya continuidad puede resultarle perjudicial. Y reservarlo para otra ocasin. Nada de eso se hizo. Los hechos posteriores profundizaron esta falencia.

2.3. La estrategia a seguir

Una campaa como la emprendida por el senador independiente era una tarea con objetivos muy especficos: ganar la presidencia de la nacin. Para llevar a cabo esa finalidad se necesitaba, como ya lo hemos dicho, elaborar una estrategia. Y se necesitaba ir construyendo las fases sucesivas que esa campaa iba a recorrer, adaptando las acciones a los cambios que ira experimentando la escena poltica de la nacin.

No est claro cul fue la estrategia trazada por el Comando Operativo. S est clara la estrategia que se dise al interior del grupo de apoyo primitivo y que se denomin, en una primera etapa, estrategia de lo incierto. A pesar de todo, dicha estrategia fue cumplida por el candidato en toda su extensin: se trataba de no crear contradicciones al interior de las fuerzas que deban darle su apoyo y consagrarlo como candidato suyo. Esa fase termin con la nominacin del mismo y el retiro de la candidatura de Ricardo Lagos. Comenzaba otra fase en la estrategia de llegar a La Moneda. No sabemos si esa estrategia fue diseada por el Comando Operativo; a esas alturas, no exista vnculo alguno oficial del Comando con el grupo de apoyo primitivo. A pesar de ello, ste haba diseado esa segunda fase que contemplaba romper un poco el silencio y lo incierto de la anterior, sustituyndola por un perodo en que el candidato deba golpear a sus oponentes con ideas-fuerza que abarcaban tanto principios como proposiciones. Una de las ms importantes era destacar el carcter tico del candidato; pero esa estrategia no se consider. Se ignora el por qu; y era, sin embargo, el capital ms preciado que posea el candidato independiente. Por el contrario, una vez nominada por la Democracia Cristiana en la calidad de abanderada de esa organizacin poltica, Carolina Goic tom la bandera de la anticorrupcin rodeada de personajes que dejaban mucho que desear en materias ticas. La lucha poltica se iniciaba de manera recia.

Las nuevas fases de la estrategia por acceder a La Moneda que deba recorrer la candidatura de Alejandro Guillier, si bien resultaban claras para el grupo de apoyo primitivo, no parecan serlo para el Comando, preocupado de recuperar a quienes ya se haban ido y de complacer sus posibles exigencias an cuando ellas no hubieren sido formuladas.

2.4. Las elecciones de noviembre alteran el cuadro poltico

Uno de los hechos que alteraron significativamente la escena poltica nacional fue el resultado de las elecciones de noviembre de 2017 en donde participaron ocho candidatos. Las preferencias fueron, principalmente para tres de ellos: Sebastin Piera, Alejandro Guillier y, sorprendentemente, Beatriz Snchez, candidata de la coalicin Frente Amplio. Dos conclusiones podan desprenderse de esos resultados: la primera era que sumados los votos de Beatriz Snchez y Alejandro Guillier e incluidos los de los otros candidatos izquierdistas daban ms que la votacin de Sebastin Piera y de Juan Antonio Kast, lo que haca concluir (apresuradamente, por cierto) que la nacin poltica chilena quera cambios y que los cambios deba ser ms profundos; pero esa conclusin, junto con alentar a la izquierda acerca de sus posibilidades de xito, alertaban tambin a la derecha en el sentido que si no actuaban rpido podran perder. Las conclusiones eran: para el candidato independiente, preocuparse de la unidad de los sectores de avanzada; para Chile Vamos, sacar a todos los remolones a votar.

Pero el Comando del candidato independiente no hizo aquello. Al contrario: persisti en la necesidad de seguir tendiendo puentes a los demcrata cristianos y al sector del laguismo manteniendo en la direccin del Comando al creador del CAE, uno de los personajes ms odiados por el movimiento estudiantil. Aquello era una invitacin para el desastre.

No era casual todo lo que suceda: como se ha sealado anteriormente, gran parte de los consiglieri del candidato haban sido laguistas y mantenan fuertes lazos de contacto con esos sectores. No perdan la esperanza de recuperarlos y en eso gastaban sus esfuerzos.

