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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2018

Argentina mira a sus bosques, pero an no los cuida bien

Daniel Gutman
IPS


Una manifestacin realizada en 2017 en la capital de la provincia de Crdoba, Argentina, en contra de un proyecto oficial para relajar el ordenamiento territorial, y que hubiera favorecido una mayor deforestacin, impidi que se concretara la iniciativa. Crdito: Sebastin Salguero/Greenpeace.

BUENOS AIRES, 11 ene 2018 (IPS) - Nunca en la historia parlamentaria de Argentina haba pasado algo parecido: un milln y medio de personas en 2007 firmaron para pedir al Senado que sancionara una ley para reducir la deforestacin. La norma fue rpidamente aprobada, y promulgada el 26 de diciembre de ese ao. Pero 10 aos despus, el sabor es agridulce.

Investigadores y organizaciones ambientalistas admiten que la ley tuvo impactos positivos y desaceler la destruccin de los bosques nativos del pas, causada en su mayor medida por el avance de la frontera agropecuaria.

Pero advierten que contina la deforestacin en zonas donde se encuentra prohibida, y que el gobierno nacional ha mostrado un marcado desinters en la aplicacin de la ley, reflejado en la falta de los fondos necesarios para financiar las polticas de conservacin.

Lo ms positivo de la ley fue que hizo visible la problemtica de comunidades indgenas y campesinas, y la sociedad comenz a mirar con ojos crticos la actividad agropecuaria, que siempre haba sido sealada como un factor positivo, siendo Argentina un pas agroexportador, explic a IPS el doctor en ciencias agropecuarias Jos Volante.

La expansin de la frontera agropecuaria significa concentracin de la produccin en pocas manos, tecnologa avanzada, poca ocupacin de mano de obra y expulsin de pobladores rurales. La ley de bosques pretendi frenar ese modelo y poner sobre la mesa otro que permita la incorporacin de ms gente y sea social y ambientalmente amigable, agrega Volante, investigador del Instituto de Tecnologa Agropecuaria (INTA) en Salta.

Salta, en el noroeste del pas, es justamente una de las provincias crticas desde el punto de vista de la deforestacin. Una parte de su territorio forma parte del Gran Chaco americano, un extenso bosque subtropical que se extiende hacia Paraguay y Bolivia, y que en las ltimas dcadas sufre la presin de un proceso llamado pampeanizacin.

Pampeanizacin es el nombre que se le da a la extensin de la agricultura y la ganadera a zonas marginales desde las Pampas, tradicional regin de pastizales frtiles en el centro de Argentina y Uruguay, gracias a los avances de la biotecnologa y a los precios internacionales favorables de las materias primas.

La superficie sembrada de Argentina pas de 15 millones de hectreas a ms del doble en unos 30 aos. Y el bosque chaqueo ha sido justamente la principal vctima, ya que all creci no slo la agricultura sino tambin la ganadera, muchas veces desplazada de zonas frtiles para hacer lugar a los cultivos.

Ms de la mitad de esa superficie sembrada est ocupada actualmente por la soja transgnica, resistente a herbicidas y cuya comercializacin fue autorizada por el gobierno en 1996. Desde entonces tuvo una explosin que dej en un segundo plano al trigo y al maz, gracias a su mayor rentabilidad.

Salta perdi 415.000 hectreas de bosques nativos entre 2002 y 2006, segn datos oficiales, pero el proceso se aceler en 2007, cuando era pblico que el Congreso Nacional estaba cerca de aprobar la ley que pondra severas restricciones a la posibilidad de los gobiernos provinciales de autorizar desmontes.

Segn la organizacin ecologista Greenpeace, en 2007, Salta convoc a audiencias pblicas para autorizar desmontes en 425.958 hectreas, una cifra ms de cinco veces superior a la del ao anterior y que super ampliamente el promedio de deforestacin anual de todo el pas.

Justamente el aluvin de permisos de deforestacin que provincias como Salta otorgaron durante 2007 es la mejor prueba de que la ley de bosques fue vista como una herramienta de transformacin de la realidad, explic Juan Carlos Villalonga, diputado nacional de la alianza oficialista Cambiemos, a IPS.

Y en alguna medida lo fue, porque aunque pareca imposible, el ritmo de la deforestacin en Argentina empez a caer. Pasamos de un promedio aproximado de 300.000 hectreas anuales a 200.000 en 2016, agreg.

Villalonga salt a la poltica desde Greenpeace, una de las aproximadamente 30 organizaciones que en el segundo semestre de 2007, con una intensa campaa publicitaria, lograron la proeza de recolectar un milln y medio de firmas para pedirle al Senado que aprobara la ley de proteccin de bosques.

En ese momento, la ley ya contaba con media sancin de la Cmara de Diputados, pero pareca empantanarse por la resistencia de senadores, que la vean como un obstculo al desarrollo productivo de sus provincias.

Con la presin popular, a los senadores no les qued ms alternativa que aprobar la norma, en un contexto en el cual la tasa de deforestacin en Argentina resultaba seis veces ms alta que el promedio mundial, segn un informe de la Fundacin Ambiente y Recursos Naturales (FARN).

Sin embargo, a pesar de la entrada en vigencia de la ley, la Organizacin de las Naciones Unidas para la Alimentacin y la Agricultura (FAO) ubic a Argentina entre los pases con mayor rea de bosques perdida entre 2010 y 2015. En la lista tambin figuran pases de frica y Asia y tres de Sudamrica: Brasil, Bolivia y Paraguay.

La ley 26.631 fue un caso extraordinario de participacin de la sociedad civil en una poltica pblica, y resulta hoy una herramienta importante para este pas en el cumplimiento de los objetivos asumidos internacionalmente, en el combate contra el cambio climtico y a favor de la conservacin de la biodiversidad.

Su texto reconoce los servicios ambientales que brindan los bosques e instruye a las provincias a realizar un ordenamiento territorial de sus reas boscosas, de acuerdo a tres categoras, que replican las de un semforo.

As, las reas rojas son las de alto valor de conservacin que no deben transformarse; las amarillas, las medianas que pueden destinarse a actividades sostenibles; y las verdes, las de bajo valor de conservacin que pueden transformarse.

Las 23 provincias argentinas ya realizaron sus ordenamientos territoriales, que alcanzan en total a cerca de 54 millones de hectreas de bosques, aproximadamente 19 por ciento del total de la superficie nacional.

Frente a los rumores que circularon hace poco en mbitos ambientalistas de Argentina, el director nacional de Bosques, Juan Pedro Cano, asegur a IPS que el gobierno no piensa impulsar cambios a la ley.

Por el contrario, la consideramos una ley muy positiva y estamos trabajando para mejorar su implementacin, dijo el funcionario.

Ya hemos creado un fondo fiduciario para asegurar que los fondos del Presupuesto Nacional asignados al Fondo que compensa a los dueos de tierras que conserven sus bosques no puedan ser reasignados a otras necesidades del Estado, como pas otros aos, agreg Cano.

Ese fondo debe recibir 0,3 por ciento del Presupuesto Nacional dice la ley-, pero siempre ha estado muy por debajo de esa referencia, con una preocupante tendencia a la baja en los ltimos aos, advierte el informe de FARN.

Editado por Vernica Firme

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2018/01/argentina-mira-bosques-aun-no-los-cuida-bien/



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