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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2018

Las muertes en el Mediterrneo: la contabilidad de lo desaparecido

Arturo Borra
Rebelin


(...) si una precisin va ms all de la precisin de los datos experimentales, es exactamente la determinacin de la nadai.

G. Bachelard


I. Cuestin de cifras?

Un holocausto cada vez menos silencioso se cierne sobre las puertas de Europa. En la ltima dcada, el escndalo no ha cesado de incrementarse: las vctimas se multiplican de forma abrumadora en el Mediterrneo. Atenindonos a la informacin disponible, en 2017 han fallecido por ahogamiento ms de 3000 personasii, encadenando as cuatro aos donde los muertos se cuentan por miles, llegando a su punto mximo en 2016 con 5143 fallecidos. Lo que esa informacin suele omitir, sin embargo, es que mientras en 2017 el nmero de migrantes y desplazados llegados a Europa por va martima fue de 171.635 personas, en 2016 fue de 363.504 llegadasiii. As, a pesar de un descenso relevante de los arribos por costa con respecto al ao precedente, la tasa de mortalidad en va martima se increment: en un ao se pas del 1,4 % de fallecidos del total de personas arribadas por costa al 1,8 % en 2017. Si adems tenemos en cuenta el perodo 2014-2017, no queda margen para una lectura complaciente con respecto a los presuntos logros de la Comisin Europea: segn la Organizacin Internacional para las Migraciones (OIM), ms de 17000 seres humanos han perdido la vida en su intento por arribar al continente europeo por va martima en ese perodoiv.

Las estadsticas disponibles, sin embargo, apenas dan cuenta de la magnitud de esta catstrofe humana. Las estimaciones realizadas son, en trminos metodolgicos, de carcter mnimo. As, antes que procurar inventariar nuevamente esas muertes, convendra preguntar entonces por la metodologa que sustenta esas cifras. En trminos ms concretos, entonces, es pertinente preguntar: cmo se elaboran estas estadsticas sobre las personas que mueren ahogadas en el Mediterrneo? Quines son los responsables de la compilacin de datos y su integracin en una misma base de datos? Cmo se coordinan las autoridades e informantes para obtener un mapa estadstico de la cuestin? Cules son las tcnicas de contabilizacin que se utilizan y cmo se validan?

Para elaborar una respuesta tentativa es preciso remitirse a la OIM, especialmente, al Proyecto de Migrantes Desaparecidos (Missing Migrants Project). Al respecto, los datos del proyecto se compilan diariamente a partir de una pluralidad de fuentes: datos de la guardia costera, informes de medios, ONG y entrevistas con supervivientes, entre otras. Segn la propia nota metodolgica del proyecto, [e]n la regin mediterrnea, las autoridades nacionales pertinentes envan los datos a las misiones de campo de la OIM, quienes luego los comparten con el equipo del Proyecto de migrantes desaparecidos. Los datos tambin se obtienen a travs de informes directos de la OIM y otras organizaciones que reciben supervivientes en los puntos de desembarco en Italia y Grecia. En otros casos, se utilizan informes de medios. La OIM y el ACNUR tambin coordinan regularmente esos datos para garantizar la coherencia. () En todas las regiones, los datos del proyecto Missing Migrants Project representan estimaciones mnimas y son potencialmente ms bajos que en la realidadv. En dicha nota, tambin es manifiesto que el recuento excluye tanto i) las muertes que ocurren en los centros de detencin de inmigrantes como las que se producen ii) durante la deportacin, iii) despus del retorno forzoso, iv) las relacionadas con la situacin irregular de los migrantes, v) las resultantes de la explotacin laboral o vi) las que se producen tras arribar a un nuevo hogar o a un campo de refugiados. Dicho de otra manera, las muertes contabilizadas se restringen a migrantes (sic) en trnsito, cualquiera fuera su estatus.