Entretanto, sin saber lo que suceda entre los partidos y el Comando, en el grupo de apoyo primitivo se redactaba una nueva proposicin para enfrentar la fase que se abra a partir de las elecciones de 19 de noviembre y terminaba con las que deban realizarse el 17 de diciembre. La fase anterior de comunicacin, haba terminado aunque no exitosamente [15] ; pareca obvio que se abra otra a la cual se llam fase de la consolidacin, que era la fase en donde el candidato independiente deba limar todos los problemas con los partidos y consolidarse como el genuino representante de todos ellos a la vez que hacer todos los esfuerzos necesarios para congraciarse con los sectores del Frente Amplio. En palabras ms simples, deba aceptar todas las proposiciones sin mayor dilacin y discutir su contenido ms adelante. Sin embargo, en ese perodo no se hizo aquello. Por el contrario: los medios de comunicacin serios (El Mercurio y La Tercera) entregaron un eventual equipo ministerial del candidato independiente, de elevado corte neoliberal. Para ello barajaron todos los nombres que hasta ese momento parecan dominar dentro del Comando del candidato [16] . No se vislumbraba acercamiento alguno hacia el Frente Amplio. Por lo mismo, no deja de ser sugerente la entrevista que, luego del balotaje, hiciera el diario El Mercurio de Antofagasta a Alejandro Guillier, en la cual ste seal:

[] por buscar el apoyo quizs del Frente Amplio, soltamos un poquito el centro. Entonces, Piera lo aprovech bien.

Kast asumi que iba a tener que concentrar el voto de extrema derecha, para que Piera pudiera desplazarse hacia el centro; nosotros, en cambio tuvimos que definir entre la izquierda y el centro, y ah privilegiamos un poquito, quizs mucho, a la centro izquierda [17] .

Los medios de comunicacin no muestran, sin embargo, diligencias orientadas en ese sentido. Por el contrario: todo lo que se desprende de aquellos es, precisamente, una accin destinada a buscar contactos con personas que haban perdido las elecciones (laguistas y demcratacristianos), no personeros del Frente Amplio. Incluso, hasta ciertas expresiones del candidato fueron un tanto despectivas para con ese sector, como aquellas que formul al matinal Mucho gusto del canal televisivo Mega:

"Bueno, yo no tengo que convencer a Boric [] l est en otro partido, yo tengo que convencer a los electores. Yo no tengo mi programa en oferta de temporada [18] .

En esas semanas, para colmo, el Comando haba integrado a personajes de conocida tendencia neoliberal como Luis Eduardo Escobar quien apareca haciendo declaraciones en El Mercurio contradiciendo, incluso, lo que el candidato expresaba. No haba que ser adivino para entender que las contradicciones eran inmensamente grandes al interior del Comando y paralizaban al candidato obligndolo a adoptar posiciones vacilantes y contradictorias. El estado aquel lleg a su clmax en el debate de ANATEL de 12 de diciembre, cinco das antes de las elecciones, cuando el senador independiente debi desautorizar pblicamente a su Comando diciendo que l era el candidato y no aquel.

Fue ese debate el momento propicio para que el candidato independiente se impusiera sobre su rival. No ocurri as, sin embargo. Su participacin fue penosa, no contestaba a las preguntas de los periodistas y se alargaba en respuestas vagas, sin respetar los tiempos establecidos. Quienes conocan los problemas que realmente existan al interior del Comando, saban que tal actitud era fcilmente explicable. No as los telespectadores. Y eso se traducira en una baja en la popularidad del candidato y, lo que es ms grave, en una prdida de confianza de los militantes del Frente Amplio que no veran en aquel un pronunciamiento claro frente a sus demandas.

Las disputas por el control ideolgico del Comando eran grandes, y el fuego amigo no dejaba de arreciar. De hecho, ese fuego amigo no slo disparaba contra el candidato independiente sino deseaba influir en la parte programtica de esa candidatura. Sergio Echeverra, encargado territorial de la campaa, declarado laguista, no tuvo escrpulos en reconocerlo:

[] propusimos que las decisiones no dependieran solamente de Forch, sino que tambin recibieran el aporte de Girardi, Montes, Camila Vallejo o de Jadue () al final fue dirigida de manera unipersonal por Juan Forch, nadie ms pudo opinar [19] .

