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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2018

La guerra invisible pero real de Estados Unidos en frica
Ejrcitos en la sombra

Ramzy Baroud
Counterpunch

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Foto del ejrcito de los EE. UU. frica | CC BY 2.0

Existe una guerra real, pero en gran medida oculta, que se est produciendo en todo el continente africano. Involucra a Estados Unidos, una Rusia fortalecida y una China en ascenso. El resultado de la guerra es probable que defina el futuro del continente y su insercin global.

Es fcil echar la culpa al presidente de EE.UU. Donald Trump, a su agenda errtica y sus declaraciones impulsivas. Pero la verdad es que la actual expansin militar de EE.UU. en frica es solo otro paso en la direccin equivocada. Es parte de una estrategia que se implement hace una dcada, durante la administracin del presidente George W. Bush, y fue activamente continuada por el presidente Barack Obama.

En 2007, bajo el pretexto de la "guerra contra el terror", Estados Unidos consolid sus diversas operaciones militares en frica para establecer el Comando Africano de los Estados Unidos (AFRICOM). Con un presupuesto inicial de medio billn de dlares, AFRICOM fue lanzado supuestamente para comprometerse con los pases africanos en trminos de diplomacia y ayuda. Pero, a lo largo de los ltimos 10 aos, AFRICOM se ha transformado en un comando central para incursiones e intervenciones militares.

Sin embargo, ese rol violento ha empeorado rpidamente durante el primer ao del mandato de Trump. De hecho hay una guerra oculta de Estados Unidos en frica y se combate en nombre del "antiterrorismo".

Segn una investigacin especial de VICE News, las tropas estadounidenses estn llevando a cabo 3.500 ejercicios y combates militares en frica por ao, un promedio de 10 por da. Los medios dominantes de los EE.UU. rara vez discuten esta guerra en curso, dando as a los militares un amplio espacio para desestabilizar a su antojo cualquiera de los 54 pases del continente.

"La cifra de hoy de 3.500 representa un asombroso aumento de 1.900 por ciento desde que se activ el comando hace menos de una dcada y sugiere una gran expansin de las actividades militares de EE.UU. en el continente africano", inform VICE.

Tras la muerte de cuatro soldados de las Fuerzas Especiales estadounidenses en Nger el 4 de octubre, el Secretario de Defensa de los Estados Unidos, James Mattis, hizo una ominosa declaracin ante un comit del Senado: es probable que estas cifras aumenten a medida que su pas ample sus actividades militares en frica.

Mattis, al igual que otros funcionarios de defensa en las dos administraciones anteriores, justifica las transgresiones militares de los EE.UU. como parte de los continuos esfuerzos "antiterroristas". Pero esa referencia explcita ha servido de pretexto para que Estados Unidos intervenga y explote una regin enorme con un gran potencial econmico.

La antigua "lucha por frica" ​​colonial est siendo reinventada por potencias mundiales que profundizan el alcance de la explotacin econmicadel rico continente. Mientras China, India y Rusia desarrollan una aproximacin para atraer a frica, Estados Unidos invierte principalmente en la opcin militar, que promete infligir un dao incalculable y desestabilizar a muchas naciones.

El golpe de 2012 en Mal, llevado a cabo por un capitn del ejrcito entrenado por los EE.UU., Amadou Haya Sanogo, es solo un ejemplo.

En un discurso de 2013, lasecretaria de Estado de EE.UU. Hillary Clinton, advirti contra un "nuevo colonialismo en frica (en el que sea) fcil entrar, sacar recursos naturales, pagar a los lderes y marcharse". Mientras que Clinton est, por supuesto, en lo correcto, ella se refera falsamente a China, no a su propio pas.

La creciente influencia de China en frica es obvia y las prcticas de Pekn pueden ser injustas. Sin embargo, la poltica de China hacia frica es mucho ms civil y centrada en el comercio que el enfoque estadounidense centrado en el ejrcito.

El crecimiento de las cifras comerciales entre China y frica es, segn un informe delas Naciones Unidas en 2013, es "impresionante", ya que saltaron de alrededor de 10.500 millones de dlares por ao en el 2000 a 166.000 millones dedlares en 2011. Desde entonces, ha continuado al mismo ritmo impresionante.