A estas decisiones estadsticas, ligadas al objetivo de identificar las rutas ms peligrosas (sic), hay que sumar las dificultades para recolectar informacin sobre el terreno. Las estadsticas nada pueden decirnos sobre aquellos cuerpos desaparecidos que jams sern identificados o incluso localizados. As, cada ao se produce un saldo indeterminado de muertos, ante todo, porque difcilmente pueden hallarse y recuperarse todos los cadveres del mar. Las estadsticas, por tanto, coexisten con un ncleo desconocido: el nmero preciso de desaparecidos. Todo lo ms, un porcentaje elevado de muertes registradas remiten a migrantes que se suponen muertos, sin que sus cuerpos hayan sido jams encontrados.

En suma, tal como reconoce el proyecto mencionado, a pesar de la importancia y necesidad de disponer de un mapa estadstico sobre la cuestin, la informacin es dispersa y la recoleccin de datos dista de ser sistemtica. Para mayor dificultad, sea por temor a represalias o por el propio estatus migratorio irregular de muchas familias, las denuncias de desapariciones de forma habitual ni siquiera se producen. La cuantificacin realizada, por tanto, tiene el rango de estimacin informada (sic): documenta de forma parcial una realidad que apenas conocemos en sus dimensiones reales. El propio proyecto es rotundo en su crtica a las autoridades: La falta de compromiso poltico a nivel nacional e internacional para registrar y dar cuenta de las muertes de migrantes refleja y contribuye a una falta de preocupacin en trminos ms amplios por la seguridad y el bienestar de los migrantes, incluidos los solicitantes de asilo. Adems, impulsa la apata pblica, la ignorancia y la deshumanizacin de estos gruposvi.

Si por una parte los datos resultan fundamentales para identificar grupos en situacin de riesgo y para elaborar polticas migratorias distintas, por otra parte permitira a las propias familias afrontar las situaciones de duelo de mejor forma. Si, adems de los cuerpos desaparecidos, tenemos en cuenta que la mayora de las personas fallecidas contabilizadas permanecen sin identificar, no resultara nada desdeable que las autoridades pblicas mejoraran los instrumentos de medicin e identificacin que disponen para facilitar a las familias damnificadas el conocimiento sobre sus miembros desaparecidos.

Lejos de reducirse a una cuestin de cifras, el conocimiento sobre las miles de personas que naufragan en el Mediterrneo puede hacernos reflexionar sobre el papel que estn jugando los estados nacionales, los organismos internacionales y las propias sociedades tanto en la produccin de esas catstrofes de gran escala como en la elaboracin de polticas y prcticas que apunten simultneamente tanto a combatir las causas que generan esos desplazamientos como a reducir drsticamente sus consecuencias en trminos de prdidas de vidas humanas.

Por su parte, la OIM (dependiente de Naciones Unidas) reafirma el carcter no exhaustivo de la informacin disponible. El propio proyecto sobre inmigrantes desaparecidos no contabiliza algunas muertes por disponer de la informacin slo de forma tarda. La conclusin es clara: () los investigadores de la OIM advierten que una cantidad de fuentes de datos mundiales, entre las cuales se incluyen a los examinadores mdicos locales, las ONG y los departamentos de polica, no han todava generado informes con las cifras totales de muertes de migrantes para el ao 2017. Eso significa que la cantidad de muertes de migrantes registradas en 2017 posiblemente aumentevii.

II. Los beneficios del desconocimiento

De lo precedente cabe inferir al menos dos conclusiones: 1) las metodologas de investigacin sobre muertes en la va martima se estructuran sobre tcnicas de recoleccin de datos dispersos, aportados por una pluralidad de fuentes (algunas de los cuales no tienen carcter oficial ni pueden corroborarse de forma pblica), siendo sus resultados estimativos; y 2) dichas metodologas no implican la produccin de un conocimiento sistemtico y exhaustivo de la realidad social investigada, producto de tener que afrontar dificultades diversas, comenzando por la fiabilidad de las fuentes, las reticencias de las familias damnificadas al momento de denunciar, la invisibilidad meditica de muchas muertes y, finalmente, la existencia de cuerpos desaparecidos que, por implicacin, no pueden ser reportados.

