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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2018

El camalenico secreto bancario suizo y la evasin fiscal, historia de una adaptacin permanente

Miguel Urbn y Daniel Albarracn
Viento Sur


Suiza, Guarida Fiscal preferida por grandes patrimonios y corporaciones privadas

Puede afirmarse que Suiza es, probablemente, el mayor paraso fiscal mundial, cuanto menos en cuanto al peso del patrimonio gestionado por sus centros offshores, slo siguindolo de cerca Reino Unido, las Islas del Canal ms Dubln.

Suiza dispone, en 2017, de unos 266 bancos, con dos grandes entidades: Union de Banques Suisses (UBS) y Crdit Suisse (CS). La banca suiza se concentra en los servicios de banca privada y gestin de patrimonio, apenas se dedica al negocio bancario minorista. Gestiona el 25% de la cuota mundial del negocio de la gestin de fortunas privadas, ms o menos el equivalente a 6,1 billones de euros en este segmento. El 35% de los fondos mundiales privados invertidos en entidades offshore est en Suiza, unos 2,2 billones de euros.

Algunos cantones, como el Zoug, ofrecen tipos impositivos sobre los beneficios del 16%, y a los grupos que apenas cuentan con un simple buzn hasta del 9%. Otros cantones como el de Obwald y Appezell Rodes-Extrieures gravan apenas con un mximo del 13%, y otros cantones tambin ofrecen un generoso 15%. No es de extraar que decenas de miles de empresas multinacionales escojan situar su base principal en Suiza.

Fin o metamorfosis del secreto bancario?

Segn Ronen Palan, hay algunas frmulas de evasin fiscal ms extendidas. Se habla de las empresas pantalla y los directores de paja, los fondos fiduciarios o fideicomiso, los ttulos al portador, o las puertas que abre el tratamiento fiscal a los seguros de Impago. Pero una de las frmulas clsicas es la del secreto bancario. Suiza ha dicho en varias ocasiones que ha acabado con l.

El secreto bancario en Suiza, establecido en 1934 en la Ley Federal Suiza sobre bancos, ha mutado desde que fue concebida en sus inicios. Primero, diversos acuerdos internacionales llevaron a que la cuenta corriente numerada annima se abandonara en 1991. Eso no impidi que el secreto bancario persistiera, porque aunque el banco deba guardar los datos del titular de la cuenta o beneficiario, las cuentas cifradas de cara a terceros siguieron siendo un servicio a disposicin de los clientes que pagaban por abrirlas.

Suiza, dice apostar por la transparencia fiscal y financiera. Sin embargo, debemos recordar que Suiza sigue admitiendo la emisin de ttulos al portador, que impide su identificacin, sigue sin facilitar la documentacin obtenida en la filtracin de los Panama Papers, y las consultoras jurdicas no estn obligados a cumplir pautas de diligencia debida, algo que Mark Pieth, entre otros analistas, ha venido denunciando.

Suiza afirma ahora que reunir los datos bancarios de clientes extranjeros en el marco del intercambio automtico de informacin con 38 pases de la OCDE. Sistema que comenzara su funcionamiento en 2018. Ese intercambio automtico no incluir compartir listas robadas, segn afirman las autoridades suizas. De tal manera que cabe pensar que dado que existen, su constancia prueba que hay informacin fiscal que sigue sin compartirse.

Como tiempo atrs ya hizo Bradley Birkenfeld, en 2012 Herv Falciani, ex empleado del banco HSBC de Ginebra, dispuso datos personales de 130 000 cuentas bancarias secretas en las que estaban personajes tan poderosos como Patricia Botn, presidenta del Banco de Santander. Con un alto coste personal, esta facilitacin de datos permiti recuperar hasta 6 000 millones de euros evadidos en Espaa.

Con esta revelacin se puso de manifiesto que los acuerdos tantas veces anunciados de intercambio de informacin fiscal eran papel mojado. Se demostr as, tal y como explica Juan Hernndez Vigueras, que Suiza no aplicaba la retencin tributaria obligatoria sobre las rentas de los capitales propiedad de nacionales de pases de la UE que operaran en Suiza. Una retencin que se encontraba entonces en el 35% y de la que se tena que transferir el 75% de dicha recaudacin a las autoridades fiscales del Estado miembro donde residiese el titular de las rentas gravadas. Son precisamente estas revelaciones las que muestran las vergenzas de una economa y un gobierno que dice hacer una cosa para luego facilitar otras.

Los ministros de Finanzas del G20 acordaron en China definir una lista de jurisdicciones no cooperadoras en materia fiscal. Para no figurar en ella hay que cumplir con dos de tres criterios: haber firmado la Convencin multilateral sobre la ayuda administrativa mutua en materia fiscal; haber superado el examen de la fase 2 con la nota de cumplimiento completo o amplio; o haberse comprometido al intercambio automtico de informacin fiscal a partir de 2018.

Cabe preguntarse si Suiza ha puesto los medios para hacer cumplir estos intercambios o nos encontramos de nuevo con un efecto anuncio que, no sabemos hasta qu punto comportarn mejoras en el combate de la evasin fiscal y el lavado de dinero, o simplemente jugar una mejora de imagen para seguir atrayendo capitales, sin perder atractivo respecto a otras jurisdicciones fiscales que juegan en este mismo terreno. Cabe tambin seguir preguntndose qu voluntad hay para hacer de la transparencia una frmula real cuando sigue sin existir mecanismos confiables y ordenados para facilitar datos sospechosos, bajo cuyo procedimiento se vean protegidos los derechos de los informantes o denunciantes de manera fidedigna y plenamente garantista.

Daniel Albarracn, economista, forma parte del Consejo Asesor de viento sur

Miguel Urbn, europarlamentario por Podemos, forma parte del Consejo Asesor de viento sur

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article12345



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