Con prescindencia de las referencias hechas por Echeverra a Vallejo y Jadue, para aquel la solucin estaba en dejar en manos de los laguistas el control del programa. Era lgico, as, que el ltimo debate presidencial no pusiese al candidato independiente aunque tampoco Piera lo hizo bien a la altura debida. Fue la circunstancia que aprovech Sergio Echeverra, en una entrevista que concediera al vespertino La Segunda, para vaciar todas las culpas en el candidato:

[] cuando se le pregunta a Guillier por el CAE y se lo ve dubitativo Cuando fuimos muchos los que nos quemamos las pestaas haciendo minutas para que se plantearan los temas adecuadamente! [20] .

2.5. Distanciamiento del grupo de apoyo originario

Cmo advertir al candidato acerca de los errores que se cometan? Cmo explicarle esas aprehensiones sin despertar en l las sospechas de estar complotando en contra de su equipo de direccin? Cmo decirle al candidato que algunas instancias creadas por el Comando no funcionaban o, si lo hacan, actuaban en forma poco oportuna y con escasa perspicacia poltica?

Las relaciones entre el grupo originario de apoyo al candidato con l mismo, cercanas en un principio, se haban distanciado. Entre esos grupos y aquel comenzaron a establecerse intermediarios, instancias burocrticas bastante difciles de superar. Gran parte de los estudios hechos por ese grupo, abiertamente contrapuestos a los que aparecan incorporados al Programa, no eran considerados imponindose cada vez ms una respuesta de carcter neoliberal a los problemas nacionales para los que se haban buscado soluciones alternativas y de participacin ciudadana. As, por ejemplo, no fueron considerados los trabajos sobre previsin, infraestructura, poltica impositiva, poltica minera, poltica bancaria, cultural y otros temas de inters, a pesar que muchos de ellos, acordes a la lnea trazada por el propio candidato, hubieren satisfecho con creces las expectativas de sectores del PRO y del propio Frente Amplio. Es ms: al momento de redactarse el programa de Gobierno, pidi el Comando al grupo de apoyo primitivo que entregara sus aportes reduciendo el contenido de cada uno de los estudios a una o dos pginas a lo sumo, la mayora de las cuales no fueron siquiera consideradas. De esa manera, ensayos de gran contenido, realizados en meses de trabajo, debieron ser compendiados en la forma indicada con el consiguiente deterioro de las ideas all expuestas. Era imposible no recordar, en ese momento, la ancdota que tuvo como protagonista a Albert Einstein, cuando al final de una entrevista que concediera a cierto medio de comunicacin radial, le solicit el periodista que lo interrogaba:

Por favor, resuma en dos o tres palabras la teora de la relatividad.

Solamente la benvola sonrisa de Einstein, acompaada de su elocuente silencio, fue la respuesta de aquel hombre de ciencia ante tamao desatino.

En tanto la distancia entre el candidato y sus primitivos colaboradores aumentaba, disminua la de los miembros del Comando con aquel y, simultneamente, la de los partidos polticos con el mismo. Y el buen estratega, que debi mantener todos los grupos de apoyo y hacerlos debatir hasta obtener resultados de esas disputas tericas, no se mostr como tal. Al mismo tiempo, comenz a verse una contradiccin entre las intervenciones del candidato y las permanentes correcciones que los miembros del Comando hacan de esas expresiones, situacin que adquiri caracteres de escndalo en el ltimo debate presidencial, como ya lo hemos visto.

No sabemos a qu se deban tales desautorizaciones. El presidente del PPD, Gonzalo Navarrete, un reconocido laguista, que no vacil jams en culpabilizar pblicamente al candidato independiente de todos los males del mundo, en declaraciones hechas a Radio Infinita seala, sobre el particular:

[] la separacin entre el pequeo equipo de comando y los partidos fue brutal, y en la segunda vuelta fue espantosa porque no es como dijo Ricardo Lagos, que nosotros dejamos solo al candidato.

