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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-01-2018

Ante el hambre y la tragedia que vivimos los venezolanos, reivindicamos la movilizacin y la protesta popular

Oposicin de Izquierda en Lucha
Rebelin


La situacin del pas es absolutamente desastrosa y se avecina en el horizonte un gran estallido social, que ya se vislumbra en la ola de saqueos y disturbios ocurrida recientemente. En los ltimos cuatro aos la economa se ha contrado en alrededor de un 40%, y desde el ao pasado nos enfrentamos a una brutal hiperinflacin. Las perspectivas para este ao son an peores a las de 2017. Esto ha sumido a millones de personas de los sectores obreros y populares en la miseria. Los salarios estn totalmente destruidos, el salario mnimo ronda los 5 dlares mensuales. El hambre azota a millones, ya es comn ver a numerosas personas deambular por las calles hurgando en la basura en bsqueda de alimentos. Hasta organizaciones como la FAO, que anteriormente saludaban la poltica alimentaria oficial basada en la ficcin de la bonanza petrolera, ahora difunden informes donde constatan el crecimiento acelerado del hambre y la desnutricin. Todo este dramtico cuadro es el que gener protestas en diciembre por las tramposas promesas de distribucin de bolsas de Clap, de perniles y de bonos navideos, y que en los primeros das de este ao viene propiciando numerosos saqueos y protestas populares en los estados Bolvar, Zulia, Anzotegui, Distrito Capital, Portuguesa, Trujillo, Miranda, Nueva Esparta, Gurico, Sucre, Yaracuy y otros. Los trabajadores cementeros y elctricos en Anzotegui, los trabajadores del Metro de Caracas, los petroleros de Petrocedeo, y otros sectores de la clase trabajadora tambin empiezan a movilizarse, realizar cascazos, huelgas de brazos cados y otras acciones de lucha. La situacin es explosiva.

El desastre se profundiza, la mortalidad materna e infantil alcanz niveles no vistos desde la dcada de 1960 e incluso en algunos indicadores de los aos treinta. Epidemias de difteria, paludismo, tuberculosis, sarampin y de otras enfermedades que se daban por superadas dcadas atrs, castigan a los sectores ms humildes. Los hospitales y centros asistenciales no cuentan con presupuesto ni recursos para atender el desastre. El gobierno oculta criminalmente todas estas cifras, niega las dimensiones de la crisis, incluso, habla de victorias en el sector salud y de un inexistente Sistema Pblico Nacional de Salud. En el mbito de la educacin, la desercin crece vertiginosamente. Los servicios pblicos se encuentran en franco deterioro, afectando el acceso al gas domstico, la energa elctrica, el transporte y el agua a millones de venezolanos y venezolanas.

Toda esta crisis ha sido generada por un gobierno indolente que saque una renta petrolera milmillonaria durante ms de una dcada en la que Hugo Chvez ejerci la jefatura del Estado, en medio de la cual se present la mayor fuga de capitales y los ms elevados ndices de corrupcin en nuestra historia. La corrupcin se manej sistemticamente como un modo de configuracin de alianzas y de solidificacin de lealtades polticas en el gobierno. Y ante la cada de los precios petroleros, se viene aplicando un paquetazo mucho ms terrible que los aplicados por los gobiernos antipopulares del perodo puntofijista.

Se ha recortado de manera drstica las importaciones de medicinas y alimentos, privilegiando los pagos de una deuda externa fraudulenta. El vicepresidente Tarek El Aissami en reunin con tenedores de bonos, a fines de octubre del ao pasado, ratific la voluntad de seguir pagando la deuda externa y admiti que el gobierno pag ms de $73 mil millones en 36 meses. Maduro incluso ha creado un nuevo mecanismo de distraccin y endeudamiento a travs de la supuesta criptomoneda Petro, intentando generar un boom con pretensiones de panacea, la cual le da un tiro de gracia a nuestro signo monetario. Y, con la aparente creacin de un nuevo tipo de cambio oficial, buscan adems ponerle la mano a las remesas que envan migrantes venezolanos a sus familiares. Mientras tanto, con la asignacin estatal de dlares a 10 bolvares se saquea la renta petrolera y alimenta la acumulacin de capital en sectores emergentes (la llamada boliburguesa) y tradicionales de la burguesa.

