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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2018

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre Praxis poltica y Estado republicano. Crtica del republicanismo liberal
Ethos es la denominacin para el saber prctico que ponemos constantemente en obra. No puede existir ni actividad humana ni sociedad sin l

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y Estado republicano (Vilassar de Dalt (Barcelona), El Viejo Topo, 2016), libro que comentamos en estas conversaciones.

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Seguimos en la segunda parte de tu libro, en el captulo "Tres republicanismos y sus momentos histricos". Entramos en el apartado: "Ethos y nomos", pginas 110-152, uno de los ms extensos del ensayo. Para entender bien: qu deberamos entender por ethos? Qu debemos entender por nomos? Por qu usamos, no eres t nicamente, palabras griegas? No existen buenas traducciones al castellano?

Comienzo, si te parece, intentando definir qu se entiende por ethos.

Adelante con ello.

Una traduccin de esta palabra podra ser costumbres. Pero es una traduccin pobre.

Por qu?

Porque actualmente, por costumbres podemos entender solo aquello que el costumbrismo recoge como tales. Algunos usos sociales que por su extraeza caracterizan una sociedad. O el comportamiento singular de un individuo. Las torres humanas o Castellers, en un caso; en otro, por ejemplo, que una determinada persona tiene la costumbre idiosincrtica- de caminar una hora cada tarde. Queda excluido del uso del trmino el grueso total del quehacer o actividad de dicha sociedad o de dicha persona.

De acuerdo

Ethos es una nocin referida al orden social, y que presupone que una sociedad es no otra cosa que una comunidad de personas, que es a lo que se denomina polis -res publica, o Estado, si se quiere actualizar la idea-, la cual existe como consecuencia de un hacer integrado o hacer en comn. Ese hacer en comn, que abarca a la totalidad del hacer de comunidad y personas, se produce porque existe un saber hacer compartido y creado por la misma comunidad- que es puesto en obra por todos y cada uno de los individuos de la comunidad. Ese saber hacer incluye el saber hacer de la vida cotidiana, y el saber hacer laboral, el tcnico, toda la actividad simprctica; no se pilota un avin pensando en las leyes cientficas de la fsica, ni se opera un tumor pensando en las alteraciones del ADN, sino en las habilidades prcticas inmediatas que uno conoce no se amamanta a un hijo pensando en su cerebracin-.

Tambin de acuerdo y estn muy bien -algunos son muy divertidos- los ejemplos que pones.

Esa es la concepcin que expresa el trmino ethos. Aristteles, en su obra tica Nicomquea, dentro de la propia tica, distingue una subclasificacin: entre el saber tico y el dianotico; ste ltimo sera el saber discursivo que permite, en comunidad, introducir cambios en el ethos, reflexionar sobre cmo aplicarlo -tambin normativamente-, pues la praxis es concreta, se aplica de forma nueva siempre, segn la situacin concreta; permite elaborar accin poltica en comn, etctera. Pero esta subdivisin, que es una subdivisin interna al ethos, y por tanto, es una subdivisin interna de la obra escrita de Aristteles, no hace al caso ahora para tratar sobre lo que me preguntas.

Pero no est mal que la recuerdes.

Por ello, en resumen, ethos es la denominacin para el saber prctico que ponemos constantemente en obra, sin el cual no puede existir ni actividad humana, ni sociedad en consecuencia. Es un saber hacer que generamos o creamos en comunidad y dentro del cual vivimos, porque a su vez nos genera: un saber hacer que nos religa.

Un saber hacer que nos "religa". Te voy a copiar la frase. Es muy hermosa.

Tal como ya he apuntado, si no recuerdo mal, en alguna otra ocasin durante estas entrevistas, esta nocin fue comprendida por las religiones, cuya funcin, durante siglos y milenios fue organizar el vivir, justificando dicha organizacin de la vida de la gente en comunidad sobre una base ideolgica trascendente, sobre la de un ser superior que impona un vivir, la divinidad.

Hemos hablado de ello pero no pasa nada porque recordemos cosas esenciales. Ms bien lo contrario.

Las religiones reglaban la vida cotidiana, la cultura material de vida: alimentacin, trabajo y descanso, relaciones sexuales y afectivas, y tambin la cultura en el sentido habitual de la palabra, esto es, vida espiritual consciente, tambin interpretacin sobre el sentido de la vida, claro. Por eso no me acaba de satisfacer como trmino para referirme a todo esto la palabra "cosmovisin" o Weltanschauung, en la medida en que sta es empleada ms bien para definir solo a la toma de consciencia, a la interpretacin segunda, filosfica o artstica y filosfica, etctera, que unas personas hacen de su vivir.

Permteme que aplauda de nuevo y te comente que, como ya te imaginas, seguramente Sacristn estara de acuerdo contigo. Apunt en la misma direccin en las pginas finales de un trabajo suyo -"Sobre el uso de las nociones de razn e irracionalismo por G. Lukcs"- sobre El asalto a la razn lukcsiano.

