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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-01-2018

Recuperemos el poder que ahora est en manos de unos pocos multimillonarios

Bernie Sanders
The Guardian/El diario


Si nos unimos para luchar contra los intereses de los poderosos, podemos acabar con la pobreza, aumentar la esperanza de vida y afrontar el cambio climtico.

Partidarios de la reforma sanitaria en EEUU aprobada gracias a Barack Obama. EFE

Esta es la situacin de nuestro planeta en 2018: tras todas las guerras, revoluciones y cumbres internacionales del ltimo siglo, vivimos en un mundo donde unos pocos individuos, inmensamente ricos, ejercen un control desproporcionado sobre la vida econmica y poltica de la humanidad.

Aunque resulte difcil entenderlo, lo cierto es que las seis personas ms ricas de la Tierra poseen ms riquezas que la mitad ms pobre de la poblacin mundial, 3.700 millones de personas. Adems, el 1% ms rico tiene ms dinero que el 99% restante. Y mientras estos multimillonarios hacen alarde de sus riquezas, cerca de una de cada siete personas intenta sobrevivir con menos de 1,25 dlares diarios. Y un dato espeluznante: unos 29.000 nios mueren diariamente por enfermedades que son completamente prevenibles como la diarrea, la malaria y la neumona.

Al mismo tiempo, las lites corruptas, los oligarcas y las monarquas anacrnicas de todo el mundo gastan miles de millones en las extravagancias ms absurdas.

El sultn de Brunei tiene unos 500 Rolls-Royce y vive en uno de los palacios ms grandes del mundo, un edificio con 1.788 habitaciones y que en una ocasin fue valorado en 350 millones de dlares. En Oriente Medio, que cuenta con cinco de los diez monarcas ms ricos el mundo, los jvenes miembros de la realeza viajan y se divierten por el mundo entero mientras la regin sufre los efectos de la tasa de desempleo ms alta de todo el planeta, y unos 29 millones de nios, como mnimo, viven en la pobreza y no tienen acceso a los servicios ms bsicos, agua potable o alimentos nutritivos.

Es ms, mientras cientos de millones de personas viven en la pobreza ms extrema, los traficantes de armas acumulan cada vez ms riquezas ya que los gobiernos gastan billones de dlares en armamento.

En Estados Unidos, el fundador de Amazon, Jeff Bezos, es la persona ms rica del mundo con un patrimonio de ms de 100.000 millones de dlares. Es dueo de, al menos, cuatro mansiones, que sumadas alcanzan un valor de decenas de millones de dlares. Como si esto no fuera suficiente, se gastar unos 42 millones de dlares en un proyecto para construir un reloj dentro de una montaa en Texas que, supuestamente, funcionar durante 10.000 aos.

Sin embargo, en los almacenes de Amazon repartidos a lo largo y ancho de Estados Unidos, los trabajadores a menudo trabajan a destajo y ganan tan poco dinero que dependen de Medicaid, cupones para alimentos y viviendas sociales pagadas con los impuestos de los contribuyentes estadounidenses.

Y eso no es todo. Es este contexto de riqueza descomunal y desigualdad econmica, las personas estn dejando de creer en la democracia; el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Cada vez son ms conscientes de que se ha amaado la economa mundial en beneficio de unos pocos poderosos y en detrimento de todos los dems, y estn furiosas.

Millones de personas trabajan ms horas y ganan salarios ms bajos que hace cuarenta aos tanto en Estados Unidos como en muchos otros pases.

Sufren la situacin en silencio, se sienten impotentes frente a unos pocos poderosos que compran las elecciones, y frente a una lite poltica y econmica que se enriquece sin parar, incluso a costa del futuro de sus hijos.

En este contexto de desigualdad econmica, el mundo est siendo testigo de un alarmante aumento del autoritarismo y del extremismo derechista; que alimenta, explota y amplifica el resentimiento de los que se sienten abandonados por el sistema, y aviva las llamas del odio tnico y racial.