No abandonamos a Guillier, el entorno ms pequeo sac a los partidos y eso fue un error brutal. Nosotros habamos quedado ese da de juntarnos a las cinco de la tarde con el candidato. Estbamos en el Partido Radical, finalmente no nos juntamos. Llegamos al hotel cuando l estaba hablando, porque no hubo espacio de conversacin, no es que nosotros no quisiramos, sino que finalmente se independiz tanto la candidatura de los partidos que hasta en la foto final aparece solo.

bamos a tener una reunin por semana para discutir ese tema, pero fue capturado por un pedazo de la familia; (Juan Enrique) Forch, (Osvaldo) Rosales y Harold Correa, y no hubo reunin. Yo creo que l (Alejandro) se crey muy legtimamente que era independiente, que esto se haca con los independientes. Lo gestion de esa manera, y por lo tanto la gente entendi que era muy buena persona, pero que estaba muy solo y con un programa que no tena una lectura de la sociedad ms compleja.

[] los partidos hicimos la pega, la pega de los apoderados, del territorio, de la distribucin, pero el diseo de campaa, de discurso [] la incorporacin, la mezcla, no ocurri nunca [21] .

El distanciamiento entre el candidato y su grupo de apoyo primitivo fue perjudicial para la campaa en otro aspecto: la estrategia electoral del candidato. Poco a poco, esa estrategia, que deba cambiar cada cierto tiempo, fue abandonada; ni siquiera se emplearon con eficacia las llamadas ideas fuerza en la fase correspondiente. La llamada fase de consolidacin de la candidatura que deba abarcar desde el 19 de noviembre al 17 de diciembre y se caracterizaba por la consolidacin de la candidatura del senador al interior de las colectividades polticas que lo apoyaban jams pudo aplicarse porque, de acuerdo a las expresiones de Navarrete, las relaciones entre esos partidos y el Comando estaban ya deterioradas. Era slo cuestin de tiempo para ver el desastre.

2.6. Las tendencias que predominaban en el Comando

A nuestro entender, las elecciones de 19 de noviembre comprobaron que las reformas realizadas por Bachelet si bien mostraban un rechazo ciudadano, no era ste por considerarlas excesivas sino precisamente lo contrario: por estimarlas excesivamente tmidas, lo que exiga una drstica profundizacin de las mismas. Los postulados del Frente Amplio no eran dislates sino, por el contrario, reflejaban una profunda realidad.

Derrotado por su baja votacin, el PRO haba anunciado su total e incondicional apoyo a la candidatura del senador independiente, en tanto la DC lo haca, ms tarde, sealando que tampoco pona condiciones. Pero, como sucede en estos casos en donde no hay renovacin ni adaptacin a las circunstancias, el Comando persisti en su intento de recuperar el apoyo de los sectores laguistas y demcrata cristianos.

Las consecuencias de esas decisiones se dejaron sentir en las continuas desautorizaciones que los propios personeros del Comando formulaban respecto a las palabras del senador por lo que no debe sorprender que esa situacin determinara el comportamiento del candidato en el ltimo debate presidencial.

Luego, la incorporacin de sujetos altamente repudiados por el Frente Amplio como el equipo econmico de la Democracia Cristiana (CIEPLAN y CEPAL) por sus conocidas tendencias mercantilistas y neoliberales , y la enorme gravitacin que personas vinculadas a la creacin del CAE ejercan en el Comando mismo, como ya se ha dicho, daban a entender que, a contrario de la lgica imperante, lo que se buscaba era exacerbar la ira de la militancia del Frente Amplio en contra de un candidato que apareca cada vez ms alejado de un discurso renovador.

Haba no obstante, otro hecho que pone de manifiesto la indigencia terica de sus actores: la presidenta Bachelet suba en las encuestas, pero nadie saba por qu. Algunos lo atribuan a su carisma personal, otros a sus obras; los menos, al apoyo que le haba dado el candidato [22] . Pero, convencidos del xito del gobierno, los partidos comenzaron a exigir al candidato independiente pegarse ms an a la figura de la presidenta. Andrs Almeida lo seala con precisin:

Se daban cosas bien dramticas, como que los partidos recomendaban a Alejandro que se pegara a la figura de Bachelet, y nosotros cremos que no, porque si bien iba creciendo su aprobacin, tena una muy fuerte reprobacin. Era un techo que no queramos tener. Pero ellos insistan e insistan. No es lo adecuado.