El gobierno ha perdido la base social de la que goz durante muchos aos. El descontento popular es mayoritario, como se expres en el voto castigo del ao 2015 y en centenares de protestas populares desde entonces. La respuesta del gobierno ha sido huir hacia adelante, imponiendo un cambio autoritario en el funcionamiento del rgimen poltico, con la imposicin de una ilegitima y fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente que avanza en la restriccin de los derechos democrticos, como se evidencia en la llamada Ley contra el odio, al tiempo que profundiza el entreguismo con la aprobacin de una ley para normar el saqueo del Arco Minero del Orinoco y una ley de proteccin y promocin de inversiones extranjeras. El gobierno ha creado perversos instrumentos de control poltico, como el carnet de la Patria y la distribucin de alimentos a travs de los CLAP, con el expreso objetivo de arrodillar, humillar y someter a la poblacin, como lo recomienda la asesora cubana. Otro cambio en el rgimen lo ha constituido el otorgamiento de mayores cuotas de poder a una cpula militar corrupta y sobre la cual existen sealamientos de participacin en negocios turbios, que adems de los recursos asociados a las cuestiones militares y del contrabando de gasolina y alimentos a travs de las fronteras, ahora administra Pdvsa, tienen un canal de televisin, una empresa minera y petrolera (Camimpeg), y est a la cabeza de los principales ministerios, as como de numerosas gobernaciones y alcaldas.

Por la unidad de accin de los trabajadores y amplios sectores populares, por la construccin de una oposicin de izquierda

El modelo econmico, poltico y social del chavismo no es socialista ni antiimperialista, ni de izquierda, como la propaganda oficial afirma engaosamente y algunos sectores de la sociedad venezolana creen, sino que representa la degeneracin corporativista a niveles nunca antes vistos del capitalismo semicolonial y extractivista, basado en el saqueo de nuestro principal recurso, el petrleo, por parte de transnacionales extranjeras. Modelo hoy expresado en las empresas mixtas entre el Estado y empresas yanquis, chinas, rusas, europeas, japonesas, iranes y de otros pases. Por su parte, la oposicin patronal y reaccionaria agrupada en la MUD es profundamente antipopular, electorera y proimperialista, y respalda abiertamente las amenazas y propuestas de intervencin militar extranjera en el pas. En vez de ser consecuentes en el acompaamiento a las protestas populares contra el hambre como las que ocurrieron el ao pasado, jugaron a su desgaste dejndolas a su suerte, actuando como verdaderos trnsfugas cuyo nico propsito es medrar y compartir cuotas de poder del Estado y la renta petrolera con la cpula gobernante. Ahora apuestan a la presin y a la injerencia extranjera, en el marco de sus negociaciones conciliatorias con el gobierno, en jornadas como las que se desarrollan en Repblica Dominicana. Su conduccin, comprometida nicamente con los intereses de capitales nacionales y extranjeros, le convierte en un obstculo para que los sectores populares y obreros se sumen a las protestas para derrotar al gobierno en las calles. Aunque muchos de sus voceros se abstienen de decirlo abiertamente, el programa de la MUD ante la crisis pasa por privatizaciones, liberalizaciones y la continuidad del entreguismo chavista ante las transnacionales, el extractivismo y el clientelismo.

Las organizaciones y activistas de izquierda que nos oponemos al gobierno y rechazamos a la MUD y otros sectores de la oposicin patronal, que cerramos filas nica y exclusivamente con el pueblo que vive de su trabajo, que reivindicamos el derecho a la protesta popular y repudiamos la criminalizacin y persecucin de los que luchan, afirmamos: quienes protestamos no somos terroristas! Defendemos la necesidad de que los trabajadores y dems sectores populares se movilicen para derrotar el ajuste econmico y en defensa de sus derechos, violentados sistemticamente. Denunciamos los dispositivos represivos como la OLHP, que institucionalizan las ejecuciones extrajudiciales, igualmente a los grupos armados paraestatales autodenominados colectivos que son utilizados para sembrar el terror y asesinar en las localidades populares del pas. Defendemos el derecho a la huelga en las empresas pblicas y privadas, as como el derecho a la organizacin sindical y popular autnoma. La lucha social actualmente es una defensa de la sobrevivencia misma.

