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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2018

La trinidad destructiva en la dinmica revolucin y contrarrevolucin

Hugo Moldiz Mercado
El Deber


Hay coyunturas polticas en las que el denominado ultraizquierdismo, las fracciones conservadoras de las clases medias y las posiciones de la derecha radical terminan coincidiendo, desde distintas perspectivas, en su oposicin a los gobiernos de izquierda. Amrica Latina es bastante rica en ejemplos. Pues bien, este es uno de esos momentos y Bolivia uno de sus escenarios.

En realidad, la constitucin de esa trinidad destructiva es una expresin viva del desarrollo de la dinmica entre revolucin y contrarrevolucin. La ultraizquierda parte de la premisa, bastante reformista por cierto, de que la agudizacin de las contradicciones, ms an en gobiernos de izquierda, conducir inevitablemente a las masas en la direccin revolucionaria de la dictadura del proletariado. Las tradicionales clases medias, a diferencia de sus fracciones ms progresistas, conciben que un momento de tensin poltica lase crisis- es una oportunidad imperdible para recuperar los espacios perdidos de su participacin en el poder poltico. Y las posiciones de la derecha radical, que sintetizan los sueos de la burguesa y las transnacionales, aspira a recuperar su papel de modelador de los sueos y destinos del Estado y la sociedad. A esas fracciones de clase media y a fracciones de la burguesa poco les interesa haberse beneficiado del buen comportamiento de un modelo econmico, como el que se lleva adelante en Bolivia. Lo que tienen es sed de poder.

Ninguno de los tres actores revela su estrategia ni mucho menos todos tienen las condiciones objetivas y subjetivas para volcar las relaciones de fuerza a su favor. Su punto de encuentro, es por lo general aparente. Ayer pudo ser el Tipnis, ahora el nuevo Cdigo del Sistema Penal, pero en realidad solo son motivos para explicitar su rechazo a un proyecto emancipador que construido desde abajo en el perodo 2000-2005, se elev a la categora de poder poltico desde enero de 2006, cuando un dirigente sindical campesino, que no proceda de la cuna de la izquierda tradicional, asumi la conduccin de un pas caracterizado por concepciones y prcticas de la vieja y nueva colonialidad. Los primeros no lo quieren por no ser su obrero, los otros dos porque es indio y adems con elevada autoestima.

La historia muestra que, independientemente de los errores de un gobierno de izquierda, que ameritan ser reflexionados para urgentes y necesarias rectificaciones (pues si comete errores), esa coincidencia de esos actores, ya identificados, resulta siendo muchas veces mortal para los procesos revolucionarios. En nuestro pas lo hemos vivido en la dcada de los 70 con el general del pueblo Juan Jos Torres y en el gobierno de la reformista UDP. Despus del militar patriota que nacionaliz mina Matilde y dio curso a la Asamblea del Pueblo, le sucedi un largo perodo de dictaduras militares (1971-1980), de las cuales las ms importantes han sido los regmenes de Hugo Banzer Surez y de Luis Garca Meza, con breves intervalos de coyunturas democrticas. Lo mismo ocurri con Siles Suazo, a quien el radicalismo pequeo burgus de la Direccin Revolucionaria Unificada (DRU) lo debilit tanto, con nutridos pero silenciosos aplausos de la reaccin, que en los hechos puso la alfombra a dos dcadas de neoliberalismo y democracia de pactos.

Esta convergencia de los incansables proclamadores de la dictadura proletaria, de los reivindicadores de una democracia que nunca existi y de los apetitos burgueses no declarados, estn con la iniciativa en sus manos, y lo estarn mientras no se reconstituya desde abajo el bloque indgena-obrero y popular que, en coordinacin con el poder poltico, est llamado a abandonar su pasividad para pasar a la contraofensiva que la revolucin necesita en esta nueva fase. Un pueblo que lucha, no se jode.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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