Pero las palabras son para entenderse, y si se cambiara el significado de estos trminos para que abarcaran tambin, y fundamentalmente, pero no en exclusiva, el vivir y su saber hacer, podran ser muy tiles. As es como Antonio Gramsci usaba el trmino visin del mundo, una filosofa que elabora auto reflexin para cambiar el vivir o praxis de vida, esto es, para generar la Reforma Moral, entendiendo por estas, las mores, el vivir o costumbres.

Las religiones, las religaciones de comunidades, tenan consciencia clara de todo esto. El debate entre la iglesia y el poder del prncipe, por ejemplo, durante el siglo XVl, una vez ya los estados reafirman su autonoma frente a la iglesia, consiste en afirmar que el prncipe que puede ser la propia comunidad social, al menos los filsofos de tradicin aristotlica no lo rechazan- posee sobre la comunidad social, la potestas directa, pero la iglesia posee sobre la misma la potestas indirecta, que es el control sobre el vivir. Muchos prncipes asumieron esto, e incluso pensaban, con la iglesia, que su Principado, su estado, no puede estar bien fundamentado si la comunidad sobre la que se asentaba no tena unidad de religacin. Sin esto no se entiende lo que emprenden los reyes catlicos con la expulsin de los judos y, posteriormente, la Casa de Austria con la expulsin de los moriscos. Unidad de ethos.

Vale, vale, una excelente interpretacin que, desde luego, no justifica ninguna barbaridad.

Cuando los nacionalismos que son a la par romnticos y liberales- llevados de su ceguera de estirpe liberal, dicen que los reinos de la corona de Espaa no estaban homogeneizados porque haba diferentes leyes, instancias de gobierno, etctera, en los diversos territorios de la corona, se olvidan de que la Monarqua crea una instancia de intervencin de intervencin para regular el ethos religado, la vida cotidiana- que posea unidad de jurisdiccin en todos los territorios de la corona: El Santo Oficio. Eticidad.

Quiero matizar la matizacin que acabo de hacer sobre el nacionalismo.

Adelante con tu matiz, cualquier aclaracin nos ayudar.

Porque, por ejemplo, uno de los fundadores del nacionalismo cataln, Torras y Bages, que era obispo cataln, s era consciente de estas cosas, y por eso escribe esa frase que desde el liberalismo resulta extraa: "Catalua ser cristiana o no ser". Bueno, barre para casa, pero tiene un calado que va ms all de la interpretacin liberal. Claro, si la caracterstica especfica de la comunidad nacional es el cristianismo catlico, si ese es su ethos religado, se abre el problema racional: qu es lo que, entonces, la diferencia de Aragn, Castilla, Navarra,... Que acaso son tierra de ateos, de paganos, de herejes, de relapsos contumaces, de pecadores contra el espritu santo?

Muy bien visto.

No solo las iglesias sostuvieron hasta hace muy poco la consciencia de lo que es el ethos. Tambin hubo pensamiento laico que reflexion sobre esto. Por ejemplo, encontramos en la obra de Rousseau la nocin de costumbres -moeurs-. Tambin en Montesquieu.

Esta tradicin llega al siglo XlX, no solo a travs del aristotelismo y del tomismo el bien comn, etc- sino tambin a travs de la formidable reelaboracin filosfica de Hegel, quien toma el trmino alemn para referirse a las costumbres sitte- y elabora el trmino Sittlichkeit. Y esta palabra es, a su vez, traducida a una lengua latina, al italiano, por los hegelianos italianos Croce, etc.- con un trmino que revela la consciencia de tradicin que poseen estos autores.

Cmo la traducen?

La traducen como a mi vez, uso el trmino espaol aceptado para traducir dicha traduccin- eticidad. Me he saltado la referencia a Kant, de quien parte el idealismo alemn, y Hegel por tanto, quien tiene una obra titulada Metafsica de las costumbres.

Tienes razn, no haba pensado en esa obra de Kant.

La antropologa cultural ha elaborado, a veces, segn escuelas, nociones para abarcar lo que resulta ser el elemento constitutivo de la totalidad humana: cultura, cultura-civilizacin. Clifford Geertz (1926-2006), por ejemplo. El otro da me lo recordaba nuestro amigo Alexandre Carrodeguas. Pero en general, y salvo excepciones, quizs por el influjo del estructuralismo, no siento que, en estos trminos, se recoja esa constante recreacin en comn del hacer, esa consciencia de fugacidad, incluso, del mismo, ese saber, en consecuencia, que el destino de la comunidad polis est constantemente en juego a partir de nuestro inmediato hacer, que debe ser constantemente repensado, y que -nos recuerda por ejemplo, Felipe Martnez Marzoa-, es lo que explica la necesidad de escribir historia de su presente, lo que induce a escribir a Tucdides. Esa radical historicidad consciente que sabe entender a la perfeccin un gran pensador poltico, Cornelius Castoriadis.

Tenemos tambin un amigo comn que es un gran conocedor y estudioso de su obra, Jordi Torrent Bestit.

S, en efecto, tambin de Espai Marx.

Por lo dems, las costumbres religadas, las religaciones, siguen existiendo

Djame que te interrumpa aqu. Continuamos en breve si te parece.

De acuerdo.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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