Si bien tales dificultades no niegan la validez de dichas aproximaciones metodolgicas, insistir en el carcter fragmentario del conocimiento que producen es tambin insistir en la necesidad de mejorar el instrumental mediante el cual se procura dimensionar (y mensurar) una realidad drstica. Semejante necesidad, sin embargo, se topa a menudo con escollos polticos relevantes, comenzando por la poltica gubernamental dominante, ligada al blindaje de las fronteras exteriores y al desarrollo de una industria del control migratorio tan opaca como lucrativaviii. De forma previsible, la disponibilidad de informacin pblica ms sistemtica y rigurosa no slo podra favorecer el debate pblico sobre la realidad de las migraciones internacionales sino tambin la crtica a las medidas polticas que se adoptan para afrontar un drama humano de gran escala, as como la crtica a los intereses econmicos, polticos e ideolgicos que lo perpetan.

Podra sealarse, de forma plausible, que ante las realidades migratorias y, en particular, ante el naufragio repetido de miles de personas que intentan arribar a Europa por va martima, las autoridades se benefician del desconocimiento pblico: la escasez de estadsticas confiables (elaboradas desde instituciones internacionales especializadas), as como la cobertura meditica insuficiente de esta (otra) cotideaneidad de muchas personas migrantes en riesgo, favorece sin dudas la continuidad de polticas pblicas que dan la espalda al sufrimiento de cientos de miles de seres humanos.

Semejante continuidad resulta visible en las declaraciones del actual Ministerio del Interior, quien destaca, como uno de los principales logros de su gestin, haber triplicado () el nmero de inmigrantes rescatados en patera con la ayuda de los servicios de emergencia (sic)ix: en total, habran sido rescatadas unas 17.500 personas en 1.000 pateras, aunque en ningn momento se hace alusin al nmero de defunciones por ahogamiento. Un anlisis semejante no slo es engaoso: habilita internamente a priorizar otros objetivos, tal como de hecho ocurre, como la lucha contra el terrorismo o la mejora de la seguridad. Ante el presunto magnfico trabajo (sic) atribuido a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, no cabra ms que la ratificacin de las prioridades en marchax.

III. A propsito del salvamento martimo

Como es sabido, la poltica de gestin de fronteras europeas es coordinada por Frontex, quien colabora con los Estados miembros de la UE para controlar sus fronteras exteriores. Ninguno de sus mbitos de responsabilidad establecidos en su base jurdica implica asumir el salvamento o rescate como parte de sus tareas principales. El anlisis de riesgos, las operaciones conjuntas, la respuesta rpida ante la presin externa en las fronteras exteriores, la investigacin y la formacin, los retornos conjuntos o el intercambio de informacin estn destinados primariamente al control fronterizo, no al rescate de personas. A lo sumo, Frontex coordina el despliegue de los equipos europeos de guardias de fronterasxi. Por tanto, la responsabilidad de rescatar a personas en riesgo en altamar reside, en primer trmino, en los propios estados miembro y, slo en segundo lugar, en la Agencia Frontex como coordinadora de dichos despliegues.

Consciente de esta responsabilidad subsidiaria, ya en 2016 Fabrice Leggeri, el director de la Agencia Europea de Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), a pesar de los miles de ahogados en el Mediterrneo, insista en que todas esas muertes no constituyen un fracaso de la UE porque tuvieron lugar lejos de sus costas (sic): La mayora de las muertes de migrantes ocurrieron en aguas libias y eso est muy, muy lejos de Europa, argument entonces el directorxii. Ms all del repudio que unas declaraciones as pudieran despertar de forma legtima, formalmente, ni Frontex ni la UE tienen mandato para salvamento martimo. Por tanto, la ampliacin presupuestaria de esta agencia, pasando de 6 millones de euros en 2005 a 254 millones en 2017xiii, no est ligada en primera instancia a salvar vidas sino a blindar las fronteras frente a la llamada presin migratoria.

