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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2018

Y ahora qu hacemos con las toneladas de plstico que China ya no quiere?

Luca Villa
Pblico

El gigante asitico, principal vertedero del mundo, ha prohibido la importacin de basura extranjera, una decisin que obliga a los pases exportadores a replantearse el modelo de consumo y reciclaje de plsticos.


Es probable que en la imagen que encabeza esta informacin usted vea slo una montaa de basura de algn lejano y contaminado pas. Lo que no se intuye tan fcilmente es que se trata de su propia basura, la que usted arroj al contenedor de su civilizada ciudad.

China, donde el fotgrafo Fred Dufour tom esta instantnea en septiembre de 2015, era hasta hace dos semanas el gran vertedero del planeta. Hasta all iban a parar cada ao millones de toneladas de residuos, sobre todo papel y plsticos, que otros pases en su mayor parte desarrollados- no eran capaces de gestionar. El gigante asitico, vido de materias primas, compraba el material para su reciclaje en fbricas altamente contaminantes y a menudo de condiciones precarias. Las naciones occidentales, por su parte, daban salida a unos desechos que no slo les reportaban beneficios, sino que adems les permitan lucir dignos porcentajes de reciclaje en sus estadsticas medioambientales. Hasta ahora.

Una nueva ley china que entr en vigor el uno de enero ha prohibido la importacin de residuos desde terceros pases, principalmente papel, plsticos, varios tipos de escoria de minas y restos textiles, en un intento del Gobierno de Pekn por mejorar su maltrecha reputacin medioambiental. Pero la decisin supone un reto importante para los pases exportadores, porque la dependencia de ese gran patio trasero de la basura -muy en especial del plstico- en el que se haba convertido China, es enorme.

Un vistazo a los datos arroja cifras descomunales. Slo el ao pasado, China import 7,3 millones de toneladas de residuos plsticos del exterior, sobre todo provenientes de Europa, EEUU y Japn. Reino Unido exporta all el 65% de su plstico y en Irlanda la cifra alcanza el 95%. Espaa, aunque en proporciones ms pequeas, tambin se ve afectada: segn la Federacin Espaola para la Recuperacin y el Reciclaje, nuestro pas deriv a China un milln de toneladas de residuos, de las que 138.417 (un 13%) eran plsticos. La pregunta ahora es: qu hacemos con toda esa basura?

Mientras la industria del reciclaje mundial ve como nicas alternativas viables derivar estos excedentes a nuevos mercados como Turqua, India, Malasia, Vietnam o Tailandia con mucha menos capacidad de recepcin- no son pocos quienes interpretan la decisin china como una evidencia clara de los lmites y defectos de un sistema que es necesario revisar.

Esto lo que desvela es que el sistema no est funcionado. En lugar de plantearse el modelo de produccin de plsticos o prohibir algunos materiales de mala calidad que en el 99% de los casos acaban en incineradoras, lo que se ha conseguido en las ltimas dcadas es incentivar el consumo, con la excusa del reciclaje, denuncia Alodia Prez, responsable del rea de recursos de Amigos de la Tierra.

Aunque esta semana la Comisin Europea anunci por primera vez su intencin de crear un impuesto al plstico para reducir su uso, las polticas europeas se han basado hasta ahora en un plan de economa circular enfocado sobre todo en el reciclaje.

Un informe de la Agencia Europea del Medio Ambiente reconoce, de hecho, que al fijar objetivos de reciclado, la poltica de la UE ha terminado favoreciendo el traslado de residuos a terceros pases. Entre 1995 y 2007, la cantidad de envases de plstico europeos que se reciclaron aument de 10 a 14 millones de toneladas, mientras que la cantidad de los que terminaban en Asia se haba multiplicado por 11.

La otra gran asignatura pendiente est, segn Julio Barea, de Greenpeace, en un desastroso modelo de reciclaje que termina siendo muy ineficaz.

Lo lgico sera pensar que la basura que uno deposita en el contenedor amarillo va directa al reciclaje. Pero esto no sucede exactamente as. Las plantas recogen ese material y lo almacenan en paquetes de plstico prensado. Pero para poder darle una segunda vida a todos esos desechos se necesita de alguien que quiera comprarlos para su reutilizacin. Y aqu surge el problema, porque muchos de ellos son de tan mala calidad o llegan tan mezclados y sucios, que el precio se encarece y no compensa reciclarlos. Es as como parte de ellos terminan en vertederos o exportados a pases que s estaban interesados, como China.

Hay que reinventarse. Una manera es volver a vender los envases con un depsito, as te aseguras de que el 100% se va a recuperar, y lo que recoges tiene tan buena calidad que se puede reutilizar, dice Barea. Es una oportunidad de replantearnos qu est pasando, porque estamos utilizando recursos ilimitados en un planeta que es limitado. No hay ni un solo ocano que est libre de plsticos, recuerda.

@Luchiva

Fuente: http://www.publico.es/sociedad/plastico-toneladas-plastico-china-no-quiere.html



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