Guillier nunca quiso desprestigiar al gobierno, lo que no le impeda discrepar con algunas de sus medidas. Cuando se le pidi ligarse a Bachelet, lo hizo; pero con distancia:

[] nunca se peg plenamente, pero fue leal con los partidos. [] Guillier ha sido culturalmente parte de la Nueva Mayora y de la Concertacin. l s era leal a eso [23] .

Este distanciamiento/acercamiento impidi acuerdos importantes relacionados con los pueblos originarios porque la candidatura de Alejandro Guillier no poda desautorizar los proyectos que el propio gobierno de Bachelet quera hacer aprobar antes del mes de marzo en donde no slo se persista en situaciones de desigualdad sino, en otro aspecto, se profundizaban las condiciones de sumisin. Seala, al respecto uno de los voceros del pueblo mapuche:

Para solucionar estos problemas, hablamos con muchos hermanos y hermanas indgenas de la Nueva Mayora, que sostenan la candidatura de Guillier, y solo recibimos silencio o amenazas. Incluso le expusimos esto a Osvaldo Rosales, y a uno de los hijos de Guillier, encargado de temas indgenas. Pero no hubo respuesta positiva [24] .

Es un hecho digno de destacar que la campaa del senador fue posible gracias a su propio esfuerzo y a la de algunos de sus leales colaboradores. Durante todo ese perodo, los ataques de quienes, ms tarde, apareceran apoyando su candidatura, no cesaron ni cesaran en el futuro. Es ms, los partidos ni siquiera contribuiran a levantar esa candidatura. Andrs Almeida dice, al respecto:

Los partidos no pusieron nada.

El partido Socialista s puso plata. A los otros bamos a pedir y decan que no haba.

Los partidos no nos ayudaron a superar esa precariedad [25] .

Asombraba en esos meses la admirable capacidad del candidato para sortear las ms difciles escollos. Pero la candidatura estaba minada desde dentro. Y contra aquella amenaza era muy poco lo que se poda hacer.

Luis Eduardo Escobar da a entender que las discrepancias no se generaban, principalmente, entre los partidos y el candidato sino, ms bien, entre ste y su equipo tcnico, afirmacin que confirma nuestra creencia en torno a suponer que ese equipo constituido por el propio Comando no tena otro proyecto a ofrecer que no fuese el perfeccionamiento del modelo de acumulacin vigente, algo que no era del agrado del candidato:

Hubo ocasiones en las cuales daba la sensacin que no haba acuerdo entre los equipos tcnicos y el candidato presidencial y eso erosion la confianza.

[] nosotros no fuimos capaces de proyectar una visin que entusiasmara y tampoco fuimos capaces de generar confianza de que tenamos la capacidad de administrar lo que hay [26] .

POST SCRIPTUM

No cabe la menor duda que ms de una persona podr decirnos que somos generales despus de la batalla, juicio un tanto injusto pues para hacer anlisis anticipados se requiere de un gran acopio de antecedentes que solamente se hacen pblicos luego de producido el hecho investigado.

No nos parece que el Comando del candidato independiente est exento de responsabilidad en los hechos que culminaron con la derrota; tampoco que lo est el candidato. Pero si la ruptura entre las organizaciones polticas que haban comprometido su apoyo al candidato y ste se produjo antes del balotaje, la derrota era inminente; y ese hecho lo desconocemos hasta el da de hoy. Nos ayuda a descifrar ese intrngulis dos artculos que se refieren a la noche de ese 17 de diciembre de 2017.

De acuerdo a uno de esos documentos, el presidente del PPD, Gonzalo Navarrete, en declaraciones formuladas a Radio Infinita, seal lo siguiente:

Nosotros habamos quedado ese da de juntarnos a las cinco de la tarde con el candidato. Estbamos en el Partido Radical, finalmente no nos juntamos.