Pero ese crecimiento se combin con muchas iniciativas que implicaron muchos miles de millones de dlares en crditos chinos para que los pases africanos desarrollaran las infraestructuras que tanto necesitaban. Ms se destin a financiar el African Talents Program,diseado para capacitar a 30.000 profesionales africanos en diversos sectores. 

No debera sorprender, entonces, que China superase a los EE.UU. como el mayor socio comercial de frica en 2009.

Sin embargo el colonialismo real, al que Clinton se refiri en su discurso, est en marcha en la propia percepcin y comportamiento de los Estados Unidos hacia frica. Esto no es una exageracin, sino una declaracin que se hace eco de las palabras del propio presidente estadounidense Trump.

Durante un almuerzo con nueve lderes africanos en septiembre pasado en la ONU, Trump habl con el tipo de mentalidad que inspir el enfoque colonial de los lderes occidentales hacia frica durante siglos.

Poco despus de que inventase el pas inexistente de "Nambia", Trump se jact de sus "muchos amigos (que) van a sus pases (africanos) tratando de hacerse ricos". "Los felicito", dijo, "estn gastando mucho dinero".

El mes siguiente, Trump agreg Chad, su fiel socio en el "contraterrorismo", a la lista de pases cuyos ciudadanos tienen prohibido ingresar a los EE.UU.

Teniendo en cuenta que frica tiene 22 pases de mayora musulmana, el Gobierno de los Estados Unidos se est despojando de toda visin diplomtica a largo plazo en frica y en lugar de ello est cada vez ms inmerso en el camino militar.

Como sea, el impulso militar de los EE.UU. no parece ser parte de un enfoque de poltica integral. Es tan alarmante como errtico, porque refleja la dependencia constante de los Estados Unidos de las soluciones militares a todo tipo de problemas, incluidas las rivalidades comerciales y polticas.

Comparemos esto con el enfoque estratgico de Rusia con respecto a frica. Reavivando la vieja camaradera con el continente, Rusia est siguiendo la estrategia de compromiso de China (o en este caso el nuevo compromiso) a travs del desarrollo y los trminos comerciales favorables.

Pero a diferencia de China Rusia tiene una amplia agenda que incluye exportaciones de armas, que estn reemplazando a las armas estadounidenses en varias partes del continente. Para Mosc, frica tambin tiene un potencial tremendo sin explotar como socio poltico que puede reforzar la posicin de Rusia en la ONU.

Conscientes de la evidente competencia global, algunos lderes africanos estn ahora trabajando para encontrar nuevos aliados fuera del marco occidental tradicional que ha controlado gran parte de frica desde hace dcadas, al final del colonialismo tradicional.

Un claro ejemplo fue la visita a fines de noviembre del presidente de Sudn, Omar al-Bashir, a Rusia y su reunin de alto nivel con el presidente Vladimir Putin. "Hemos estado soando con esta visita durante mucho tiempo", dijo al-Bashir a Putin, y "necesitamos proteccin contra los actos agresivos de los Estados Unidos".

La codiciada "proteccin" incluye la prometida participacin de Rusia en la modernizacin del ejrcito sudans.

Desconfiando del alcance de Rusia en frica, Estados Unidos est luchando con una estrategia militar y poca diplomacia. La actual miniguerra de EE.UU. en el continente lo empujar an ms hacia el abismo de la violencia y la corrupcin, que puede ser muy conveniente para Washington, pero provocar una miseria indecible para millones de personas.

No hay duda de que frica ya no es un "territorio" occidental exclusivo para ser explotado a voluntad. Pero pasarn muchos aos antes de que frica y sus 54 naciones estn verdaderamente libres de la obstinada mentalidad neocolonial, que se basa en el racismo, la explotacin econmica y las intervenciones militares.

Ramzy Baroud es periodista, autor y editor de Palestine Chronicle. Su prximo libro es La ltima tierra: una historia palestina (Pluto Press, Londres). Baroud tiene un Ph.D. en Estudios de Palestina de la Universidad de Exeter y es Acadmico No Residente en el Centro de Estudios Globales e Internacionales de Orfalea, Universidad de California en Santa Brbara. www.ramzybaroud.net

Fuente: https://www.counterpunch.org/2018/01/11/shadow-armies-the-unseen-but-real-us-war-in-africa/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.

 



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