De este modo, puesto que la poltica de salvamento est definida por los estados nacionales, resulta imprescindible conocer ms de cerca lo que el estado espaol est haciendo (y ha hecho) al respecto. Si bien sabemos que en 2017 el estado espaol ha contabilizado 22103 personas arribadas por mar a territorio nacional (en 1280 embarcaciones)xiv, no hay ninguna forma de determinar el nmero de personas fallecidas en sus trayectos migratorios por va martima. Si nos atenemos a las ltimas estadsticas aportadas por Salvamento Martimo sobre la Evolucin de las actuaciones de inmigracin irregular 2015-2016xv, 6 personas habran fallecido y 30 desaparecido en 2016, habiendo sido rescatadas en el mar 6726 personas en el mismo perodo (por debajo de las 7338 que contabiliza el informe Balance migratorio. Frontera Sur elaborado por APDHA [Asociacin Pro Derechos Humanos de Andaluca] en el mismo ao)xvi. El saldo que arroja este otro informe eleva las muertes/ desapariciones en la Frontera Sur a 36 y 259 respectivamentexvii. En otras palabras, la informacin oficial omite el 90 % de las muertes y desapariciones.

Las cifras oficiales, por tanto, estn muy por debajo de las que aporta APDHA. Sin excluir la voluntad de ocultar un escndalo que se repite desde hace aos, semejante distancia tambin puede explicarse por la utilizacin por parte de APDHA de fuentes ms diversas: adems de datos consultados con Salvamento Martimo, tambin han tenido en cuenta las informaciones aportadas por Cruz Roja, Delegacin del Gobierno, Frontex, CETI, prensa y fuentes originales. La conclusin resulta clara: cuanto ms se diversifican las fuentes informativas, menos lugar queda para un cierto optimismo oficial: las muertes en el Mediterrneo se han duplicado en los ltimos aosxviii.

IV. Una omisin poltica grave

Lejos de constituir una fatalidad trgica, el naufragio repetido de miles de personas en el Mediterrneo es un hecho tan dramtico como previsible y evitable. Tal como insisten diversas ONG y colectivos sociales, la creacin de un dispositivo europeo de salvamento podra reducir drsticamente la multiplicacin de muertes en el Mediterrneo, as como la adopcin de medidas complementarias de proteccin que garanticen el cumplimiento de los derechos humanos de las personas migrantes y desplazadas. La falta de vas legales y seguras, la poltica de cierre de fronteras ante desplazados e inmigrantes en situacin irregular y la vulneracin recurrente del derecho de asilo (especialmente en la frontera Sur) forman parte de las causas que provocan semejante catstrofe (por no hacer referencia a las guerras neocoloniales en las que participa, directa e indirectamente, Europa o a las polticas econmicas extractivistas que los estados europeos implementan en diferentes regiones del mundo). Ninguna de esas causas escapa a las responsabilidades gubernamentales.

La minimizacin oficial de este drama colectivo de gran escala, sin embargo, tiende ms bien a eludir esa responsabilidad. Lo dice de forma explcita el actual ministro del interior de Espaa, Juan Zoido: No es nuestra responsabilidad que decidan huir de su pasxix, en un abierto ejercicio de autoexoneracin. Lo que es peor: las estadsticas que aportan los organismos oficiales antes comentadas- apenas dan cuenta de la magnitud efectiva del problema. Si bien son innegables las dificultades metodolgicas que se presentan al momento de cuantificar las prdidas humanas provocadas por los naufragios en el Mediterrneo, la reelaboracin de las metodologas de investigacin sobre esta materia por parte de las autoridades pblicas constituye un imperativo de primer orden. La falta de presin poltica por parte de la opinin pblica, lejos de permitir que se subsanen esas dificultades, no hace ms que perpetuar estos dficits que se traducen, en trminos operativos, en estadsticas oficiales radicalmente distantes a la exhaustividad que presumen.