Ahora, ms que nunca, los que creemos en la democracia y en los gobiernos progresistas debemos unir a las personas trabajadoras y de bajos ingresos en torno a un programa poltico que refleje sus necesidades. En vez de ofrecer odio y fragmentacin social, debemos proporcionar un mensaje de esperanza y de solidaridad. Debemos levantar un movimiento internacional que luche contra la avaricia y la ideologa de los multimillonarios y nos ayude a construir un mundo medioambiental, social y econmicamente justo. Se trata de un proyecto fcil? En absoluto. Sin embargo, se trata de una lucha que debemos librar. Nuestro futuro depende de ello.

Como seal, acertadamente, el papa Francisco, en un discurso pronunciado en el Vaticano en 2013: "Hemos creado nuevos dolos. Los hombres del pasado adoraron a un becerro de oro y ahora esta figura ha sido sustituida por una imagen sin cabeza, para rendir culto al dinero y estamos ante una dictadura de la economa que no tiene rostro y cuyo propsito no es el bien de la humanidad". Tambin indic que "en la actualidad todo se rige por la ley de la rivalidad y la supervivencia del ms fuerte, y los poderosos se alimentan de los indefensos. Como consecuencias, las masas son excluidas y marginadas, sin trabajo y sin una posibilidad de escapatoria".

Debemos levantar un nuevo movimiento progresista y mundial que nazca con el compromiso de luchar contra la desigualdad estructural; desigualdad entre pases y tambin dentro del pas. Este movimiento debe sobreponerse a la mentalidad del "culto al dinero" y de la "supervivencia de los ms fuertes" de la que habl el papa Francisco.

Debe apoyar medidas impulsadas a nivel nacional e internacional para mejorar las condiciones de vida de las personas pobres y de clase trabajadora y cuyo objetivo sea alcanzar el pleno empleo, un salario digno y una educacin universal de calidad, acceso universal a la salud pblica y acuerdos comerciales internacionales justos. Tambin debemos recuperar el poder que ahora tienen las empresas y evitar la destruccin de nuestro planeta como resultado del cambio climtico.

Les pondr un ejemplo de lo que podramos hacer. Unos pocos aos atrs, la Red para la Justicia Fiscal seal que las personas ms ricas y las principales empresas del mundo haban escondido entre 21 y 32 billones de dlares en parasos fiscalespara no tener que pagar los impuestos correspondientes.

Si juntos intentamos luchar contra esta prctica abusiva, los ingresos que podramos obtener nos permitiran terminar con el hambre mundial, crear cientos de millones de puestos de trabajo y reducir de forma significativa la desigualdad de ingresos y de patrimonio. Podramos hacer un cambio radical hacia la agricultura sostenible y acelerar la transformacin de nuestro sistema energtico para no depender de los combustibles fsiles y avanzar hacia las fuentes de energa renovable.

Luchar contra la avaricia de Wall Street, el poder de las gigantescas multinacionales y la influencia de los multimillonarios no solo es un deber moral; es un imperativo geopoltico estratgico. Las investigaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo ponen en evidencia que la percepcin que tienen los ciudadanos de la desigualdad, la corrupcin y la exclusin son los indicadores ms fiables para saber si esas comunidades apoyarn al extremismo de derechas o a grupos violentos.

Cuando las personas tienen la sensacin de que el sistema no juega a su favor y no ven la forma de cambiar la situacin desde la legitimidad, tienen ms posibilidades de apostar por soluciones perjudiciales que lo nico que hacen es empeorar la situacin.

Estamos ante un momento clave de la historia mundial. Con la revolucin de las nuevas tecnologas y los avances que trae consigo, podemos aumentar sustancialmente la riqueza mundial de una forma justa. Tenemos todos los medios a nuestro alcance para erradicar la pobreza, aumentar la esperanza de vida y crear un sistema energtico mundial no contaminante y asequible.

Lo podemos conseguir si tenemos la valenta de unirnos y enfrentarnos a los intereses de unos pocos poderosos que lo nico que quieren es seguir acumulando riqueza. Esto es lo que debemos hacer para defender el futuro de nuestros hijos, de nuestros nietos y de nuestro planeta.

Bernie Sanders es senador por Vermont y fue candidato en las primarias demcratas de la ltima campaa presidencial en Estados Unidos.

Traducido por Emma Reverter.

Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/Recuperemos-poder-ahora-manos-multimillonarios_0_730027416.html



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