Cmo pudo eso ser posible? Por qu no se juntaron en la sede arrendada para enfrentar el conteo de los votos que era el Hotel San Francisco? Qu hacan los partidos en la sede del partido Radical? No hay que olvidar que el Comando fue extraordinariamente esquivo en otorgar las invitaciones [27] alegando que todas ellas estaban ya comprometidas para las autoridades y personas importantes que iban a asistir al acto. El hotel ya estaba arrendado, se haban dispuesto las medidas de seguridad y se esperaba que all se reunieran los partidos con el candidato. Por qu lo hicieron en otro lugar?

De los antecedentes que existen se desprende que los partidos de la coalicin Fuerza de Mayora y el candidato no se haban reunido con posterioridad a la primera vuelta pese a que haban acordado hacerlo por lo menos una vez a la semana para coordinar la campaa. Y que el comit estratgico de la misma, integrado por reconocidos laguistas (Carlos Montes, Guido Girardi, Sergio Echeverra y Sergio Melo) se haba disuelto al no tomar en consideracin el Comando las minutas que haban redactado. Ambos hechos son demostrativos de una profunda crisis.

Para resolver lo primero, pensaban reunirse en la segunda semana de diciembre a fin de coordinar los trabajos electorales. No se conocen los motivos del por qu y cundo haba sido la anterior reunin. Por razones que tambin se desconocen, dicha reunin fue postergada para el viernes 15.

Segn Navarrete (PPD), dicha reunin tampoco result; al igual que las otras, no se conoce el por qu. Solamente indica el presidente del PPD que, al no realizarse el encuentro, acordaron los dirigentes (con el candidato) reunirse el domingo 17 mismo en la sede del partido Radical; tampoco dice por qu ese preciso da, ni explica por qu en esa sede si se dispona de un lugar como el Hotel San Francisco en donde se encontraran todos aquellos que haban recibido las invitaciones correspondientes. Todo, en ese sentido, parece una nebulosa. Luego, el reproche a cargo de Patricio Tombolini:

Estaban todos los presidentes y secretarios generales en el PR, pero no fue posible la reunin. Como uno poda ver como la tendencia en el resultado se iba marcando, esperamos el primer boletn, y era claro. Entonces al no haber comunicacin con el candidato, fuimos al hotel, y l ya estaba reconociendo la derrota [28] .

Los antecedentes muestran un hecho de extraordinaria relevancia: que la cuarta fase de la estrategia la estrategia de la consolidacin era imposible llevarla a cabo. Y, por lo mismo, tambin la que deba continuar. En palabras ms simples: el candidato no haba consolidado su calidad de abanderado oficial de la coalicin; en suma, estaba ya derrotado.

No puede sorprender, por ende, que el Comando de Piera, con el apoyo de encuestas privadas y otro tipo de anlisis, supiese, con 10 das de antelacin al balotaje, que iba a ganar.

Terminemos este largo anlisis con una reflexin importante: hemos repetido hasta el cansancio que las clases dominantes lo son porque tienen capacidad para dominar, afirmacin que ms parece sacada de las citas de Perogrullo. Pero es necesario volver a decirlo por la ocurrencia de un hecho importante.

Un excelente reportaje de CIPER nos ha dado a conocer la existencia de InstaGis, una empresa dedicada al comercio de medios de informacin con races en Estados Unidos a la que tuvo acceso la candidatura de Piera.

Su negocio consiste en cruzar distintas bases de datos con informacin de usuarios en redes sociales para predecir patrones de comportamiento, de consumo e incluso preferencias polticas [29] .

Esta empresa opera con robots que monitorean las interacciones que realizan los usuarios de Facebook, Twitter e Instagram a fin de detectar sus preferencias polticas y entregar, finalmente,

[] un mapa georreferenciado con informacin respecto de cules son, por ejemplo, sus inclinaciones polticas [] Quines son y dnde viven los adherentes, detractores e indecisos de un candidato que aspira a un cargo pblico en un distrito determinado, es vital para saber qu y cuntas puertas tocar o qu mensajes enviarles por redes sociales [30] . 