La puesta en marcha de operaciones de rescate ms efectivas y, en general, la implementacin de medidas urgentes de socorro y proteccin dirigidas a los colectivos damnificados, requieren como condiciones de posibilidad tanto la disponibilidad de informacin pblica ms ajustada a esta realidad como el desarrollo de herramientas metodolgicas adicionales que permitan conocer mejor lo que ocurre en las costas espaolas. Sin embargo, es improbable que algo semejante se produzca sin la firme voluntad poltica de detener la muerte por goteo de miles de seres humanos que se produce cada ao, entre la caridad social y la hostilidad estatal. La continuidad de unas polticas migratorias y de asilo crecientemente restrictivas se mueve, por as decirlo, a contramano de esa voluntad. Convendra al respecto preguntar si la celebrada apertura exterior a los mercados por parte del neoconservadurismo no supone como contrapartida el cierre a aquellos flujos migratorios que considera indeseables y, muy particularmente, la omisin de socorro por parte de las autoridades.

En ese sentido, si bien resulta vlido referirse a una poltica de salvamento ineficaz (desde la perspectiva de las vctimas), la mayora de los estados europeos responden ms bien a otros objetivos y prioridades polticas. Dicho de otro modo: no cabe descartar en absoluto que la sucesin de naufragios sea una de las consecuencias necesarias de unas polticas de control migratorio destinadas a reducir el flujo de migrantes provenientes del Sur, especialmente de frica y Medio Oriente. El fracaso de la UE en materia de rescate podra estar evidenciando el xito de las polticas de control migratorio vigentes, especialmente, en cuanto su propsito fundamental no es otro que hacer impermeables las fronteras a toda costa. Semejante lectura alternativa es congruente con actuaciones gubernamentales a nivel nacional, comenzando por el incremento de deportaciones de personas extranjeras en situacin irregularxx, la persistencia de dispositivos como los CIE, las redadas policiales racistas, las devoluciones en caliente en Ceuta y Melilla, los obstculos recurrentes para solicitar asilo en frontera, las dificultades para la reagrupacin familiar o la represin policial de la que son objeto estos flujos migratorios (tal como ocurri, por ejemplo, en Tarajal en 2014, con al menos 15 personas ahogadas a causa de una actuacin policial completamente inadmisible).

V. Una poltica de eliminacin selectiva?

Una omisin poltica de primer orden como la comentada puede dar como resultante una poltica de eliminacin selectiva de personas consideradas como sobrante estructural? La falta de nuevas iniciativas por parte de la UE y, localmente, de Espaa para afrontar este gravsimo problema en el Mediterrneo, a pesar de su carcter recurrente, es indicio de la actual direccin poltica de los gobiernos europeos en este asunto, manifiesta en al menos cuatro decisiones: 1) tercerizar la gestin de la crisis de refugiados, 2) segmentar los flujos migratorios en funcin de su posicin econmica, su procedencia tnica y sus pertenencias culturales, 3) proveer mano de obra barata (aunque cualificada) a nichos de mercado fluctuantes, socialmente devaluados y 4) deportar a aquellos seres humanos que desde ese prisma son considerados tcnicamente prescindibles o incluso amenazas tanto para la seguridad nacional como para la identidad europea. No cabe descartar que la impasibilidad gubernamental ante una catstrofe repetida forme parte del arsenal de medidas disuasorias para reducir los flujos migratorios del Sur, sin dudas, como complemento a las actuaciones en los propios pases de origen, incluyendo las actuaciones policiales denunciadas de forma regular por su brutalidad.

