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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2018

La presidencia de Trump sobrevive pagando a clase dominante

Fred Goldstein
www.workers.org


El nuevo libro del periodista Michael Wolff Fire and Fury (Fuego y furia) describe a un Donald Trumptotalmente incapacitado para servir como el jefe ejecutivo del imperialismo de EUA. Describe la Oficina Oval como una cueva de serpientes llena de subordinados y parientes tirndose unos a los otros, pero todos con una opinin baja de Trump y sus habilidades. Muchos, segn Wolff, cuestionan su capacidad personal y mental.

La publicidad dada al libro es una clara seal de que los medios de comunicacin capitalistas y muchos expertos estn tratando de socavar la presidencia de Trump. Dan gran publicidad a la cita de Steve Bannon sobre la asistencia de Donald Trump Jr. a una reunin con un abogado ruso. Bannon llam la presencia de Trump Jr. "traidora" y "antipatritica".

Esta pudo haber sido la forma en que Bannon evit ser acusado por la investigacin rusa de Mueller, o pudo haber sido impulsada por un faccionalismo ultraderechista. Pero la amplia cobertura de esta cita tena como objetivo romper el eje Trump-Bannon, que dur incluso despus de que Bannon fuera despedido.

Bannon es un idelogo ultraderechista cuyo objetivo ha sido destruir el centro poltico del Partido Republicano. Trump, por otro lado, es un intolerante de derecha, racista y misgino sin ninguna ideologa en particular. Es un pragmtico conocido por ser fcilmente manipulado, por lo que el establecimiento burgus est satisfecho con la divisin causada por el libro. Temen ms la influencia de Bannon en Trump que lo que temen a Trump.

Trump, el Estado y la clase dominante

Estos eventos plantean la cuestin de las relaciones entre la clase gobernante, su ejecutivo en la forma de la presidencia y el Estado capitalista en su conjunto.

Es un principio del marxismo de que el gobierno capitalista es el comit ejecutivo de la clase dominante. Su trabajo en general es hacer cumplir la voluntad de los patronos y banqueros. Cuando la clase capitalista se divide, esta funcin puede volverse compleja, pero la afirmacin general es ciertamente cierta. Sin embargo, el marxismo tambin es dialctico y reconoce las contradicciones.

En este momento hay una contradiccin entre los intereses inmediatos a corto plazo de las salas de juntas corporativas y negocios y los intereses a largo plazo de la clase dominante para mantener a Estados Unidos como una potencia imperialista global.

Por un lado, Trump est derramando riquezas sobre los patronos y banqueros: miles de millones en recortes de impuestos, derechos de perforacin de gas y petrleo, derechos mineros en tierras pblicas, destruccin de regulaciones ambientales, retrocesos de regulaciones bancarias y protecciones laborales, etc.

Por otro lado, ha menoscabado muchas polticas de larga data del imperialismo en el exterior y el capitalismo en los EUA que pueden daar a largo plazo amplios intereses de la clase dominante.

El establecimiento asesor capitalista y la clase dominante

En esta discusin, es importante distinguir entre el establecimiento asesor de la clase dominante y la clase misma. La burguesa a lo largo de los aos ha creado un vasto establo de intelectuales que sirven a diferentes facciones de la clase dominante.

Hay intelectuales de grupos de anlisis polticos dedicados a descubrir los intereses de los imperialistas tal y como los ven. Hay escribas periodsticos con diferentes lneas polticas, dependiendo de qu faccin de la burguesa y el establecimiento poltico estn alineados. Existe una gran variedad de asesores acadmicos que van y vienen entre las universidades y el gobierno capitalista.

Todas/os compiten entre s para servir los intereses del imperialismo y convertirse en los portavoces favoritos. Sin embargo, su perspectiva inmediata puede ser bastante diferente de la perspectiva inmediata de las juntas corporativas, aun cuando buscan servir los intereses capitalistas.

Mientras varias/os periodistas, intelectuales burgueses de grupos de anlisis polticos, expertos acadmicos y comentaristas de todo tipo estn horrorizados con Trump cuando ste lanza la bola demoledora de la diplomacia y la poltica, los patronos se concentran en el dinero.

Trump conduce el tren de satisfaccin patronal

Mientras Trump est en la presidencia, los banqueros y los patronos van a lograr gran parte de sus deseos con respecto a las ganancias, los negocios y el dinero. Bajo las diversas administraciones de demcratas y republicanos, han ido socavando tierras y costas pblicas, regulaciones bancarias, regulaciones ambientales, etc. Pero ahora disfrutan de una libertad inusualmente expandida para saquear la tierra y el mar. Estn regocijantes por los recortes en los impuestos corporativos, del 35 al 21 por ciento, y por los miles de millones en otros recortes. Cualesquiera que sean las deficiencias de Trump, pueden pasarlas por alto por ahora, porque los multimillonarios no quieren que el tren se detenga.

El complejo militar industrial -Lockheed, Boeing, Raytheon, United Technologies, etc.- se est alimentando del aumento de los gastos militares a $700 mil millones para armas nucleares, sistemas antimisiles, nuevos buques de guerra, aviones de guerra, drones y misiles mientras Trump alimenta el llamado de guerra con la Repblica Popular Democrtica de Corea, alimenta los ataques de la mquina de guerra Saud contra Yemen, enva armas a Ucrania y coloca armas para amenazar a Rusia, China, Irn y otros pases.

Las acciones militares en la bolsa de valores se elevaron a una cantidad mxima histrica cuando Trump firm un contrato de armas por $110 mil millones con la monarqua burguesa-feudal de Arabia Saudita. l ha sido el vendedor de armas en jefe, impulsando sistemas de misiles ofensivos, aviones de combate y barcos en Japn y Corea del Sur como parte de la preparacin guerrerista contra la RPDC.