Este gran hermano (que) te est observando (Big brother is watching you), descubierto por Mario Desbordes (RN) InstaGis es administrada por InstaGis Inc. que opera en Delaware, vinculada a Pablo Wagner y a la empresa El Postino S.A. de propiedad de Julin Garca Nez, como tambin a las empresas que dirigen Fernando Ovalle Vial y Jorge Alessandri Vergara (diputado electo UDI) ha logrado posicionar a esa colectividad poltica como el partido ms votado en las elecciones municipales de domingo 23 de octubre de 2016 con ms de 800 mil votos, 47 alcaldes y 450 concejales electos; en las elecciones de noviembre/diciembre de 2017, fue determinante en el triunfo de Sebastin Piera. No lo hizo de manera diferente Donald Trump, en Estado Unidos, al contratar similares servicios.

Era posible, entonces, ganar una eleccin presidencial en esas condiciones? Nos parece que no, a la luz de estos nuevos antecedentes. Porque tambin por esa circunstancia sucumbi la candidatura de Alejandro Guillier y sus deseos de abrir una nueva poca en Chile con una tambin nueva forma de hacer poltica. Para quienes tambin sucumbieron con l queda el gran consuelo de haberlo hecho junto a un hombre digno, decente, honesto. Incapaz de levantar un insulto contra quienes s lo hicieron en contra suya, fue un ejemplo de esa nueva generacin que se aleja de las mezquinas formas de hacer poltica legadas por la dictadura y su modelo de acumulacin. De si el futuro depara una nueva oportunidad para intentar nuevamente idntica tarea, es algo que plantearlo hoy resulta un tanto prematuro. En las actuales circunstancias, nada parece alterar la marcha de Chile; hasta el precio del cobre conspira en contra de nuestros deseos. Lo dice muy bien Alejandro Guillier en su Carta a la Poltica:

A pesar de las dificultades de la economa global, el nuevo gobierno recibir un Chile en pleno crecimiento. Esto se har ms expansivo en 2018 dado el ciclo favorable de los recursos naturales [31] .

Y es hasta posible que el gobierno de Sebastin Piera pueda proyectarse ms all de lo estimado.



[1] Redaccin: Ossandn asegura que Piera le debe en un 80 por ciento la victoria a la gratuidad, El Mostrador, 18 de diciembre de 2017.  

[2] Pea, Carlos: Lecciones de una derrota, El Mercurio, versin digital, 20 de diciembre de 2017.

[3] Una expresin bastante elocuente de esta forma de analizar los hechos lo constituye el artculo Guillier no quiere ser el prximo presidente, de Ricardo Candia Cares, publicado en Punto Final correspondiente al mes de diciembre de 2017.

[4] Redaccin: Partido Humanista dice que Nueva Mayora es responsable de triunfo de Piera por alejarse de demandas sociales, El Mostrador, 18 de diciembre de 2017.

[5] Redaccin: Fidel Espinoza dispara contra lvaro Elizalde: Tiene que haber un mea culpa por la estrepitosa derrota, El Mostrador, 20 de dic iembre de 2017.

[6] Editorial: La derrota poltica de la Nueva Mayora, La Tercera, 24 de diciembre de 2017, pg.5.

[7] Mandiola G., Carla: Los partidos nunca pensaron que Guillier iba a ganar, Sbado, 30 de diciembre de 2017, N 1006, pg.7.

[8] Guzmn Concha, Csar: Piera arrastr votos DC, izquierda anti-concertacin y activ a la derecha con Chilezuela, CIPER, 21 de diciembre de 2017. La negrita es original .

[9] Novoa V., Carmen: Estudio electoral: las mujeres terminaron inclinando la balanza a favor de Sebastin Piera, El Lbero, 24 de diciembre de 2017.

[10] No son los nicos; tambin estn la familia, la escuela, la Iglesia, la fbrica o industria, en fin. Constituyen todos ellos los elementos determinantes de la cultura o ideologa, en este caso.

[11] No desconocemos que Francesco Alberoni hace una muy buena exposicin acerca de lo que denomina lder carismtico, pero no usaremos aqu ese concepto pues el maestro italiano, en su obra Genesi, se refiere al mismo como factor de unidad de un conjunto social y no a una forma de jerarquizacin dentro de la sociedad autoritaria como lo hacen los medios de comunicacin y los actores polticos.