No es preciso, sin embargo, especular al respecto. El desentendimiento con respecto a esta masa humana concebida como marginal permite, de facto, una poltica de gestin de fronteras que cuenta, como dato irreductible, la muerte habitual de una parte de aquellos que intentan arribar por mar a Europa, a falta de alternativas mejores. Incluso si estas muertes en masa no fueran una consecuencia necesariamente deliberada, forma parte de los efectos previsibles de unas polticas europeas que sistemticamente han mostrado fuertes resistencias (cuando no un abierto rechazo) tambin al momento de reasentar a personas refugiadas (tal como ha ocurrido en Grecia), incumpliendo de forma flagrante sus compromisos contrados, ya de por s irrisorios. La persecucin e imputacin por parte de las autoridades europeas a diferentes activistas y ONG que participan en los rescates tampoco deja margen de dudas, a pesar del reconocimiento de la fiscala de no tener pruebas al respectoxxi.

Es en este contexto poltico en el que se hace urgente indagar en las alianzas entre estados y empresas privadas, especialmente, aquellas que han hecho del control migratorio una industria altamente rentable. Habida cuenta de los 17.000 millones de euros que la UE ha invertido entre 2014 y 2016 tan slo para ralentizar la llegada de ciertas categoras de migrantes, al menos dos conclusiones parecen inequvocas.

En primer lugar, el objetivo primordial de los gobiernos europeos actuales no es salvar a las personas en riesgo de muerte sino reducir los flujos migratorios irregulares procedentes del Sur, ahondando en el negocio millonario de la vigilancia fronteriza que incluye contrataciones de seguridad privada, vuelos de deportacin, adquisicin de tecnologas de control, instalacin de concertinas, construccin de muros, etc.-, complementario a paquetes de ayuda a los pases de origen con importantes contraprestaciones, comenzando por el compromiso de retener a miles de seres humanos en sus fronteras y, en general, detener por cualquier medio la salida de embarcaciones hacia las costas europeasxxii. En segundo lugar, dicho objetivo debe ser inscripto en un horizonte ideolgico racista que aspira a mantener a distancia -o, en su defecto, a confinar- ciertas categoras de migrantes y desplazados (pobres, negros, musulmanes), juzgadas como indeseables e incluso como peligrosas. Semejante racismo institucionalizado, articulado a un economicismo rampante, forma parte de las condiciones de produccin de unas polticas europeas en las que las vidas perdidas valen menos que los negocios a los que dan lugar.

VI. Las vidas detrs de los nmeros

Si la minimizacin de cifras no es inocente y est orientada a ocultar la verdadera magnitud de una catstrofe humana de la que las autoridades europeas son corresponsables, entonces, la mejora de las estrategias de investigacin al respecto y particularmente, las tcticas de registro cuantitativo y documentacin de casos a partir de fuentes informativas diversificadas y coordinadas entre s- resulta un paso imprescindible tanto a) para visibilizar la vulneracin sistemtica de derechos por parte de las autoridades espaolas y la dejacin de funciones de la Comisin Europea como b) para informar el debate pblico, sin el cual esa vulneracin y esa dejacin difcilmente puedan revertirse.

Puesto que detrs del lenguaje de las cifras se ocultan miles de vidas asfixiadas en su deseo de ponerse a resguardo, resulta de particular relevancia una investigacin crtica que proporcione claves de lectura diferentes a las promovidas por los discursos polticos y mediticos hegemnicos, en connivencia con grandes corporaciones que convierten la gestin de fronteras en un rentable negocio. Slo esa crtica documentada puede dar cuenta de ese otro naufragio de Europa que, en sus lneas dominantes, ha decidido dar las espaldas a la promesa de una sociedad inclusiva, igualitaria y abierta en la que los otros tambin tengan lugar.