Postulamos un programa alternativo ante la crisis, entre cuyos elementos se encuentran la denuncia del pago de la deuda externa, una deuda odiosa cuyos pagos se le cobran al pueblo trabajador en la forma de recortes a las importaciones, recortes a la seguridad social y los salarios, todo lo cual se traduce en ms miseria y ms hambre. Exigimos dejar de pagar la deuda e invertir esos recursos en la recuperacin de la produccin nacional y la industrializacin, el restablecimiento de las importaciones de alimentos y medicinas mientras no se produzcan en el pas, el aumento del salario mnimo real a fin de que cubra la canasta bsica, la realizacin de una reforma agraria, la concrecin de una reforma tributaria progresiva y la recuperacin de las empresas bsicas. Exigimos la nacionalizacin de la industria petrolera, sin empresas mixtas ni transnacionales, para que se pueda disponer de esos cuantiosos recursos que actualmente son saqueados a fin de la transformacin socioeconmica de Venezuela. Denunciamos los acuerdos entreguistas de las zonas econmicas especiales y el Arco Minero del Orinoco y llamamos a rescindir dichos contratos. Y, adems, darle un giro de ciento ochenta grados al extractivismo que ha sumido en la monoproduccin y en el atraso al pas. Consideramos que es indispensable repatriar los capitales fugados en el festn corrupto de los ltimos aos, capitales que fueron a parar a parasos fiscales como Andorra, as como confiscar las cuentas y bienes de las empresas que sobrefacturaron millones de dlares en importaciones.

Las organizaciones y activistas que suscribimos esta declaracin extendemos el llamado a coordinar esfuerzos a todos los luchadores sindicales, comunitarios, estudiantiles, campesinos, del movimiento de mujeres, ecologistas, de defensa de los derechos de la comunidad sexodiversa, defensores de los animales no humanos y de todos los sectores populares comprometidos con el impulso de una salida obrera y popular a la crisis. Incluso llamamos a los sectores de las fuerzas armadas descontentos ante el hundimiento del pas y que no estn dispuestos a seguir jugando un rol represivo y manchndose las manos con la sangre del pueblo, a sumarse a las filas de los ms humildes de nuestra sociedad que hoy protestan. Nuestro llamado urgente es a avanzar unitariamente en acciones concretas para enfrentar las polticas del gobierno de manera autnoma, mientras realizamos una discusin democrtica que respete la diversidad de los sectores que conformamos la oposicin de izquierda. Tal es el sentido de la coordinacin que estamos construyendo.

OPOSICIN DE IZQUIERDA EN LUCHA

Firman organizaciones polticas y sindicales, activistas y luchadores sociales.

Jos Bodas, secretario general de la Federacin Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (Futpv)
Thony Navas, presidente de Sirtrasalud Distrito Capital
Marco Garca, secretario de Relaciones y Propaganda de SinatraUCV
Antonio Espinoza, profesor universitario, secretario de Finanzas de Fapicuv
Orlando Chirino, coordinador nacional de la Corriente Clasista, Unitaria, Revolucionaria y Autnoma (C-cura)
Jairo Montaa, trabajador de la salud, delegado sindical
Oscar Linares, trabajador de la salud, delegado sindical
Humberto Decarli, abogado laboral
Armando Guerra, exdirectivo del sindicato de Hidrocapital
Edgard Blanco, docente jubilado
Wilfredo Espinoza, jubilado Cantv
Miguel Angel Hernndez, secretario general del Partido Socialismo y Libertad (PSL)
Leonardo Arantes, Unidad Socialista de Trabajadores (UST)
Alberto Borregales, Ruptura, Tercer Camino
Jess Contreras, Bandera Roja Caracas
Nayib Maita, economista
Ricardo Virgez, ingeniero
Victoria Chpite, profesora universitaria
Hernn Acosta, activista social y poltico
Omar Vsquez Heredia, politlogo, profesor universitario
Miguel Angel Martn, estudiante universitario
Luis Villafae, estudiante universitario
Jess Moises Ruiz, estudiante universitario
Manuel Malav, estudiante universitario
Julia Cidras, economista


(*) Publicado en:


http://laclase.info/content/ante-el-hambre-y-la-tragedia-que-vivimos-los-venezolanos-reivindicamos-la-movilizacion-y-la-protesta-popular/



Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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