Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2018

El capitalismo se sostiene sobre la precariedad de millones de personas y la desigualdad

Federico Grom
La izquierda diario

Avanza la precariedad laboral aumentando el nmero de trabajadores que no llega a cubrir sus necesidades. El paro persiste y aumenta la desigualdad. Para dar una respuesta hay que elegir entre las ganancias de una minora o las necesidades sociales de las grandes mayoras.


Pobreza y precariedad

El nmero de trabajadores que a pesar de contar con un puesto de trabajo estn condenados a una vida de pobreza, est creciendo da a da en el Estado espaol; que ocupa ya uno de los ltimos puestos en el ranking de personas asalariadas bajo riesgo de pobreza, tan solo por delante de Grecia y Rumania, por su baja retribucin salarial que no supera el 60% de la media.

Una dcada de crisis ha hecho crecer de forma desmedida la prepotencia patronal. Contratos temporales, a tiempo parcial, o contratos por agencias, subcontratacin, o falsos autnomos. Aplican a rajatabla toda la legislacin laboral pro patronal de los ltimos tiempos y se saltan a la torera los pocos derechos que an se conservan. El fraude de ley en el mundo laboral es el pan de cada da con la mayor alevosa e impunidad.

La proliferacin del uso de becarios y de contratos en prcticas utilizados sistemticamente para cubrir puestos de trabajo es otra de las realidades que asola el mercado laboral. El pluriempleo se presenta como la consecuencia de los bajos salarios, y la subocupacin es la contracara de esta realidad.

Esta es la verdadera cara de los festejos y el optimismo vacuo de la salida de la crisis. La verdadera cara de los titulares que hablan del crecimiento, de que el paro baja, de que Espaa va bien.

Segn un informe publicado por la UGT en junio del 2017, cada ao, 650.000 puestos de trabajo indefinidos son reemplazados por contratos temporales y esta tendencia no parece mermar.

La precariedad golpea con dureza entre los ms jvenes y los mayores de 50 aos. Entre los primeros, el ndice de pobreza entre los ocupados escal a casi el 25% mientras que cerca del 15% de jvenes ni estudian ni trabajan. A su vez las mujeres y el colectivo de inmigrantes sufren especialmente la precariedad y la pobreza en sus carnes.

Sin embargo, todas estas estadsticas no tienen en cuenta el trabajo en negro. Segn el informe de la Fundacin de Estudios Financieros La economa sumergida en Espaa, equivaldra a un milln de puestos de trabajo por fuera de cualquier derecho.

Sin embargo, aunque es un fenmeno que se ha agudizado en los ltimos tiempos poniendo al Estado espaol a la cola de la UE en esta materia, la realidad es que ya antes de la crisis, en el ao 2007, el mercado laboral contaba con una alta temporalidad, con una media de slo 68,5% de contratos de carcter indefinido. Llegando incluso a poco ms del 55% en comunidades como Andaluca.

Esto hace pensar que la derogacin de las ltimas reformas laborales aprobadas por el PSOE y el PP es necesaria pero insuficiente para abordar profundamente este problema.

Esta proporcin entre trabajo precario e indefinido solo mejorar estadsticamente a lo largo de los primeros aos de la crisis, aumentando el porcentaje de contratos indefinidos pero solo como producto de la andanada de despidos que se ceb entre los temporales que pasaban a engordar las filas del paro y a una realidad an peor a la de la precariedad.

El paro hoy ha bajado hasta el 17,1%, en agosto del ao pasado, con respecto al 26,3% de media de julio del 2013. Pero lo ha hecho esencialmente a costa del trabajo precario. Sin embargo, ni siquiera en los momentos de vacas gordas este ndice ha bajado de dos dgitos. El paro se presenta as como un elemento estructural del capitalismo espaol que presiona de forma constante a la baja los salarios.

La precariedad laboral tambin tiene un impacto importante sobre la salud. Se trabaja sin ningn tipo de seguridad con un alto ndice de siniestralidad. Decenas de enfermedades laborales no reconocidas dejan fuera del mercado laboral a muchas personas en el ms absoluto desamparo.