Notas:

i Bachelard, Gastn (1972), La formacin del espritu cientfico, Madrid, Siglo XX, pg. 251.

ii http://www.publico.es/sociedad/migrantes-y-refugiados-muertos-mediterraneo-superan-3-000-cuarto-ano-consecutivo.html

iii Vase OIM en https://www.iom.int/es/news/se-contabilizan-171635-llegadas-y-3116-muertes-de-migrantes-en-el-mediterraneo-en-2017.

iv Al respecto, vase el proyecto Missing Migrants en http://missingmigrants.iom.int/ .

v In the Mediterranean region, data are relayed from relevant national authorities to IOM field missions, who then share it with the Missing Migrants Project team. Data are also obtained through direct reporting by IOM and other organizations that receive survivors at landing points in Italy and Greece. In other cases, media reports are used. IOM and UNHCR also regularly coordinate on such data to ensure consistency. () In all regions, Missing Migrants Project data represents minimum estimates and are potentially lower than in actuality, en http://missingmigrants.iom.int/methodology.

vi Missing Migrants, op. cit.

vii OIM, op. cit.

viii Al respecto, vase Virginia Rodrguez y Gonzalo Fanjul (2017): La industria del control migratorio, Fundacin Por Causa, versin electrnica en https://www.porcausa.org/industriacontrolmigratorio/media/porcausa_LaIndustriaDelControlMigratorio.pdf.

ix Vase al respecto: http://www.interior.gob.es/noticias/detalle/-/journal_content/56_INSTANCE_1YSSI3xiWuPH/10180/8211408/

x De forma llamativa, el ltimo Anuario Estadstico del Ministerio del Interior (2016) ni siquiera permite corroborar las declaraciones realizadas (versin electrnica en http://www.interior.gob.es/documents/642317/1204854/Anuario+Estadistico+2016.pdf/6c02fffa-93c4-4838-b1d5-a882971c2cdc). La nica forma de constatar esa informacin es a partir de los Informes semanales del Ministerio en torno a la inmigracin irregular (sic), en los que se especifica el nmero de personas arribadas.

xi Vase https://europa.eu/european-union/about-eu/agencies/frontex_es.

xii En El diario, 13/12/2016, versin electrnica en http://www.eldiario.es/desalambre/Aumenta-llegadas-migrantes-patera-espanolas_0_590391357.html.

xiii Vase El negocio millonario del control de fronteras, en El Pas, 5/08/2017, versin electrnica en https://elpais.com/internacional/2017/08/05/actualidad/1501963986_656529.html.

xiv Vase al respecto el ltimo Informe semanal de inmigracin irregular del Ministerio del Interior, versin electrnica en http://www.interior.gob.es/documents/10180/8058886/Informe+Semanal+-+Inmigraci%C3%B3n+Irregular+en+Espa%C3%B1a+del+25+al+31+Diciembre.pdf/2c59c751-a6e7-4a9f-ac3d-60c1cd8db828).

xv Versin electrnica en http://www.salvamentomaritimo.es/sm/que-hacemos/estadisticas/evolucion-de-actuaciones-de-inmigracion-por-centros-2014/?id=13340.

xvi Versin electrnica en https://apdha.org/media/Balance-migratorio-16-web.pdf.

xvii Op. cit., pg. 131.

xviii Ver al respecto https://www.apdha.org/balance-migratorio-16/.

xix Vase Zoido: No es nuestra responsabilidad que los inmigrantes decidan huir, en El Pas, 18/07/2017, versin electrnica en https://politica.elpais.com/politica/2017/07/18/actualidad/1500363694_744689.html.

xx He abordado esta cuestin en For export: las deportaciones forzadas en Espaa, en Rebelin, 2/06/2017, versin electrnica en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=227418.

xxi Vese El fiscal italiano que acusa a las ONG de ser cmplices de trfico de personas reconoce que no tiene pruebas, en Europa Press, 4/05/2017, versin electrnica en http://www.europapress.es/internacional/noticia-fiscal-italiano-acusa-ong-ser-complices-trafico-personas-reconoce-no-tiene-pruebas-20170504011915.html.

xxii Tampoco resulta anecdtico que una parte de los fondos computados como Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) nunca salgan del pas donante, siendo destinados a gastos de acogida de refugiados en sus territorios respectivos (vase As paga Europa la crisis de refugiados, en El Pas, 6/06/2017, versin electrnica en https://elpais.com/internacional/2017/06/05/actualidad/1496691606_043417.html?rel=mas).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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