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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2018

La Tnez marginada se rebela contra los recortes

Ricard Gonzlez
El salto

Durante los ltimos dos das, las manifestaciones contra el aumento de los impuestos en Tnez han desembocado en violentos enfrentamientos con la polica en una veintena de ciudades en regiones marginadas. El balance es de un manifestante muerto, decenas de heridos y al menos 200 personas arrestadas.


Los vientos de revuelta vuelven a soplar con fuerza en Tnez, el pas que hace exactamente siete aos desencaden la llamada "Primavera rabe" al desembarazarse del rgimen del dictador Ben Al. Durante los ltimos dos das, las manifestaciones contra el aumento de los impuestos recogido en la Ley de los Presupuestos por 2018 han desembocado en violentos enfrentamientos con la polica en al menos una veintena de ciudades, todas ellas pertenecientes a regiones o barrios marginados. Las movilizaciones han puesto contra las cuerdas al Gobierno, que ha desplegado el Ejrcito en los puntos ms calientes. De momento, el balance es de un manifestante muerto, decenas de heridos y al menos 200 personas arrestadas, segn el Ministerio del Interior.

Esta no es la primera ola de protestas sociales que sacude los cimientos del pas magreb desde la Revolucin de 2011. A pesar de haber superado con xito las principales fases de su transicin democrtica se aprob una Constitucin por consenso y se han celebrado varias elecciones libres, algunos de los problemas ms graves que afectaban al pas durante la era Ben Al permanecen vigentes. En estos aos, ninguno de los gobiernos electos ha sido capaz de reducir las escandalosas desigualdades entre las regiones ms ricas y las ms pobres del pas, de combatir la lacra de la corrupcin o de ofrecer perspectivas de futuro a una juventud alienada.

Precisamente, el paro juvenil, que en las zonas marginadas se eleva hasta el 40%, es el problema de fondo que estimula las actuales movilizaciones. Su desencadenante ha sido la aprobacin de un presupuesto marcado por la austeridad que provocar un encarecimiento de diversos productos y servicios, como las llamadas telefnicas, la gasolina o el chocolate. La inflacin ha ido escalando progresivamente los ltimos aos, y ahora ya se sita por encima del 6%, mientras los salarios siguen estancados.

"La Ley de los Presupuestos condensa los principales problemas del pas: el encarecimiento de los precios, la falta de trabajo, el deterioro de los servicios pblicos... Por eso nuestra demanda central es su retirada", explica en Wael Nauar uno de los seis fundadores del movimiento Fesh Nastanneu? ("A qu esperamos?", en dialecto tunecino), que ha organizado las manifestaciones de los ltimos das.

Si bien el epicentro de la revuelta es en el corazn del pas, cientos de personas, la mayora jvenes, se concentraron el lunes al medioda en la cntrica avenida Bourguiba, uno de los escenarios principales de la Revolucin. "El pueblo quiere la cada del presupuesto!", fue el lema ms popular entre los asistentes, una ligera variacin del que electrific las masas rabes hace siete aos. En el discurso ante la multitud que ofreci Nauar, un chico bajo y delgado que luce una barba descuidada y un viejo gorro de lana, tambin ocup un lugar importante la denuncia de la represin policial.

Los gritos de "Ministerio del Interior, ministerio terrorista!" resonaron con fuerza en el momento en que tom la palabra Zeinab bin Ahmed, una activista de Tebourba, la localidad donde falleci la nica vctima de la crisis actual. La chica desminti la versin difundida por las autoridades tunecinas, que asegura que la muerte de Khomsi al-Yerfeni, un desempleado de 43 aos, fue provocada por una enfermedad respiratoria crnica. "La manifestacin era pacfica desde las tres de la tarde. De repente la polica nos empez a lanzar gases lacrimgenos, y nos rodearon. Al intentar dispersarnos con los coches, arrollaron en Khomsi ante nuestros ojos", explic a El Salto una vez acabada la manifestacin.

LA REACCIN DEL GOBIERNO

El Gobierno tunecino reaccion como suele hacer en estos casos: pidiendo paciencia a la poblacin y deslegitimando los manifestantes. Mientras el primer ministro, Youssef Chahed, afirm que 2018 sera "el ltimo ao difcil para los tunecinos", el portavoz de Interior calific de "vandalismo" las protestas, recordando que se daaron edificios pblicos y se asaltaron algunos comercios. "Nosotros, en el Gobierno, decimos a los que rompen cosas y a los que les incitan que la nica solucin es la aplicacin de la ley. Estamos dispuestos a escuchar pero todo el mundo que quiera manifestarse debe hacerlo pacficamente ", advirti Chahed en declaraciones a una emisora de radio local.

Sin embargo, desde Fesh Nastanneu? se desvincularon de las acciones violentas, incluido el lanzamiento la madrugada del martes de ccteles molotov contra una escuela de la minora juda asentada en la isla de Yerba. El Gobierno ha utilizado la represin y provocado los disturbios para criminalizar el movimiento, como ya haca Ben Al. Nosotros somos inocentes de las robos y asaltos ocurridos estos das. Nuestras movilizaciones siempre han sido pacficas, afirma Nauar, que trabaja como funcionario del Ministerio de Educacin. Segn este activista, desde la creacin de Fesh Nastanneu? el pasado 3 de enero, 50 de sus miembros han sido arrestados por la Polica por el solo hecho de haber publicado manifiestos y realizado grafitis.

Tnez atraviesa una delicada situacin econmica desde la Revolucin a causa de la cada del turismo y la inversin extranjera. Los Ejecutivos de diverso color poltico que se han ido sucediendo confiaron en un aumento del gasto pblico para relanzar la economa. No obstante, la tasa de crecimiento del PIB se mantiene alrededor del 2%, un registro insuficiente para proporcionar trabajo a los miles de jvenes desempleados. Con la deuda pblica rozando el umbral del 70%, el Gobierno ha apostado por una contencin del gasto, un aumento impositivo y la firma de un crdito con el FMI para sanear las cuentas pblicas.

Con la oposicin dividida y fragmentada, tan solo el histrico sindicato de la UGTT puede hacer de contrapeso a la gran coalicin de Gobierno, formada por conservadores laicos e islamistas. Para conseguir sus objetivos, Fesh Nastanneu? deber expandir su base de apoyo ms all de los jvenes marginados y arrastrar a trabajadores y clases medias, malhumoradas pero apticas. Si no, esta ola de protestas pasar a la historia como otra expresin ccicla del malestar crnico de los olvidados en Tnez, para el que nadie ha encontrado an remedio.

Fuente: https://elsaltodiario.com/magreb/tunez-marginada-rebela-contra-recortes



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