Cuando los cheques del gobierno llegan a los tesoros corporativos militares, las vergenzas y limitaciones de Trump se pueden pasar por alto fcilmente por el momento. Las deportaciones masivas, las palabras de cdigo racista, la misoginia y el acoso sexual, la homofobia, todo se descarta.

No es coincidencia que cuando sali el libro de Wolff, Trump rpidamente hizo un anuncio pblico de que estaba abriendo las costas del Atlntico, el Pacfico y el Golfo a la industria del petrleo y el gas para la perforacin. Los ejecutivos de ExxonMobil, Chevron y Shell no estaban prestando su atencin primaria a los escndalos de la Casa Blanca en ese momento.

Energy Fuels Resources, que extrae uranio, logr que la administracin Trump redujera el rea pblica de Bears Ears de 1.35 millones de acres a 202,000 acres. Eso puso los depsitos de uranio fuera del monumento nacional. Las tierras indgenas robadas a cinco naciones diferentes fueron redirigidas al sector privado por esta decisin.

Trump ha blandido un hacha contra las instituciones de la clase gobernante. Lanz ataque tras ataque contra el FBI, la joya de la corona del aparato represivo de la clase dominante, para desacreditar la investigacin de Mueller sobre sus relaciones con Rusia, aunque el FBI ha llevado a cabo implacablemente la destruccin de organizaciones progresistas y revolucionarias desde la Primera Guerra Mundial.

Trump tambin ha blandido el hacha contra las alianzas imperialistas tradicionales. Ha denunciado a la OTAN y exigi que los pases de la OTAN pagaran ms por sus ejrcitos. Ha humillado a los presidentes de Mxico, Canad y Australia, entre otros. Reconoci a Jerusaln como la capital de Israel y desgarr la mscara de los Estados Unidos como un mediador "neutral" en la lucha con las/os palestinos.

Adems, Trump retir $1 mil millones en fondos de las Naciones Unidas. Se retir del acuerdo climtico de Pars y deshizo las conversaciones para un pacto sobre inmigracin y asilo.

La administracin Reagan y la clase gobernante

Cuando el gobierno derechista de Ronald Reagan tom el poder en 1981, la mayora de la clase dominante estaba profundamente preocupada. Reagan era el nio mimado de la ultraderecha y estaba fuera del principal establecimiento capitalista mientras escalaba la escalera poltica en California. Su ala del Partido Republicano estaba en guerra con el ala Rockefeller.

Reagan comenz su mandato en el cargo rompiendo violentamente la Organizacin de Controladores de Trfico Areo Profesional. A las/os trabajadores que se declararon en huelga se les prohibi el empleo federal de por vida. Fue la primera vez en dcadas que se realiz un ataque tan brutal y premeditado contra un sindicato.

Esto fue seguido por una ofensiva a gran escala contra los mineros del cobre en el oeste, las/os empaquetadores de carne y las/os trabajadores de Caterpillar en el medio oeste. Reagan y sus aliados corporativos atemorizaron con rompehuelgas todas las huelgas que se convocaron.

Reagan redujo el gasto en asistencia social en cientos de miles de millones, atac los derechos de asistencia social y entreg el dinero al ejrcito para una gran expansin.

Al principio, la clase dominante estaba profundamente preocupada, no por las/os trabajadores o las/os beneficiarios de la asistencia social, sino por temor a una rebelin desde abajo. Pero no hubo una lucha real y el liderazgo sindical no solo abandon a las/os receptores de asistencia social, sino que se rindi ante la ofensiva anti sindical. Reagan se sali con la suya! Entonces los patronos, los banqueros y sus polticos se adaptaron a la nueva normalidad de la reaccin. Se rieron por todo el camino hasta el banco.

Trump viene tras nosotras/os, debemos ir tras l

El apoyo profundo que Trump recibe del Partido Republicano es un reflejo de la actitud de los patronos hacia l. Estn con l en esta ltima crisis. Han atado su destino a l por el momento. La pandilla republicana del Congreso quiere atacar la Seguridad Social, Medicaid y Medicare. Si comienzan por este camino, cuentan con el respaldo de Trump.

Por razones polticas, puede que l no est tan ansioso por lanzar tal ataque. Pero Paul Ryan y los republicanos no han renunciado a este programa en absoluto.

Al igual que durante la administracin Reagan, los patronos y los banqueros no se apresuran a detener a Trump, por el momento. En ltima instancia, pueden derrocarlo, pero por ahora estn mirando a ver cunto puede salirse con la suya. Se quedarn con l para tratar de obtener el ltimo centavo en ganancias por sus decisiones y leyes. Hasta que no ponga en peligro sus ganancias y su estabilidad social, la clase dirigente propiamente dicha, a diferencia de sus expertos y consejeros, se quedar con l, cualesquiera que sean sus vergenzas, limitaciones o errores diplomticos.

Lo que no sucedi bajo Reagan fue una lucha. Y el Partido Demcrata est siguiendo la misma ruta que tomaron bajo Reagan: confianza en la poltica electoral y ahora la esperanza de que la investigacin de Mueller derroque a Trump. Incluso la reciente suspensin del Estatus de Proteccin Temporal para 200,000 salvadoreas/os en este pas, adems de la negacin de la proteccin a decenas de miles de haitianas/os y nicaragenses, no ha movido a la llamada oposicin demcrata a luchar.

La resistencia masiva en las calles, las fbricas, las tiendas minoristas y las industrias de servicios, los campus y las comunidades oprimidas e inmigrantes es la nica forma de detener a esta mquina derechista de demolicin.

Trump quiere venir tras nosotros. Es hora de que vayamos tras l.

Fuente original: www.workers.org


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