[12] La regulacin permanente de las acciones encaminadas a obtener determinado fin se conoce bajo el nombre de ciberntica. El creador de esta ciencia fue el matemtico Norbert Wiener que, en un comienzo la denomin teora de la regulacin circular para llamarla, ms tarde, ciberntica.

[13] No era novedad aquello. Al presentarse como candidato a senador, el propio Osvaldo Andrade reconoce que lo mir como un futuro presidenciable.

[14] Guillier A., Alejandro: Carta a la Poltica, documento de la primera semana de enero de 2017.

[15] La franja electoral la hizo el publicista Juan Enrique Forch. No fue una franja novedosa sino reprodujo ms o menos lo mismo que sealaban las dems franjas. Personalmente, creo que la de Marco Enrquez-Ominami fue la ms convincente y profesional pues en vez de mostrarlo como un candidato lo haca como si ya fuese presidente, idea que se le plante en un comienzo al candidato independiente.

[16] Vase en La Tercera, seccin Negocios, el artculo Las cartas econmicas en rueda, de P. Jomeno, J. Marticorena y N. Millahueique. En dicho artculo se indican como posibles Ministros del eventual gobierno de Alejandro Guillier los siguientes: Roberto Zahler (DC), ex presidente del Banco Central; Manuel Marfn (PS), ex presidente del Banco Central y ex ministro de Hacienda; Mximo Pacheco PS, ex MAPU), ministro de Energa; Osvaldo Rosales, ex Jefe de Direccin de la Cancillera durante el gobierno de Ricardo Lagos; Luis Eduardo Escobar, ex jefe de economistas del FMI; y Ricardo Ffrench-Davis, Cofundador de CIEPLAN y acadmico de la U. de Chile. Para Ministro del Trabajo se seal un tro bastante discutible como lo eran Mauricio Jelvez, Hugo Cifuentes y Andras Uthoff; en Economa se rumoreaba al laguista lvaro Daz y a la economista DC Jacqueline Saintard.

[17] Redaccin: Guillier: Por buscar el apoyo del Frente Amplio descuidamos un poquito el centro, La Tercera, 24 de diciembre de 2017, pg. 16.

[18] Redaccin: Guillier: No tengo que convencer a Boric, El Mostrador, 13 de diciembre de 2017.

[19] Novoa V., Carmen: La relacin imposible entre Alejandro Guillier y los partidos de la NM: La historia no contada de la campaa oficialista, El Libero, 21 de diciembre de 2017.

[20] Novoa V., Carmen: Id. ( 19 ).

[21] Novoa V., Carmen: Id. ( 19 ).

[22] No hay que olvidar que Guillier levant al partido Radical.

[23] Mandiola E., Carla: Andrs Almeida: Los partidos nunca pensaron que Guillier iba a ganar, El Mercurio, Sbado, 31 de diciembre de 2017, pg. 7.

[24] Len Bacin, Ariel: Derrota electoral de la Nueva Mayora: visin de los pueblos originarios, El Mostrador, 29 de diciembre de 2017.

[25] Mandiola E., Carla: Id. ( 23 ), pg.8.

[26] Ramos, Constanza: Luis Eduardo Escobar y derrota de Guillier: La falta de coordinacin entre los tcnicos y el candidato da la confianza, Pulso, 03 de enero de 2018, edicin digital.

[27] Este mezquindad del Comando fue tal que la nica invitacin concedida al grupo de apoyo primitivo fue otorgada para que asistiese solamente una persona joven, en abierta transgresin a la Ley Zamudio que sanciona todo tipo de discriminacin (en este caso, por razones de edad). Una situacin similar se dio para las elecciones de 19 de noviembre, oportunidad en la que tambin se mezquin las entradas al grupo de apoyo primitivo otorgndose slo una para todo el grupo. Resultaba evidente que el Comando tena poco o nulo inters en relacionarse con sus integrantes.

[28] Novoa V., Carmen: Id. ( 19 ).

 [29] Equipo CIPER: Instagis: el gran hermano de las campaas polticas financiado por Corfo, CIPER Chile, 03 de enero de 2018. La negrita es del autor.

[30] Equipo CIPER: Id. ( 29 ).

[31] Guillier A., Alejandro: Id. (14).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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