Uno de los principales indicadores para medir la desigualdad, conocido como el ratio de Palma, compara el porcentaje de renta nacional del 10% ms rico de la poblacin frente al 40% ms pobre. El Estado espaol suspende este indicador con un porcentaje de la renta nacional en manos de los ms ricos en 2014 que llega al 24,7%, frente al 18,1% que posee el 40% ms pobre de la poblacin.

Incluso comparando volmenes iguales, en 2017 en el Estado espaol el 20% de las rentas ms altas, consigue arriba de seis veces y media ms que el 20% que menos renta percibe.

Incluso la propia Bruselas le hizo un llamado de atencin al gobierno por el elevado grado de desigualdad que califican de situacin crtica, incluyendo a la economa del Estado espaol entre las que tienen un importante desequilibrio.

La baja tasa de natalidad y la mayor esperanza de vida, junto a una mayor precariedad y temporalidad del trabajo ponen en riesgo las pensiones hoy, sin hablar ya de los trabajadores que estn en activo y sus perspectivas de percibir alguna.

Los sindicatos, los mayoritarios integrados al Estado y cmplices directos de la precariedad laboral, y los alternativos atomizados en decenas de sindicatos -la mayora sin una incidencia real y de peso para ser una alternativa a los primeros-, presentan un escenario de importante fragmentacin en el movimiento obrero. Mermando su capacidad de organizacin y respuesta as como la capacidad de los trabajadores de ejercer sus derechos laborales, defenderlos y conquistar nuevos.

Trabajar todos, trabajar menos

Es necesario que los trabajadores se organicen alrededor de un programa de lucha contra los despidos, contra el trabajo precario y contra el paro, que seale claramente que nuestras vidas valen ms que sus ganancias.

Medidas como la Renta bsica Universal, defendidas por el PSOE, CCOO e incluso Podemos, centran su enfoque en la cuestin de la distribucin de la riqueza, mientras que la esfera de la produccin se mantiene intacta. Como si la distribucin de la riqueza fuese independiente del sistema social de produccin y de la distribucin de sus medios. Incluso no queda claro quien lo pagar.

Teniendo en cuenta que hoy vivimos bajo una Europa an bajo los efectos y las consecuencias sociales de la crisis capitalista estallada en 2008, y a casi 100 aos de la conquista de las 8 horas de trabajo, cabe preguntarse por qu los enormes avances de la industria y la tecnologa, no afectan a las horas que trabajamos? Por qu solo es usada para amenazar los puestos de trabajo de determinados sectores y crear otros nuevos con peores condiciones?

La derogacin de las reformas laborales y prohibicin de las agencias de empleo y empresas temporales son un primer paso importante, pero la nica solucin eficaz y progresiva al paro y la precariedad pasa por la reduccin de la jornada laboral y reparto de las horas de trabajo entre los hoy activos y los parados, sin que esto afecte al salario.

Por el contrario, es necesaria una verdadera subida del salario mnimo, no la que pactaron los sindicatos mayoritarios con la patronal. El aumento del salario mnimo que est sobre la mesa ni siquiera alcanza a cubrir los ltimos aumentos anunciados en los transportes, la luz y el gas. Mucho menos aun resolver el problema de la pobreza entre los sectores ocupados.

Con el actual desarrollo de la tcnica aplicada al trabajo, si hubiese una organizacin racional de la misma, es posible reducir progresivamente la jornada de trabajo y con ello, la creacin de decenas de miles de puestos de trabajo en todos los sectores.

En manos de los empresarios cuyo nico inters es aumentar sus ganancias a costa de la explotacin del trabajo asalariado, adems de generar enormes ganancias para unos pocos, solo acenta la creacin de una masa de parados permanente.

Pero para ello, hay que poner en cuestin quin dirige la produccin y en funcin de qu objetivos. Sus ganancias o las necesidades sociales de las mayoras. Hay que poner en cuestin al capitalismo desde una ptica socialista revolucionaria.


Fuente: http://www.laizquierdadiario.es/El-capitalismo-se-sostiene-sobre-la-precariedad-de-millones-y-la-mayor-desigualdad?id_rubrique=2653


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter