Portada :: Espaa :: Crisis poltica en Catalua
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2018

El Carnaval de Cdiz y Puigdemont

Isidoro Moreno
Rebelin


Hay que tener mucho cuidado con generalizar sobre las fiestas populares. Estas ni son simplemente como algunos afirman- un instrumento para reproducir el sistema de dominacin y el statu quo, ni tampoco como querran otros- espontneas expresiones de protesta y reafirmacin de las clases dominadas. Casi nunca son solamente lo uno o lo otro sino una cierta combinacin de lo uno y lo otro. Aunque podamos no ser conscientes de ello, constituyen un importante escenario de combate simblico e ideolgico que, lamentable mente y salvo excepciones, apenas si ha sido tenido en cuenta en sus potencialidades por los sectores de izquierda, en contraste con la atencin que siempre les ha concedido la derecha para imponer su interpretacin sobre ellas, controlarlas y ponerlas a su servicio.

Viene este comentario al hilo de la polmica surgida en estos das previos al Carnaval de Cdiz, cuando en el Falla se ha escenificado una versin del "A por ellos" incitando al pblico a condenar a Puigdemont. Aunque en modo alguno comparto, ni en el fondo ni en la forma, la actuacin del grupo de Chiclana, no ser yo quien pida que la fiscala acte ante el algo ms que indicio de incitacin al odio. Entiendo que el derecho de expresin, y ms an en un contexto como el del Carnaval, debe ser defendido. Pero entiendo, tambin, que el ejercicio de ese derecho debiera tener, en este y cualquier otro contexto, una cierta autocontencin sobre todo cuando el tema refiera a relaciones de poder y a derechos humanos. Sera aceptable que, esgrimiendo el derecho a la libre expresin, las mujeres vctimas de la violencia de gnero o los inmigrantes que mueren en el Mediterrneo fueran objeto de coplas graciosas? Ya s que no es exactamente lo mismo, pero en el conflicto entre Catalunya (o si se quiere la mitad de la ciudadana catalana) y el Estado espaol es evidente cual es la parte fuerte (la que posee los instrumentos de poder) y cul la dbil. O no?

Espero que otras comparsas, o chirigotas, contemplen en el concurso del Falla, y en las calles, el tema "Catalunya" desde otras pticas ideolgicas y polticas. En el pasado, as ha sido respecto a Andaluca: ha habido actuaciones con letras adormecedoras y otras muy reivindicativas y provocadoras, Como ejemplo, el pasadoble de hace dos aos que terminaba con la frase "Espaa: a ver cmo te la apaas cuando pidamos [los andaluces] la independencia".

El teatro Falla y las calles de Cdiz (o de Morn, Isla Cristina y muchos otros lugares de Andaluca) no sern, de aqu a un mes, solamente escenarios ldicos (que tambin) ideolgicamente aspticos sino que en ellos van a contraponerse visiones sobre la realidad, librarse combates ideolgicos. En nombre de la lucha (insustituible, desde luego) en los mbitos econmico y social no debe abandonarse el combate en el campo simblico y cultural, que es tan real, en cuanto a sus efectos, como los otros. Es un grave error abandonar las fiestas y rituales populares en manos de las instituciones (polticas o eclesisticas) que pretenden tener la legitimidad de su interpretacin para controlarlas y utilizarlas como medios de reproduccin del Sistema. Como tambin sera muy negativo dejarlas al "libre" juego de los factores del Mercado. Si no rectificamos estos errores, habremos perdido, sin entablarla, una batalla muy importante.

Isidoro Moreno Catedrtico de Antropologa Social Miembro de Asamblea de Andaluca

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter